miércoles, 17 de diciembre de 2014

Capítulo 29

(Narra Jane, tres días después)
Estamos en clase de geografía. Nos están dictando un resumen y aunque lo estoy escribiendo no estoy entendiendo nada, mi mente está muy lejos de este salón de clases.
#FLASHBACK#
Escucho que suena el timbre. Dejo mi lápiz en la página que estoy y cierro mi libro. Me asomo por mi balcón para ver quién es (algo estúpido que siempre hago). Sonrío, me gusta cuando trae puesto el uniforme de la escuela, se ve bien. Bajo corriendo hasta la puerta.
-Jane- Louis con ambas manos en los bolsillos pronuncia mi nombre. El nudo de la corbata deshecho, las mangas de la camisa hasta sus codos -oye...¿ya te había dicho que juego en el equipo de football?-
-millones de veces- digo riéndome -¿y luego?-
-quería preguntarte si te gustaría ir a un partido.- se apresura a agregar:- invité a todos y…-
-sí- lo interrumpo -gracias-
-perfecto- me dice al tiempo que una sonrisa aparece en sus labios. Su mirada se posa en sus zapatos. Me gustaría saber qué pasa dentro de su cabeza cuando me habla -es el miércoles así que...te voy a recoger como siempre y podemos ir a mi casa para comer y luego irnos a mi escuela ¿está bien?- abre los ojos por completo y me mira directamente esperando mi respuesta. De vez en cuando hace ese gesto inconscientemente. Su mirada azul-verde me lava como un flujo de agua retenido por mucho tiempo, siento agua hasta mis calcetines
-aja- digo asintiendo con la cabeza fingiendo poco entusiasmo...él presiona sus labios, uno contra otro, por un segundo y deshace la acción con una nueva sonrisa mientras asiente con la cabeza. Sus labios parecen agradables
-okey- me dice
-okey- repito humedeciendo mis labios para aguantar una risa nerviosa.
-te veo entonces- dice bajando las escalones del pórtico y encaminándose a su casa, con su estúpido aire despreocupado que me hace imaginarlo como el personaje principal de una película independiente o la persona descrita en una de esas canciones que parecen llenarte las venas.
Asiento con la cabeza y cierro la puerta.
#FIN DEL FLASHBACK#
Veinte minutos después termina la clase y me pongo de pie.
-¿estás emocionada?- dice Allie dándome un codazo refiriéndose al partido de hoy en la tarde.
-no molestes Allie- digo rodando los ojos
-¿qué? Solo es una pregunta- me dice y luego susurra: -que Louis te guste es otra cosa-
-cállate Allie- ella se ríe y salimos del salón para el recreo.
-te dije que tienes oportunidad de gustarle- la miro extrañada -sí,  ¿no crees que tal vez siente algo por ti?-
-no- me río un poco, la simple idea es absurda
-Jane, das ternura ¿lo sabías?-
-cállate, ahí vienen- le digo bajando la mirada al ver a Charlotte y a Meg caminando hacia nosotras
-hola- las saluda Allie
-hola- responden ellas
-¿de qué hablaban? - pregunto notando que Lottie está de mal humor
-de nada- se apura a contestar
-de Zayn- dice Meg un segundo después
-ah...- dice Allie -le dijiste que no ¿cierto?-
-sí- dice con un deje de tristeza en la voz
-¿vas con Lou, verdad?- pregunta Meg. Charlotte asiente con la cabeza y las miradas se centran en mí.
-Jane tiene celos- me molesta Meg mientras se ríe
-¿por qué tendría celos?- digo ya un poco de mal humor y ellas se ríen un momento
-¿Phillip ya te invitó?- Meg asiente con la cabeza como si le diera poca importancia.
-sí- dice –llegué a casa y vi la caja del ramillete sobre mi cama, tenía una nota de él. Supongo que alguna de ustedes le ayudo- dice señalándonos con su dedo índice
-fue Julieth- aclaro
-agh- dice Charlotte y me río
-tu odio progresivo hacia ella me divierte-
-es que es detestable-
-¿quién? ¿ella o el hecho de que Zayn la quiere?-
-…los dos- dice Charlotte en un susurro tan leve que apenas alcanzo a entenderlo
-hablando del rey de roma- dice Allie señalando hacia alguien en el pasillo
-hola- dice la linda pelirroja al llegar con nosotras, nos saluda de beso al igual que la chica con la que viene. Es de su año y se la pasan juntas, han trabado amistad pero sé que es poca cosa. Ambas extrañan a sus anteriores amigas pero igual se quieren entre ellas, creo que se llama Camille. -¿irán al partido de hoy?-
-sí- le dice Meg –vamos todos-
-¡qué bien!- dice –entonces las veo allá-
Se despide y nosotras hacemos lo mismo.  Luego Charlotte rueda los ojos.
-¡¡entonces las veo allá!!- dice Charlotte “imitando” la voz de Julieth con un tono agudo. Todas reímos y Allie le da un zape en la parte de atrás de la cabeza. Tres chicos de nuestro salón pasan junto a nosotras y Chad finge toser mientras dice “inútil”. Los otros dos se ríen y se alejan mientras miran a Allie. Ella suelta un suspiro. Desde que vamos en primero de primaria la molestan, no solo ellos, todo el salón. No es como que sea la niña más molestada, pero últimamente han estado más insoportables que siempre. Al parecer tienen que entretenerse con alguien más puesto que  la mamá de Mindy hizo una queja la semana pasada. Cuando éramos chicas Allie era bastante torpe, no por nada se calló por las escaleras en casa de Niall cuando jugaban a las escondidas hace tanto. Para molestarla usaban la excusa de que tenía los dientes chuecos. Ahora Allie tiene una hilera perfecta de dientes, parece modelo de American Apparel y su torpeza ha reducido notablemente, pero la gente nunca olvida. En mi opinión siempre han tenido celos de que es francesa. Ninguna dice nada al respecto, Allie ha aprendido a manejar las críticas, aunque el otro día explotó y les grito un par de cosas. Mencionó a Niall pero él no lo sabe.
La campana suena y  entramos de nuevo a nuestros salones.
……
La última clase termina y todos comienzan a pararse. Tomo mis libros y salgo al pasillo para guardarlos en el locker. Allie me sigue y arroja sus libros dentro del cubículo de metal. Yo guardo los míos uno a uno, me gusta que estén ordenados por que así no se pierden. En cambio Allie no encuentra sus libros al menos una vez al día.
-mira ahí- me dice Allie señalando al bloque de lockers que está a dos salones de distancia. Andrew está recargado en los lockers con los brazos cruzados y un pie sobre estos. Charlotte habla con una ligera sonrisa mirando el suelo. Allie se ríe y yo ruedo los ojos. Que tonta es. Volvemos a entrar al salón y salimos de nuevo para bajar las escaleras.
La gente se empuja entrando y saliendo en la puerta principal. Mientras Allie y yo platicamos otro chico insulta a Allie. Ella rueda los ojos.
-ya me voy, si me quedo mi mamá me va a regañar-
-okey- digo y ella sale entre el tumulto. Minutos después llega Lou. Se estaciona justo frente a mí y baja la ventana.
-hola linda-
-hola- noto que algunas personas nos miran. Las chicas de mi escuela encuentran a Louis bastante guapo, a veces escucho que hablan de él como "el amigo de Jane Burnett". Me abre la puerta, subo y él arranca.
-¿cómo estás?- me pregunta mientras maneja
-eh…bien-
-qué bueno-
-¿cómo estás tú?-
-nervioso- dice volteando a verme y yo me río
-te irá bien-
-el partido es lo que menos me importa- me dice –toda la escuela estará ahí y…con el asunto de Sophie y Jack…-
-todo va a salir bien Lou- le digo mirándolo fijamente aunque él no me mira, tiene que mantener la mirada en el camino –que no te importe lo que los demás piensen de ti-
-gracias Jane- dice tomando mi mano y besándola rápidamente volviendo a soltarla. Sus labios llena de brillantina imaginaria el dorso de mi mano -¿qué pasa si hago algo estúpido?-
-¿como qué?-
-como…- lo piensa un momento –como resbalar y caerme-
-me reiría de ti- digo soltando una risa
-¡Jane!-
-¿qué?-
-hablo en serio- dice riendo conmigo
-¡al igual que yo!-
-mentira, no serías tan mala-
-sabes que sí- niega con la cabeza mientras se ríe –vamos Lou, sería gracioso que te calleras-
-algo-
-pero no te caerás- le aseguro –no tienes por qué estar nervioso- los dos nos quedamos callados un momento y Louis da vuelta al volante dando vuelta a la izquierda. Cuando me lleva a mi casa suelo mirarle las manos. Me gusta cómo se ve cuando maneja. Suelto aire de manera pesada.
-¿y cómo te fue con Harry?- dice con un tono divertido insinuando que tengo algo con él
-Louis, sabes que no siento nada por él  y él no siente nada por mí- <<¡TE QUIERO ATI!>> dice una voz ahogada dentro de mi cabeza
-¿eso crees? Me contó que bailaron- dice riéndose
-estábamos aburridos de estudiar, no fue nada- digo restándole toda la importancia
-¿y de repente te dijo que bailaran?-
-¿acaso estás celoso?- digo jugando
-demasiado- dice siguiéndome el juego –tanto que no dejaré que se te vuelva a acercar ¿oíste? -su voz cambia y por un momento parece que lo dice en serio- Solo eres mía.- aunque eso es sexista y lo odio, no le digo nada.  Siento que algo dentro de mí hace que todo encaje perfectamente por un momento pero su risa me provoca un escalofrío que desacomoda todo de nuevo.
-eres tan raro- digo ya que no se me ocurre algo más para contestarle. Él solo se ríe de nuevo y poco después llegamos  a su casa. Bajamos del coche y caminamos hasta su puerta, él la abre y pasamos.
-¿quieres comer?-
-puedo comer en mi casa, queda algo cerca- digo siendo obvia y él se ríe.
-¿prefieres comer sola que conmigo? Wow, me haces sentir mal- hace su drama falso llevándose una mano al corazón
-como quieras, ahora regreso- él asiente con la cabeza –Voy a cambiarme aclaro y salgo para después cruzar la calle. Entro a mi casa, subo a mi cuarto y cierro las cortinas. Busco en mi closet un momento hasta encontrar mis jeans, son sencillos, de tiro alto. Me pongo cualquier blusa y encima un suéter. Vuelvo a abrir las cortinas, no me gusta dejarlas cerradas, incluso si no estoy en casa. Meto mi celular en mi bolsillo y regreso a casa de Louis. Toco el timbre y me abre al instante. Vamos hasta su cocina y me dice que me siente en la barra. Lo hago y después de un momento Louis deja un plato con pollo y ensalada frente a mí.
-gracias- le digo. Él me sonríe y se sienta frente a mí poniendo otro plato para él.
-¿estás emocionada por el baile?- dice y los dos empezamos a comer
-ni si quiera creo que vaya a ir-
-linda…¿hablas en serio?- me encojo de hombros y trago antes de hablar
-Lou, es que no tengo cita…-
-nunca has tenido cita- me interrumpe, no me ofende, al contrario me causa gracia -¿qué hacías los otros años?-
-iba con Allie-
-¿y con Charlotte?-
-Charlotte iba con Andrew- él suelta un suspiro, lo odia tanto como yo
-lo había olvidado-
-hoy los vi hablando…quizás le preguntó si quería ir al baile con él- una sonrisa empieza a aparecer en el rostro de Louis. Después se empieza a reír
-y le dijo que no porque yo la invite primero - afirma él y nos reímos un momento
-supe que Zayn también la invitó-
-sí- dice Louis –casi me mata-
-de todos modos no creo que Lottie lo hubiera aceptado. Le gusta Andrew y quiere volver con él-
-también le gusta Zayn-
-cierto- hago una pausa mientras como -pero no lo admitirá. Ni siquiera consigo misma-
-¿entonces irás al baile?- suelto un suspiro –vamos, di que sí-
-lo pensaré-
-creo que Liam y Leslie van a ser novios- abro los ojos como platos y Louis continúa: -él lleva mucho tiempo mandándole indirectas, se animó a pedirle que fueran juntos al baile-
-qué bien, ya era hora- después de unos minutos Louis se levanta y pone nuestros platos en la encimera.
-me voy a cambiar- dice caminando hacia la puerta –ahora regreso linda- escucho que sube las escaleras y yo me quedo ahí. Me pongo de pie y, como no encuentro nada más que hacer, lavo nuestros platos. Me gusta estar en su casa, siempre está en silencio. Me gustaría ver su cuarto, nunca he subido al segundo piso. Me recargo en la encimera con mis antebrazos en el fregadero de frente a la pared. Me quedo pensando en varias cosas, tal vez sí vaya al baile…no tengo idea. Niall, Charlotte, Allie y Meg han estado insistiendo, y ahora también Louis. -¿en qué pensabas?- me sorprende su voz detrás de mí, pegado a mi oído.
-en nada- le digo girándome hacia él
-el partido empieza a las seis, pero tengo que estar ahí media hora antes-
-¿qué hora es?- pregunto
-las cinco-
-vámonos, si quieres- lo miro un momento, se cambió por unos jeans y una playera. Cada vez que me mira a los ojos estoy a punto de caerme. La expresión de su rostro es linda, siempre  está alegre, su risa me hace sonreír incluso si solo la escucho dentro de mi cabeza. Aun no logro saber si me gusta más su sonrisa o sus ojos…de hecho me gusta todo en él. Es muy buena persona, me trata bien, es humilde y amable y es divertido e inteligente. Es…él. Creo que si se enterará que me gusta me trataría igual que siempre. Se molestaría porque no se lo dije antes pero creo que sería todo. Estar con él me encanta, pero después de un tiempo siempre hay algo que me recuerda que no es nada de mí. Amigos y ya. Y no sé si era peor verlo con Sophie o verlo con el corazón roto por su culpa.
-bien- salimos de la cocina y Louis toma una mochila que está sobre uno de los sillones de la sala. Compruebo que tengo mi celular y mis llaves y salimos de su casa para entrar a su coche. Llegamos a su escuela en diez minutos. Nunca había venido. Es muy grande y muy linda, el campo de football parece el de una película. Es enorme y tiene gradas de ambos lados laterales. Todavía quedan como veinte minutos para que Louis se tenga que ir así que subimos a las gradas y nos sentamos en la mitad superior.
-¿estás nervioso?-
-algo- me dice jugando con sus manos. Es obvio, está muy nervioso. Nos quedamos en silencio viendo como algunos grupos de personas empiezan a llegar a las gradas y toman asiento, un chico y una chica caminan tomados de la mano por el borde del campo, un par de niñas platican por ahí. Un grupo de chicos que van pasando hablan mientras miran a Louis, se ríen y luego continúan con su camino.
-¿ves?- me dice –se reirán de mí-
-tranquilízate- le digo –no importa-. Pienso en algo para animarlo pero no se me ocurre nada. Niall me ha dicho que si te empiezas a reír de la nada, causas la risa de la otra persona. Pienso en Charlotte y en un día ya hace casi un año. Es un recuerdo estúpido y simple pero es chistoso. Ella y yo, aburridas, grabando una película de “terror” con nuestros celulares. La risa me sale espontánea y fluida de mis labios.
-¿qué pasa?- dice riéndose conmigo
-nada, recordé algo- no detengo mi risa y él me sigue. Me gusta verlo sonreír. –van a ganar Louis, yo lo sé-
-gracias- me dice mirándome
-¡TOMLINSON!- grita un señor vestido con uniforme deportivo desde el pasto. Es como si el mundo hubiera reaparecido después de sumergirme en la risa y los ojos de Louis. Supongo, que es el entrenador
-me tengo que ir- dice sujetando mi muñeca fuertemente –deséame suerte-
-suerte- digo y él me suelta.
-¡ya deja a tu novia, se acaba el tiempo!- se para y comienza a bajar los escalones
-Lou…- digo alcanzándolo para darle su mochila. Se gira hacia mí, la toma y me da un beso en la mejilla. Baja los escalones corriendo y se va con el entrenador dejándome ahí como una escultura de mármol cementada en el suelo. Posiblemente el musgo crecerá sobre mis pies hasta cubrir mis manos…o tal vez solo estoy atarantada por Louis y la brillantina de sus labios.
-¡hey! ¡alelada!- grita alguien a mi lado izquierdo
-hola Allie- digo saludándola de beso con una voz como de polvo; aún algo atontada  –hola Niall-
-estás sonrojada- dice él haciendo bromas sobre mí pero ni siquiera pienso la respuesta hiriente que debería dedicarle. Vienen tomados de la mano.
…..
Todas las gradas están llenas hasta el tope. Algunos vestidos de blanco y negro, otros vestidos de rojo. Todos gritan, agitan banderitas  o sostienen carteles con mensajes para su equipo. En la misma fila estamos sentados todos, somos demasiados. En orden estamos así: Julieth, Zayn, Harry, Liam, Leslie, Charlotte, Meg, Phillip, Allie, Niall, yo, Britt, y Wendy. Charlotte se pintó dos rayas horizontales debajo de los ojos: una blanca y otra negra, los colores del equipo. El juego ha sido bueno, pero algo molesto. Cada vez que Louis toca el balón en las gradas comienzan a gritar el nombre de Jack una y otra vez. Noto que se desconcentra, noto que se pone nervioso. Desde aquí alcanzo a ver a Sophie, está sentada junto a Jack y una chica que supongo es su mejor amiga. Charlotte tiene cara de estar a punto de bajar algunos escalones y golpearla.
-¡voy a ir a comprar agua!- le dice Allie a Niall gritando para que la escuche sobre el estruendo que hacen las personas -¡¿tú quieres algo?!-
-¡estoy bien preciosa!- contesta él. A pesar de que hacen una pareja que no encaja del todo, son lindos juntos.
-¡¿te la pasaste bien en casa de Louis, verdad?!- me pregunta Niall una vez que Allie se va
-¡baja la voz!- él se ríe y se acerca a mi oído para que lo escuche
-está bien- dice en un volumen normal
-no hicimos nada- digo en su oído
-¿sabes qué tiene Allie?-
-¿de qué?-
-la veo algo…callada- suspiro y le digo:
-tal vez sea por…no te vayas a enojar-
-¿qué pasa?-
-en la escuela la han molestado más que normalmente-
-¿más? ¿de qué hablas?-
-ay Niall…- le digo pasando mi mano por mi cara –sí, es que…desde que somos chicas…la molestaban porque decían que era fea- digo haciendo una mueca
-ella es…es ella. ¡¿a quién se le puede ocurrir eso?!-
-lo sé, pero ellos no ven lo linda que es-
-¿por qué no me ha dicho nada?-
-no lo sé Niall, tal vez no le gusta hablar de eso- suelta un suspiro, de verdad está molesto
-¿ella no les dice nada?-
-no- contesto –bueno…el otro día les dijo varias cosas. Normalmente solo hacen comentarios al aire sobre ella pero…el otro día dijeron algo de que nadie la quería –noto que su mandíbula se tensa –ella te mencionó, varios dijeron que te estaba inventando, no recuerdo cómo pero termino diciendo que la llevarías al baile de la escuela y que todos podrían verte-
-voy a matarlos- dice y noto como cierra su puño
-Niall no puedes- digo poniendo mi mano sobre la suya intentando que la extienda
-oh, claro que puedo-
-no, Niall, según esto tú no sabes nada- digo aún intentando extender su mano –si Allie no te ha dicho nada entonces no deberías de saberlo-
-pero…-
-Niall. No la traiciones…no debes saber nada, no debes hacer nada. Por favor- relaja el puño y extiende su palma sobre su pierna. Allie llega y levanto la vista hacia la cancha.
El equipo de Lou está un punto más abajo que el otro equipo. Louis va corriendo, se ve guapo con el uniforme de football. Se acerca al balón y se lo lleva. Comienza a correr hacía el otro lado del campo hacia la portería a la que debe anotar. Se empieza a escuchar los gritos de la multitud: JACK. JACK. JACK. JACK. Ruedo los ojos. Louis cambia de decidido a confundido de un momento a otro. Las personas siguen gritando y riendo. Volteo a ver a Sophie, quien besa a Jack como si la vida le dependiera de ello. Noto que se está riendo. Louis se ve intimidado aunque continua llevando el balón con los pies; parece indeciso, la gente sigue gritando. Creo que Lou no va a poder y va a perder el punto a nada de empatar al otro equipo. A diez minutos de que acabe la temporada. Me paro de mi asiento y bajo todos los escalones de las gradas en cuestión de segundos. Llego al suelo y me quedo fuera de la cancha. Ni siquiera sé qué hago, supongo que solo quiero estar más cerca.
Sus ojos confusos atraviesan el aire hasta conectar con los míos como si hubiera un tipo extraño de energía que los conectara. ¿electricidad? ¿telepatía? Formo una ligera sonrisa en mis labios y asiento con la cabeza mientras él consigue una expresión controlada y fuerte. ¿cuánto duró esto? ¿uno? ¿dos segundos?
Mira a su alrededor y respira. Corre lo más rápido que puede y mete el balón a la portería. Los gritos de “Jack” paran y la gente se calma de a poco. Louis se gira hacía donde estoy y voltea a verme. Se lleva ambas manos al pecho siendo tan dramático como siempre y mueve los labios diciendo algo que alcanzo a distinguir: para ti. Me llevo mis manos a mi propio pecho imitando sus ademanes exagerados y muevo los labios dándole las gracias.
Los nueve minutos restantes pasan rápidamente. El partido va a terminar en empate. En un abrir y cerrar de ojos un jugador del equipo contrario, con playera roja y el número seis en la espalda, roba el balón y lo mete con una patada imponente a la portería. El partido termina con un decepcionante final de película. El silbato suena y confeti rojo cae por todos lados cubriendo el pasto. Louis mira el confeti con expresión algo triste. Empujo la puertecita de media altura que une las gradas con el campo de football. Camino hacia Louis mientras él me sonríe.
-¡Lou!- escucho la voz de Charlotte detrás. Ella pasa frente a mí corriendo y él la abraza –felicidades-. Él le besa la frente y vuelve a abrazarla.
-gracias- le dice. Suelto un suspiro. Ya todos están abajo felicitándolo. Harry y los demás chicos lo abrazan rápidamente diciéndole que estuvo excelente. Las chicas le recuerdan la anotación que hizo y como el público lo dejó de molestar. Se ríen, lo abrazan, Lottie le da un beso. Escucho como Louis repite “gracias” una y otra vez. Me río contenta por él y comienzo a caminar mirando mis pies.
Siento unos brazos deslizándose por mi cintura y entrelaza sus manos sobre mi estómago. ¿Mármol? Más bien soy un montón de trapos cosidos por unas manos poco hábiles. Lou levanta mis pies del suelo y me da una vuelta para después volverme a dejar sobre el pasto.
-y gracias a ti- dice Louis en mi oído. Me río controlando el color que quiere subir a mis mejillas y me giro para voltear a verlo.
-¡eh! ¡Troy! ¡Gabriella!- nos grita Wendy y todos se ríen
-¿sí?-  dice Louis volviendo a abrazarme como antes, jugando a que somos novios, como siempre. Su cuerpo contra el mío hace que me sea difícil respirar normalmente, trato de no tensarme e inhalo y exhalo tan ligero como puedo
-¿verdad que se gustan?- pregunta Phillip
-claro, lo he dicho un millón de veces- dice Lou recargando su barbilla en mi hombro. Ruedo los ojos y me río mientras su calor corporal hace que sienta estrellas dentro de mis arterias –es la persona más linda que he conocido-. Me río demasiado intentando ocultar mi nerviosismo, el aire se siente espeso
-Louis, dilo en serio ¿te gusta?- pregunta Julieth
-me encanta- dice aún con su tono de broma haciendo que los huesitos de mis oídos se sientan como si los trizaran de un solo golpe. Todos ríen y vuelven a su conversación anterior. Me suelta y se para frente a mí–no les prestes atención. –dice con una sonrisa- sabes que nada cambiará entre nosotros, tenemos nuestro trato-. No pudo haberme dicho algo peor. En un segundo las plantas metafóricas que crecen debajo de mi piel pasan de primera a otoño marchitándose por completo –gracias por lo que hiciste durante el partido, ¿ya te dije que fue para ti? ¿el gol?-
-sí, gracias-. Su sonrisa se vuelve más grande, parece que se le acaba de ocurrir algo.
-¿usarías mi camisa?- hago una mueca -¿por mí?- suelto un suspiro. Se saca la camisa con el número 17 y me la tiende. Trae puesta otra playera. Yo me quito el suéter y me pongo su camisa sobre mi blusa, me queda muy grande. –se te ve bien- dice riendo irónicamente. Inhalo profundamente, su camisa está toda sudada pero me importa poco, huele él. -¡ya vámonos chicos!- les grita Louis a los demás. Todos hacen caso y comenzamos a caminar. Louis pasa su brazo sobre mis hombros.
(narra Charlotte)

Verlos así se siente como estar viendo a la pareja de una película. Wendy lo ilustró bien al llamarlos Troy y Gabriella, supongo. Ella viéndolo con… ¿cariño? Él la mira como con ternura, como cuidándola. Él con uniforme de football, más alto que ella. Ella algo despeinada, caminando con gracia por el pasto del gran campo. Podría jurar que los ojos de los dos tienen algún filtro que hace que se vean los pensamientos, no el cuerpo. A ninguno parece importarle que hayan perdido, ni siquiera creo que eso les haya pasado por la cabeza. 
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Siempre me tardó DEMASIADO en subir y creo que ya se hartaron de mis disculpas. De cualquier modo, otra vez perdón. Ojalá les haya gustado. XX.

jueves, 23 de octubre de 2014

Capítulo 28

(narra Allie)
Despierto cansada cuando Moppy, mi gato, llega a acurrucarse junto a mí. Ayer me dormí como a las dos hablando por teléfono con Harry mientras él le daba vuelta al mismo asunto una y otra vez hasta que dijo <<lo siento, debes estar muriéndote de sueño…lo siento Allie, me perdí hablando. Ve a dormir pequeña>>. Es domingo y seguro mi mamá sigue dormida, apenas deben ser las ocho. No quiero pararme, ¿por qué lo haría? El timbre suena…¿QUIÉN CA**JOS VIENE A LAS OCHO DE LA MAÑANA? No me levanto, pero después de un minuto vuelven a tocar. Moppy me mira preguntándome con la mirada: “¿no vas a abrir?”. Paso mis manos por mi cara y suelto un suspiro, o mejor dicho un bufido. Vuelvo a  ignorar el timbre pero un momento después ahí está el molesto sonido de nuevo. Me siento en mi cama y me paro lentamente escuchando los suaves maullidos de mi gatita quedándose atrás. Bajo las escaleras y abro la puerta. Jane está sentada de espaldas a mí en el pórtico con las mano entrelazadas sobre sus piernas. Parece que tiene algo de frío, diciembre llegará en un par de semanas. Su cabello está mojado y lo tiene todo sobre uno de sus hombros, se acaba de bañar.
-hola- me anuncio mientras me recargo en el marco de la puerta
-ah…- dice girándose para verme y me mira de pies a cabeza. Se ríe y se para –hola-
-¿qué haces aquí?-
-quería verte- me dice encogiéndose de hombros mientras mete las manos en los bolsillos de su chamarra verde olivo que usa casi siempre. No es exactamente una chamarra, tal vez una cazadora o un rompevientos –ven a mi casa, ¿sí?-
-¡¿ahora?!- reclamo un poco
-ve en…media hora. Te espero allá- dice volteándose y bajando los escalones del pórtico.
-¿hablas en serio?- digo con toda la flojera que puedo expresar en palabras. Se gira a mí y asiente con la cabeza. Sigue caminando hasta llegar a la banqueta y yo cierro la puerta. Estúpida Jane. Subo las escaleras corriendo y decido meterme a bañar.
(narra Jane)
-¿hablas en serio?- qué berrinchuda es Allie. Asiento con la cabeza y camino hasta la banqueta hasta escuchar que Allie cierra la puerta detrás de mí. Me río un momento, espero que todo salga bien, Allie es tan floja que podría solo no ir o rendirse después de un rato y echarlo todo a perder. Tomemos en cuenta que es tan infantil como yo…creo que le gustará. Escucho el motor de un coche y una camioneta se detiene justo frente a mí. La puerta del lado del copiloto se abre y rodeo el auto hasta llegar allá. Me siento como un espía. <<qué tonta eres Jane>> pienso para mí misma. Me subo y cierro la puerta.
-dijo que sí- le digo mientras él arranca
-bien- dice Niall riendo. Aparta una mano del volante y ofrece su mano para que las choquemos. Correspondo a su gesto. -¿crees que funcione?-
-lo más probable- contesto. Niall tamborilea sobre el volante con sus dedos, está emocionado. Me inclino hacia delante y tomo las notas que descansan sobre el tablero del coche junto con varias cosas que hemos traído. Admiro el trabajo que hizo Rebecca, le pedí ayuda con esto hace poco y tuve que insistir para que aceptara. No me quería ayudar porque le parecía tonta la idea. Todas las notas son diferentes, diferentes colores, diferente tipo de letra. Niall me dijo lo qué debían decir cada una y ella solo lo transcribió en bonito. No me costaba nada hacerlo yo misma, pero a ella le quedó mejor de lo que me pudo haber quedado a mí, sabe dibujar y tiene linda letra.
Niall se estaciona frente a mí casa porque el espacio que hay entre mi casa y la barda que separa mi pequeño jardín de él del vecino está ocupado por el coche de mis papás. Nos bajamos del coche. En la mano llevo la primer nota: destinada para estar en mi casa.
-¿quieres pasar en lo que da la hora?- pregunto a Niall.
-sí-  dice.
-¡ya llegue!- grito al entrar
-¡hola nena!- suena la voz de mi mamá.
-¿quieres tomar algo? Tenemos como veinte minutos antes de que nos tengamos que ir-
-estoy bien- rechaza Niall mi ofrecimiento
-voy por masking tape- digo dándome vuelta hacia las escaleras
-te acompaño- dice siguiéndome. Subimos las escaleras, justo en frente está el cuarto de Rebecca. Su cuarto es como una cueva, se la pasa escuchando música y tiene las cortinas cerradas. En el fondo está ella en su cama usando su celular. Es temprano, todavía falta como media hora para las nueve. –hola Becca- la saluda Niall desde afuera
-hola Niall- le dice ella desde su desordenado cuarto, me atrevería a decir que es aún más desordenado que el de Harry. Entro a mi cuarto y me acerco hasta mi escritorio buscando el masking tape. Niall entra y se tira al piso.
-¿qué haces?-
-me gusta tu cuarto-
-¿por eso vienes tan seguido?- digo refiriéndome a todas esas tardes entre semana cuando Niall simplemente no está de humor para hacer la tarea (o sea casi siempre) y viene para acá sin avisar…aunque yo también voy a su casa sin avisar.
-sí- contesta él riéndose.
-eres raro-
-tú eres la persona más rara que he conocido- pienso contestarle que él también pero no es cierto, mi hermana y Allie son más raras que él. Tomo el masking tape de mi escritorio y me volteo a la ventana de mi balcón, está abierto pero no salgo. Me quedo ahí, viendo la casa de Lou…si no fuéramos vecinos no me gustaría tanto, eso es seguro. Viendo su casa así me siento tan patética. Pero es que…wow. –Jane- susurra Niall en mi oído -no seas tan estúpida, deja de pensar en él por un segundo- siento como mi corazón se acelera y me sube el calor hasta la mejillas. Hace bastante tiempo que no me sonrojaba. Miro al suelo.
-cállate Niall-. él se empieza a reír de mí.
-ya te imagino “me encanta cuando finge que le gusto” “cuando me dice linda…”-
-¡Niall! hablo en serio, ya cállate- digo aún  sonrojada mientras empujo uno de sus hombros con mi mano derecha
-un día se va a fijar en ti…es más, antes del baile Louis Tomlinson será todo tuyo-
-Niall, el baile es en dos semanas-
-no, mí baile es en dos semanas, el tuyo es en tres- son dos bailes. Primero el de la escuela de los chicos, a ese no iré obviamente. Charlotte va porque Lou la invitó, Allie va con Niall, Meg con Phillip, creo que Julieth irá con Zayn (aunque ella no sabe que es último recurso ya que Charlotte no aceptó), y Harry irá con una chica más grande que él (Phillip apostó con Harry: si Harry no se atrevía a pedirle a una de último año que fuera al baile con él, Harry tendría que pagarle. Si se lo preguntaba, Phillip tendría que pagarle a él. Digamos que Harry ganó cinco libras gratis). El baile de nuestra escuela es en tres semanas, no sé si iré, estaría sola.
-de todos modos, en tres semanas Lou no cambiará de opinión, somos demasiado amigos para que me vea como algo más-
-¿entonces cómo a ti te puede gustar?-
-porque yo fui tonta- le digo riéndome–y ya deja de decir que me gusta- lo regaño y salgo de mi cuarto. Escucho que Niall se ríe y me sigue. Vamos a la planta de abajo hasta llegar al pórtico. Aún llevo la nota en mi mano, Niall corta un pedazo de masking tape y pego la nota en la puerta
–¿podemos inflar los globos?-
-aja, creo que tengo una bomba para globos- le digo caminando hasta la camioneta –llama a Alice, ¿quieres? Creo que ella la tiene- se ríe y asiente con la cabeza entrando a la casa dejando la puerta abierta -¡Niall!- lo llamo –las llaves- saca las llaves de su bolsillo trasero y me las lanza con cuidado. Las cacho y abro la camioneta. En el tablero hay como diez bolsas de globos de colores, las tomo y las tiro en el suelo del pórtico. Abro la primera y llega Niall con Alice. Se despertó hace un rato cuando me fui a casa de Allie pero sigue en pijama. Aún así se ve bien, no entiendo cómo.
-¿qué quieres?- me pregunta Alice con flojera en el umbral de la puerta con Niall detrás de ella, él le saca como veinte centímetros
-la bomba de globos-
-¿cuál de las dos?-
-¿tienes dos?- pregunto sorprendida. Alice asiente con la cabeza y Niall se ríe –trae las dos-. Alice se da la vuelta y sube las escaleras mientras Niall la sigue asiéndole cosquillas.
-¡Niall!- escucho que grita mientras se ríe. Entiendo que la quiera hacer reír, tiene la risa más contagiosa del mundo, parece la de un bebé. Ruedo los ojos mientras me río y un momento después vuelven los dos. –toma- dice tendiéndome la bomba, noto que Niall tiene la otra. La tomo y me siento en el suelo del pórtico. Niall se sienta un escalón abajo y comenzamos a inflar los globos…vamos a tardarnos un rato. –ah, ¿hoy es el día?- pregunta Alice contenta. Los dos volteamos y asentimos al mismo tiempo.
-ven, siéntate nena- dice Niall palmeando la madera del escalón en el que está sentado. Siempre le dice “nena”. Yo le llevo dos años a Alice y él tres. No la trata como a una niña chiquita, más bien la trata con ternura. Alice toma asiento y él le hace plática. -¿crees que va a salir bien?-
-sí- dice encogiéndose de hombros, Niall se ríe y continúa con la conversación:
-¿te cae bien Allie?-
-supongo-  dice y se ríe –es como una prima- ahora ambos se ríen y siguen platicando
……….
 -tenemos dos minutos, debemos irnos- anuncio mientras me paro
-todavía faltan la mitad de los globos- dice Niall
-lo terminan en el coche- dice Alice, suena a que nos está corriendo, pero me causa gracia –llévense las bombas-
-gracias- digo tomando su cabeza y dándole un beso mojado en la frente
-¡Elizabeth!- me regaña usando mi segundo nombre mientras se limpia la baba que dejé muy apropósito para molestarla.
-hay que meterlos a la cajuela- dice Niall refiriéndose a los globos
-Alice, ayuda- le ordeno. Sin decir peros comienza a tomar globos entre sus brazos, creo que le divierte ayudarnos en esto. Niall abre la cajuela y todos comenzamos a llenarla con los globos llenos de aire. Cerramos la cajuela y Niall y yo subimos al coche. Alice nos pasa las otras bolsas de globos y las bombas y cerramos las puertas, Niall baja la ventana.
-Alice encárgate de que todos apaguen las luces ¿quieres? Se supone que no hay nadie en la casa- digo en mi tono de espía y ella asiente con la cabeza
-nena, ¿te despides de Becca por mí?- ella vuelve a asentir con la cabeza –y también de tus papás-
-sí- nos dice –ojalá salga bien- da media vuelta y camina hasta la casa. Me despido con la mano y Niall le sonríe, ella devuelve mi saludo y cierra la puerta. Doy un último vistazo a la nota de la puerta y veo que las luces se van apagando.
-no tarda en llegar- dice Niall y arranca. Damos vuelta en la esquina y unos treinta segundos después me llega un mensaje. <<vi a Allie por la ventana, está en el pórtico, estuvieron a nada>>. Le enseño el mensaje a Niall y me ofrece su mano para que las choquemos como hace media hora.
(narra Allie)
Bajo del taxi y camino hasta la casa  de Jane. En la puerta hay una nota: es una hoja blanca con letras de revistas pegadas, como en las películas de secuestros o algo así. Dice: ve a tu lugar favorito del planeta. Me río un poco y toco el timbre pero nadie me abre. Vuelvo a tocar un par de veces, pero cinco minutos más tarde sé que Jane no me abrirá. Creo que ni siquiera está aquí, quiere jugar conmigo. Vuelvo a reírme y me pongo a pensar cuál es mi lugar menos favorito del planeta, el <<lugar favorito>> debe ser sarcasmo. Sigo pensando: ¿mi casa? No, claro que no. Las casas de Jane, Charlotte, Harry y Niall quedan descartadas. ¿qué otro lugar? ¿un parque, un restaurante?
Es obvio, la escuela. Ahí no puedo ver a Niall y además me aburro como en ningún otro lado. Tengo que pedir otro taxi, perfecto (sarcasmo). Camino un poco por la calle ya que por aquí no pasan taxis hasta encontrar uno. Me subo y le doy la dirección de la escuela.
(narra Niall)
Jane sigue inflando globos mientras yo manejo, las siguientes paradas serán mucho más rápidas. Pero creo que nos quedaremos a ver si Allie llega para cerciorarnos de que está siguiendo las pistas. Son sencillas así que no debe de tardar mucho en descubrir a qué me refiero con cada una. Me estaciono frente a su escuela y Jane me da el masking tape y la siguiente nota. Me bajo y la pego en la puerta del frente. Vuelvo a subir al coche y le doy vuelta a la manzana. Me estaciono en una calle de ahí, pero a una cuadra de distancia, para que no vaya a vernos.
-toma- me dice Jane dándome unos binoculares.
-¿te creíste el rollo de los espías, verdad?- digo riéndome
-mira quien lo dice- dice rodando los ojos señalando el woki toki que tengo en el tablero. Me río y esperamos un rato
Unos quince minutos más tarde un taxi se estaciona frente a la acera y Allie sale de este. Uso los binoculares para verla. Su cabello largo y rubio perfecto. Tiene un estilo despreocupado que me encanta.
-trajiste la cartulina ¿verdad?- pregunto. De su lado derecho Jane saca una cartulina grande y enrollada. Me gustaría quedarme a verla pero nos tenemos que ir.
(narra Allie)
Bajo del taxi y le pido que me espere un momento, no pienso buscar otro taxi, que flojera. No puedo creer que haya otra nota. Ya lo sé, era obvio, pero me divierte que se tome el tiempo de hacer algo así. Miro la nota, está en letra manuscrita y creo que reconozco de quién es. Rebecca. Tiene corazoncitos alrededor, dice:
ahora no es sarcasmo, este lugar sí te gusta. Pistas, tres palabras: dulces, cine, tienda.
Definitivamente creo que esto es más confuso que la anterior. Si dice “cine” entonces no puede ser el cine, nadie sería así de tonto y menos Jane. Supongo que es una tienda porque explícitamente lo dice “tienda”. Dulces y cine…pero no es el cine…y es una tienda.
Blockbuster. Siempre vamos a rentar películas ahí. Subo al taxi y  le digo a dónde ir.
(narra Jane)
Sigo inflando globos y pasándolos a la parte de atrás de la camioneta. Ya me aburrí. Nos estacionamos en Blockbuster y nos bajamos del coche con la cartulina.
-te toca, no pienso preguntar yo- le aclaro a Niall antes de entrar a la tienda, él me hace pucheros pero no pienso ceder. Me río y le digo que no.
-como sea- entramos y nos acercamos al mostrador donde una chica de unos dieciocho atiende.
-hola, buenos días- dice con una sonrisa
-buenos días- contesto yo
-¿qué se les ofrece?-
-¿nos podría hacer un favor?- se nos queda viendo algo confundida –hago una sorpresa para mi novia, necesito dejarle una pista aquí-
-awww- dice ella, yo me río y Niall se sonroja un poco
-¿podemos pegar esto en el mostrador?- pregunto enseñándole la cartulina. Ella se ríe y yo hago lo mismo
-claro- contesta. Niall y yo pegamos la cartulina en la parte delantera de la masa del mostrador  con masking tape.
-gracias- dice Niall
-de qué- dice amable la señorita
-si pregunta algo, tú no sabes nada ¿de acuerdo?- dice él con una sonrisa
-perfecto- damos las gracias de nuevo y salimos.
-dame los sobres- le digo. De su bolsillo saca varios sobres de colores y me los da. Ambos subimos al coche y Niall arranca de nuevo.
(narra Allie)
Me bajo en frente de Blockbuster y busco una pista en la puerta pero no hay nada. Tal vez me equivoqué de lugar…o tal vez está adentro. Entro y no puedo creer lo que veo. Hay un cartel gigantesco en el mostrador. Letras de colores en tercera dimensión. Me tapo la cara con las manos y me acerco para ver qué dice:
pistas: muy grande, lleno de gente.
Me da poco con qué adivinar pero es fácil. Debe ser el centro comercial. La curiosidad me gana y le pregunto a la cajera.
-¿vino una chica castaña…como de mi estatura? ¿habló con usted?-
-¿perdón?-
-mmmhh…¿quién puso este cartel? Es mi amiga-
-perdón, no sé de qué me hablas- frunzo el ceño y salgo para subirme al taxi que me estaba esperando afuera. Me va a cobrar bastante.
-¿ahora a dónde vamos?- me dice el taxista riéndose, he entablado conversación con él desde que me subí en casa de Jane.
-el centro comercial de Wells Street- digo riéndome con él
-¿estás jugando, no? ¿con quién?- dice mientras conduce
-una amiga, es una búsqueda del tesoro, supongo. No me dijo nada-
-pues tu amiga es mañanera-
-lo sé- le digo rodando los ojos
Seguimos hablando un momento hasta llegar al centro comercial, le digo que por favor me espere y acepta alegremente. Me bajo del taxi y entro. No hay nada en la puerta así que sigo caminando buscando alguna pista. No hay nada. Recorro el pasillo de la entrada entre las persona sin ver nada hasta que en una columna veo algo pegado con el inconfundible masking tape de Jane. Se la pasa haciendo tonterías con él en clase. Es un sobre color morado de unos diez por quince centímetros. Lo despego y lo abro. Un pedazo de hoja. En letras sencillas y mayúsculas dice: DEBES. Solo eso. Le doy vuela pero lo único que encuentro es un número uno anotado en la parte de abajo. Lo guardo en el bolsillo del pantalón y sigo caminando. Después de unos cinco minutos de caminar, en una banca veo pegado un sobre verde. Me acerco y lo despego. La hoja de adentro dice: IR. Un número dos se ve en la parte de atrás. Sigo caminando abriéndome paso entre algunas personas pero no encuentro nada. Pasan diez minutos, luego quince. En un costado de las escaleras eléctricas veo otro sobre. Este es azul: ESTÁS. Lo volteo pero no tiene un tres, es un número cinco. La gente se me queda viendo pero les pongo poca importancia y sigo buscando. Cinco minutos después encuentro un sobre amarillo: DONDE, número cuatro. Noto que algunas personas comienzan a seguirme disimuladamente para ver qué estoy haciendo, me avergüenzo un poco y trato de disimular mis mejillas sonrojadas. En una columna encuentro un sobre rosa: SOLA. En la parte de atrás dice “6, última”. Voy a una banca y saco todos los papeles de mi bolsillo, solo son cinco. Vuelvo a guardarlos y busco el sexto. En una maceta frente a mí hay un sobre naranja. Lo despego y salgo corriendo al taxi, ya que lleva esperándome mucho tiempo.
-hola- digo entrando –perdón por la tardanza, las pistas estaban separadas.- Se ríe y me dice que no importa.
-¿a dónde vamos?-
-aún no sé-. Digo sacando todas las pistas de mis bolsillos, las pongo en orden: DEBES IR A DONDE ESTÁS SOLA. –vamos algo lejos-. Vivo en Enfield Village, está algo lejos de todo, un poco apartado. A unos diez minutos de mi casa queda el bosque, cruzando el río. Ya sé que suena de película, pero bueno, Enfield Village son casi los suburbios. Ahí voy de vez en cuando, cuando quiero estar sola.
…..
Después de veinte minutos llegamos al bosque, decido que es hora de dejar el taxi: mi casa queda a quince minutos a pie y además ya no me va a alcanzar para pagarlo si sigo.
-muchas gracias, ¿cuánto es?- al oír el costo abro los ojos como plato.
-pero  ¿sabes qué? Te bajo dos libras-
-¿qué?-
-sí-
-no, no, no, no, no- le digo –gracias, pero no puedo aceptar…-
-hablo en serio, me caíste bien y me parece gracioso lo que hace tu amiga-
-¿seguro?-
-totalmente-
-muchísimas gracias- digo pagándole y saliendo del taxi
-de qué-
-por todo, gracias, que esté bien-
-igualmente- arranca y suspiro. ¿en dónde se supone que busque? Me refiero a que…el bosque es muy grande. Decido ir al lago, tal vez este en algún árbol de por ahí. Camino por diez minutos y comienzo a buscar, pero no hay nada. Sigo buscando, y buscando. Decido dar vueltas por aquí y buscar en los árboles. Después de quince minutos estoy desesperada. Sin darme cuenta estoy de nuevo en el lago. Me siento en el pasto intentando pensar. Acaricio el pasto debajo de mí. Siento que mi mano toca algo. Lo acerco, es la pista. ¿cómo no la vi antes? Tiene una mancha: las características pisadas de unos converse. Volteo a ver hacia mis pies, llevo mis converse puestos. Fui tan tonta que cuando vine hace veinte minutos que pare justo encima de la pista y no me di cuenta, que estúpida. Leo las estilizadas letras: vuelve a donde empezaste. Pienso si se referirá a mi casa o a casa de Jane, pero ya que mi casa queda más cerca decido ir primero a revisar allá. Corro hasta llegar fuera del bosque y paso por encima del puente que separa Enfield del bosque. Camino unas cuantas calles hasta llegar a mi casa. Estoy exhausta pero no hay nada en mi puerta, entro y voy revisando todas las paredes, no hay nada. Llego al segundo piso y decido entrar a mi cuarto para revisar.
Todo está lleno de globos. Ni siquiera puedo ver el suelo y los globos me llegan por arriba de la rodilla. Comienzo a reírme. Sobre mi cama hay nueve tarjetas blancas y grandes, cada una con una letra y dice: STARBUCKS.
(narra Niall)
Jane y yo llegamos a Starbucks después de inundar el cuarto de  Allie con globos de colores. Nos acercamos al mostrador y pido dos chocolates calientes. Sé que a Allie le gusta y además hoy hace bastante frío.
-¿quieres algo?- le pregunto a Jane
-lo mismo- contesta
Pido un tercer chocolate caliente y luego le digo algunas indicaciones al chico para que no valla a confundir el vaso de Allie.
-gracias por ayudarme Jane-
-fue divertido- me dice –me cuentas la cara que ponga cuando te encuentre aquí-
-okey- digo riendo. Nos entregan las bebidas y las dejo sobre una mesa frente a un sillón.
-bueno, ya me voy- me dice Jane
-te veo el…¿miércoles?- le digo. Louis juega en el equipo de football de la escuela. A veces vamos a  verlo los chicos y yo, o Britt y Wendy. El miércoles es el final de la temporada. Louis va a jugar y nos invitó a todos.
-perfecto- dice con ese brillo que se carga en sus ojos cuando alguien menciona a Louis.
-gracias, en serio- digo abrazándola. Ella se ríe y después de corresponder mi abrazo, sale del local-
(narra Allie)
Entro a Starbucks y busco a Jane entre la gente…pero en vez de ella lo veo a él. Me sonríe y me hace un gesto para que me acerque.
-¿qué haces tú…? ¿y Jane?-
-ella me ayudó mucho pero en realidad fui yo- me dice parándose del sillón en el que estaba sentado. Le sonrío y me sonríe y nos miramos un segundo.

-me da gusto verte- dice abrazándome. Nos sentamos y comenzamos a platicar mientras tomamos el chocolate caliente. Me cuenta desde hace cuánto lleva planeando esto. Me cuenta que Jane le ayudo a escoger los lugares y Becca hizo las pistas. Me dice que Alice ayudó con los globos. Yo le cuento de cómo me fue a mí. De la gente viéndome en el centro comercial, de mi torpeza en el bosque, de cuanto me gustaron los globos. Noto que algo pintado dentro de mi vaso sobresale. Frunzo el ceño y le doy un largo trago al vaso para ver que dice: ¿VIENES AL BAILE CONMIGO?





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ya sé que me tardé tres eternidades en subir este capítulo. Perdón de nuevo, ojalá les haya gustado. XX.

lunes, 25 de agosto de 2014

Capítulo 27

(Narra Charlotte)
Todo en la escuela es acerca del baile. Parece que les borraron la memoria y ahora lo único que saben que existe es el maldito baile de invierno. En sí no me molesta el baile, lo que odio es que hablen tanto de él. Todos los chicos preocupados por preguntar por una cita, todas las chicas preocupadas por que aún no se los han preguntado. Son tan inteligentes (que se note el sarcasmo). Me molesta tener que ir, pero Meg siempre va y Allie está ansiosa por ir porque esta vez tiene a alguien. No me arrepiento de haberle dicho que sí a Louis, creo que entre Zayn y yo todavía quedan algunos asuntos pendientes y solo verlo me pone nerviosa...su sonrisa me derrite. Pero está Andrew y lo que siento por él es mucho más que una atracción física, realmente lo extraño...pero ciertamente no sabría qué decirle si me preguntara por ir al baile. Louis tuvo la idea más tonta del mundo pero ya que él aguanta cada una de mis estupideces no pude decirle que no. Así que hoy me va a acompañar a comprar mi vestido…¿no pude tener un amigo menos raro?
-ya llegamos- me dice estacionándose
-Louis, ¿en serio? ¿no quieres mejor ir al cine?-
-no, el cine son dos horas en las que no puedo parar de pensar en Sophie-
-pero yo quiero ir al cine- digo solo para no ir a comprar el vestido
-pues si tanto quieres ir, vamos después-
-me usas- le digo cruzándome de brazos
-no te uso- dice riendo
-sí, me usas para evitar pensar en Sophie-
-no te pongas de dramática, sabes que yo haría lo mismo por ti- abre la puerta del coche pero nota que yo no lo hago. Me quedo quieta aún con los brazos cruzados. –Lottie- se ríe, se acerca a mí y me abraza. Me río un momento y los dos salimos del coche. Tengo que cerrar las heridas que Sophie le hizo, me refiero a las psicológicas, no las físicas obviamente. Pero por más que yo lo ayude las cicatrices no desaparecerán a menos que él mismo lo intente. Cierro mi chamarra y meto mis manos en mis bolsillos. Caminamos hasta la gran puerta del centro comercial y suelto un suspiro…en serio odio la idea de probarme vestidos…y más con Louis.
-entremos ahí- dice señalando una tienda con muchos vestidos en los aparadores
-no Louis-
-Lottie…-
-¡Lou, no!-
-¡¿por qué no?!- dice riéndose de mí
-porque no quiero- digo riéndome también –todavía podemos ir al cine-
-luego- se encoje de hombros y me toma por la cintura. Me carga y empieza a caminar a la tienda pero yo me suelto. De una manera u otra termina sujetándome de ambos brazos y arrastrándome hasta allá.
-¡suéltame!- le digo una vez adentro. Todos nos voltean a ver y él y yo tratamos de ignorar lo estúpidos que debemos vernos
-¡será divertido!- dice haciendo manos de jazz con cierto entusiasmo falso
-pareces mi mamá-
-pues ya que tu mamá trabaja todo el día, mi trabajo es ser tu mamá-
- …creo que es lo más raro que me has dicho-
-como si tu no fueras más rara que…-
-hola, ¿les puedo ayudar en algo?- nos interrumpe una tipa de unos veinte años que trabaja en la tienda
-no, sólo estamos…-
-sí- me interrumpe Louis –buscamos un vestido para ella- dice parándose detrás de mí poniendo ambas manos sobre mis hombros, tal como lo haría mi mamá
-bueno…tenemos muchos, depende para qué lo quieran- nos contesta con una sonrisa
-vamos al baile de invierno- ¿Louis podría ser aún más estúpido?
-Lou,  cállate- digo girándome para mirarlo a los ojos
-no me hables así, soy tu madre- okey, Louis acaba de pasar de estúpido a psicópata
-gracias por su atención- le digo a la vendedora –pero acabo de decidir que ya no iremos juntos al baile- tomo la mano de Louis y lo saco de la tienda -¿qué carajos te pasa?- Louis estalla en una carcajada que hace que todos nos miren –Louis, no fue chistoso-
-debiste…- sigue riendo –debiste ver tu cara- no para de reírse y comienza a hartarme. Camino entre las personas alejándome de él. Si hay algo que odio es cuando mi mamá hace eso. Aprieto los puños segura de que la próxima vez que lo vea lo golpearé con todas mis fuerzas. Subo por unas escaleras eléctricas y me siento en la primera banca que veo. Me quedo sentada por unos diez minutos y no veo rastro de Louis. Tal vez ni siquiera me está buscando…idiota. Es cuando escucho su voz detrás de mí.
-¿lista para la aventura?- dice con su tono de mamá. Me giro rápidamente y le suelto la cachetada más grande que haya dado en toda mi vida. -¿qué te pasa?- dice poniendo su mano sobre su mejilla
-no, ¿qué te pasa a ti?-
-Lottie, solo estaba jugando, ya no lo haré si eso quieres-
-igual no quiero comprar un vestido, ya te dije que mejor vayamos al cine- él suspira y se sienta junto a mí
-Lot, entiéndeme un poco. No…es que…- suelta un suspiro y intenta continuar –apenas el miércoles termine con Sophie y no logro dejar de pensar en  Jack y ella besándose…y ya te conté como me trataron en la escuela…- sí, me lo contó. La gente susurra cuando Louis pasa por los pasillos y se ríen. Me contó que el viernes pegaron muchas notas rosas en su locker que decían JACK Y SOPHIE entre corazones. Por un momento creí que iba a llorar cuando me lo contó. Detesto verlo así, y lo peor es que a Sophie debe causarle mucha risa. –es que Lottie…la extraño demasiado-
-Louis…¿cuánto tiempo estuvieron juntos? ¡una semana!-
-fueron tres semanas Charlotte-
-bueno, el caso es que no fue tanto. Además también fue culpa tuya que cortaran-
-¿qué?-
-prácticamente tú también la engañabas- digo en voz baja. Me mira confundido y algo enojado también –con Jane- aclaro.
-no me vengas con eso, te he dicho trillones de veces que Jane no me gusta. ADEMÁS ella tendría que haber sido mi novia para poder haber engañado a Sophia y ciertamente eso nunca pa…-
-ya lo sé, cálmate, solo digo que…¿sabes qué? Olvídalo. Olvídala, no puedes seguir así por alguien tan…ella. En un tiempo de dará igual la existencia de Sophia Davies, ¿okey? Pero por el momento tienes que seguir con tu vida-
-¡eso intento, pero tú no quieres ayudarme!- reclama mirándome directo a los ojos. Suspiro y nos quedamos callados unos segundos.
-que sea azul-
-¿qué?-
-mi vestido, quiero que sea azul- afirmo mientras me pongo de pie y le ofrezco mi mano para que se pare. –dejaré que seas mi mamá- se ríe y toma mi mano. Comenzamos a caminar en dirección a la primer tienda de vestidos que vemos.
-¿vas a dejar que elija vestidos para ti?-  pregunta al entrar a la tienda y yo ruedo los ojos
-como quieras- se ríe y los dos caminamos en diferentes direcciones. No quiero nada brillante ni largo o extravagante. Bastante normal. Rebusco entre un grupo de vestidos, verlos es dañino para mis ojos. Naranja chillante, rojo intenso, verde brillante. Me alejo lo más que puedo y busco algún estante con colores menos horribles. ¿negro y gris? Rojo quemado, verde menta, dorado, coral, fucsia. Nada que me atraiga de verdad.
Continúo haciendo lo mismo por unos veinte minutos sin lograr mucho. En mi antebrazo descansan tres vestidos en sus ganchos: uno fucsia, otro azul marino y otro color perla. Bastante aburrida decido llamar a Louis.
-esto es tedioso-
-esto es divertido- me contradice
-me voy al probador, ¿encontraste algo?- sube ambas cejas un par de veces mientras su sonrisa ilumina su rostro. Me entrega unos seis o siete vestidos. ¿color? Todos azules. Lou es una ternura de persona.
-gracias- le digo y me voy hacia los probadores. Entro y cierro la puerta. Primero me pongo los vestidos que yo encontré. Se ven aun peor en mí que colgados. Me los saco lo más pronto posible y los dejo en el banco que hay junto al espejo del pequeño cubículo. Comienzo a ver los vestidos que eligió Louis, en definitiva son mejores. Con el primero que me pongo me veo bastante bien. Abro la puerta y camino por el pasillo de puertas hasta salir de los probadores. Louis me mira recargado en una pared con los brazos cruzados. Sonríe al verme y camina hacia mí.
-mírate- dice tomando mi mano y haciendo que dé una vuelta. –te ves muy bien-
-¿te gusta?-
-mucho- <<qué bien>> pienso.
-ahora vuelvo, no te vayas- le digo volviendo al probador. Me saco el vestido y me pongo otro. Es lindo. Me miro de pies a cabeza, no está mal. Salgo y voy con Louis. -¿qué piensas?-
-que la pena de muerte debería estar prohibida- lo miro interrogante y espero por otra repuesta –bueno eso pienso ¿tú no? ¿acaso estás a favor?- dice haciéndose el tonto
-me refiero a qué piensas del vestido-
-es bonito-
-bien- me doy vuelta y regreso al cubículo, cambiándome de vestido de nuevo. Al ponérmelo me lo quito instantáneamente, me veía como deforme. Me pongo otro y vuelvo a salir. Louis y yo lo descartamos rápidamente porque el color no nos gusta. Regreso y me pruebo otro. No es mi favorito pero igual decido enseñárselo a Louis.
-¿qué opinas?-
-opino que te ves bien con todo lo que te pones-
-no, Lou, opina algo-
-Lottie, da igual-
-no, tú decidiste venir a ayudarme, incluso me arrastraste aquí, ¿qué piensas?- suspira y se ríe
-se te ve bien- contesta aun riendo un poco –pero me gusta más el primero-
-a mí también- miro el vestido y decido ir a probarme el último que queda. Camino por el pasillo y escucho la risa de Louis atrás de mí. -¿de qué te ríes?- digo contagiada de su risa
-caminas chistoso-
-¡no es cierto!- reprocho. Entro y me cambio el vestido. Me gusta más que los otros por mucho. Es color azul rey, unos quince centímetros arriba de mis rodillas, linda caída, strapless, ceñido en la cintura. Doy un par de vueltas frente al espejo, es perfecto. Acomodo un poco mi cabello y salgo.
-¿te gusta?-
-te ves bien-
-eso dices con todos-
-es mi favorito Lot, te ves preciosa-.
-gracias- digo sonrojándome un poco, no esperaba que le gustara tanto
-ven aquí- dice abriendo los brazos, me acerco a él y me abraza fuertemente. –te quiero, había olvidado decírtelo hoy- lo abrazo más fuerte
-no debes decírmelo diario, lo sabes ¿verdad?-
-me gusta decírtelo, te pones de buen humor- lo miro y le sonrío. Me separo de él y le doy un rápido beso para después irme a cambiar el vestido por mi ropa. Cuando estoy a punto de salir suena mi celular:
UN NUEVO MENSAJE:
ZAYN
Abro el mensaje y lo leo algo nerviosa de lo que pueda decir: Hola Lottie, estás en tu casa?
Suspiro y respondo su mensaje:  “no, salí con Louis, pero llego como en una hora.” Zayn contesta más rápido de lo que pensé “bien”.
…..
(narra Louis)
Estaciono mi coche frente a la casa de Lottie y volteo a verla de manera traviesa, ella rueda los ojos sabe perfectamente lo que voy a decir.
-te gusta Zayn y no quieres decírmelo ¿verdad Lottie?-
-ya deja eso Lou, no es divertido-
-¿dejar qué? Solo estoy diciendo la verdad, sigues emocionada por el mensaje que te mandó hace rato-
-da igual, tú estás loco por Jane-
-ya lo sé, ¿cómo no estar loco por alguien como ella? ¿la has visto?- sí, las bromas con Jane volvieron, digo, ahora que ya no tengo a Sophie puedo jugar con el “hermosa, me encantas” todo lo que yo quiera.
-te odio Lou-
-yo te amo-
-como sea, me voy. Te veo después- dice abriendo la puerta y saliendo del coche
-está bien, me dices qué pasó con tu galán- Lottie rueda los ojos y me río.
(narra Charlotte, ¿de nuevo? Sí, de nuevo)
Cierro la puerta y subo rápidamente a mi cuarto. Pongo mi vestido en un gancho y lo cuelgo en el fondo del armario. Listo para ser usado en un par de semanas. Coloco mi celular en las bocinas y pongo música. Nickelback. Jane los odia…pero yo odio la música que ella escucha así que estamos a mano. Subo el volumen, no hay nadie en casa (excepto mi hermanito) así que puedo escuchar música al volumen que se me plazca. Me tiro en mi cama, como siempre, y enciendo la computadora para tontear un rato. El timbre suena. Agh. Gracias por hacerme pararme de mi cama ya que me había acomodado.  Bajo las escaleras lo más rápido que puedo y abro la puerta, no hay nadie. Cuando estoy a punto de cerrar veo algo en el suelo. El suelo de madera de mi pórtico está pintado con gises de colores pastel. En unas letras increíbles con el inconfundible toque de Zayn se lee: “¿IRÍAS AL BAILE CONMIGO?”. Alrededor, regadas por el suelo, pequeñas florecitas rosas y blancas adornan todo. Es precioso. Cuando subo la mirada, Zayn está observándome detenidamente. Trae puestos unos jeans y una playera negra con botas, siempre me ha gustado su estilo.
-¿qué dices Lottie?- dice mirándome con sus radiantes ojos. Suspiro, mi corazón va a mil por hora. Podría decirle que sí…Louis entendería, incluso, tal vez se alegraría. Pero…está Andrew…y si voy con Zayn al baile creerá que todo lo que dije cuando hablamos por teléfono fue mentira. Si le digo que no, voy a herir sus sentimientos. Si le digo que sí y luego me arrepiento le dolerá más. Si voy con él y luego salgo con Andrew me odiará. No quiero empezar la típica historia de dos chicos peleándose por una chica…pero en este momento lo único que quiero es besar a Zayn…
-lo siento, es que…- toda la felicidad se va de sus ojos –yo…en serio lo siento…- suspiro e intento explicarle –Louis ya me lo había preguntado-
-¡¿Louis?!- parece enojado, bastante
-sí, es que…- no puedo mirarlo a los ojos y bajo la mirada hasta mis manos que juegan nerviosamente con mi cabello –ya sabes, somos buenos amigos-
-sí, entiendo- dice con la voz dura –da igual- mete las manos en sus bolsillos y comienza a alejarse.
-Zayn- digo caminando rápidamente a él –Zayn, no te enojes-
-no estoy enojado- dice aún con ese tono –no contigo-
-no te enojes con Louis-
-Habrías aceptado ir al baile conmigo si no fuera por su culpa…- me mira a los ojos, ahora parece preocupado –habrías acepado ¿o no?- suspiro y aparto mi mirada.
-seamos solo amigos- una grieta se hace de repente en mi corazón
-entiendo- dice asintiendo con la cabeza. –entiendo, yo…eh…sí, está bien. Si eso es lo que tú quieres, yo…perfecto, seamos…amigos-
-Zay- digo tomando su rostro con mi mano derecha atrayendo su mirada a mis ojos –sabes que me duele decirte esto-
-está bien Lot- dice sujetando mi mano –está bien- repite. Desvía su mirada de mis ojos, noto que mira mis labios. Me siento mal, soy la peor persona del mundo. Me acerco a él y dejo un beso en su mejilla. –gracias preciosa- agradece mi beso
-es lo menos que puedo hacer-
-no, lo menos que puedes hacer es besarme en los labios-
-causaría un problema- digo obligándome a mí misma a no obedecer a Zayn -pero gracias por venir- digo soltando su mano
(Narra Jane)
¿hay algo peor que estudiar? Lo digo en serio. Simplemente es la cosa más aburrida en este planeta. ¿y para qué? Para que absolutamente todo se te olvide al día siguiente. "Estrangular a Louis" es la primera cosa en mi lista de pendientes. Según lo que Niall me contó,  Harry no recordaba lo que le había prometido hasta que Louis se lo recordó. Le dije que no lo hiciera. Harry preguntó si prefería que fuéramos a su casa o a la mía. A la suya claro, de otro modo yo tendría que ordenar mi habitación.
-¿quieres algo de tomar?- me dice Harry recargado en el marco de su puerta.
-mmmhh…- lo pienso un poco
-te traeré algo- asume él y sale hacia las escaleras. Me quedo un  momento mirando sus cosas. Un librero con varios papeles, una estatuilla, una carpeta que parece ser un álbum de fotos, discos, un estéreo y algunos libros. Un armario con su chamarra colgando de la puerta y ropa saliendo de los cajones. Su cama, en la cual estoy entada, arrinconada en una de las cuatro paredes. Está tendida pero algo desordenada como todo aquí. Hay un espacio considerablemente grande en el que lo único que hay es un gran tapete en el suelo. Me gusta, parece cómodo vivir aquí. Me río un poco de mis pensamientos y miro la pila de libros que Harry ha puesto en una esquina de su cama. MATEMÁTICAS. BIOLOGÍA. Abro el primero y comienzo a pasar las páginas, no hay nada subrayado, o anotaciones, varios garabatos en las esquinas de las páginas pero nada que sea de la materia.
-volví- me dice la lenta voz de mi amigo -¿qué haces curiosa?- dice riendo mientras cierra el libro de golpe. –te traje agua- me ofrece un vaso lleno hasta la mitad de agua simple con hielos
-gracias- digo tomando un trago de este. Los dos no quedamos un momento callados y pienso qué puedo decir para romper el silencio incómodo.
-¿con quién irás al baile?- pregunta él antes de que a mí se me ocurra cualquier cosa
-con nadie- le digo riéndome –de hecho tal vez no vaya-
-¿por qué?-
-bueno…no me importa no llevar cita, pero además Meg, Charlotte y Allie estarán con los chicos y sinceramente yo sobraría-
-te llevaría pero ese día tengo que ver a mi papá, ya sabes, no lo veo seguido y la última vez le cancelé-
-no te preocupes Harry- digo con una sonrisa –gracias de todos modos- se sienta a mi lado y me mira esperando a que yo haga algo -¿qué quieres estudiar primero?-
-¿matemáticas?- dice interrogante
-okey- digo yo con flojera -bien...- digo acercando su libro y abriéndolo. -¿qué estás viendo en matemáticas?-
-geometría analítica-
-Harry, ¿en serio crees que seré de alguna ayuda? Soy más chica que tú, lo más probable es que aún no haya visto lo que tú estás estudiando-
-Jane, necesito ayuda...por favor. Si repruebo este parcial repruebo el año-
-pero yo...-
-por favor- dice con una mirada desesperada que simplemente no puedo negar. Suelto un suspiro.
-lo leeré y veré si entiendo para explicarte-
-gracias- dice acomodando un poco mi cabello, apartándolo de mi rostro -en serio-. Le sonrío algo nerviosa por la furtiva expresión de sus ojos y clavo mi mirada en el libro. Comienzo a ver las páginas llenas de instrucciones y ejercicios que no entiendo. Sigo dando vuelta a las hojas  intentando entender de qué se trata esto. En una esquina superior veo que hay algo escrito. Harry lo cubre con su mano antes de que pueda leerlo.
-¿qué es eso?-
-no lo veas- dice. Frunzo el ceño algo extrañada, me río y vuelvo a preguntar:
-¿qué tiene?-
-no es nada- rasga la esquina de la página arrancando cualquier cosa que fuera ese garabato y lo arruga dejándolo sobre su cama junto a él
-bueno....creo que comienzo a entenderle a tu libro. Dice: Si las coordenadas de los puntos extremos, A y B, son:  a (x1 b1) b (x1 b1)  las coordenadas del vector son las coordenadas del extremo menos las coordenadas del origen….-
…….
-Jane…para- dice tomando mi mano –no entiendo nada, y tú tampoco-
-agh, Harry- digo echándome para atrás acostándome en su cama
-¿”agh Harry” qué?-
-que tienes razón- escucho que se ríe y se pone de pie
-dejemos de estudiar ¿quieres? Reprobaré de todos modos, pediré que me dejen hacer un trabajo extra para que se promedie con mi calificación-
-¿seguro? Será mi culpa si repueb…-
-será MI culpa si repruebo- recobro la postura sentándome de nuevo –hagamos cualquier otra cosa- dice volteándose hacia su librero -¿te gustan?- dice mostrándome el disco de “the 1975”.
-¡me encantan!- le digo con una risa. Harry saca el disco de su caja y lo pone en su estéreo. Comienza a sonar la música y los dos nos callamos, simplemente nos sonreímos el uno al otro disfrutando de la música. El volumen aumenta hasta que llena toda la habitación. Cuando termina la primer canción suelto una risa, en serio me encanta esta música.
-¿de qué te ríes?- pregunta Harry
-de nada…- digo poniéndome de pie y yendo hacia donde está él. Me paro frente al  estéreo y antes de cambiar la canción pregunto: -¿puedo?- Él asiente con la cabeza con una expresión en la cara que dice: “ni siquiera debes preguntar”. Presiono el botón que adelanta las canciones unas cuantas veces hasta llegar a la pista que quería(http://www.youtube.com/watch?v=wjHgiSx0RNQ) es una de mis favoritas del disco.
-¿robbers?- dice el nombre de la canción en tono interrogante.
-me fascina- digo recargándome en la pared y cerrando mis ojos. Noto que el volumen aumenta un poco más y doy por hecho que Harry le subió al estéreo. Sonrío. Un momento después siento que los labios de Harry se estampan en mi frente y abro los ojos algo sacada de onda. Estoy a punto de preguntar “¿qué fue eso?” pero me limito a sonreírle. Harry es así con todas, ya me lo han mencionado varias veces, es cariñoso…y a veces se pasa (mujeriego). Me río de su reputación mientras él toma mi mano.
-¡bailemos!- anuncia en un tono chistoso y me río por enésima vez. –Písame.- me ordena
-¿qué?-
-sube a mis pies- dice riéndose él también…reímos tan seguido que parecemos borrachos o algo así. Hago un gesto preguntando si habla en serio –sí, hazlo-. Vacilo un poco pero termino poniendo mis pies sobre los de Harry. El comienza a mover sus pies bailando lentamente llevándome con él. Echo la cabeza para atrás riéndome de lo torpes que nos hemos de ver. Harry canta la letra de la canción en voz tan baja que apenas alcanzo a oírlo. Imagino que bailo con Louis…una enorme sonrisa aparece en mis labios y no puedo detenerla. Me figuro a mí y a Louis, cerca, moviéndonos juntos, escuchando la música, imagino que es su mano la que sujeta la mía, y son sus pies los que me llevan. Pero Harry no huele como Louis. Y de golpe recuerdo que es solo mi imaginación. La canción está a punto de acabar << you look so cool, cool>> susurra. La canción termina y la próxima comienza. Se trata de un chico que está con una chica de diecisiete, pero ella es muy chica para él, bastante simple, pero es buena. Volteo a ver a Harry quien me guiña un ojo y un segundo después dice:
-ya baja Jane, estás pesada- ambos reímos y me paro en el suelo. Su celular comienza a sonar y se da vuelta caminando hasta su buró. -¿bueno?...hola Allie ¿qué haces?...¡qué bien!...¿yo? nada, solo estoy con Jane…aja…sí, gracias……-

Me quedo mirando cómo Harry habla con su mejor amiga, quiero ver a mi mejor amigo. Sé que si viera a Niall comenzaría a llorar al instante. Mañana será un día algo cansado, Niall y yo tenemos planes. Mis pensamientos se pierden bruscamente pensando en Lou y en lo mucho que me gustaría estar con él. Escucharlo, su voz hace eco dentro de mi cabeza. La imagen de él acomodando su cabello con un movimiento de cabeza se plasma en mi mente. Suspiro pensando en todo él… y en que sigue sufriendo por Sophie mientras yo sufro por él. 

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hola, comenten si les gustó. gracias por leer.XX