sábado, 13 de agosto de 2022

Capítulo 63

(narra Jane)

-Jane, se supone que tienes que golpear a tu oponente con el puño, no con el labio.- Dice Louis con una risa genuina. Trae mal puesto el cuello de la camisa del uniforme y la corbata. Hoy sus ojos se ven más azules que verdes.

-Oh my God, ¿quién sigue invitándote?- digo rodando los ojos, él se ríe. Busco dentro de mi mochila mi monedero y la dejo tirada en la banca. –Voy por algo de comer.- Les digo a Lot y a Meg, tomando el pasillo por el que sé que puedo llegar a las máquinas dispensadoras que hay cerca de la cafetería. La mayoría de las personas ya desolaron los pasillos, pero aún está el ocasional grupo de amigos cerca de sus lockers.


Mi celular vibra y lo saco de mi bolsillo de los shorts del uniforme de deportes. “Llamada entrante: Harry”. Me había contado que hoy iba a ver a su papá. Está en una de esas salidas irregulares a comer que tienen los hijos de papás divorciados, por eso no le dije que viniera.

-¿Bueno?- contesto aceptando la llamada.

-Eyyy, ¿cómo están? ¿Escuché que Allie se desmayó en una pelea violenta con su bully mitad león?- suelto una risa.

-Wow, es un relato muy exacto- digo dando vuelta al final de un pasillo -¿quién te contó?-

-Lo dijeron en el group chat, creo que fue Louis.-

-Suena como él.- Pongo una sonrisa a medias pero ruedo los ojos pensando en Louis. No puedo evitar pensar en el otro día en casa de Lottie, y el hecho de que me escuchó hablando de él en la cocina y todo eso. Me odio un por un momento y sigo hablando. –Sí, Louis y Niall están aquí. Nuestra compañera se volvió loca y golpeó a Allie con una lata llena de Coca Light.- Ahora Harry suena preocupado de verdad pero lo interrumpo para asegurarle que ella está bien. –Solo perdió la consciencia unos segundos, Allie está bien.-

-Suena grave.- dice como intentando ocultar su preocupación con una risa. -¿Segura está bien?-

-Segura. Nuestra enfermera dijo que en un rato puede irse.-

-Bien.- Se queda pensando unos segundos. -¿Por qué se volvió loca? Su compañera león.-

-Uhm…- me acerco hacia una pared del pasillo para recorrerla con las yemas de los dedos mientras camino. No había pensado qué le diría a Harry de esto.

-¿Jane?-

De todos modos se va a enterar de absolutamente todo porque nadie puede quedarse callado. Si las tipas de mi clase con las que jamás hablo saben tanto de mi vida personal, es obvio que los detalles de esa pelea van a llegarle a Harry. Suelto un suspiro y llego al final de la pared, mis dedos se separan de los ladrillos sin que me dé cuenta. Doy vuelta y sigo caminando.

-Wow… esa fue una larga pausa con un largo suspiro. Debe haber sido muy malo.- Dice con un deje de risa, yo me río un poco también. -¿Debería preocuparme?-

-No, no realmente. Pero digamos que tu incidente de diversión imprudente en Navidad te va a perseguir incluso hasta Febrero, Styles.-

-No el incidente de Navidad otra vez.- Dice con una voz que suena cansada y arrepentida al mismo Tiempo. Yo me río un poco. Desde que Harry y yo regresamos, esa historia se ha convertido más en una forma de molestarlo a él que a mí. Por dos días, él seguía disculpándose conmigo, hasta el punto que yo le rogué que jamás volviera a pedirme perdón al respecto porque había escuchado suficiente. -Ese día me va a dar karma para toda la vida.-

-Tal vez llegaste a tu límite.- Le digo con una risa. –No sé, tal vez no tiene que ver con ese beso específico. Creo que más bien fue una acumulación de toda tu zorrería anterior.-

Escucho que ahora él se ríe.

-Sí, tal vez.- dice él. -¿Pero están bien?-

-Sí, larga historia. Además ¿no estabas con tu papá?-

-Sí, estoy escondido en el baño.- Dice riéndose de nuevo. Imagino a Harry presionando su celular contra su oído, en un baño pequeño. Me río también.

-¿En su casa, o en un restaurante?-

-En un restaurante. Me dijo que estamos celebrando mi cumpleaños adelantado.- Mi imaginación mueve a Harry a un baño de restaurante, con espejos grandes y música genérica de fondo, sus ojos verdes en la iluminación de un baño moderno con lámparas que vienen desde la base de los espejos. Sonrío un poco al pensarlo.

-Pues… feliz cumpleaños.-

-Gracias.- Escucho su sonrisa por teléfono. –Tengo que irme. ¿Pero están todas bien, verdad?-

-Todo bien. Disfruta tu cumpleaños.- Se ríe un poco.

-Te llamo más tarde. ¿Tienes algo que hacer hoy? Tal vez puedo pasar un rato.-

-Tengo un mini examen mañana.- Cuando llego frente a las maquinitas, recuerdo lo que traigo puesto al verlo reflejado en el vidrio. Shorts rojos, una sudadera gris que me queda hasta la cadera. –Pero tal vez podría apurarme a estudiar. Llámame si terminas temprano con tu papá.-

-Bien. Te llamo.-

-Bye, Harry.-

-Te veo al rato, Janie.-

Cuelgo mi celular y lo deslizo dentro de uno de los bolsillos de los shorts, en el que no traigo la bolsa de hielos. Hay barritas y papas y frutas secas en la máquina. Me alegro al darme cuenta de que esta máquina tiene los platanitos deshidratados que me gustan y abro mi monedero. Luego siento un soplido dentro de mi oído derecho y con un grito de enojo, empujo instintivamente a Louis quien se ríe un poco, tomando mi mano con la que intento apartarlo.

-Eres insufrible, Louis.- Le digo sin voltear a verlo, zafándome de él.

-¿Con quién hablabas?- dice riéndose soltando mi mano.

-Harry- contesto.

-Ah, es verdad. Se me había olvidado que eres esa persona de nuevo.- Aunque no lo miro, sé perfectamente la cara que está poniendo. Yo pongo los ojos en blanco, odiando la superioridad que se da Louis todo el Tiempo. Cuando me doy vuelta mi enojo se revuelve con el recuerdo de la cocina y otra vez me pregunto qué habrá escuchado de lo que dije ese día. Dije algunas cosas que dejaron claro que al menos una parte de mí no lo odia.

-¿También olvidaste que te dije que te alejaras de mí?- le digo mirándolo mal.

-¿Segura que dijiste eso?- dice riéndose. -Creo que está vez fue algo más original. Dijiste como “fuera de mi camino, Tomlinson.”-

-Okey, entonces: “fuera de mi camino, Tomlinson”. ¿Qué quieres?-

 

(narra Louis)

-¿Qué tienes, Burnett? ¿De verdad estás enojada?- digo empujándola un poco por el hombro.

-¿Qué? ¿No se supone que siempre estamos enojados con el otro?- pregunta con una risa irónica, empujándome de regreso.

La miro interrogante, esperando que ya deje esto. No recuerdo la última vez que sus “aléjate de mí” duraron más de quince minutos. Jane suelta un suspiro pero sigue sin cambiar de expresión, como cansada del juego. Este es un ejemplo perfecto de por qué odio que salga con Harry.

-Okey, así que estás enojada.- digo rodando los ojos. Meto las manos en los bolsillos. Por un momento miro sus labios. La herida que tiene en una comisura le dejó rastros de sangre, manchando su cachete. Ella rueda los ojos y me da la espalda. -¿Te has visto en un espejo?- pregunto como en burla.

-¿Nunca te cansas de molestar?-

-¿A ti? No.- digo divertido. Jane mira el contenido de la máquina dispensadora, y yo miro su reflejo tenue sobre el vidrio. Incluso así, se ve linda. Pongo los ojos en blanco al pensar eso. –Todavía tienes sangre en la cara.- Ella me mira como si no me creyera. Yo asiento con la cabeza. –Aquí- digo pasando mi pulgar por parte de su barbilla y su cachete.

Me aleja la mano e intenta ver su cara en el reflejo del vidrio, sacando un kleenex de su bolsillo y lo moja con el agua que está escurriendo de la bolsa de hielos que trae. Borra un poco de la sangre viéndose en el reflejo y se voltea a verme.

¿Ya?-

-No.-

Trato de tomar el kleenex pero ella me aparta como si fuera un mosquito. Yo tomo su antebrazo intentando arrebatárselo de nuevo y Jane se aleja, empujándome por el esternón. Seguimos peleándonos un momento, ella se despeina al alejarse de mí por debajo de mi brazo y yo me río, mientras sigo intentando robarle el kleenex casi en una llave de lucha, abrazándola desde atrás.

-Deberían ponernos en la WWE- Le digo en tono de chiste. Por un momento veo una sonrisa en sus labios.

-Suéltame, Louis.- dice casi con una risa. Termina clavándome su codo en las costillas para alejarse de mí y por fin la suelto. Jane da un paso para atrás, quitándose el pelo de la cara. Me dirige una mirada como incrédula de lo hartante que soy.

-¿Sabes que puedes reírte de mis chistes, no?-  Le digo yo.

-No eres chistoso.- Dice con una mirada seria. Sé que está enojada por lo del otro día pero no quiero pedirle perdón. Parte de mí quiere nunca hablarle otra vez. La verdad, sería más fácil. Al final del día es novia de mi mejor amigo y lo que siento por ella complica todo. Pero cada vez que la veo se me olvida que me dije que ya no debo buscarla.

–Pierdes todo tu sentido del humor cuando sales con Harry.- Ella me clava una mirada interrogante para que me calle, casi como preguntando si en serio acabo de decir eso. Yo me encojo de hombros. –Es verdad.-

–No es verdad. Tú eres insoportable.- Le ruedo los ojos. -Si en serio fueras a la WWE, Louis, alguien te mataría en el primer round porque no te aguantarían.- Noto que a Jane le causa gracia su propia premisa.–Harías un chiste y te romperían el cuello.- Me río un poco sin poder contradecirla y ella también tiene un poco de risa, al imaginarme con el cuello roto. Luego se voltea a ver la máquina dispensadora.

-Tal vez.- Digo yo divertido. Por un momento solo la miro. Su cabello está en una trenza despeinada y la odio. Odio que tenga novio. La mitad del Tiempo intento olvidar que es cierto. Aún no puedo creer que yo le haya dicho que regresara con Harry… y que ella me haya hecho caso al respecto. A veces subestimo lo tarada que es.

Mientras la miro más, pienso que tal vez valga la pena intentar disculparme por escuchar lo que dijo el otro día. O aclarar que fue culpa del idiota de Niall. No he podido dejar de reproducir la conversación de ese día en mi cabeza, sé que no me odia. “Eso es entre él y yo.”

–Ey, Jane.- Ella pone una cara de que me está poniendo atención mientras mete algunas monedas a la ranura de la máquina, pero no voltea a verme. Sé que me quiere pero también sé que no le gusto. Y odiaría tener que ser su amigo mientras sigue siendo novia de Harry. La posibilidad de que fuéramos amigos y que yo tuviera que escucharla hablar de su relación con Harry sin poder hacer nada es como una pesadilla, -Te debía dinero ¿recuerdas? El otro día que te lo quité.- Tomo su muñeca poniendo la palma de su mano hacia arriba y le doy la misma cantidad que le arrebaté el día que me quedé con su cambio del mini-super que está cerca de nuestras casas.

-Gracias.- Me dice sorprendida, viendo el dinero. Me mira con una leve sonrisa y noto en sus ojos el afecto que tiene por mí, y por alguna razón me siento peor que cuando me dice que me odia.

-Todavía tienes sangre en la cara, loser.- Digo metiendo la manos en los bolsillos, empezando a irme. –Y deberías hacer caso a lo del hielo, tonta. Sino vas a tener medio labio hinchado toda la semana.-

 

(narra Jane)

Camino de regreso a la enfermería con los platanitos deshidratados que compré en una mano y la bolsa de hielos en otra, presionando el frío contra mi labio inferior. Tuve que pasar al baño para lavarme la sangre del labio. Mi cartera y mi celular en mis bolsillos pesan dentro de los shorts. Cuando doy vuelta en el pasillo que me lleva a la enfermería empiezo a escuchar risas en voz baja. Genial, Andrew ya llegó.

-¡Ya! ¡Ni siquiera hay trabajo de detención en la cafetería! Lo estás inventando.- es Charlotte. Andrew se ríe. Ellos dos parecen tener un especial interés por pasar todo su Tiempo juntos abrazados: él detrás de ella, recargado en la pared con sus brazos alrededor de la cintura de Lottie.

-si por culpa de Hannah nos mandan a trabajar a la biblioteca, creo que me voy a matar.- Dice Meg, quien mira su celular, sentada de forma holgazana en la banca que está junto a ellos. Louis se pasea frente a la puerta de la enfermería viendo lo que sea que pasa dentro.

-Hola- digo como anunciándome de vuelta. Meg me saluda con la mirada y me pide que le dé de mi comida. Le lanzo la bolsa de platanitos y ella la abre.

-Aún no me creo que se hayan peleado a golpes.- dice Andrew.

-¿Has visto cómo tratan a Allie?- pregunta Meg, comiendo.

-¿Y entonces decidieron golpearlas?- Andrew se lleva bien con Hannah y las demás. No es que sean mejores amigos, pero todos ellos son “populares” así que mantienen una relación semi-cercana.

-Hannah empezó, Andrew. ¿Qué querías que hiciéramos?-

Andrew se queda callado un momento. Luego le dirige una sonrisa a Lottie, quien se tiene que girar para verlo en el abrazo que están. Él acomoda un rizo de Charlotte detrás de su oreja, con su eterno performance de “mejor novio del mundo”.


-Está bien, Lot. Me gusta que pelees tus batallas.- Escondo de ellos la mueca que hago ante eso, mientras guardo mi cartera en mi mochila. Meg me da mi comida y me siento a su lado, quitándome el hielo de la cara y dejándolo junto a mí sobre la banca. –Pero en el futuro, podrías llamarme a mí. Podríamos haber llegado a una mejor solución con el consejo estudiantil. Sabes que ellos me aman.-

-¿Cómo olvidamos que Charlotte sale con el presidente del país?- pregunta Meg con una risa. Su tono no es insultante sino divertido, y Andrew y Lottie, ambos, se ríen. Yo saco mi libro de texto de física de mi mochila.

-A sus servicios.- Contesta él con un guiño a Meg. Luego abraza más a Lottie y deja un beso en su cachete, cerca de su mandíbula. -¿Dónde está Styles?- Dice Andrew, encontrando mi mirada. -¿Por qué no vino a rescatarte?-

-¿Rescatarme de qué?- digo riéndome de él.

-Ah, cierto. Se me olvida que no te importa que Harry te deje por otros planes.- Andrew me avienta un par de besos en el aire y sé a qué se refiere.

-Harry está con su papá.- Le digo seria. -Aunque la verdad no te incumbe.-

-¿Eso es lo que te dijo él?-

-Cállate, ¿quieres?- Andrew se ríe pero decide dejarme en paz. Sigue hablando de la pelea mientras yo busco lo que tenemos que estudiar para mañana. Meg se ríe un momento.

-¿Andrew, te contaron esa pelea diálogo por diálogo o viste la adaptación a película?- dice molestando de forma amistosa a Andrew. –Eres más chismoso que yo.- Le dice empujándolo por el hombro un poco. Lottie también se ríe.

-Creo que no hay un video.- Dice él chasqueando los dedos como si fuera una lástima. Escucho que Lottie se ríe un poco. –Pero ya me tengo que ir. Tengo entrenamiento.- Dice tomando sus cosas. –Nos vemos luego.- Se acerca a Lottie, haciendo su mejor voz de galán y le da un beso rápido. Aparto la mirada. Louis parece ignorarlos propositivamente mirando por la ventana de la enfermería.  Cuando me volteo, Andrew y Charlotte se están besando todavía. Cada día es un misterio más grande para mí porqué ellos son novios

-Nos vemos al rato.- dice Lottie. Unos momentos después, Andrew por fin se va casi trotando por el pasillo, hasta que sale de nuestra vista por unas puertas dobles.

-Lot, ya sé que es tu novio y lo amas y eso, pero...- Louis se recarga en la pared mientras habla -…¿no debería, como, ser buena persona?-

-¿lo dices por lo de Jane?- pregunta Lottie levantando las cejas.

-No por eso.- Dice Louis echándome una de sus miradas molestas. –Solo en general. Como, lo del otro día con Zayn.-

-¿Qué de Zay?-

-¿Qué de Zay?- la imita Meg. Lottie le da un manotazo en el brazo.

-Cuando se estaba burlando de Zayn.- Le digo yo. –“Batman no es de Marvel”, en tu casa.-

-Así que todos nos podemos llevar pesado, ¿pero Andrew no?- pregunta Lottie cruzándose de brazos. Siento que intenta darle la razón a Andrew aunque no está de acuerdo con él. –Solo son chistes ¿okey?- Dice restándole importancia.

-¿Pero no Meg acaba de dejarle un ojo morado a una tipa por decir lo mismo que Andrew?- pregunta Louis. Lot lo mira mal y él sigue. –Entiendo que Jane y él se llevan mal desde siempre y ya sé que ella es insoportable... Pero, Lot, a veces parece que solo quiere empezar una pelea.- Lottie rueda los ojos.

–I mean… Andy es divertido, es solo que a veces no sabe cuándo callarse.- Charlotte empieza a recoger sus cosas. –He pensado que tal vez debería hablar con él.- Meg, Louis y yo hacemos gestos afirmativos ante esa sugerencia. –Bien, lo voy a pensar, por ustedes.- Dice en un tono de ultimátum. -Pero no se entrometan. Y si le pido a él que sea más lindo, también deberían intentarlo ustedes.- Voltea a verme directamente a los ojos. –Jane. Sobre todo tú. Es mi novio, deja de pelearte con él. - Le hago una mala cara. Él es quién siempre empieza a molestar pero decido ahorrarme el manotazo que sé que Lottie me quiere dar.

-Okey.- Digo entre dientes.

 -Bien, igual creo que ya me tengo que ir.-

-¿Para seguir besándote con él?- pregunta Meg riéndose. Lottie le vuelve a pegar.

La puerta de la enfermería se abre un momento, Niall cierra justo detrás de él.

-Creyeron que Allie no tenía una contusión pero al parecer sí.- Nos dice a todos. –No es nada grave pero sigue mareada y le falta equilibrio aún.- Niall nos mira uno por uno y se ríe. -¿Qué les pasa a ustedes?-

-Lo de siempre.- Dice Lottie rodando los ojos.

-Okey.- Dice Niall como prefiriendo no preguntar. –Todavía quieren tener en observación a Allie como hasta las 4:30.- Reviso el reloj de mi celular, viendo que aún falta un rato.

-Si falta tanto, creo que mejor veo a Allie mañana. Philip ya casi está aquí.- Meg checa la hora. –¿O puedo pasar a despedirme?-

-La enfermera le está haciendo unas pruebas.- dice Niall. Tomo la bolsa de platanitos que compré y me pongo de pie para mirar a través de la ventana mientras como. La enfermera está apuntando una lamparita a las pupilas de Allie.

-Yo tengo que ir a cambiarme.- Lottie empieza a caminar hacia atrás, aún mirándonos, tomando el mismo pasillo que su novio. –Pero regreso antes de mi entrenamiento. Avísenme qué pasa por mensaje.- Dice antes de irse.

-Tengo el sentimiento de que va a pasar más Tiempo con Andrew que cambiándose.- Dice Meg al ver las puertas dobles cerrarse otra vez. -¿entonces Allie está bien?- pregunta Meg a Niall, viniendo conmigo a ver por la ventana.

-Sí. Pero alguien tiene que monitorear su sueño hoy. Tienen que despertarla cada 4 horas.-

-¿Y ese esperas ser tú?- pregunto yo. No sé de dónde me sale la necesidad de molestar a Niall pero se me escapa de los labios con una risa. Meg y Louis parecen encontrarlo chistoso. Niall solo se encoje de hombros.

-Eso es un sí.- Dice Louis riéndose.

-Qué inmaduros.- Niall me quita la bolsa de frituras que tengo, para comer una. –No quiero que Allie entre en coma, ¿ustedes sí?- Por un momento nos quedamos callados, como si Niall nos hubiera regañado. Yo suelto un suspiro.

-Okey. Perdón. A todos nos importa igual que a ti la salud de Allie.- Dice Louis. –Yo mismo le cuidaré el sueño por ti, Nialler.- Dice dándole una palmada en el brazo. -Tú puedes irte tranquilo.- Niall alcanza a Louis y le da un golpe en el brazo. Los otros tres nos reímos un poco.

-Pero no son novios, ¿o sí?- pregunta Meg, empezando a tomar su mochila.

-¿Allie y yo?- pregunta Niall como si fuera imposible. Meg asiente con la cabeza.

-Sí.- dice ella. -¿O si no, por qué podrías quedarte a dormir en su casa como enfermero?-

-Nah, Allie solo me odia un poco menos.- Niall camina hasta acá para ver dentro de la enfermería. Allie, sentada en la cama con el uniforme todo descombinado, parece estar respondiendo preguntas de la enfermera. –Además su mamá trabaja hasta tarde y me conoce.-

Louis, Meg y yo intercambiamos miradas, divertidos de cómo Niall está diluyendo la situación como si su relación con Allie fuera estrictamente impersonal. Yo le dejo a Niall el espacio frente a la ventana, sentándome de nuevo en la banca.

-Okey, bebés.- Dice Meg, lista para irse. –Llegaron por mí, díganle a Allie que la esperé un rato.- Yo asiento con la cabeza. –No dejes que mi Tiempo aquí sea en vano, Jane.- Me advierte señalándome.

-Yo le digo, Meg.- contesto como promesa.

Ella asiente con la cabeza ya sin hacer mucho caso mientras contesta el celular. Seguramente es Phillip semi-estacionado en algún lugar cerca de aquí.

-Además, no entiendo por qué creen que pueden burlarse de mí.- Dice Niall volteando a vernos como siguiendo la conversación anterior. –Todos saben que Allie me gusta. No es como que me importe que ustedes lo sepan.- Niall se ríe echándonos una mirada y volviendo a ver a Allie. -Se portan como si fuéramos en primaria.-

Por un momento tengo que admitir que Niall ganó la discusión. Pongo los ojos en blanco y volteo a ver mi libro pensando que tengo que estudiar. Suelto un suspiro, resbalando un poco en la banca para quedar sentada con una peor, pero más cómoda postura. Sin decir nada, Louis me ofrece la bolsa de hielos que otra vez había dejado olvidada. También sin decir nada, acepto los hielos y los pongo en mi comisura derecha. Suelto un suspiro y abro mi libro en la página que quería. Un título en un color morado feo: Leyes de los gases. El momento en el que lo leo, recuerdo la facilidad que tiene esta materia para darme sueño.

-¿Entonces de qué han estado hablando todo este Tiempo?- pregunta Louis como sin importarle el roast que Niall nos acaba de hacer acerca de que somos inmaduros. -¿Cosas estrictamente no románticas?- me hace gracia el comentario, aunque es verdad que suena a que vamos en primaria.

-¿De dónde sacaste esto, Jane?- pregunta Niall refiriéndose a mi comida, ignorando totalmente a Louis.

-Hay una maquina al final del pasillo a la izquierda.- Digo señalando el pasillo que tiene que tomar. Niall me deja la bolsa de platanitos deshidratados en la banca.

-Si Lauren deja que alguien más entre a ver a Allie…- dice señalando la puerta -…puede tomar el turno quien quiera.-

-“Lauren”.- Repito yo. -¿Le hablas de tú a nuestra enfermera?- Digo divertida con la actitud de Niall. Sé que le gusta poder venir a ser el héroe de Allie, y no entiendo cómo ella sigue saliendo lastimada: lo del collarín fue apenas hace como un mes.

-Dice que soy “un gran muchacho”.- Dice con una risa, mientras camina para atrás. No entiendo si está complacido consigo mismo o apenado, o una mezcla de las dos cosas pero hace que me ría. Le hago pulgares arriba a Niall y él me guiña el ojo.

-¿De qué es tu tarea?- pregunta Louis cuando Niall se va, jalando mi libro hacia él.

-De física.- Digo señalando el título, arrebatándole el libro de regreso. -Tengo examen.- Digo intentando leer.

-Qué raro, “Leyes de los gases”… Creí que las flatulencias eran un tema más de biología.- Por un momento miro a Louis. –Es chiste, Jane.- Yo bajo la mirada al texto de nuevo, sé que él ve la sonrisa que su chiste malo me causa, aunque intento esconderla. -Te dio risa.- Dice él, riéndose satisfecho. Yo ruedo los ojos. –Te dio risa.-

-Gracias.- Le digo sin voltear a verlo. –Por decirle a Lottie lo de callar a Andrew. Igual me espiaste el otro día, pero eso fue decente.-

-Ya dije que lo de Andrew no es por ti.- Dice sin voltear a verme. –Es decisión tuya, ¿no? Tener ese drama de súper estrella de escuela. Y que todos hablen de ti y tu novio...-

-Okey.- Digo intentando no sonar molesta por el comentario. –Olvídalo, entonces.-

–Odio a Andrew, lo sabes.- Esta vez suena menos tosco. –Me cae incluso peor que tú.- Dice despeinándome un poco.

-Ja ja- digo alejándolo de mí, volviendo a acomodarme el pelo. Odio cómo hace imposible que tengamos una conversación de verdad. Al menos una más larga que 20 segundos. Y al mismo Tiempo hace imposible que lea mi tarea.

–Andrew no debería ponerse tan cómodo para ser un completo soquete con ustedes.- Noto que Louis está molesto en serio con el novio de Lottie. Lo miro de reojo un momento.

-¿Sabes que tienes permiso de ser buena persona conmigo, no?- pregunto de la misma manera que él hace rato cuando dijo que yo tenía permiso de reírme de sus chistes. Louis suelta una risa.

-¿Qué no soy buena persona contigo?- pregunta con un poco de ironía, empujándome levemente con el hombro. Yo le ruedo los ojos, igual con una risa, y decido concentrarme. “La ley de Gay-Lussac establece que la presión de un volumen fijo…”

 

(Narra Niall)

Cuando vuelvo unos minutos después, fuerzo la mirada para ver al final del pasillo la banca donde están Louis y Jane, como pensando que tal vez mi vista me engaña. Suelto una risa al ver a Louis, distraído viendo al techo, con Jane dormida recargada sobre su hombro.

-Qué encantador.- Digo burlándome de Louis, quien parece volver a la realidad al escucharme.

-¿Eh?- Dice cambiando su actitud.

-¿Qué hacías? ¿Imaginándote que son novios?-

-¿novio de Jane?- Contesta él. -O sea ¿teniendo una pesadilla?- Me sorprende la terquedad que tiene Louis para todavía intentar fingir que no le gusta ella. Él sabe que yo sé.

-Lo que tú digas, Tommo.- Contesto abriendo la bolsa de papas que compré.

-Lauren salió hace un momento.- Louis alarga el brazo en el que no está dormida Jane, para que le dé de mis papas. -Dice que puedes entrar otra vez, pero ya casi podemos irnos.-

-¿No quieres entrar tú?- Pregunto yo. Louis señala a Jane, como si no pudiera aventarla, y dejar que se duerma sobre la banca o recargada en la pared. –Estás seriamente dañado, amigo.- Digo divertido. Louis me dice que me joda, y lo ignoro entrando a la enfermería.

-¿Tú?- pregunta Allie como molestándome en broma. Ahora está sentada en la cama. Vuelve a cerrar los ojos, recargando la cabeza contra la pared, sujetando una bolsa de hielos contra su frente donde empieza su cabello.

-Yo, otra vez.- Contesto ofreciéndole de mis papas, sentándome junto a ella. Allie intenta ver dentro de la oficina contigua como para cerciorarse de que la enfermera no está viendo, en caso de que no la deje comer esto. La puerta está cerrada, ni siquiera creo que Lauren nos pueda escuchar, y Allie se lleva un dorito a la boca.

-Me muero de hambre, ¿tú no?- me pregunta, comiendo.

-Sí.- Le digo con una sonrisa, intentando caerle bien. Miro nuestros pies. Yo traigo zapatos horribles de la escuela, ella solo trae calcetines, luego sus piernas con su característico color medio pálido, shorts grandes, camisa manchada levemente de sangre. Volteo a ver su cara, parece feliz comiendo las papas, aún con los ojos cerrados y el hielo. Su cabello está en lo que seguramente era una cola de caballo antes de la pelea. Paso el cabello que está cerca de su cara, detrás de su oreja. Ella no se aleja, solo abre los ojos y me sonríe levemente. –Podríamos pedir algo de comer, ¿qué se te antoja?- Ninguno de los dos ha mencionado explícitamente que nos vamos a ir de aquí juntos a casa de Allie, pero parece que lo acordamos telepáticamente para ahorrarnos esa discusión.

-¿Pedir comida no es caro?- pregunta sonando algo mareada, cerrando los ojos.

-Yo invito.- Digo encogiéndome de hombros. –Como, no sé… ¿como una cita?- digo riéndome un poco. Ella voltea a verme.

-No seas tonto, Niall.- Me dice.

-Si tu mamá llega y nos ve, igual vas a fingir que somos novios.- Allie me evade, cerrando los ojos. -¿O no?- se encoje de hombros, con una medio sonrisa en los labios, como si le divirtiera la mentira. No sé si es la contusión, o solamente su carácter de siempre. -¿Sabías que también estoy guardando tu mentira con mi mamá?-

-¿Huh?- pregunta abriendo los ojos.

-Para salvar tu pellejo.- Digo riéndome. -Sé que no quieres que tu mamá se entere. Y obviamente ellas hablan. Tuve que inventar que solo cortamos por un par de días, porque ya le había dicho que…- pienso cómo frasearlo mejor  -…todo lo que pasó.-

-Que tú me cortaste. El día del baile, y te fuiste.-

-Sí, okey.- Digo rodando los ojos. –Que soy el peor y que terminé contigo.- Ella me mira con una sonrisa de lado, como disfrutando que yo diga que me equivoqué. Le pongo una sonrisa igual y como otra papa.

-Gracias.-

-De nada. Pero…- hago una pausa, mientras trago –es una mentira difícil de mantener. Y me siento como un idiota inventando excusas. Ya no sé cómo explicar que nunca salgamos o que nunca estés en la casa.-

-Sí, a veces me pasa lo mismo.- Volteo a verla, como esperando que diga algo más, pero solo se lleva otra papa a la boca. Se encoje de hombros. –Igual aprecio el esfuerzo, Niall.-

-¿Y no te gustaría salir de verdad?- Allie deja de comer cuando digo eso. -¿No quieres tener una cita real o algo así?- Ella me mira un momento, sin parecer mareada ni un poco, sacudiéndose las manos de restos de doritos.

-Niall, nuestra relación fue un asco.- El comentario me confunde como si no estuviéramos hablando el mismo idioma. –¿O no? Yo terminé odiándote. De hecho, todavía te comportas terrible a veces, no sé si te he perdonado del todo.-

-Yo sé que sí.- Digo confiado. –Tú no me odias, Allie. Sé que te gusto y que quieres que regresemos.- Ella me pone una cara interrogante, pero sin estar molesta. -¿Si no, entonces qué es esto?- Digo señalándonos.

Allie niega con la cabeza, riéndose, separándose un poco de mí y arrebatándome las papas.

-Nada.- Dice evitando mi mirada. Se encoge de hombros y vuelve a cerrar los ojos. –Aprecio que estés aquí, pero no siento nada más, Niall. De verdad, deberías dejarlo ir.-

-Sabes que es mentira.- Digo intentando que su frialdad no me aleje.

-¿En serio?- pregunta ella casi como burla. –Yo no te pedí que estuvieras aquí. Yo llamé a Louis.-

-Sí, pero…- me pienso un segundo en si decir esto o no, pero tengo confianza en mi teoría. Me acerco un poco más a ella, hasta murmurar más cerca. -…besas a gente que se parece a mí.- Allie me empuja. Me mira confundida, luego mira mis labios medio segundo, y después se ríe.

-Dios, Niall.- Dice divertida. -¿De qué hablas ahora?-

-Es verdad.- Contesto con una risa. -¿Qué? ¿Vas a intentar negarlo?- Ella suelta una risa tratando de lucir indiferente, pero solo tartamudea. –Sí, claro que puedes llamar a Louis cuando tienes problemas, pero igual me agarraste la mano los primeros diez minutos que estuve aquí…- Ella intenta interrumpirme pero yo sigo: -Y los tipos a los que has besado, se parecen a mí.-

-Tienes demasiaaaadaa confianza en ti mismo. ¿Lo sabes?- Yo me encojo de hombros y Allie niega con la cabeza, como molesta. –Casi suena a que alucinas.-

-Es verdad Allie. Piénsalo.- Digo con una risa. Ella suelta un suspiro, acomodándose el hielo en la cabeza.

-Okey, ilústrame.-

-Tienen el mismo peinado que yo. El mismo.- Digo yo contando con los dedos. -Nadie es de tu mismo año, son más grandes. Ni son de tu escuela.- Allie parece pensar que no es suficiente. –Son de mi estatura, extrovertidos, pálidos. ¿Quieres que siga?-

-Sigue siendo bastante normal. Podría ser cualquiera.-

-Y traen un outfit casi idéntico a lo que yo traiga puesto.- Allie parece pensárselo un segundo.

-Okey, pero…- frunce el ceño, aun buscando negarlo –ninguno era tan creído como tú.- Allie pone una cara al pensarlo, como si se diera cuenta de que sí lo eran. -Ew, o tal vez sí.-

-¿Ves? Incluso está eso.- Digo yo con una risa.

-Pero nadie de ellos es chistoso. Y además son unos idiotas.- Dice complacida de encontrar esas diferencias.

-Así que: yo soy chistoso y ellos unos idiotas.- Me río de nuevo. -¿No se supone que estás convenciéndome de que no tienes sentimientos por mí?- le sonrío de lado y ella otra vez parece molesta. Me empuja sabiendo que se equivocó.

-Acabo de tener una contusión. No sé qué estoy diciendo.- Dice alejando mi cara de ella con su mano. –Y esos chicos se ven populares, y tú no. Y tienen mejor estilo y obviamente podrían romperte como a un palillo.- Me pone una sonrisa fingida y tengo que admitir que tiene razón. –No se parecen tanto a ti ¿o sí?-

-¿Te gustan los tipos fortachones?- pregunto yo. Allie me mira un momento, pensando qué decir. –Si quieres puedo ponerme a levantar pesas como loco.- Digo enseñándole mi bíceps para hacerla reír.

-No.- Dice haciendo que baje el brazo. -Niall, no cambies por mí. No va a pasar.-

-¿Entonces cómo vas a volver conmigo?- Ella me mira mal.

-Niall, consigue a una chica linda. Eres buen tipo, segur…-

-Va a haber una fiesta este fin de semana, por el cumpleaños de Harry…- Digo interrumpiéndola. No quiero escuchar que me diga que salga con alguien más. -¿Por qué no vas conmigo?- Ella suelta como un resoplo con risa, como riéndose de lo irreales que son mis oportunidades de regresar con ella.

-Nunca.- Niega con la cabeza. –Tendría que estar loca para salir de nuevo contigo. Menos enfrente de tanta gente. Nunca.- Repite.

-¿Por qué no?- Yo intento sonar igual de confiado, aunque no creo que Allie se dé cuenta de lo hiriente que puede ser. –Podemos ir a algún lado antes. A comer algo, o… al cine, o lo que sea. No sé.- Suelto una risa. -Y tal vez podrías entonces besarme a mí de verdad. En vez de a esos tipos random.-

-No. Niall. ¿Qué? Además…- ella parece más a la defensiva o más nerviosa, uno de los dos -¿por qué estamos hablando de esto? Claramente estás proyectando tus sentimientos por mí. Como sí yo quisiera algo contigo.- Ella se ríe. –Nuestra relación ya no me interesa, Niall. Tú eres el enamorado aquí.- Dice cruzándose de brazos, recargándose contra la pared de nuevo.

-Pero no soy el único.-

-¿Sabes qué vamos a hacer? Hagamos un plan: ir a esa fiesta cada quien por su cuenta. No sé, quizá encuentres a alguien que sea linda. Tal vez yo bese a alguien, no sé. Pero podrías esta vez no empezar una pelea física con mi cita, ¿qué tal ese trato?-

-Ah, acerca de eso…- digo recordando que hace un mes o más, interrumpí un beso intenso de Allie borracha con un puñetazo en la cara del tipo al que besaba. –Perdón.- Digo aclarándome la garganta. –Debo admitir… tal vez fue demasiado golpearlo. No sé, no pude verte besando a ese tipo.-

-¿a ese tipo?- pregunta confundida. Noto que no tiene ni idea de quién era, y ahora tiene sentido cómo es que ese día Allie terminó con él.

-¿no lo conoces?- Ella niega con la cabeza. Pienso un momento por dónde empezar. –¿Te acuerdas de Garrett? ¿El que se lleva con Harry y ellos y es muy mala persona?- Ella asiente con la cabeza. –El hermano de Garrett, Michael, es como… el dealer de nuestra escuela y de más personas de ese círculo. El tipo que te besó, Austin o como se llame, es parte de eso. Es como tres años más grande que nosotros, está en la universidad y es dealer con Michael.- Noto que Allie parece confundida, o casi asustada. –Por eso Harry se pone así en las fiestas de Garrett, como todo estresado. Es normal que haya cosas así por ahí, no sé. A Harry y a Philip ya no les cae bien Garrett pero se hicieron sus amigos hace un par de años y dicen que es mejor no pelearse con él.-

-Seguro.-

–En realidad no sé qué tan peligroso sea, pero he escuchado historias, así que…- me encojo de hombros una vez. -No sé, no quería que te besara. Tal vez exageré.- Allie parece procesar la información.

–Ya. Muy dramático.- Dice con una risa. Yo asiento con la cabeza. –¿Y entonces tu pensamiento lógico fue, “okey, ese tipo es peligroso, voy a golpearle la cara”? Bien pensado, Niall.- Sé que piensa que soy un idiota pero igual parece algo preocupada por mí.

-Sí, supongo. La verdad espero que no sepa quién soy. Ni quién eres tú.- Miro mi reloj, viendo que ya casi es hora de que nos vayamos. –Da igual, posiblemente no se acuerda de nada.- Allie asiente con la cabeza. -Entonces, ¿es una cita?- Ella me mira con risa, negando. -¿No te gustaría besarme mientras estás sobria?-

-Cállate. No es como que te haya besado estando borracha.- Dice volviendo a comer papas.

-¿Ah, no?- digo yo, solo para molestarla. Ella niega con la cabeza, segura de lo que dice.

-Pues… no deberías hacerlo. Deberías aceptar una cita normal conmigo.- Digo volviendo a tocar su cabello, acariciando el costado de su cara. Allie me aparta.

-No, Niall.- Dice ella sonando molesta en serio. –No me gustas. Deberías aceptarlo y ya.- Se aleja dos centímetros de mí en la cama de enfermería. -No quiero que regresemos a estar juntos. Nos causamos demasiado daño, nuestra relación era basura. Así que- ella suelta una risa –deja de intentar que caiga de nuevo dentro de cualquier cosa que tengas pensada entre nosotros ¿okey? En serio. Deberías salir con alguien más. Seguro hay muchas chicas que estarían contentas de…-

-Allie, ya deja de decir eso.-

-¿Por?- pregunta encogiéndose de hombros, como si no fuera la gran cosa.

-Porque no lo dices en serio. No quieres que haga eso.-

-Sí quiero.- Dice poniendo su cara seria.

-No es cierto. ¿Qué pasaría si saliera con alguien más?-

-Te felicitaría y me haría su amiga.- Dice con esa frialdad que siempre caracteriza su tono de pelea. La miro por un momento, ella no me mira de regreso. Y no entiendo si quiere enojarme o hacerme sentir mal, o si le gusta que le de atención. Pero sé que no quiere que salga con alguien más. Si no, no dejaría que estuviera aquí ahora, y que vayamos a ir a su casa después de esto. No me contestaría los mensajes. No fingiría que seguimos siendo novios en frente de su mamá. Pero no entiendo por qué lo hace.

-Bien. Tal vez empiece a buscar copias de ti, como tú haces para negar que te sigo gustando.- Digo yo, intentando que reaccione. Ella voltea a verme.

-Bien, suerte.- Me dice y aparta la mirada.

Por un momento nos quedamos callados.

-Bien, gracias.- Contesto yo, como sin entender lo que acabamos de decir. Volteo a verla de nuevo, ella tiene de nuevo los ojos cerrados: su línea suave de pestañas no combina con la herida en su sien. Yo suelto un suspiro.

-¿Entonces quieres pedir algo de comer?- me pregunta ella. Pienso un momento y asiento con la cabeza, resignándome a esta actitud de Allie. De todas las discusiones que hemos tenido, esta tiene que ser la más rara.

-Okey, creo que ya está bien que se vayan.- La enfermera sale de su oficina con una tabla de esas que sujetan papeles. -¡Ey! ¿Niall, entró con esa papas aquí?- me pregunta hablándome de usted. Lauren tiene una actitud rara, entre grosera y simpática.

-Perdón.- Digo aplastando la bolsa y tirándola a la basura. Vuelve a revisar brevemente a Allie, sus pupilas, sus reflejos, su lucidez mental, y nos dice que ya nos vayamos para que descanse.

-Y dejen que descanse, en serio. Su drama romántico puede esperar a otro día ¿bien?- Allie y yo nos volteamos a ver. Noto que ella está a punto de reírse pero también se le colorean las mejillas levemente. Yo intento contestarle algo a Lauren pero ella me interrumpe. –No escuché casi nada, pueden respirar.- Dice con una risa, dejando sus papeles sobre la cama. –Pero en serio, ella acaba de tener una contusión. No entiendo por qué quieres que acepte una cita, de verdad podría olvidarla.- Allie se ríe bien y se da una vuelta pasando una mano por su cara. Yo tomo la mochila de Allie del suelo intentando no copiar el color de las mejillas de ella. -¿Rosallie, no te vas a poner tu ropa?- pregunta Lauren viendo la sangre de la camisa de Allie.

-Cierto.- Dice ella. –Solo tengo que ir a los vestidores.-

-¿No quieres mi sudadera?- pregunto empezando a quitármela.

Escucho que Lauren suelta un suspiro o un bufido.

-Okey, enamorados. Apúrense y ya váyanse, ¿sí?- Dice yéndose a su oficina. -No sigan con esta tontería en mi enfermería.-

Allie me arrebata la sudadera de buen humor.

-Deja de verme.- Dice con una risa, aún un poco sonrojada. –No tienes que ser taaaan obvio.- Se saca el cabello del cuello de la sudadera blanca y se deshace la colita de caballo. Yo no dejo de verla así que ella me aparta la cara con una mano, mientras yo me río. -¿Pizza o sushi? Te dejo escoger, Horan.-

-¿Pizza?- Allie asiente con la cabeza, haciéndose de nuevo la cola de caballo. Intenta quitarme su mochila. –No, yo la llevo.- Digo alejándola de ella. -¿No acabas de tener una contusión?- Allie me sonríe de lado y se acerca a darme un beso rápido en el cachete.

-Sí, es verdad.- Dice acariciando rápidamente mi cabello. -No estoy en mis cinco sentidos.- Me sonríe y sale por la puerta.

 

(narra Jane)

-Jane- Siento que alguien intenta despertarme. –Tonta. Jane.- Es Louis. –Ya nos vamos, loser.- Abro los ojos un momento recordando donde estoy y cerrándolos al ver las luces del pasillo. Él sigue intentando despertarme, no me empuja sino que aprieta levemente mi brazo un par de veces. –Jane. Ya.- Me doy cuenta de que estoy recargada en su hombro, y me alejo rápido. Huele igual que siempre, como a té y desodorante, pero ahora también un poco a cigarro. -¿Tuviste una buena siesta?- pregunta riéndose como en burla, poniéndose de pie. Por un momento siento que es un sueño el hecho de que estuviera dormida sobre su hombro. Como si fuera septiembre otra vez.

-Genial.- Digo intentando no sonar sorprendida, tallándome los ojos. Dormirme en el hombro de Louis no estaba en mis planes de los próximos 50 años. Eso acaba de bajar como 100 puntos míos de la competencia de insultos en la que Louis y yo estamos. Cierro mi libro y lo meto a mi mochila. –Física me da sueño.- Digo como queriendo explicarme.

-Sí, ya vi.- contesta él divertido. –Tu novio llamó como siete veces, Janie. Dice que te va a ayudar a estudiar.-

-Eres un dolor de cabeza.- Digo enseñándole el dedo medio. Odio que Louis me llame así.

Busco mi celular y lo encuentro junto a mí. “Harry: (2) Llamadas perdidas. (4) Mensajes nuevos.” Noto que Charlotte sí regresó antes de su entrenamiento y está aquí. Allie está saliendo de la enfermería, con los demás a su alrededor. Me tallo los ojos de nuevo, poniéndome de pie decidida a ya despertar bien y recojo mis cosas. Los hielos están como 60% derretidos así que decido tirarlos en el bote de basura más cercano.

-Y luego ella me agarró del pelo, ¡y me lanzó!- Allie camina agarrando a Lottie del brazo. Me río de cómo recuenta lo que pasó para Louis. –Y luego todo se puso loco, ya no supe nada de lo que pasaba. Creo que soy buena peleándome a golpes.- Dice asintiendo con la cabeza. –Me gustó, la verdad. Le doy un 7 de 10.-

-Amén.- Dice Charlotte con una risa. Louis camina detrás de ellas y Niall hasta adelante, casi como guardaespaldas. Yo voy un poco más atrás.

-¿Me vas a dar clases de boxeo?- pregunta Louis.

-No fue boxeo. Fue más como…arañazos y patadas.- Dice Allie. –Y latas de Coca-Cola.- Señala su frente como haciendo un chiste de lo de Hannah, aunque con resentimiento. –Igual estoy muy feliz de que la hayan expulsado.-

-Es solo una suspensión.- Corrige Niall.

-Suspensión es expulsión temporal.- Le contesta Allie. -No la tendré que ver por una semana.-

-Felicidades.- Comento yo. –La verdad te mereces una estatua o algo.-

-Gracias, Jane. Tú sí entiendes.- Dice asintiendo con la cabeza un momento, haciendo que me ría. –Y además tengo un justificante médico para no tener examen mañana.- Allie finge sacudirse el polvo de los hombros como en señal de victoria.

-Meg te estuvo esperando, por cierto.- Le digo antes de que se me olvide.

-¿Y qué? ¿Se fue con Philip?-

-aja-

-Muy bien.- Niall se voltea para tomar una mano de Allie para que bajemos unas escaleras.

-Así que… ustedes dos…- empieza Charlotte, viendo a los exnovios.

-No.- Dice Allie cortando cualquier cosa que Lottie fuera a decir.

-No dije nada…- completa Lottie con una risa.

-Niall y yo somos historia ¿okey? Olvídenlo si pueden.- Dice ella, casi con risa. Noto que Niall voltea a verla.

-Seguro.- Dice él con el ceño fruncido.

-Nunca pasamos.- Añade Allie, mirándolo a los ojos, como molestándolo. No entiendo qué pasa entre ellos pero siento que a Niall no le parece tan divertido. Se encoge de hombros como intentando quitarse de encima el peso de lo que dice Allie. No sé si es la contusión o si lo dice en serio.

-¿Entonces por qué quieres que Niall vaya a tu casa?- pregunta Louis.

-Niall es como un amigo de la familia. Ahora que ya no somos nada, es de nuevo el hijo de una amiga de mi mamá.-

-¿Pero por qué él?- pregunta Louis como sin dejar ir el problema. -¿Se volvieron amigos?- dice con un tono de molestarlos. Los otros tres nos reímos de eso.

-Mi mamá lo conoce desde hace años- Dice Allie sonando más molesta esta vez. –Además ¿qué? ¿Tú quieres vigilarme el sueño hasta las 9pm?- pregunta mientras aún caminamos, ahora por un patio que casi llega a la salida de la escuela.

-Sí. Podría hacerlo. O Jane, o Lottie.-

-No, no pueden Louis. Lottie tiene entrenamiento. Y Jane tiene examen mañana.-

-El examen no va a evitar que Jane tenga más planes hoy.- Dice Louis empezando a caminar a mi lado. -Seguro igual podría cuidarte.- Entiendo que se refiere a las llamadas de Harry y no puedo evitar golpear su brazo, sintiendo que se me sube el enojo.

-Ouch.- Me dice. –Es un chiste, Janie.-

-Cállate, Louis.-

-Además, ¿tú no tienes cosas que hacer?- pregunta Allie adelante de nosotros. -¿Tarea o algo? ¿O una vida, no sé?-

Louis se queda callado un momento, como si recordara algo.

-Fuck!-

-¿qué?- pregunta Lottie.

-Fuck, tengo tarea. ¿Mañana es 31?-

-Louis, no puedes haberlo olvidado.- Niall niega con la cabeza, sabiendo que ciertamente es posible que se le haya olvidado por completo. Allie se ríe.

-¿Mañana se entrega el reporte del libro?- pregunta Louis sacando su celular de su bolsillo, empezando a buscar algo. -¿Estás seguro?-

-Bastante seguro, Tommo-

-¿Ya lo hiciste?-

-La verdad espero un 7 pero sí, ya casi lo acabo.-

-Fuck.- Louis se detiene, volviendo a maldecir, mientras mira su celular.

-¿Qué? ¿Vas a reprobar o algo?- le pregunto con un deje de risa, caminando de espaldas para poder verlo mientras él se queda atrás.

-No sé, tal vez.- Me dice él, sin usar su risa de broma. Yo también dejo de caminar. Vuelve a maldecir mientras pasa cosas en su celular rápidamente. Y aunque quiero ignorarlo y dejar que muera solo, la parte de mí que conoce bien a Louis no me permite seguir caminando. Me ruedo los ojos a mí misma, acercándome a él.

-A ver.-

Él me pasa su celular. Es una foto de pizarrón, en plumón verde. “Entrega: viernes 31 de enero. Impreso en Times New Roman.” Blah blah blah. “Las desaventuras del joven Werther, Goethe.” Fuck. Odio saber que leí el libro y odio tener el impulso de querer ayudarlo. Me gustaría poder reírme de él mientras reprueba. Aún más después de lo que acaba de decirme. Respiro hondo una vez, intentando juntar todo mi enojo para no ayudarlo e irme.

Pero estoy segura de que yo acabo de quedarme dormida en la banca, y que Louis tuvo que haberme acercado a él para que terminara dormida sobre su hombro. Y no me quitó de encima de él hasta que me desperté… Pienso un segundo. Dejarlo reprobar sería demasiado, puedo vengarme de lo que dijo de Harry con alguna otra cosa después.

-Lo tuve que leer para una clase el año pasado.- Le digo devolviéndole su celular intentando sonar a que no es la gran cosa. Louis abre la boca como sin creer lo que digo. – Es un libro conocido, Louis. Miles de personas lo leen en prepa.-

-No yo. Y aparentemente no Niall.-

Yo me encojo de hombros restándole importancia.

-Seguro mi trabajo está entre mis mails o en algún lado en mi computadora.-

-Jane, eres un ángel.- Dice con el tono más genuino que le escucho desde hace meses. Casi me río. –Un ángel de la tarea. ¿Cuánto me va a costar?- Yo lo miro interrogante.

-Nada, estúpido.-

-Jane, no entiendes. Te debo la vida.- Dice distraído viendo su celular.

-Igual no sé si te sirva.- Digo sin creer lo bajas que son sus estándares de tarea.

-Te debo un favor- me dice él, como escribiendo algo en su celular. –Eres la mejor.- Toma mi mano rápido y deja un beso sobre mis nudillos, tomándome por sorpresa. Yo me río ante eso.

-Olvídalo, Lou…is-  Me callo de repente. Noto lo que estuve a punto de decir. Lou. No lo he llamado así desde que nos dejamos de hablar y él también lo nota. –No es la gran cosa.- Me encojo de hombros intentando desvanecer lo que dije.

-Gracias, Jane.- Dice mirándome a los ojos, como queriendo comunicar agradecimiento o cariño. Me molesta de nuevo que hace dos segundos estaba burlándose de mí. Mi odio por Louis se mezcla dentro de mí con todo lo demás. Y es mucho.

Asiento con la cabeza, sosteniéndole la mirada. Por un momento me siento simultáneamente resentida y nostálgica al verlo. Me siento resentida de cada cosa que ha hecho y al mismo Tiempo solo quiero que deje de ser un idiota y que volvamos a ser amigos. Porque somos amigos, aunque él intente negarlo. Mi odio se mezcla con cuánto lo extraño.

-No estaba escuchando tu conversación a propósito. Estaba intentando sacar a Niall de ahí.- Suelto un suspiro al escuchar eso, aunque no hace que me sienta mejor. -¿Me crees?- dice empujándome un poco.

-Sí, Niall me dijo.- Digo asintiendo. Niall no me dijo nada, pero estoy segura de qué Louis no está mintiendo y prefiero que no sepa cuánto confío en él. Ruedo los ojos sabiendo que hay pocas cosas que le negaría a Louis. Espero no quererlo más de lo que él me quiere a mí, casi me duele algo dentro de las costillas al pensar eso. –Ok, entonces te mando esa cosa.- Digo volviendo a caminar, buscando disolver todos los sentimientos. La puerta de la salida está a menos de cinco metros, los demás acaban de salir. –Pero mándame un mensaje para que no se me olvide.- Veo el coche de Harry estacionado afuera, él está con Allie y los demás.

-Yo te recuerdo.- Dice caminando junto a mí. –No vaya a ser que tu sesión de besos con Harry te borre la memoria.-

-Louis, ya deja eso ¿sí?- Digo mirándolo mal, de nuevo. Lo empujo por el hombro. –Tengo que estudiar y voy a ayudarte con tu irrelevante tarea. ¿A ti qué te importa si quiero besar a Harry toda la tarde?- Me sorprende a mí misma esa oración, pero tengo razón en que no es su asunto.

-Ya, okey.- Contesta él poniéndome los ojos en blanco. –Gracias por la ayuda.-

 

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Omg. Finally!! Espero que esté bueno este capítulo, i have read it so many Times que ya no tengo noción de nada lol. Spicy! Y está súper largo, literal es como dos capítulos semi-cortos juntos. You asked for it pero díganme si fue demasiado largo hshsh (no pictures 'cause i was having technical difficulties).

Espero subir pronto as per usual lol, xx.