(narra Allie, lunes)
Llego a la
biblioteca medio molesta de tener que quedarme después de clases, pero
eventualmente vamos a tener que hacer el trabajo de literatura y mejor hacerlo
antes de que la única opción sea sacar seis. Busco a Charlotte con la mirada
entre todas las mesas. Hay pocas personas, la verdad no mucha gente usa la
biblioteca de la escuela y siento que nadie jamás usa los libros. Me acerco a
donde está Lottie, quien lleva una colita de caballo medio deshecha y un suéter
que no es de la escuela sobre el uniforme. Me siento, aventando mi mochila y mi
suéter en la silla de al lado.
-Hola. – digo
arrancándome el audífono que traía puesto.
-Hola. – me
sonríe dejando su pluma por un momento. -¿qué tal tu fin de semana, loca?-
-horrible. –
le digo riéndome un poco.
-eso no es lo
que escuché. – ella cierra su cuaderno y se acerca un poco para hablar aún más
bajo -¿dormiste en casa de Niall?-
-sí- le digo
alejándola levemente por el hombro -pero no empieces a imaginarte cosas, solo
vomité múltiples veces y dormí por horas y horas- ella se me queda viendo sin
que pueda entender lo que está pensando.
-¿entonces tú
y él ya están bien?-
-no- contesto
con un tono medio tosco -bueno… tal vez, pero no- Lottie se ríe de mí. -es que…
Lot, no quiero que sea tan fácil para él ¿entiendes? – ella suelta una risa
rápida.
-no ha sido
muy fácil, Allie, te ha estado persiguiendo ya varias semanas- me quedo
pensando un segundo y Lottie vuelve a abrir el cuaderno que está usando. El
problema es que Niall es un bobo. Está perdido, es como si no tuviera idea de
lo que pasó. Ni siquiera recuerdo que se haya disculpado por lo que hizo.
-no sé, aún
estoy resentida con él. No lo quiero perdonar aún- Charlotte hace una mueca
para que yo entienda que está poniéndome atención mientras copia desde un libro
que tiene a lado.
-pero igual te
gustó dormir en su cuarto ¿o no?- me pregunta ella divertida. La miro mal y
ella me hace reír mientras me pica las costillas. La señora de la biblioteca
nos dedica un SSSHHH desde su escritorio y ambas nos callamos.
-lo odio- le
digo a Lottie recostando mi cabeza sobre la mesa. Noto que la puerta de la
biblioteca se abre y veo a Jane que entra cargando su mochila entre sus manos,
como intentando acomodar el contenido para que la basura que siempre carga se
quede dentro.
-hola- saca
algunas cosas poniéndolas en la mesa. Su estuche, una libreta, el libro que
tenemos que leer con las esquinas ya maltratadas; y tira su mochila al suelo
pateándola un poco bajo la mesa, luego se sienta.
-¿jamás llegas
temprano, verdad?- le pregunta Charlotte divertida con la actitud de Jane.
-estoy en
proceso- contesta ella con cara de arrepentida. -Meg dijo que también venía-
-¿para? Seguro
no va a hacer nada- le digo burlándome de su sínica irresponsabilidad. Jane se
encoge de hombros. Volteo a ver mi mochila, aún cerrada, sin ganas de hacer la
boba tarea -¿alguna trae algo de comer?- les pregunto, Lottie solo niega con la
cabeza mientras subraya algo con marcatextos.
-aún me queda
café- me dice Jane encogiéndose de hombros. Acepto la oferta y ella saca su
termo medio aboyado de su mochila. El café está casi frío pero no está malo.
-¿ya leyeron
algo? Apenas llevo los primeros dos capítulos. – hago una mueca pensando en el
único párrafo que empecé a leer ayer en la noche. Lottie nos acerca una hoja de
papel con colores.
-pensé que es
mejor repartírnoslos. Jane, si quieres quédate el infierno ya que ya empezaste.
Yo me puedo quedar con el purgatorio y Allie con el paraíso ¿sí?- ambas
asentimos con la cabeza. -luego le mandan su información a Meg y que ella haga
la infografía y eso. – Tomo la hoja que tiene el plan de Lottie y arranco la
parte de abajo donde dice las páginas que tengo que leer para usarlo de
separador. -¡Allie!-
-perdón- me
río de que Charlotte se queje de mi gran idea -si no se me va a olvidar- busco
mi libro en mi mochila para poder encajar el pedazo de hoja pero algo me llama
la atención. Me acerco la mochila de Jane con el pie y saco de esta lo que
parece una caja de chocolates. Ella me la arrebata antes de que pueda abrirla.
-mis cosas,
amiga. – dice alejándola de mí sobre la mesa. Le pongo una cara y saco mis
cosas de mi mochila por fin. Mi libro, mi cuaderno y mi estuche.
-aww, ¿te lo
dio Harry? – pregunta Lottie.
-lo encontré
en mi locker- dice ella medio apesadumbrada, supongo que no quería que
supiéramos.
-¿pero son de
él, no?-
-Como si
alguien más tuviera la necesidad de mandarme chocolates- dice medio en broma,
medio molesta.
-¿así es como
Harry piensa conseguirte de vuelta?- pregunto enarcando una ceja, molesta con
la relación idiota que él se empeña en mantener.
-supongo- contesta
Jane, viendo el regalo un poco fastidiada.
-¿y está
funcionando?- Me fijo en su cara queriendo averiguar si va a caer por el bobo
encanto de Harry pero solo se encoje de hombros.
-Now I know
what a fool I've been- lee Lottie de la parte de abajo de la caja. -¿por
qué lo dice?-
-para hacerse
el chistoso- contesta Jane relajándose. Idiota. Ruedo los ojos y busco dónde
empieza la parte del paraíso en mi libro. Una mano se arrastra por la mesa tirando
mis cosas mientras la estúpida chica camina hacia la salida.
-se te cayó-
escucho decir a Hannah riéndose un poco.
-idiota-
murmuro negando con la cabeza.
-¿qué
dijiste?- sé que viene de regreso y cierro los ojos haciendo nota mental de
insultarla con voz más baja la próxima vez. -¿qué dijiste, Rosallie?- pregunta
aún en voz baja, inclinándose sobre la mesa viéndome a los ojos. Y aunque es
verdad que esta tipa puede intimidar un poco, tampoco es como que me de miedo.
-que te fijes
por donde vas- le digo con una sonrisa fingida.
-cuida cómo me
hablas- dice igualmente con una sonrisa y arrasa con todo lo que está de este
lado de la mesa. La bibliotecaria nos hace otro SSHHH pero Hannah la saluda con
la mano y finge una cara de “oopsie”. La señora le sonríe de vuelta y regresa a
sus cosas. -no me hagas enojar-
-¿ya acabaste
con tu escena, Hannah?- pregunta Jane como aburrida.
-¿Burnett,
no?- dice volteándose a verla. -no se te ocurra meterte- voltea a verme a mí de
nuevo para despedirse -nos vemos, Pulford- Hannah se aleja yéndose a la puerta
donde dos de sus amigas la están esperando. Lo último que veo es su bobo
cabello castaño claro que seguramente se plancha a diario.
-la chica más
agradable que conocemos, ¿no? - bromea Charlotte, aun metida en su agenda.
Volteo a ver a Jane.
-gracias, pero
no gracias- le digo cortante.
-¿segura?-
pregunta en cuclillas, recogiendo nuestras cosas del suelo.
-sí, ella
tiene razón. Mejor no te metas. – Jane detiene lo que hace para verme a los
ojos como sin entender bien lo que le digo. -Tu novio te engañó, no es el mejor
momento para hacerte la inteligente. – Parece que se siente por el comentario,
pero no me importa.
-¿y? Ellas no
saben nada- contesta poniéndose de pie.
-terminarán
enterándose, no seas tonta. Ellas se llevan con Cassie-
-¿estás
enojada conmigo?- pregunta poniendo el mismo tono tosco con el que le hablo yo.
Parece medio divertido que sigamos murmurando.
-no. – miento.
La verdad llevo estando medio resentida con ella desde que decidió salir con
Harry. -Solo no te metas. – Ella vuelve a sentarse, esquivando su cuaderno que
sigue en el suelo para no pisarlo.
-bien, pero
que no tiren mis cosas la próxima vez que te molesten-
-oohh, ¿llegué
justo para ver el drama? – Meg le da un beso a Lottie en el cachete antes de
sentarse, siempre se está riendo.
-no. Te
tardaste- contesta Charlotte divertida.
-agh. Solo por
eso debería ser más puntual- nos reímos un poco y luego termino de recoger
nuestras porquerías del suelo de mala gana. -ya trátense bien niñas, amor y
paz. -
-lindas cejas-
dice Jane señalando a Meg, quien nos modela un poco. Parece que ya trae su
maquillaje usual.
-ya sé,
Phillip y yo conseguimos entrar por mi ventana a mi cuarto. La casa estaba
vacía, pero prefiero asegurarme de que no voy a toparme por accidente con mi
asquerosa madre. – me río un poco pero igual siento lástima por Meg. -ya podré
devolverte tu boy brow, Lottie. –
-gracias-
contesta ella con una sonrisa.
-y tu ropa,
Jane. Y tu camisa extra, Allie-
-cuando
puedas- le contesta Jane.
-sí, ya tengo
mi ropa, se los doy todo mañana. Por eso falté a la escuela. Y Phillip se fue
con su abuelo, por eso decidí venir aquí-
-¿qué tiene su
abuelo?- pregunto sabiendo que Phillip pasa mucho de su tiempo cuidándolo.
-nada, él está
perfecto. Solo…- suelta una risa y se encoje de hombros -Phillip lo ama. Es
como si fuera su papá. Bueno, Phillip sí tiene a sus papás pero… ya saben a lo
que me refiero. Él le hace caso y ellos no. -
-menos mal que
alguien le hace caso a esa pobre alma- dice Lottie riéndose -si no, Phillip ya
estaría en una correccional-
-literal-
contesta ella burlándose de su novio -como sea, ¿qué con su fin de semana?
Allie… ¿me enteré de que estuviste de traviesa? – me río de ella.
-sí, Allie.
Tienes que aclarar ciertas cosas. – Charlotte baja más su tono de voz -¿qué
mierda te pasó el fin de semana? Me enteré de que Louis y tú se besaron – Mi
corazón se detiene un momento y las veo a las tres. Lottie y Meg no me quitan
los ojos de encima como descifrándome, pero Jane aparta la mirada mientras
juega con su lápiz. La miro un segundo.
-sí. Nos
besamos. - Meg se inclina sobre la mesa para escuchar mejor. -¿quién te
dijo?- le pregunto a Lottie.
-Andrew. Britt
le dijo a él. – Aún hago cara de no entender -A ella le dijo Niall. No te
preocupes, aún es secreto, nadie más sabe. –
-ah, menos
mal. – digo con tono irónico.
-expliquen
bien. ¿Qué carajos está pasando? – pregunta Meg, zarandeando mi mano.
-No sé, casi
no me acuerdo. – Veo de reojo que Jane niega con la cabeza. -Recuerdo estar muy
cerca de sus labios y que estábamos abrazándonos. – Mis dos amigas escuchan con
atención. Busco por mi mente algo más que pueda decirles. -Y recuerdo estar muy
encimosa y estar demasiado borracha. No sé cómo pasó. –
-¿entonces
puede que no haya… sido un beso-beso?- me pregunta Meg confundida. Las miro a
las dos y respiro hondo. Saco mi celular de mi mochila y busco mi conversación
de what’s app con Louis para enseñarles los mensajes que me mandó la mañana del
sábado. Les deslizo el aparato por la mesa.
03:58. Perdón
por dejarte allá, quería que vinieras conmigo pero fue imposible convencerte
03:59.
Aparte creo que Niall empezó a suponer cosas. No quise causarte problemas
09: 16.
¿cómo estás? Avísame si necesitas cualquier cosa
-Niall también
dijo que el aliento de Louis olía a lo mismo que el mío- Ambas voltean a verme
y devuelven la mirada a mi celular una vez más. Yo he leído los mensajes una y
otra vez intentando descifrar el tono con el que Louis los escribió. Puede ser
normal, creo. Pero suponiendo que nos besamos, esos mensajes no suenan bien.
“No quise causarte problemas.”
-¿entonces…
hay algo entre ustedes?-
-¡no! ¡No!-
digo negando con la cabeza soltando una risa. La bibliotecaria me dedica una
mirada especialmente molesta y le pido perdón en voz baja. -Bueno… yo no siento
nada por él. Si lo besé fue… no sé, por diversión, o algo así. –
-señoritas…-
saluda Andrew en voz baja, con su típica sonrisa que lo hace ver como si
siempre acabara de ganar algo. Veo que Lottie le sonríe con un guiño medio
torpe pero tierno. -¿cómo están?- pregunta viéndonos a mí y a Meg, que
contestamos con un simple “bien”. -Te traje tu comida favorita- dice poniendo
un par de tupperwares sobre la mesa. No sé bien qué sea pero noto lechuga y
quinoa.
-que rico-
contesta Charlotte tomándole la mano.
-¿de qué
estamos hablando?- pregunta viéndonos aún de pie usando el respaldo de la silla
de Lottie para apoyar las manos.
-de Louis y
Allie-
-Ah, ya. –
dice riéndose levemente. -Auww, pero dejen de hablar de eso.- Señala con un movimiento de su cabeza. -Vean
la carita que pone Jane. –
Hasta el
momento había hecho un buen trabajo concentrándose en leer, pero ahora Jane levanta
la mirada para verlo ceñuda con sus ojos obscuros. Nosotras nos reímos un poco.
-Andrew, de
verdad, cállate. – Es la única contestación de ella. No está de humor.
- ¿ya ven? Ahórrenle
la tristeza. -
- ¿qué haces
aquí, para empezar? -
-está conmigo-
dice Charlotte echando los brazos hacia atrás para alcanzarlo, abrazándolo por
la cintura.
-aparte, por
el momento Jane tiene otras tristezas- dice Meg agregando lo de Harry a la
plática. Me río sabiendo que eso no le va a caer bien.
- ¿puede mi
vida amorosa no ser el tema de conversación? - pregunta Jane medio harta, por
fin dejando de fingir que lee.
- Esta bien…- Charlotte
nos voltea a ver a todos y se queda pensando por un segundo. -Entonces…¿besaste
a Louis? ¿o él te besó a ti? – me pregunta.
-Jane, si
quieres te tapo los oídos para que no tengas que escuchar-
-Lottie,
¿puedes controlar a tu mascota? - dice mientras abre su libro otra vez.
-ya déjala,
Andy- le dice ella sin darle mucha importancia.
-Muy bien,
ponte a hacer tu tarea. Así no escuchas que Allie y Louis se besaron con
sentimientos y todo. – Jane pone ambas manos sobre la mesa haciendo un poco de
ruido.
-Tengo novio,
imbécil- murmura ella, ahora sí, reaccionando mal.
-¿pero él sabe
que es tu novio?- Jane se pone roja de enojo y se levanta de la mesa decidida a
hacerle daño, mientras Andrew suelta una carcajada al verla así.
-¡¡SUFICIENTE!!
¡Salgan de mi biblioteca antes de que los reporte a los cinco! ¡¡NO ME
OBLIGUEN!! ¡Voy a contar hasta diez y quiero que estén afuera! – Tomo mi
mochila entre mis brazos y cargo mis cosas como puedo. En el camino a la puerta
tengo que patear la mochila de alguien. No sé como pero antes de que la señora
termine de contar todos estamos en el pasillo.
-Ya, ya, tranquila.
– Andrew se sigue riendo un poco tomando a Jane de las muñecas quien al
principio quería golpearlo pero ahora solo quiere que él la suelte. -era broma,
seguro Styles te quiere. -
- Andy… ¿no tenías
una plática con tu entrenador? – pregunta Lottie con ganas de que su novio se
vaya, ya que casi nos castigan a todas por su culpa. -son casi las 3:30-
-sí- se acerca
a Charlotte y le da un beso rápido. -nos vemos. Perdón a todas por mi risa, no
pude aguantarme. Lo siento. – Meg y yo aceptamos las disculpas sin darle mucha
importancia. -¿te veo saliendo?- Lottie asiente con la cabeza y él se va casi
trotando por el pasillo.
-¿qué nos iba
a hacer la señora? ¿Mandarnos recados a nuestra casa? – Charlotte mira
interrogante a Meg.
-boba, sabes
que pueden hacerte trabajar en la biblioteca por semanas si ella lo quiere,
¿no? -
-me caga esta
escuela- se queja Meg.
-ya somos dos-
le digo recargándome en la pared del pasillo.
-¿Alguien
quiere quedarse a acompañarme a comer? Tengo entrenamiento. – pregunta Lottie.
-Yo no puedo, Lot- dice poniendo un puchero -no
traigo dinero y me muero de hambre. – explica Jane mientras se pone la mochila
en el hombro. -¿las veo mañana?- se despide de beso de las tres.
-y perdón por
Andrew.– dice Lot disculpándose.
-No es tu
culpa. – le contesta ella restándole importancia. Se ríe un poco. -Da igual. –
-ah, y pronto
voy a tener competencia. ¿Van a quedarse a verme ganar, verdad? – pregunta
Lottie alargando esa última “a”. Las tres nos reímos y le decimos que sí.
Jane se va y
nosotras vamos a la cafetería para que yo pueda comprar papas a la francesa de
las que venden en la escuela todos los días. Meg dice que no tiene nada mejor
que hacer así que se va a quedar un buen rato. Yo solo quiero estar aquí un
poco más para poder seguir ignorando la tarea. Nos encaminamos a la pista donde
están las gradas para poder sentarnos a comer. Ignoro levemente la conversación
cuando se ponen a hablar del maquillaje recuperado de Meg.
-Allie-
-¿qué?-
-te llaman- me
dan mi teléfono y veo que la llamada se termina. Llamada perdida (1): Louis.
Enseguida mi celular empieza a vibrar de nuevo. Llamada entrante: Louis.
-aahhh, ¿de qué querrá hablarte Louis, pícara? – Charlotte me pica las
costillas y mientras Meg finge estar besando el aire apasionadamente. Niego la
cabeza riéndome de lo bobas que son ambas y me pongo de pie para alejarme un
poco de ellas antes de contestar. Me siento en una de las gradas de más abajo y
respiro hondo antes de arrastrar mi pulgar sobre mi pantalla.
- ¿bueno?-
pregunta él del otro lado del teléfono
- hola-
-tu y yo no
nos besamos.-
-¿qué?-
-¿Allie? -
-si, soy yo.-
-Tu y yo no
nos besamos. – Me pongo de pie dándome cuenta de que suena molesto.
-¿por qué me
llamas de la nada?- le pregunto sin sonar precisamente de buen humor.
-porque…¿de
dónde salió ese rumor?- trago saliva al escuchar esa palabra, rumor.
-uhm…- las
palabras me salen medio mal porque no sé cómo explicarme -Niall me dijo lo que
vio y yo me acuerdo que… tú y yo…-
-Lo que tu
recuerdas es estar tocándome toda la cara obsesionándote por Niall – dice medio
divertido por el recuerdo.
-no, … porque…-
-Allie, lo que
sea que recuerdes, revísalo. Es imposible que te acuerdes de un beso ¿verdad? –
camino de un lado a otro -No recuerdas el momento exacto en el que nos hayamos
besado porque eso no pasó. -
-¿relájate,
quieres? Parece que te levantaste del lado equivocado- intento responderle mal
-¿por qué suenas molesto?-
-no estoy
molesto-
-no, seguro
no- le digo con sarcasmo.
-Allie...- piensa
en qué decir -Yo no hago ese tipo de cosas, ¿entiendes? Niall y tú tienen su
relación como la quieren y yo me quedo al margen de eso. – Me quedo callada
entendiendo que tal vez lo metí en más problemas de los que pensé -Y de la nada
Harry y Phillip vienen a decirme que tú y yo nos besamos-
-ya, sorry– le
digo aún molesta.
-¿quién más
sabe?-
-le dije solo
a Charlotte, pero ella ya sabía porque Niall le dijo a Britt y ella le dijo a
Andrew. – Suelto un suspiro -Bueno, y le dije a Meg... seguro de ahí se
enteraron Phillip y Harry. -
-Wow, casi no
faltó nadie. – Sé perfectamente que está pensando en ella. Estoy segura.
-Jane también sabe.
Estaba cuando le dije a Meg. –
-¿qué querías?-
me pregunta.
-¿qué?-
-sí, ¿para qué?
Sabes que tú y yo no nos besaríamos ni aunque fuera de chiste, pero decidiste decirle
a Niall, casi implicando que hay “algo” entre nosotros.-
-ja ja, Louis-
me río sarcástica -No intentaba nada. De verdad creí que nos habíamos besado. –
él suelta una risa.
-No, no lo
creíste. – Me quedo callada un momento.
-bueno… por un
momento sí lo creí. -
-¿entonces? Solo
querías darle celos a Niall- sentencia divertido. -es eso, ¿no? -
-no. Louis. No
seas idiota. - Veo a mi alrededor, Charlotte y Meg voltean hacia acá y me preguntan
con la mirada qué está pasando. Yo me paseo entre las gradas.
-si quieres
hacer esas cosas, y jugar con Niall a la telenovela, está bien. Pero, Allie… no
me metas en esas cosas la próxima vez. -
-Agh, ¿qué? ¿te
vas a poner en plan “yo soy muy maduro”?- pateo una lata de jugo que estaba
cerca de mi pie. -Como si inventar un inofensivo beso fuera peor que tu
relación con Jane. -
-hablando de eso,
¿decirle a todos que nos besamos no tiene nada que ver con lo que ella
podría pensar, o sí? – “Te estoy haciendo un favor” pienso. Me quedo callada, intentando solo decir perdón.
-Ya, sí.
Estuvo mal. Lo siento… No sabía que te fuera a perjudicar lo que dijera. - Louis también se queda callado un segundo. Le cuesta trabajo tragarse el orgullo.
-Ya, supongo que no
importa.- luego suelta una risa -Excepto que Niall quiere “hablar conmigo”-
-Debes admitir que sí pareció que había pasado algo. ¿Qué esperabas que yo pensara después de tus mensajes?- le pregunto riéndome.
-Debes admitir que sí pareció que había pasado algo. ¿Qué esperabas que yo pensara después de tus mensajes?- le pregunto riéndome.
-¿Qué
mensajes?-
-el de “Quería
que vinieras conmigo pero Niall supuso algo, no quería causarte problemas.”-
digo poniendo una voz como de galán. Él se ríe.
-no seas tonta,
sabes perfectamente que no los mandé así. Te gusta tanto Niall que estas
delirando-
-callate, no
es cierto.-
-como sea, la
próxima vez que tomes tanto y te pongas así solo voy a dejarte a tu suerte para
que puedas hacer lo que quieras… o voy a sacarte de donde estemos contra tu
voluntad, puedes elegir ahora-
-me lo pensaré
y te aviso. Igual me enteré de que Zayn y Britt se besaron y creo que eso es
más perverso que nosotros dos. –
(narra Jane)
Subo las
escaleras para ponerme un suéter más grande antes de salir. Becca, Alice y yo
tenemos la costumbre de comer postre prácticamente todos los días, a tal grado
de que si no como algo dulce no puedo hacer mi tarea. Me prometieron que si yo
voy por postre ellas eventualmente van a lavar los trastes de la comida, así
que busco dinero en una alcancía que tenemos entre las tres y meto las monedas
en el bolsillo de la falda de mi uniforme, luego salgo hacia la tienda que está
a un par de cuadras.
Es imposible
no fijarme en la casa de Louis mientras empiezo a caminar. Cada vez es más raro
que vivamos así de cerca, pero la verdad estoy agradecida con el universo
porque no me lo encuentro tan seguido, veo más a sus hermanas. Y de vez en cuando me topo
con Joanna porque va al mismo super que nosotros y eso, siempre me saluda y me
pregunta cómo estoy aunque se porta más como “hola, soy tu vecina” que como
“hola, soy la mamá de Louis”, lo cual aprecio. Supongo que sabrá por el idiota
de su hijo que él y yo ya no… congeniamos muy bien. Recuerdo momentáneamente lo
que Allie nos contó que pasó con él el viernes y, aunque ruedo los ojos sin
querer, la verdad no me interesa. Sobre todo porque hay cierto beso, en cierta otra
fiesta, que involucra a cierta otra persona borracha que me importa más.
Me veo al
pasar frente al vidrio de un local y noto que traigo el cabello metido debajo
del suéter así que me lo pasó encima de este, pero me detengo un momento porque
no me gusta cómo se ve. Me miro en el reflejo y me amarro el cabello de forma
despeinada encogiéndome de hombros. Cuando entro a la tienda sé qué quiero así
que voy directo al refrigerador de los helados. Lo abro y remuevo un poco las
cosas, que siempre parecen estar aventadas sin ningún orden, para encontrar
tres paletas de las que me gustan. Encuentro una tercera pero alguien me la
arrebata. Levanto la mirada, con un suspiro, ya sabiendo que es él.
-paleta de
leche sabor chocolate con cubierta de chocolate- dice leyendo la envoltura
mientras se recarga en el congelador. -¿sabes la cantidad de azúcar que esto
tiene?- lo miro interrogante con una medio sonrisa.
-¿sabes cuánto
no me importa?- digo arrebatándole la paleta a Louis.
-sí, pero la
verdad no sé me ocurrió otra forma de molestarte- dice divertido. Está de buen
humor, lo cual me saca una sonrisa sin que yo quiera. Sí, lo extraño. Pero
preferiría tener que quemar mi ropa a admitirlo. -Igual sí te molestó, ¿no? - Él
se ríe.
-quita tu
mano- digo yo como amenaza antes de cerrar la puerta corrediza del congelador.
Él me detiene poniendo su mano sobre la mía para volver a abrirlo. -¿Por qué no
mejor compras Magnum?- dice tomando otra paleta y enseñándomela. -son mejores-
-sí, pero
cuestan el triple- le digo arrebatándosela y dejándola en su lugar. -Estas son baratas,
pero igual son buenas y bonitas. – cierro el refrigerador.
-Suenan como
tú- lo miro interrogante -O sea, por baratas, no por lo demás. –
-entendí a la
primera, tonto. - Me doy vuelta y me sigue mientras yo voy a formarme.
-oye, Jane. -
Louis me zarandea por el hombro intentando que me voltee. Lo ignoro un segundo
para poder pagar y él toma la bolsa de plástico con las paletas -Gracias- le
dice al cajero mientras recibe mi cambio. Lo miro mal sabiendo que va a
intentar quedarse con mi dinero, pero él solo se burla de mí y me empuja para
que salgamos de la tienda. Caminamos sobre la acera de mi casa. Sin decirme
nada, él me enseña las monedas que tiene pero ya sé que en cuanto intente
quitárselas, él va a retirar su mano así que ni siquiera lo intento. -¿qué? ¿no
quieres tu dinero? – lo miro con una sonrisa de lado -¿piensas regalármelo?-
-cómprate algo
bonito- le digo riéndome con intención de molestarlo de vuelta -te hace falta-
él se ríe medio resentido del chiste y se guarda el dinero en el bolsillo de
los pantalones de su uniforme. “Al menos no ganó esta vez” me digo a mí misma,
pensando en la libra y media que acabo de perder. Nos quedamos en silencio un
momento y Louis suelta una risa pero igual no dice nada, yo pateo una piedrita
para sacarla de mi camino.
-¿qué tal va
lo de Harry?- dice mirando sus pies. Por alguna razón mi instinto no es mandar
a volar su pregunta.
-no me critiques- le digo tanteando su reacción, él asiente con la cabeza -...tal vez lo perdone-
-ya me lo
imaginaba- Frunzo el ceño y me quedo viéndolo, pero no parece decirlo de mala
gana. -Te conozco. – suelta una risa y me avienta el mentón con su pulgar
ligeramente. -¿O no?-
-No sé- digo
encogiéndome de hombros. No sé si me calma o me molesta que Louis esté tan
seguro de saber quién soy.
-No. Creo que
es lindo… el que lo quieras de verdad y eso. –
-Qué raro. –
digo empujándolo un poco -Es la oportunidad perfecta para burlarte de lo boba
que puedo ser. – él se encoge de hombros. Parece que quiere hablar en serio por
una vez.
-Igual creo
que fue bueno que le hicieras la escena que hiciste. Pero cortarlo sería más…
¿cliché? Creo. Si lo cortaras pensaría que solo saliste con él porque él te
busco, y no porque lo quieras. –
-yo no haría
eso-
-ya sé, por
eso sabía que lo ibas a perdonar. –
-todavía no es
seguro- contesto.
-admítelo,
estás fuera del mercado, Jane- me dice riéndose.
-¿al igual que
tú?- le pregunto divertida. Noto que al principio no entiende, pero luego sabe
de qué hablo. Abre la boca para decir algo, pero parece optar por desentenderse de ese tema y decir algo más:
-No. Soy
agente libre. – Se acomoda el cabello con su mano derecha haciéndome reír con
su interpretación de galán de película.
-Más bien,
eternamente soltero. – Contesto bajándole los humos.
-Oye. Hace no
tanto tuve novia, ¿recuerdas? – me dice empujándome por el hombro. Por un
pedazo de segundo los dos sabemos que eso sonó raro, como si se refiriera a…
-Sophia. – digo
yo.
-alias la
persona más desagradable- Dice molesto. Respiro hondo antes de decir algo.
-¿oí que te
sigue hablando?- él niega con la cabeza.
-de vez en
cuando… Creo que ella piensa que aún puede hacerme sentir algo. Le gustaría
saber que pienso en ella, creo. Ya sabes que le gusta la atención. - Yo asiento
con la cabeza. -Quiere volverme loco. A veces me gustaría gritarle que deje de buscarme,
pero tampoco quiero sonar así, ¿entiendes? Como… todo entitled gritándole a mi
exnovia. –
-Creo que
tienes derecho. Que no quieras verte mal no puede darle inmunidad para que no
la pongas en su lugar… Si eso es lo que quieres. – noto que considera la idea y voltea a verme. -A
fin de cuentas, ella es la que lleva molestándote por meses ¿por qué tú
tendrías que pensar en no herir sus sentimientos? - lo piensa un segundo y yo suelto una risa
-aparte creí que hacer sentir mal a la gente era tu pasatiempo favorito. –
-pero no a las
niñas- contesta con una sonrisa “astuta”.
-estúpido, ¿y
yo qué soy? –
-¡¿quieres
decir que eres niña?!- ambos nos reímos pero yo niego con la cabeza ante su estúpido
chiste y lo empujo. -¡oye! ¡Sin violencia! –
-la próxima
vez te voy a aventar cuando pase un coche-
-si me
mataras, no lo harías así.- Ambos nos reímos un poco aún. -Sería de
mal gusto. –
-suena como
tú. – me mira divertido de que le haya podido regresar su insulto de antes. Empiezo a caminar de espaldas para poder verlo de frente. -¿Y esto?- le digo tomando su corbata, que trae anudada de la manera más perezosa posible. -¿Qué nadie te ha enseñado a ponértela bien?-
-¿qué? ¿no me
veo cool? – dice arremangándose la camisa, yo me río. -Digo, no que tu sepas algo de eso, porque, mírate.-
-Solo te
faltan lentes obscuros y un cigarro- Le digo burlándome del cliché que está
poniendo. Louis se tienta los bolsillos y saca una cajetilla de cigarros. Con
un gesto me invita a que tome uno pero niego con la cabeza. Él toma uno pero no
lo enciende.
-¿Desde cuándo
fumas?- le pregunto escéptica. Él se encoge de hombros sin contestar y yo se lo
quito, poniendo el cigarro entre mis labios.
-¿qué? ¿no te
gusta la gente que fuma? – me pregunta metiendo las manos a sus bolsillos -¿te
crees mejor?-
-Solo no me
creo que tu mamá te deje fumar. No quiero estar cerca cuando se entere y te
castigue de por vida. – Él me empuja haciendo que me de vuelta y camine viendo
al frente de nuevo. Sé que le molesta que tengo razón. Se pasa una mano por el
cabello. Yo finjo fumar y soplo el humo imaginario en su cara, haciéndolo reir
un poco.
-se nota que
jamás has fumado- dice burlándose de mí. Lo miro mal y me encojo de hombros. -eres
una novata de primera en miles de cosas. – Eso logra molestarme un poco, con su
tono paternalista.
-en cosas como
ponerse ebrio y fumar, ¿qué tiene de malo? –
-y como… en
divertirte, en ser una persona normal de 16 años, en manejar. – Va contando con
los dedos. -También eres bastante torpe al besar. - El hecho de que sepa eso
último me pone tensa.
-Ya no beso
igual. – Le digo empujándolo intentando no verme tan resentida.
-Apuesto que
sí. – Contesta rodando los ojos, molesto de verdad. Yo trago saliva, molesta de
verdad.
-Hablando de
besar a alguien, me enteré de que entraste al club de los socios de Niall- en
mil años me imaginé decir la palabra “socios” pero en verdad quiero devolverle
el favor de ponerme incómoda.
-No.- No sé en
qué, pero noto que cambia su ánimo. Nos detenemos cuando estamos frente a mi
casa. -Quería decirte eso, no besé a Allie. – Lo veo sin entender y él mira al
cielo un segundo. -Sí, es mentira, Allie estaba muy borracha y terminó
imaginándose cosas. -
-¿querías
decírmelo?-
-aja-
-puedes besar
a Allie, me da igual a quién beses. – él me mira medio molesto por mi actitud.
-bien. Ya se,
no es eso.-
-okey-
-Pero es
mentira ¿sí? – me dice encogiéndose de hombros.
-bien, no es
mi asunto- le digo encogiéndome de hombros también.
-Ya sé.– ambos
nos quedamos callados un momento, con esa mirada dañina que siempre logramos
echarnos el uno al otro. - Solo decía. -
-Ya sé. – Contesto.
Respiro hondo y pongo una sonrisa leve porque de repente me doy cuenta de lo
molesta que soné. Pero él se puso igual.
-te lo dije,
soy agente libre. – dice intentando hacer una broma y volver a su tono normal.
Finjo fumar de nuevo.
-lo haces mal,
tonta. – Se acerca a mí y reacomoda el cigarro entre mis dedos. -así. –
-mírenme, me
creo cool con mi camisa mal planchada – él me rueda los ojos, otra vez con una sonrisa.
-¿qué…?- escucho
la voz de Harry quien acaba de llegar y está parado a unos dos metros, solo
viéndonos como tonto. Parece no saber qué quiere decir -¿por qué están juntos?-
-tranquilo
Harry, no es nada de lo que tus celos estén pensando- le dice Louis poniendo
las manos como cuando le piden a los criminales que suelten sus armas. Ruedo
los ojos. Harry se acerca con un poco de su desagradable aire de pelea.
-¿qué haces
aquí?- le pregunta a Louis.
-Harry. – Lo
miro mal, casi poniéndome a la par de su mirada de pelea.
-¿qué?- dice
molesto.
-Vete, ¿sí? ¿A
qué viniste? – me paro frente a él.
-A hablar
contigo. – Ahora mira a Louis. -¿Tú qué haces aquí? -
-Ya, Harry. –
lo empujo un poco -¿Qué crees que haces?-
-¿y eso?-
pregunta refiriéndose al cigarro que llevo en la mano derecha. No se me ocurre
qué contestar, solo me encojo de hombros. -¿de qué estaban hablando?- pregunta
ignorándome de nuevo, dirigiéndose solo a Louis.
-del clima-
contesto yo. Harry me mira medio dolido. Su mirada me hace sentirme un poco mal
pero se lo merece por pensar que puede venir a celarme después de lo que él
hizo.
-¿te
divierte?- pregunta mi medio-novio. Yo ruedo los ojos, sabiendo que el pendejo
de Louis debe haber sonreído, contento de vernos pelear.
-¿Que por fin
una de las que te gustan te ponga en tu lugar? Sí. – Hago una mueca ante eso. Una
de las que te gustan.
-¿De qué
hablabas con mi novia?- detengo a Harry del brazo aunque sé bien que no se van
a pelear.
-Ella no es tu
novia. –
-Louis. Ya
cállate. – le reclamo yo. Siento que Harry
se calma con eso.
-Te dije que
no tienes de qué preocuparte, Harold. Ya sabes que ella y yo ni siquiera somos
amigos. – Me señala con aire despectivo. Odio como Louis puede decir eso con
tanta convicción -Solo nos encontramos. –
-De todos
modos no le debo explicaciones. – volteo a ver a Harry, con una mirada amarga.
Él respira hondo y no dice nada. -Pero tú sí me debes una ¿no?- digo aludiendo
a la tontería que hizo en Navidad. Sus ojos verdes se ensombrecen un poco.
-Perdón. –
-Hablamos otro
día ¿sí? – él se encoge de hombros como resignándose. -Okey- le digo esperando
que se vaya.
-Pero, Janie …-
lo miro a los ojos medio instintivamente y él se acerca hasta murmurar cerca de
mí: -¿te llegaron mis cosas? ¿te gustó? – se aleja de nuevo para verme; yo evito
sonreír, pero a mis ojos se les escapa una ligera señal de que ya no estoy tan
enojada con él.
-luego, Harry-
digo sonando más dócil. Él lo nota.
-Luego. - Me
da un beso en la coronilla y decide irse. Con cosas así me doy cuenta de cómo
en verdad sí hemos sido novios, en cómo sabemos manejarnos con el otro. Me
quedo viéndolo mientras camina hasta que da vuelta en la esquina, usando el
mismo uniforme que Louis pero de forma diferente.
-¿qué te pasó en la mano?- Louis me sujeta por la muñeca para ver la heridita que tengo en el dedo medio.
-me enojé y me corté sin querer lavando un cuchillo- digo aún viendo el lugar por donde Harry acaba de irse, pensando en mí y en él.
-¿combina?- me pregunta Louis comparando sus nudillos con mi cortada. Volteo a ver nuestras manos y luego lo miro interrogante.
-¿qué te pasó en la mano?- Louis me sujeta por la muñeca para ver la heridita que tengo en el dedo medio.
-me enojé y me corté sin querer lavando un cuchillo- digo aún viendo el lugar por donde Harry acaba de irse, pensando en mí y en él.
-¿combina?- me pregunta Louis comparando sus nudillos con mi cortada. Volteo a ver nuestras manos y luego lo miro interrogante.
-Solo querías hacerlo
enojar. – le digo quitándole la bolsa de plástico que tiene las paletas que
compré.
-¿Qué tiene?
¿No te gustaría que se arrepintiera de lo que hace para variar? – lo miro mal
sin contestar -Te trató mal. –
-A ti que te
importa, tú y yo ni siquiera somos amigos. – él me mira interrogante, pero no
me contradice. -¿o sí somos amigos?-
-No seas
tonta-
-¿sí o no?-
-ya, Jane, no estamos
en primaria-
-bien, si no
somos amigos, no te incumbe lo que pase entre mi novio y yo. – Él me mira como
si yo estuviera exagerando. -Y tampoco es tu asunto el tener que defenderme. –
-Bien, que
Harry te maltrate como a las otras 500 antes de ti. –
-Y si no somos
amigos tampoco me interesa que sientas algo por Allie. – el me rueda los ojos.
-Jane, repite
conmigo: “No. Pasó. Nada. Entre. Allie. Y. Louis”-
-Como sea, me
da igual. – él cierra los ojos y luego suspira frustrado.
-A veces se te
nota demasiado que te llevo un año-
Endurezco la
mandíbula al escuchar eso.
Siempre logra
herirme y enfadarme al mismo Tiempo.
-No soy más
inmadura que tú. – sin saber muy bien qué hacer le tiendo el cigarro que aún
tengo en la mano y Louis lo toma. -Y lo digo en serio: aléjate de mí. – Me doy
vuelta y subo los escalones a mi casa.
-Como quieras.
– escucho mientras abro la puerta. Luego cierro detrás de mí.
Me asomo por
la mirilla de la puerta para poder verlo. Se lleva el cigarro a los labios y lo
enciende. Luego suelta el aire. Yo siento que frunzo más el ceño, enojada. Es
cierto que se ve bien pero también se ve muy diferente. Niego con la cabeza
mientras lo veo deshacerse el nudo de la corbata por completo. Pero luego
empieza a hacerlo de nuevo, y creo que se la va a poner bien.
-¿qué haces?-
me doy vuelta ridículamente rápido.
-nada-
-¿trajiste
postre?- asiento con la cabeza tendiéndole la bolsa a mi hermana, quien termina
de bajar las escaleras y la toma. -Gracias, Jane. – Asiento con la cabeza.
-De nada- digo
relajándome un poco.
-Ya lavé los
trastos. – Sonrío con eso.
-Gracias,
Alice-
Ella se me
queda viendo como sabiendo que pasa algo, pero parece darle igual así que solo
sigue hacia la sala. Me recargo en la puerta, molesta. Veo mi celular y los
buzones de voz que me ha dejado Harry. Subo a mi cuarto y lo primero que veo es
mi chamarra sobre mi cama, la estúpida chamarra que compre por depop para
regalarle a Louis de Navidad. Trago saliva como si fuera ácido y aviento la
chamarra a cualquier esquina, pateándola donde no la vea. Suelto un suspiro y
hago un plan: 1. Comer los chocolates de Harry viendo cualquier porquería en
youtube. 2. Hacer tarea. 3. Esperar a que me den ganas de escuchar los 10
buzones de voz.
Me tiro a mi
cama destendida y saco los chocolates, dejando el papel de regalo arrugado en
mi mochila. Leo el I LOVE YOU en letra de Harry. Un regalo envuelto y enviado
con una nota diciendo “I love you”. Y en la parte de atrás de la
caja, por supuesto, dice now I know what a fool I've been.
Last Christmas de Wham!, como la cursi noche en la que empecé a sentir algo por él. “No bailaste en toda la noche y esta canción te gusta- él tomó mi mano sin preguntarme otra vez –vamos, ya hemos bailado juntos.” Aviento la nota al recordarlo.
Last Christmas de Wham!, como la cursi noche en la que empecé a sentir algo por él. “No bailaste en toda la noche y esta canción te gusta- él tomó mi mano sin preguntarme otra vez –vamos, ya hemos bailado juntos.” Aviento la nota al recordarlo.
¿Por qué, Harry Styles, tuviste que besar a una desconocida dos semanas después de eso?

