jueves, 25 de julio de 2019

Capítulo 58


(narra Allie, lunes)
Llego a la biblioteca medio molesta de tener que quedarme después de clases, pero eventualmente vamos a tener que hacer el trabajo de literatura y mejor hacerlo antes de que la única opción sea sacar seis. Busco a Charlotte con la mirada entre todas las mesas. Hay pocas personas, la verdad no mucha gente usa la biblioteca de la escuela y siento que nadie jamás usa los libros. Me acerco a donde está Lottie, quien lleva una colita de caballo medio deshecha y un suéter que no es de la escuela sobre el uniforme. Me siento, aventando mi mochila y mi suéter en la silla de al lado.
 -Hola. – digo arrancándome el audífono que traía puesto.
-Hola. – me sonríe dejando su pluma por un momento. -¿qué tal tu fin de semana, loca?-
-horrible. – le digo riéndome un poco.
-eso no es lo que escuché. – ella cierra su cuaderno y se acerca un poco para hablar aún más bajo  -¿dormiste en casa de Niall?-
-sí- le digo alejándola levemente por el hombro -pero no empieces a imaginarte cosas, solo vomité múltiples veces y dormí por horas y horas- ella se me queda viendo sin que pueda entender lo que está pensando.
-¿entonces tú y él ya están bien?-
-no- contesto con un tono medio tosco -bueno… tal vez, pero no- Lottie se ríe de mí. -es que… Lot, no quiero que sea tan fácil para él ¿entiendes? – ella suelta una risa rápida.
-no ha sido muy fácil, Allie, te ha estado persiguiendo ya varias semanas- me quedo pensando un segundo y Lottie vuelve a abrir el cuaderno que está usando. El problema es que Niall es un bobo. Está perdido, es como si no tuviera idea de lo que pasó. Ni siquiera recuerdo que se haya disculpado por lo que hizo.
-no sé, aún estoy resentida con él. No lo quiero perdonar aún- Charlotte hace una mueca para que yo entienda que está poniéndome atención mientras copia desde un libro que tiene a lado.
-pero igual te gustó dormir en su cuarto ¿o no?- me pregunta ella divertida. La miro mal y ella me hace reír mientras me pica las costillas. La señora de la biblioteca nos dedica un SSSHHH desde su escritorio y ambas nos callamos.
-lo odio- le digo a Lottie recostando mi cabeza sobre la mesa. Noto que la puerta de la biblioteca se abre y veo a Jane que entra cargando su mochila entre sus manos, como intentando acomodar el contenido para que la basura que siempre carga se quede dentro.
-hola- saca algunas cosas poniéndolas en la mesa. Su estuche, una libreta, el libro que tenemos que leer con las esquinas ya maltratadas; y tira su mochila al suelo pateándola un poco bajo la mesa, luego se sienta.
-¿jamás llegas temprano, verdad?- le pregunta Charlotte divertida con la actitud de Jane.
-estoy en proceso- contesta ella con cara de arrepentida. -Meg dijo que también venía-
-¿para? Seguro no va a hacer nada- le digo burlándome de su sínica irresponsabilidad. Jane se encoge de hombros. Volteo a ver mi mochila, aún cerrada, sin ganas de hacer la boba tarea -¿alguna trae algo de comer?- les pregunto, Lottie solo niega con la cabeza mientras subraya algo con marcatextos.
-aún me queda café- me dice Jane encogiéndose de hombros. Acepto la oferta y ella saca su termo medio aboyado de su mochila. El café está casi frío pero no está malo.
-¿ya leyeron algo? Apenas llevo los primeros dos capítulos. – hago una mueca pensando en el único párrafo que empecé a leer ayer en la noche. Lottie nos acerca una hoja de papel con colores.
-pensé que es mejor repartírnoslos. Jane, si quieres quédate el infierno ya que ya empezaste. Yo me puedo quedar con el purgatorio y Allie con el paraíso ¿sí?- ambas asentimos con la cabeza. -luego le mandan su información a Meg y que ella haga la infografía y eso. – Tomo la hoja que tiene el plan de Lottie y arranco la parte de abajo donde dice las páginas que tengo que leer para usarlo de separador. -¡Allie!-
-perdón- me río de que Charlotte se queje de mi gran idea -si no se me va a olvidar- busco mi libro en mi mochila para poder encajar el pedazo de hoja pero algo me llama la atención. Me acerco la mochila de Jane con el pie y saco de esta lo que parece una caja de chocolates. Ella me la arrebata antes de que pueda abrirla.
-mis cosas, amiga. – dice alejándola de mí sobre la mesa. Le pongo una cara y saco mis cosas de mi mochila por fin. Mi libro, mi cuaderno y mi estuche.
-aww, ¿te lo dio Harry? – pregunta Lottie.
-lo encontré en mi locker- dice ella medio apesadumbrada, supongo que no quería que supiéramos.
-¿pero son de él, no?-
-Como si alguien más tuviera la necesidad de mandarme chocolates- dice medio en broma, medio molesta.
-¿así es como Harry piensa conseguirte de vuelta?- pregunto enarcando una ceja, molesta con la relación idiota que él se empeña en mantener.
-supongo- contesta Jane, viendo el regalo un poco fastidiada.
-¿y está funcionando?- Me fijo en su cara queriendo averiguar si va a caer por el bobo encanto de Harry pero solo se encoje de hombros.
-Now I know what a fool I've been- lee Lottie de la parte de abajo de la caja. -¿por qué lo dice?-
-para hacerse el chistoso- contesta Jane relajándose. Idiota. Ruedo los ojos y busco dónde empieza la parte del paraíso en mi libro. Una mano se arrastra por la mesa tirando mis cosas mientras la estúpida chica camina hacia la salida.
-se te cayó- escucho decir a Hannah riéndose un poco.
-idiota- murmuro negando con la cabeza.
-¿qué dijiste?- sé que viene de regreso y cierro los ojos haciendo nota mental de insultarla con voz más baja la próxima vez. -¿qué dijiste, Rosallie?- pregunta aún en voz baja, inclinándose sobre la mesa viéndome a los ojos. Y aunque es verdad que esta tipa puede intimidar un poco, tampoco es como que me de miedo.
-que te fijes por donde vas- le digo con una sonrisa fingida.
-cuida cómo me hablas- dice igualmente con una sonrisa y arrasa con todo lo que está de este lado de la mesa. La bibliotecaria nos hace otro SSHHH pero Hannah la saluda con la mano y finge una cara de “oopsie”. La señora le sonríe de vuelta y regresa a sus cosas. -no me hagas enojar-
-¿ya acabaste con tu escena, Hannah?- pregunta Jane como aburrida.
-¿Burnett, no?- dice volteándose a verla. -no se te ocurra meterte- voltea a verme a mí de nuevo para despedirse -nos vemos, Pulford- Hannah se aleja yéndose a la puerta donde dos de sus amigas la están esperando. Lo último que veo es su bobo cabello castaño claro que seguramente se plancha a diario.
-la chica más agradable que conocemos, ¿no? - bromea Charlotte, aun metida en su agenda. Volteo a ver a Jane.
-gracias, pero no gracias- le digo cortante.
-¿segura?- pregunta en cuclillas, recogiendo nuestras cosas del suelo.
-sí, ella tiene razón. Mejor no te metas. – Jane detiene lo que hace para verme a los ojos como sin entender bien lo que le digo. -Tu novio te engañó, no es el mejor momento para hacerte la inteligente. – Parece que se siente por el comentario, pero no me importa.
-¿y? Ellas no saben nada- contesta poniéndose de pie.
-terminarán enterándose, no seas tonta. Ellas se llevan con Cassie-
-¿estás enojada conmigo?- pregunta poniendo el mismo tono tosco con el que le hablo yo. Parece medio divertido que sigamos murmurando.
-no. – miento. La verdad llevo estando medio resentida con ella desde que decidió salir con Harry. -Solo no te metas. – Ella vuelve a sentarse, esquivando su cuaderno que sigue en el suelo para no pisarlo.
-bien, pero que no tiren mis cosas la próxima vez que te molesten-
-oohh, ¿llegué justo para ver el drama? – Meg le da un beso a Lottie en el cachete antes de sentarse, siempre se está riendo.
-no. Te tardaste- contesta Charlotte divertida.
-agh. Solo por eso debería ser más puntual- nos reímos un poco y luego termino de recoger nuestras porquerías del suelo de mala gana. -ya trátense bien niñas, amor y paz. -
-lindas cejas- dice Jane señalando a Meg, quien nos modela un poco. Parece que ya trae su maquillaje usual.
-ya sé, Phillip y yo conseguimos entrar por mi ventana a mi cuarto. La casa estaba vacía, pero prefiero asegurarme de que no voy a toparme por accidente con mi asquerosa madre. – me río un poco pero igual siento lástima por Meg. -ya podré devolverte tu boy brow, Lottie. –
-gracias- contesta ella con una sonrisa.
-y tu ropa, Jane. Y tu camisa extra, Allie-
-cuando puedas- le contesta Jane.
-sí, ya tengo mi ropa, se los doy todo mañana. Por eso falté a la escuela. Y Phillip se fue con su abuelo, por eso decidí venir aquí-
-¿qué tiene su abuelo?- pregunto sabiendo que Phillip pasa mucho de su tiempo cuidándolo.
-nada, él está perfecto. Solo…- suelta una risa y se encoje de hombros -Phillip lo ama. Es como si fuera su papá. Bueno, Phillip sí tiene a sus papás pero… ya saben a lo que me refiero. Él le hace caso y ellos no. -
-menos mal que alguien le hace caso a esa pobre alma- dice Lottie riéndose -si no, Phillip ya estaría en una correccional-
-literal- contesta ella burlándose de su novio -como sea, ¿qué con su fin de semana? Allie… ¿me enteré de que estuviste de traviesa? – me río de ella.
-sí, Allie. Tienes que aclarar ciertas cosas. – Charlotte baja más su tono de voz -¿qué mierda te pasó el fin de semana? Me enteré de que Louis y tú se besaron – Mi corazón se detiene un momento y las veo a las tres. Lottie y Meg no me quitan los ojos de encima como descifrándome, pero Jane aparta la mirada mientras juega con su lápiz. La miro un segundo.
-sí. Nos besamos. - Meg se inclina sobre la mesa para escuchar mejor. -¿quién te dijo?- le pregunto a Lottie.
-Andrew. Britt le dijo a él. – Aún hago cara de no entender -A ella le dijo Niall. No te preocupes, aún es secreto, nadie más sabe. –
-ah, menos mal. – digo con tono irónico.
-expliquen bien. ¿Qué carajos está pasando? – pregunta Meg, zarandeando mi mano.
-No sé, casi no me acuerdo. – Veo de reojo que Jane niega con la cabeza. -Recuerdo estar muy cerca de sus labios y que estábamos abrazándonos. – Mis dos amigas escuchan con atención. Busco por mi mente algo más que pueda decirles. -Y recuerdo estar muy encimosa y estar demasiado borracha. No sé cómo pasó. –
-¿entonces puede que no haya… sido un beso-beso?- me pregunta Meg confundida. Las miro a las dos y respiro hondo. Saco mi celular de mi mochila y busco mi conversación de what’s app con Louis para enseñarles los mensajes que me mandó la mañana del sábado. Les deslizo el aparato por la mesa.
03:58. Perdón por dejarte allá, quería que vinieras conmigo pero fue imposible convencerte
03:59. Aparte creo que Niall empezó a suponer cosas. No quise causarte problemas
09: 16. ¿cómo estás? Avísame si necesitas cualquier cosa
-Niall también dijo que el aliento de Louis olía a lo mismo que el mío- Ambas voltean a verme y devuelven la mirada a mi celular una vez más. Yo he leído los mensajes una y otra vez intentando descifrar el tono con el que Louis los escribió. Puede ser normal, creo. Pero suponiendo que nos besamos, esos mensajes no suenan bien. “No quise causarte problemas.”
-¿entonces… hay algo entre ustedes?-
-¡no! ¡No!- digo negando con la cabeza soltando una risa. La bibliotecaria me dedica una mirada especialmente molesta y le pido perdón en voz baja. -Bueno… yo no siento nada por él. Si lo besé fue… no sé, por diversión, o algo así. –
-señoritas…- saluda Andrew en voz baja, con su típica sonrisa que lo hace ver como si siempre acabara de ganar algo. Veo que Lottie le sonríe con un guiño medio torpe pero tierno. -¿cómo están?- pregunta viéndonos a mí y a Meg, que contestamos con un simple “bien”. -Te traje tu comida favorita- dice poniendo un par de tupperwares sobre la mesa. No sé bien qué sea pero noto lechuga y quinoa.
-que rico- contesta Charlotte tomándole la mano.
-¿de qué estamos hablando?- pregunta viéndonos aún de pie usando el respaldo de la silla de Lottie para apoyar las manos.
-de Louis y Allie-
-Ah, ya. – dice riéndose levemente. -Auww, pero dejen de hablar de eso.-  Señala con un movimiento de su cabeza. -Vean la carita que pone Jane. –
Hasta el momento había hecho un buen trabajo concentrándose en leer, pero ahora Jane levanta la mirada para verlo ceñuda con sus ojos obscuros. Nosotras nos reímos un poco.
-Andrew, de verdad, cállate. – Es la única contestación de ella. No está de humor.
- ¿ya ven? Ahórrenle la tristeza. -
- ¿qué haces aquí, para empezar? -
-está conmigo- dice Charlotte echando los brazos hacia atrás para alcanzarlo, abrazándolo por la cintura.
-aparte, por el momento Jane tiene otras tristezas- dice Meg agregando lo de Harry a la plática. Me río sabiendo que eso no le va a caer bien.
- ¿puede mi vida amorosa no ser el tema de conversación? - pregunta Jane medio harta, por fin dejando de fingir que lee.
- Esta bien…- Charlotte nos voltea a ver a todos y se queda pensando por un segundo. -Entonces…¿besaste a Louis? ¿o él te besó a ti? – me pregunta.
-Jane, si quieres te tapo los oídos para que no tengas que escuchar-
-Lottie, ¿puedes controlar a tu mascota? - dice mientras abre su libro otra vez.
-ya déjala, Andy- le dice ella sin darle mucha importancia.
-Muy bien, ponte a hacer tu tarea. Así no escuchas que Allie y Louis se besaron con sentimientos y todo. – Jane pone ambas manos sobre la mesa haciendo un poco de ruido.
-Tengo novio, imbécil- murmura ella, ahora sí, reaccionando mal.
-¿pero él sabe que es tu novio?- Jane se pone roja de enojo y se levanta de la mesa decidida a hacerle daño, mientras Andrew suelta una carcajada al verla así.
-¡¡SUFICIENTE!! ¡Salgan de mi biblioteca antes de que los reporte a los cinco! ¡¡NO ME OBLIGUEN!! ¡Voy a contar hasta diez y quiero que estén afuera! – Tomo mi mochila entre mis brazos y cargo mis cosas como puedo. En el camino a la puerta tengo que patear la mochila de alguien. No sé como pero antes de que la señora termine de contar todos estamos en el pasillo.
-Ya, ya, tranquila. – Andrew se sigue riendo un poco tomando a Jane de las muñecas quien al principio quería golpearlo pero ahora solo quiere que él la suelte. -era broma, seguro Styles te quiere. -
- Andy… ¿no tenías una plática con tu entrenador? – pregunta Lottie con ganas de que su novio se vaya, ya que casi nos castigan a todas por su culpa. -son casi las 3:30-
-sí- se acerca a Charlotte y le da un beso rápido. -nos vemos. Perdón a todas por mi risa, no pude aguantarme. Lo siento. – Meg y yo aceptamos las disculpas sin darle mucha importancia. -¿te veo saliendo?- Lottie asiente con la cabeza y él se va casi trotando por el pasillo.
-¿qué nos iba a hacer la señora? ¿Mandarnos recados a nuestra casa? – Charlotte mira interrogante a Meg.
-boba, sabes que pueden hacerte trabajar en la biblioteca por semanas si ella lo quiere, ¿no? -
-me caga esta escuela- se queja Meg.
-ya somos dos- le digo recargándome en la pared del pasillo.
-¿Alguien quiere quedarse a acompañarme a comer? Tengo entrenamiento. – pregunta Lottie.
-Yo no puedo, Lot- dice poniendo un puchero -no traigo dinero y me muero de hambre. – explica Jane mientras se pone la mochila en el hombro. -¿las veo mañana?- se despide de beso de las tres.
-y perdón por Andrew.– dice Lot disculpándose.
-No es tu culpa. – le contesta ella restándole importancia. Se ríe un poco. -Da igual. –
-ah, y pronto voy a tener competencia. ¿Van a quedarse a verme ganar, verdad? – pregunta Lottie alargando esa última “a”. Las tres nos reímos y le decimos que sí.
Jane se va y nosotras vamos a la cafetería para que yo pueda comprar papas a la francesa de las que venden en la escuela todos los días. Meg dice que no tiene nada mejor que hacer así que se va a quedar un buen rato. Yo solo quiero estar aquí un poco más para poder seguir ignorando la tarea. Nos encaminamos a la pista donde están las gradas para poder sentarnos a comer. Ignoro levemente la conversación cuando se ponen a hablar del maquillaje recuperado de Meg.
-Allie-
-¿qué?-
-te llaman- me dan mi teléfono y veo que la llamada se termina. Llamada perdida (1): Louis. Enseguida mi celular empieza a vibrar de nuevo. Llamada entrante: Louis. -aahhh, ¿de qué querrá hablarte Louis, pícara? – Charlotte me pica las costillas y mientras Meg finge estar besando el aire apasionadamente. Niego la cabeza riéndome de lo bobas que son ambas y me pongo de pie para alejarme un poco de ellas antes de contestar. Me siento en una de las gradas de más abajo y respiro hondo antes de arrastrar mi pulgar sobre mi pantalla.
- ¿bueno?- pregunta él del otro lado del teléfono
- hola-
-tu y yo no nos besamos.-
-¿qué?-
-¿Allie? -
-si, soy yo.-
-Tu y yo no nos besamos. – Me pongo de pie dándome cuenta de que suena molesto.
-¿por qué me llamas de la nada?- le pregunto sin sonar precisamente de buen humor.
-porque…¿de dónde salió ese rumor?- trago saliva al escuchar esa palabra, rumor.
-uhm…- las palabras me salen medio mal porque no sé cómo explicarme -Niall me dijo lo que vio y yo me acuerdo que… tú y yo…-
-Lo que tu recuerdas es estar tocándome toda la cara obsesionándote por Niall – dice medio divertido por el recuerdo.
-no, … porque…-
-Allie, lo que sea que recuerdes, revísalo. Es imposible que te acuerdes de un beso ¿verdad? – camino de un lado a otro -No recuerdas el momento exacto en el que nos hayamos besado porque eso no pasó. -
-¿relájate, quieres? Parece que te levantaste del lado equivocado- intento responderle mal -¿por qué suenas molesto?-
-no estoy molesto-
-no, seguro no- le digo con sarcasmo.
-Allie...- piensa en qué decir -Yo no hago ese tipo de cosas, ¿entiendes? Niall y tú tienen su relación como la quieren y yo me quedo al margen de eso. – Me quedo callada entendiendo que tal vez lo metí en más problemas de los que pensé -Y de la nada Harry y Phillip vienen a decirme que tú y yo nos besamos-
-ya, sorry– le digo aún molesta.
-¿quién más sabe?-
-le dije solo a Charlotte, pero ella ya sabía porque Niall le dijo a Britt y ella le dijo a Andrew. – Suelto un suspiro -Bueno, y le dije a Meg... seguro de ahí se enteraron Phillip y Harry. -
-Wow, casi no faltó nadie. – Sé perfectamente que está pensando en ella. Estoy segura.
-Jane también sabe. Estaba cuando le dije a Meg. –
-¿qué querías?- me pregunta.
-¿qué?-
-sí, ¿para qué? Sabes que tú y yo no nos besaríamos ni aunque fuera de chiste, pero decidiste decirle a Niall, casi implicando que hay “algo” entre nosotros.-
-ja ja, Louis- me río sarcástica -No intentaba nada. De verdad creí que nos habíamos besado. – él suelta una risa.
-No, no lo creíste. – Me quedo callada un momento.
-bueno… por un momento sí lo creí. -
-¿entonces? Solo querías darle celos a Niall- sentencia divertido. -es eso, ¿no? -
-no. Louis. No seas idiota. - Veo a mi alrededor, Charlotte y Meg voltean hacia acá y me preguntan con la mirada qué está pasando. Yo me paseo entre las gradas.
-si quieres hacer esas cosas, y jugar con Niall a la telenovela, está bien. Pero, Allie… no me metas en esas cosas la próxima vez. -
-Agh, ¿qué? ¿te vas a poner en plan “yo soy muy maduro”?- pateo una lata de jugo que estaba cerca de mi pie. -Como si inventar un inofensivo beso fuera peor que tu relación con Jane. -
-hablando de eso, ¿decirle a todos que nos besamos no tiene nada que ver con lo que ella podría pensar, o sí? – “Te estoy haciendo un favor” pienso. Me quedo callada, intentando solo decir perdón.
-Ya, sí. Estuvo mal. Lo siento… No sabía que te fuera a perjudicar lo que dijera. - Louis también se queda callado un segundo. Le cuesta trabajo tragarse el orgullo.
-Ya, supongo que no importa.- luego suelta una risa -Excepto que Niall quiere “hablar conmigo”- 
-Debes admitir que sí pareció que había pasado algo. ¿Qué esperabas que yo pensara después de tus mensajes?- le pregunto riéndome.
-¿Qué mensajes?-
-el de “Quería que vinieras conmigo pero Niall supuso algo, no quería causarte problemas.”- digo poniendo una voz como de galán. Él se ríe.
-no seas tonta, sabes perfectamente que no los mandé así. Te gusta tanto Niall que estas delirando-
-callate, no es cierto.-
-como sea, la próxima vez que tomes tanto y te pongas así solo voy a dejarte a tu suerte para que puedas hacer lo que quieras… o voy a sacarte de donde estemos contra tu voluntad, puedes elegir ahora-
-me lo pensaré y te aviso. Igual me enteré de que Zayn y Britt se besaron y creo que eso es más perverso que nosotros dos. –
(narra Jane)
Subo las escaleras para ponerme un suéter más grande antes de salir. Becca, Alice y yo tenemos la costumbre de comer postre prácticamente todos los días, a tal grado de que si no como algo dulce no puedo hacer mi tarea. Me prometieron que si yo voy por postre ellas eventualmente van a lavar los trastes de la comida, así que busco dinero en una alcancía que tenemos entre las tres y meto las monedas en el bolsillo de la falda de mi uniforme, luego salgo hacia la tienda que está a un par de cuadras.
Es imposible no fijarme en la casa de Louis mientras empiezo a caminar. Cada vez es más raro que vivamos así de cerca, pero la verdad estoy agradecida con el universo porque no me lo encuentro tan seguido, veo más a sus hermanas. Y de vez en cuando me topo con Joanna porque va al mismo super que nosotros y eso, siempre me saluda y me pregunta cómo estoy aunque se porta más como “hola, soy tu vecina” que como “hola, soy la mamá de Louis”, lo cual aprecio. Supongo que sabrá por el idiota de su hijo que él y yo ya no… congeniamos muy bien. Recuerdo momentáneamente lo que Allie nos contó que pasó con él el viernes y, aunque ruedo los ojos sin querer, la verdad no me interesa. Sobre todo porque hay cierto beso, en cierta otra fiesta, que involucra a cierta otra persona borracha que me importa más.
Me veo al pasar frente al vidrio de un local y noto que traigo el cabello metido debajo del suéter así que me lo pasó encima de este, pero me detengo un momento porque no me gusta cómo se ve. Me miro en el reflejo y me amarro el cabello de forma despeinada encogiéndome de hombros. Cuando entro a la tienda sé qué quiero así que voy directo al refrigerador de los helados. Lo abro y remuevo un poco las cosas, que siempre parecen estar aventadas sin ningún orden, para encontrar tres paletas de las que me gustan. Encuentro una tercera pero alguien me la arrebata. Levanto la mirada, con un suspiro, ya sabiendo que es él.
-paleta de leche sabor chocolate con cubierta de chocolate- dice leyendo la envoltura mientras se recarga en el congelador. -¿sabes la cantidad de azúcar que esto tiene?- lo miro interrogante con una medio sonrisa.
-¿sabes cuánto no me importa?- digo arrebatándole la paleta a Louis.
-sí, pero la verdad no sé me ocurrió otra forma de molestarte- dice divertido. Está de buen humor, lo cual me saca una sonrisa sin que yo quiera. Sí, lo extraño. Pero preferiría tener que quemar mi ropa a admitirlo. -Igual sí te molestó, ¿no? - Él se ríe.
-quita tu mano- digo yo como amenaza antes de cerrar la puerta corrediza del congelador. Él me detiene poniendo su mano sobre la mía para volver a abrirlo. -¿Por qué no mejor compras Magnum?- dice tomando otra paleta y enseñándomela. -son mejores-
-sí, pero cuestan el triple- le digo arrebatándosela y dejándola en su lugar. -Estas son baratas, pero igual son buenas y bonitas. – cierro el refrigerador.
-Suenan como tú- lo miro interrogante -O sea, por baratas, no por lo demás. –
-entendí a la primera, tonto. - Me doy vuelta y me sigue mientras yo voy a formarme.
-oye, Jane. - Louis me zarandea por el hombro intentando que me voltee. Lo ignoro un segundo para poder pagar y él toma la bolsa de plástico con las paletas -Gracias- le dice al cajero mientras recibe mi cambio. Lo miro mal sabiendo que va a intentar quedarse con mi dinero, pero él solo se burla de mí y me empuja para que salgamos de la tienda. Caminamos sobre la acera de mi casa. Sin decirme nada, él me enseña las monedas que tiene pero ya sé que en cuanto intente quitárselas, él va a retirar su mano así que ni siquiera lo intento. -¿qué? ¿no quieres tu dinero? – lo miro con una sonrisa de lado -¿piensas regalármelo?-
-cómprate algo bonito- le digo riéndome con intención de molestarlo de vuelta -te hace falta- él se ríe medio resentido del chiste y se guarda el dinero en el bolsillo de los pantalones de su uniforme. “Al menos no ganó esta vez” me digo a mí misma, pensando en la libra y media que acabo de perder. Nos quedamos en silencio un momento y Louis suelta una risa pero igual no dice nada, yo pateo una piedrita para sacarla de mi camino.
-¿qué tal va lo de Harry?- dice mirando sus pies. Por alguna razón mi instinto no es mandar a volar su pregunta.
-no me critiques- le digo tanteando su reacción, él asiente con la cabeza -...tal vez lo perdone-
-ya me lo imaginaba- Frunzo el ceño y me quedo viéndolo, pero no parece decirlo de mala gana. -Te conozco. – suelta una risa y me avienta el mentón con su pulgar ligeramente. -¿O no?-
-No sé- digo encogiéndome de hombros. No sé si me calma o me molesta que Louis esté tan seguro de saber quién soy.
-No. Creo que es lindo… el que lo quieras de verdad y eso. –
-Qué raro. – digo empujándolo un poco -Es la oportunidad perfecta para burlarte de lo boba que puedo ser. – él se encoge de hombros. Parece que quiere hablar en serio por una vez.
-Igual creo que fue bueno que le hicieras la escena que hiciste. Pero cortarlo sería más… ¿cliché? Creo. Si lo cortaras pensaría que solo saliste con él porque él te busco, y no porque lo quieras. –
-yo no haría eso-
-ya sé, por eso sabía que lo ibas a perdonar. –
-todavía no es seguro- contesto.
-admítelo, estás fuera del mercado, Jane- me dice riéndose.
-¿al igual que tú?- le pregunto divertida. Noto que al principio no entiende, pero luego sabe de qué hablo. Abre la boca para decir algo, pero parece optar por desentenderse de ese tema y decir algo más:
-No. Soy agente libre. – Se acomoda el cabello con su mano derecha haciéndome reír con su interpretación de galán de película.
-Más bien, eternamente soltero. – Contesto bajándole los humos.
-Oye. Hace no tanto tuve novia, ¿recuerdas? – me dice empujándome por el hombro. Por un pedazo de segundo los dos sabemos que eso sonó raro, como si se refiriera a…
-Sophia. – digo yo.
-alias la persona más desagradable- Dice molesto. Respiro hondo antes de decir algo.
-¿oí que te sigue hablando?- él niega con la cabeza.
-de vez en cuando… Creo que ella piensa que aún puede hacerme sentir algo. Le gustaría saber que pienso en ella, creo. Ya sabes que le gusta la atención. - Yo asiento con la cabeza. -Quiere volverme loco. A veces me gustaría gritarle que deje de buscarme, pero tampoco quiero sonar así, ¿entiendes? Como… todo entitled gritándole a mi exnovia. –
-Creo que tienes derecho. Que no quieras verte mal no puede darle inmunidad para que no la pongas en su lugar… Si eso es lo que quieres. –  noto que considera la idea y voltea a verme. -A fin de cuentas, ella es la que lleva molestándote por meses ¿por qué tú tendrías que pensar en no herir sus sentimientos? -  lo piensa un segundo y yo suelto una risa -aparte creí que hacer sentir mal a la gente era tu pasatiempo favorito. –
-pero no a las niñas- contesta con una sonrisa “astuta”.
-estúpido, ¿y yo qué soy? –
-¡¿quieres decir que eres niña?!- ambos nos reímos pero yo niego con la cabeza ante su estúpido chiste y lo empujo. -¡oye! ¡Sin violencia! –
-la próxima vez te voy a aventar cuando pase un coche-
-si me mataras, no lo harías así.- Ambos nos reímos un poco aún. -Sería de mal gusto. –
-suena como tú. – me mira divertido de que le haya podido regresar su insulto de antes. Empiezo a caminar de espaldas para poder verlo de frente. -¿Y esto?- le digo tomando su corbata, que trae anudada de la manera más perezosa posible. -¿Qué nadie te ha enseñado a ponértela bien?- 
-¿qué? ¿no me veo cool? – dice arremangándose la camisa, yo me río. -Digo, no que tu sepas algo de eso, porque, mírate.-
-Solo te faltan lentes obscuros y un cigarro- Le digo burlándome del cliché que está poniendo. Louis se tienta los bolsillos y saca una cajetilla de cigarros. Con un gesto me invita a que tome uno pero niego con la cabeza. Él toma uno pero no lo enciende.
-¿Desde cuándo fumas?- le pregunto escéptica. Él se encoge de hombros sin contestar y yo se lo quito, poniendo el cigarro entre mis labios.
-¿qué? ¿no te gusta la gente que fuma? – me pregunta metiendo las manos a sus bolsillos -¿te crees mejor?-
-Solo no me creo que tu mamá te deje fumar. No quiero estar cerca cuando se entere y te castigue de por vida. – Él me empuja haciendo que me de vuelta y camine viendo al frente de nuevo. Sé que le molesta que tengo razón. Se pasa una mano por el cabello. Yo finjo fumar y soplo el humo imaginario en su cara, haciéndolo reir un poco.
-se nota que jamás has fumado- dice burlándose de mí. Lo miro mal y me encojo de hombros. -eres una novata de primera en miles de cosas. – Eso logra molestarme un poco, con su tono paternalista.
-en cosas como ponerse ebrio y fumar, ¿qué tiene de malo? –
-y como… en divertirte, en ser una persona normal de 16 años, en manejar. – Va contando con los dedos. -También eres bastante torpe al besar. - El hecho de que sepa eso último me pone tensa.
-Ya no beso igual. – Le digo empujándolo intentando no verme tan resentida.
-Apuesto que sí. – Contesta rodando los ojos, molesto de verdad. Yo trago saliva, molesta de verdad.
-Hablando de besar a alguien, me enteré de que entraste al club de los socios de Niall- en mil años me imaginé decir la palabra “socios” pero en verdad quiero devolverle el favor de ponerme incómoda.
-No.- No sé en qué, pero noto que cambia su ánimo. Nos detenemos cuando estamos frente a mi casa. -Quería decirte eso, no besé a Allie. – Lo veo sin entender y él mira al cielo un segundo. -Sí, es mentira, Allie estaba muy borracha y terminó imaginándose cosas. -
-¿querías decírmelo?-
-aja-
-puedes besar a Allie, me da igual a quién beses. – él me mira medio molesto por mi actitud.
-bien. Ya se, no es eso.-
-okey-
-Pero es mentira ¿sí? – me dice encogiéndose de hombros.
-bien, no es mi asunto- le digo encogiéndome de hombros también.
-Ya sé.– ambos nos quedamos callados un momento, con esa mirada dañina que siempre logramos echarnos el uno al otro. - Solo decía. -
-Ya sé. – Contesto. Respiro hondo y pongo una sonrisa leve porque de repente me doy cuenta de lo molesta que soné. Pero él se puso igual.
-te lo dije, soy agente libre. – dice intentando hacer una broma y volver a su tono normal. Finjo fumar de nuevo.
-lo haces mal, tonta. – Se acerca a mí y reacomoda el cigarro entre mis dedos. -así. –
-mírenme, me creo cool con mi camisa mal planchada – él me rueda los ojos, otra vez con una sonrisa.
-¿qué…?- escucho la voz de Harry quien acaba de llegar y está parado a unos dos metros, solo viéndonos como tonto. Parece no saber qué quiere decir -¿por qué están juntos?-
-tranquilo Harry, no es nada de lo que tus celos estén pensando- le dice Louis poniendo las manos como cuando le piden a los criminales que suelten sus armas. Ruedo los ojos. Harry se acerca con un poco de su desagradable aire de pelea.
-¿qué haces aquí?- le pregunta a Louis.
-Harry. – Lo miro mal, casi poniéndome a la par de su mirada de pelea.
-¿qué?- dice molesto.
-Vete, ¿sí? ¿A qué viniste? – me paro frente a él.
-A hablar contigo. – Ahora mira a Louis. -¿Tú qué haces aquí? -
-Ya, Harry. – lo empujo un poco -¿Qué crees que haces?-
-¿y eso?- pregunta refiriéndose al cigarro que llevo en la mano derecha. No se me ocurre qué contestar, solo me encojo de hombros. -¿de qué estaban hablando?- pregunta ignorándome de nuevo, dirigiéndose solo a Louis.
-del clima- contesto yo. Harry me mira medio dolido. Su mirada me hace sentirme un poco mal pero se lo merece por pensar que puede venir a celarme después de lo que él hizo.
-¿te divierte?- pregunta mi medio-novio. Yo ruedo los ojos, sabiendo que el pendejo de Louis debe haber sonreído, contento de vernos pelear.
-¿Que por fin una de las que te gustan te ponga en tu lugar? Sí. – Hago una mueca ante eso. Una de las que te gustan.
-¿De qué hablabas con mi novia?- detengo a Harry del brazo aunque sé bien que no se van a pelear.
-Ella no es tu novia. –
-Louis. Ya cállate. –  le reclamo yo. Siento que Harry se calma con eso.
-Te dije que no tienes de qué preocuparte, Harold. Ya sabes que ella y yo ni siquiera somos amigos. – Me señala con aire despectivo. Odio como Louis puede decir eso con tanta convicción -Solo nos encontramos. –
-De todos modos no le debo explicaciones. – volteo a ver a Harry, con una mirada amarga. Él respira hondo y no dice nada. -Pero tú sí me debes una ¿no?- digo aludiendo a la tontería que hizo en Navidad. Sus ojos verdes se ensombrecen un poco.
-Perdón. –
-Hablamos otro día ¿sí? – él se encoge de hombros como resignándose. -Okey- le digo esperando que se vaya.
-Pero, Janie …- lo miro a los ojos medio instintivamente y él se acerca hasta murmurar cerca de mí: -¿te llegaron mis cosas? ¿te gustó? – se aleja de nuevo para verme; yo evito sonreír, pero a mis ojos se les escapa una ligera señal de que ya no estoy tan enojada con él.
-luego, Harry- digo sonando más dócil. Él lo nota.
-Luego. - Me da un beso en la coronilla y decide irse. Con cosas así me doy cuenta de cómo en verdad sí hemos sido novios, en cómo sabemos manejarnos con el otro. Me quedo viéndolo mientras camina hasta que da vuelta en la esquina, usando el mismo uniforme que Louis pero de forma diferente.
-¿qué te pasó en la mano?- Louis me sujeta por la muñeca para ver la heridita que tengo en el dedo medio.
-me enojé y me corté sin querer lavando un cuchillo- digo aún viendo el lugar por donde Harry acaba de irse, pensando en mí y en él.
-¿combina?- me pregunta Louis comparando sus nudillos con mi cortada. Volteo a ver nuestras manos y luego lo miro interrogante.
-Solo querías hacerlo enojar. – le digo quitándole la bolsa de plástico que tiene las paletas que compré.
-¿Qué tiene? ¿No te gustaría que se arrepintiera de lo que hace para variar? – lo miro mal sin contestar -Te trató mal. –
-A ti que te importa, tú y yo ni siquiera somos amigos. – él me mira interrogante, pero no me contradice. -¿o sí somos amigos?-
-No seas tonta-
-¿sí o no?-
-ya, Jane, no estamos en primaria-
-bien, si no somos amigos, no te incumbe lo que pase entre mi novio y yo. – Él me mira como si yo estuviera exagerando. -Y tampoco es tu asunto el tener que defenderme. –
-Bien, que Harry te maltrate como a las otras 500 antes de ti. –
-Y si no somos amigos tampoco me interesa que sientas algo por Allie. – el me rueda los ojos.
-Jane, repite conmigo: “No. Pasó. Nada. Entre. Allie. Y. Louis”-
-Como sea, me da igual. – él cierra los ojos y luego suspira frustrado.
-A veces se te nota demasiado que te llevo un año-
Endurezco la mandíbula al escuchar eso.
Siempre logra herirme y enfadarme al mismo Tiempo.
-No soy más inmadura que tú. – sin saber muy bien qué hacer le tiendo el cigarro que aún tengo en la mano y Louis lo toma. -Y lo digo en serio: aléjate de mí. – Me doy vuelta y subo los escalones a mi casa.
-Como quieras. – escucho mientras abro la puerta. Luego cierro detrás de mí.
Me asomo por la mirilla de la puerta para poder verlo. Se lleva el cigarro a los labios y lo enciende. Luego suelta el aire. Yo siento que frunzo más el ceño, enojada. Es cierto que se ve bien pero también se ve muy diferente. Niego con la cabeza mientras lo veo deshacerse el nudo de la corbata por completo. Pero luego empieza a hacerlo de nuevo, y creo que se la va a poner bien.
-¿qué haces?- me doy vuelta ridículamente rápido.
-nada-
-¿trajiste postre?- asiento con la cabeza tendiéndole la bolsa a mi hermana, quien termina de bajar las escaleras y la toma. -Gracias, Jane. – Asiento con la cabeza.
-De nada- digo relajándome un poco.
-Ya lavé los trastos. – Sonrío con eso.
-Gracias, Alice-
Ella se me queda viendo como sabiendo que pasa algo, pero parece darle igual así que solo sigue hacia la sala. Me recargo en la puerta, molesta. Veo mi celular y los buzones de voz que me ha dejado Harry. Subo a mi cuarto y lo primero que veo es mi chamarra sobre mi cama, la estúpida chamarra que compre por depop para regalarle a Louis de Navidad. Trago saliva como si fuera ácido y aviento la chamarra a cualquier esquina, pateándola donde no la vea. Suelto un suspiro y hago un plan: 1. Comer los chocolates de Harry viendo cualquier porquería en youtube. 2. Hacer tarea. 3. Esperar a que me den ganas de escuchar los 10 buzones de voz.
Me tiro a mi cama destendida y saco los chocolates, dejando el papel de regalo arrugado en mi mochila. Leo el I LOVE YOU en letra de Harry. Un regalo envuelto y enviado con una nota diciendoI love you”. Y en la parte de atrás de la caja, por supuesto, dice now I know what a fool I've been.
Last Christmas de Wham!, como la cursi noche en la que empecé a sentir algo por él. “No bailaste en toda la noche y esta canción te gusta- él tomó mi mano sin preguntarme otra vez –vamos, ya hemos bailado juntos.” Aviento la nota al recordarlo.

¿Por qué, Harry Styles, tuviste que besar a una desconocida dos semanas después de eso?