jueves, 7 de julio de 2016

Capítulo 35

(narra Louis)
-¿solo soy yo, o sí está loca?- Charlotte detrás de mí me devuelve a la realidad. Llevo más de dos minutos sin moverme, observando la puerta por la que acaba de salir mi mejor amiga. Todo pasó muy rápido, ni siquiera sé qué le dije. Solo estoy seguro de que se fue, tan hábil y resuelta como siempre, acompañada de un idiota mejor conocido como Harry Styles, mi mejor amigo. Es como si el hilo de mi cometa se hubiera escapado; por un momento tengo esa sensación de un cordón en la palma de mis manos que avanza y avanza sin que lo pueda sostener y de repente llega el final del hilo. Harry arrastró mi cometa como un travieso ventarrón y cerró la puerta frente a mi cara.
-no está loca- contesta Allie –tal vez un tanto confundida-.
-¿confundida?- Charlotte con su típica risa irónica –más bien tiene doble personalidad.- afirma sin dar lugar a dudas- Está loca-
-no digas eso Lot-.
-qué dramática eres- reclama la otra. Luego comienzan a discutir. Algo muy típico de ellas, parecen tres hermanos gemelos de unos ocho años. Sí, las tres. Con las estúpidas acusaciones de fondo, comienza una fuga en mi cabeza. Su risa me llega hasta los tobillos, agua tan delgada que veo mis pies a través de esta. Luego sus ojos, pero no los recuerdo como “dos lagos azules” o algo así, son un par de obscuras y ásperas piedras que tienen las propiedades de agujeros negros. Sus toscas cejas, que cambian tanto que dan risa, sus orejas con un diminuto lunar en la parte de arriba, sus dedos largos que siempre parecen de un mendigo muriendo de frío, combinado con su “elegante” cabello que también está a la altura de un pordiosero. Me río en voz alta al pensarla, casi preguntándome qué encuentro de bonita en ella. Es rara y simple, y comparada con las otras chicas que me han gustado ella es…es mi mejor amiga. Ni siquiera la tomo en serio por completo; la palabra “chica” no parece incluirla, es una niña. Boba y al mismo tiempo tan inteligente que de vez en cuando no logro contestarle nada. Y la fuga de agua de mi mente comienza a ahogarme, es demasiado. Me veo a mí mismo nadando sin aire, ella es demasiado, me ahogo en ella. Ya no respiro y se siente como si mis pulmones fueran de papel.
El líquido comienza a drenarse de alguna parte, se comienza a ir y  yo me caigo al suelo tosiendo toda el agua. ¿tosiéndola a ella? El agua desaparece, Harry se escucha riendo de fondo y en el instante comienzo a sentirme sediento. Ni siquiera un charquito, ni siquiera agua absorbida por mi ropa, todo completamente evaporado. Una sequía de Jane.
-no puedes diagnosticar a alguien solo porque es…ahmm...-
-¡no la diagnosticaba! ¡Solo era un comentario Allie!- las dos se callan y se escucha la música del celular de no sé quién saliendo por las bocinas. I just ignored all the tales of a past life. Stale conversation deserves but a bread knife. -¿Louis?- siento la mano de Charlotte sobre mi hombro, y sin pensarlo, me aparto bruscamente y la miro a los ojos. -¿estás bien?- Instantáneamente contesto que sí.
-no- confirmo después de un momento.
-ella…ahmm…- Allie se rasca la parte de atrás de su oreja pensando qué decir –ella…luego se le pasará…-
-Louis ¿por qué estás mal?- pregunta la vocecita de Lottie, buena pregunta.
-sí, supongo que debí empezar por ahí- comenta Allie haciendo una cara de disgusto a sí misma
-Jane me gusta.- afirmo acomodando la oración que jamás creí decir. Me gusta mucho y ya no sé cómo estar cerca de ella desde que la besé.- Charlotte y Rosallie balbucean un momento y estoy a punto de pedirles perdón, ni siquiera sé por qué. Ambas comienzan a sonreír de repente. Meto las manos en mis bolsillos y levanto la mirada hacia el techo, me han puesto nervioso. Exhalo con fuerza y vuelvo a verlas, aunque ninguna de las dos habla. Me encojo de hombros. No recuerdo haberme fijado más en ella, o que en algún momento me empezara a gustar. Solo recuerdo empezar a llamarla “linda” sin pensármelo, recuerdo jugar a que me gustaba, recuerdo comenzar a hacer bromas sobre eso cuando quería tomar su mano, recuerdo ofrecerle ir por ella a su escuela, recuerdo hacer escenas de celos, recuerdo soñar con ella el día que la conocí, y que el día en casa de Niall busqué una excusa tan rápido como pude para poder volver a besar sus labios. Recuerdo que su nombre se quedó trabado en mi cabeza cuando Niall me lo dijo por primera vez, como un dato que a la computadora le cuesta trabajo registrar: Jane fue archivada donde no debía. Ella no era mi amiga, Jane siempre me gustó. –Voy a buscarla- digo precipitadamente
-¿qué?- Allie y Charlotte se ríen un momento
-Louis, ¿de qué hablas?-. Ignoro el hecho de que Lottie se está burlando de mí
-tengo que hablarle-
-puedes hablarle mañan…- se interrumpe de nuevo con su propia risa -¿en qué estás pensando? ¿Llegar a casa de Niall y decir: “Jane, me gustas”? ¿Tocar el timbre y llevarla al patio trasero para hablarle? Pequeño detalle: recuerda que parece odiarte.- ¿Por qué me odia? Sí, la dejé en el baile, pero Jane nunca ha sido el tipo de persona que hace dramas por cosas así. Aunque yo sí la he tratado…mal…supongo. Me acerco a una pared y golpeo fuertemente el papel tapiz como hace un rato, vuelvo a maldecir. Charlotte tiene razón.
-¿qué se supone que haga? Lot, ya esperé demasiado para decírselo. Se me hace tarde-
-¿desde cuándo se supone que te gusta? ¡Terminaste con Sophia hace menos de un mes!- Me confundo un poco con la mención de ese nombre, ya ni siquiera la recordaba a ella. Soy más tarado de lo que pensé.  -Siempre te dije que tú también engañabas a Sophie-.
-gracias Charlotte, me haces sentir mejor-
-solo te digo la verd…- antes de que termine, vuelvo a golpearme los nudillos contra la misma superficie color crema
-¿Lou, puedes dejar de golpear mi pared? A este paso le vas a sacar grietas- interviene Allie. La volteo a ver intentando calmarme mientras cubro mi puño derecho con mi otra mano, tratando de no ser tan obvio mientras me sobo los doloridos nudillos. Jane.
-escucha Lou- me dice Lottie con un mejor tono –no vayas hoy ¿sí? Parecerás desesperado…-
-¡¡es que estoy desesperado!!-. Un momento antes de que ella vuelva a decirme cualquier cosa, las dos hacen ese sonidito característico de las niñas: “aww”, ruedo los ojos sin saber qué hacer, en realidad no pensaba sonar cursi
-mira, entiendo que quieras parecer un super héroe y conducir a mitad de la noche en tu bonito coche hasta la casa de Niall y rescatarla gritándole tu amor para que sean felices, pero en realidad eso no va a pasar. Te verías ridículo y ella no va a ceder así de fácil.- Allie se ríe de lo que la insensible me dice. No la puedo culpar, creo que estando de su lado yo también me reiría.
-Lou, puedes hablarle mañana, cuando ya no esté tan enojada. Ve a su casa-. Aún no sé qué hacer pero definitivamente Lottie logró descartar mi primer idea. Me voy hacia el comedor para salir al patio, pero al correr la puerta se me congelan los huesos. Camino hasta el baño, cierro con seguro y saco mi celular. Aunque tengo el número de Jane guardado, siempre lo marco. No sé por qué. Espero un momento  y me manda a buzón de voz. Me la imagino en casa de Niall, sentada en el tapete junto a él. O junto a Harry. Hablando en voz baja. Mirándose las manos. Comiendo cereal. Estúpido Harry. Me molesta que Jane esté sola en la casa con dos chicos, me revuelve algo dentro de mí. Seguro la mamá de Niall no está, ya casi nunca está ahí. Golpeo la pared por enésima vez y marco de nuevo el celular ¿por qué no me dí cuenta de que la quería antes? Me manda a buzón de voz de nuevo y comienzo a escuchar risas del otro lado de la puerta. -¡su celular aquí Lou!-
Ya estoy harto de que se rían, Jane me hace ser un estúpido. Salgo del baño y le arrebato el teléfono de Jane a Allie.
-las veo luego- tomo mis llaves de la mesita de la sala.
-hey, yo me quedo con el celular de Jane.- Simplemente ignoro el requisito que me presenta Allie
-agh, ¿estás enojado?- pregunta Charlotte mientras me despido de beso
-no.- digo sin mirarla. –No con ustedes-. También le doy un beso a Allie y me detengo un momento para darle el abrazo más sincero que puedo –Todo va a estar bien ¿sí? Llámame si necesitas algo-. Me mira a los ojos y antes de que pueda contestarme cierro la puerta.
….
Me despierto aún en mi ropa de ayer, me duele la cabeza y los ojos. Por la luz que entra a mi cuarto, deben ser como las ocho. Ayer cuando llegué, me senté en mi cama viendo por mi ventana, esperando a que Jane llegara a su casa. Me quedé dormido, lo último que recuerdo es ver la hora en el reloj: cuarto para las seis. Supongo que llegó en algún rato en el que me quedé dormido. Al menos tengo su celular. Alcanzo el aparato blanco que dejé desde anoche en mi buró y lo desbloqueo: no tiene contraseña.  Solo hay dos llamadas perdidas, las mías. No tengo ganas de hacer nada, y considerando la hora, puedo dormir más. Me obligo a calmar mis pensamientos.
….
-¿Louis? ¿estás despierto?- la voz de mi mamá. Escucho que la puerta rechina, como siempre, y abriendo solo uno de los ojos miro la hora en mi reloj. Haciendo las cuentas he dormido…a penas casi cuatro horas en total. –hoy vas a recoger todo es…¡Louis! ¡¿te dormiste con zapatos?!-
-es que estaba cansado-
-¿tan cansado para no sacarte el saco? Lou, ni siquiera llegaste tan tarde- <<sí, pero me quedé tres horas más despierto>>.-  Ya despiértate, tus hermanas acabaron de desayunar hace una hora.- Cuando sale de mi cuarto comienzo a levantarme, no iría si no tuviera tanta hambre. Ponerme la pijama sería tonto e imaginarme desayunando con la ropa que traigo puesta me da risa, así que me baño rápido aunque me muero de flojera. Me visto con unos pantalones negros y la primer playera que veo en el suelo, y bajo las escaleras después de saludar a Lottie y Fizzy que están en sus habitaciones haciendo algo en la computadora o algo así.
-¡mira quién está aquí!- dice mi mamá cuando llego al piso de abajo. –te hice el desayuno, si quieres algo más, el restaurante está abierto pero tú eres el chef-. Le doy las gracias riendo y me siento en la mesa de la cocina a comer, y cuando me termino lo primero, pongo el plato en el fregadero y salgo comiendo mi pan tostado a la sala.
-ayer llegaste a las mil de la noche- me reclama Phoeby, quien ve la tele con Daisy
-les dije que no me esperaran despiertas-. Me siento un rato con ellas y platicamos. Después subo a lavarme los dientes y tomo el celular de la niña extraña que no deja mi cabeza. Ruedo los ojos al recordarla. Casi estoy enojado.
-¿a dónde vas?- pregunta Daisy cuando estoy a punto de cerrar la puerta principal detrás de mí.
-no me tardo, dile a mamá que vuelvo luego- mi hermana me rueda los ojos –hey, ¿qué tiene?-
-¿regresas para comer?-
-sí- me lo pienso dos veces –eso creo, vemos una película en la tarde ¿si?-. Ella se encoje de hombros quedando más o menos conforme y yo salgo de la casa. Camino hasta la casa de Jane y toco el timbre después de vacilar varias veces. Cruzo los dedos esperando que ella abra la puerta. Es Alice.
-hola Louis- dice un poco sorprendida
-hola- digo sonando más feliz de lo que esperaba -¿está tu her…-
-se fue a dormir a casa de Allie-. Me explica. Así que Jane no llegó a dormir a su casa. Lo cual me deja con la opción de pensar que de verdad volvió con Allie o que se quedó a dormir con…
-bien. Gracias Alice-. Después de despedirme de ella vuelvo a mi casa y arranco el coche. Me obligo a mantener mi mente en blanco antes de imaginarme cosas y casi sin darme cuenta ya estoy estacionándome en frente de casa de Niall.
-¿cómo estás?- pregunta con un aire despreocupado recargado en el marco de la puerta, trae la pijama puesta
-fantástico- digo rodando los  ojos- ahmm…¿y Jane?- intento ver el interior de la casa.
-pff…- se gira yendo a sentarse a la sala y escucho su risa –ya se fueron- comienzo a desesperarme y meto las manos a mis bolsillos
-Niall, ¿puedes dejar de ser tan ambiguo?-
-Harry quiso ir al super por desayuno para los tres y le insistió a Jane para que lo acompañara. Nos despertamos hace como dos horas y se han tardado ya un rato-. Tartamudeo antes de poder contestar cualquier cosa, parece que el único vocabulario que queda en mi cerebro son maldiciones. Golpeo con el puño derecho lo más cercano que tengo y siento el impacto recorrer todos mis nervios hasta mi codo.
-¿cómo mierda se te ocurrió dejar que Harry se fuera con Jane? ¡Por favor Niall! ¡¿qué te costaba mover tu maldito cuerpo hasta el auto e ir con ellos?!-
-hey, Louis- dice llamando mi atención moviendo su mano frente a mi cara –número uno: no soy niñero de Jane, y ella no necesita una. Numero dos: Harry no le hará nada malo, es su amigo-
-no creo que tenga intenciones de ser “su amigo” - digo sonando, tal vez, demasiado resentido. Niall suelta una carcajada tan grande que me aturde los oídos, cuando termina y abre la boca solo logra continuar la estruendosa risa.
-¿qué si quiere algo más? ¿no vendría mal, o no Lou?- levanta ambas cejas mirándome a los ojos –bueno…- apunta mientras mete sus manos en los bolsillos de su pants de pijama -a menos que conozcas a alguien más que quiera estar… con ella-
-sí, es que…me refiero a que debe haber alguien y yo…- los exagerados ademanes que hago con las manos para intentar hacer menos obvio que no sé cómo contestar solo acentúan la falta de claridad en mis opiniones –pienso en Jane y que ella…bueno, él es Harry. ¿no merece a alguien más?-
-seguro Louis- dice con una ironía más grande de la que puedo tolerar. –no puedes negar que tuviste tu oportunidad-.  No tengo ni una palabra con qué contestar
-¿quién dijo que yo quería…?-. Él solo me mira interrogante. –como sea- digo aún con orgullo en la boca –dile que vine a buscarla cuando haya regresado- me giro caminando hacia la puerta
-¿también se lo digo a Harry?- me dice antes de que salga, aún con su estúpida sonrisa inalterable
-no gracias.- tomo la manija pero se me ocurre una última cosa antes de salir –Tengo que irme, pero le daré tus saludos a Allie.-
(narra Charlotte)
Cuando dan más o menos las seis, comienza a darme hambre y le pregunto a Allie si quiere salir a comer a algún lado. Hemos estado todo el día en su casa, viendo películas y hablando de vez en cuando pero no hablamos de Niall a menos que ella lo mencione. “-¿qué crees que esté haciendo?-“, preguntas parecidas a eso. Ella me dice que sí quiere comer con un gesto de cabeza y mi celular comienza a vibrar sobre el sillón a lado de mi pierna.
-¿bueno?- contesto llevándomelo al oído
-hola, ¿qué haces?- pregunta la voz (un tanto ansiosa) de Louis
-estoy con Allie, vamos a salir a comer pizza o algo-
-¿puedo ir?- me río un momento
-sí, ¿te esperamos?-
-aja, ya voy para allá- es lo último que escucho antes del repetitivo pitido que anuncia que Louis cortó la llamada.


-¡¡estoy hambrienta!! ¿¡dónde se metió Louis?!- me grita Allie unos veinte minutos después de esa llamada -¿sabes qué? Si no llega en dos minutos me voy. Mi estómago se va a desgarrar si no-. Al parecer la amenaza funciona pues en ese momento suena el timbre. Abro la puerta sin siquiera asomarme por la mirilla.
-¿por qué tardaste tanto William?- pregunto a mi mejor amigo mientras jalo de la manija
-dijeron que querían comer pizza Audrey- me contesta utilizando mi segundo nombre al igual que yo, llevando una caja grande y cuadrada en las manos -entrega a domicilio-. Dejo que mi risa salga por mis labios y me aparto para dejarlo pasar. -¿cómo está la rubia más linda?- pregunta al ver a Allie sentada en la sala, intenta ser dulce por el asunto de Niall
-¡hey!- me quejo yo -¡también tengo cabello rubio!-. Louis voltea a verme después de haber colocado la pizza sobre la mesa de centro de la sala

-lo sé, ¿y luego?- dice sínico y me guiña un ojo -sabes que juego-
-hola Lou- responde por fin Allie, suena más alegre tal vez
-¿qué han hecho ermitañas? ¿pasar su día sin luz como los topos que son?-
-de hecho sí- afirma ella -películas y más películas-
-¿cómo estás?- pregunta Louis acariciando rápidamente su mejilla
-bien...- suspira mi amiga -algo así-
-¡perfecto!- festeja él dándose vuelta hacia mí. -traje pizza de peperoni y hawaiana porque supuse que esa le gusta a todos, ¿alguna objeción? Porque si es así no pienso regresar por más comida- ambas reímos, y Lou y yo nos sentamos.
-¿qué has hecho tú?- cuestiono mientras abro la caja de cartón
-ya sabes...estar con mis hermanas, supongo-
-¿así que no has hecho tu escena de superhéroe con tu enamorada?-
-ella no está enamorada- suelta él. Allie hace un extraño gesto mientras le da una mordida grande a la punta de su rebanada -al menos no de mí- termina irónicamente Louis.
-como sea- digo resuelta -¿no la has buscado?-
-claro que la busqué-
-¿qué dijo?- pregunta emocionada Allie
-se había ido con Harry- intercambio una mirada con la otra chica y noto que está un tanto preocupada -no importa, no va a poder estar enojada conmigo por mucho, ya hablaré con ella- asegura mientras nos muestra el celular blanco que llevaba dentro del bolsillo. Después de un rato de silencio en el que los tres engullimos nuestro pan lleno de queso y salsa como animales hambrientos, Allie vuelve a hablar.
-¿viste a...- mira el techo un segundo y sigue: -a Niall?- Louis se aclara la garganta limpiándose las manos con una servilleta
-sí, fui a su casa. Solo hablamos un momento.-
-¿y...?- pregunto yo
-no te mencionó Allie, aunque no creo que él la esté pasando muy bien tampoco. Eran como la una y seguía en pijama, me pareció que no estaba haciendo nada-. Escucho un sollozo y dejo mi plato sobre la mesa para acercarme a ella.
-pronto van a estar bien- le digo pasando mi mano por su espalda de arriba abajo mientras ella entierra su cabeza en mi hombro –no dudes que te llame pronto-. Louis mira fijamente el piso de mosaicos, acaricia el tapete con los dedos de sus pies. No sé en qué momento se quitó los zapatos. Parece ido, y no del buen modo. Examino su rostro, sus cejas fruncidas, una extraña decepción en sus ojos. Parecería que esta enfermo y que le duele algo físicamente. Bruscamente se para del sillón y camina un par de veces de aquí para allá.
-¿por qué no…?- su pregunta se queda en puntos suspensivos pero me mira intentando seguir. Un suspiro, y luego su puño alcanza la pared de nuevo.
-¡Louis ya!- se escapa de mi boca -¡deja de hacer eso!- como respuesta, él vuelve a desquitarse de la misma manera. -¡¡no ha pasado nada!! ¡solo no la has visto desde ayer!-
-¿a quién le importa Charlotte? ¡el punto es que jamás se había enojado conmigo! ¡¡Y JUSTO CUANDO LO HACE, EL BASTARDO DE HARRY STYLES ESTÁ LISTO PARA LLEVARSELA A PASEAR!! ¡FANTÁSTICO, ¿NO CREES?!- la voz de Louis cuando grita…es simplemente aterradora.  Intento tranquilizarme y él parece hacer lo mismo, pasando su mano por su cabello.
-no me vuelvas a gritar Louis- le digo con un tono serio, él voltea a mirarme. Al principio enojado, pero luego me entiende y suelta un suspiro. Aquí viene de nuevo a sentarse en la sala
-hago todo mal…- se dice enojado consigo mismo desacomodando su cabello –perdón Lottie-
-está bien- concluyo con una ligera sonrisa. Él sigue preocupado y ansioso, yo no creo que Jane sea para tanto. –no exageres Lou, ella casi estaba detrás de ti, buscándote como…- <<perro faldero>> pienso. Me ve con desaprobación cómo cuestionando lo que dije
-ella no hacía eso- declara y suelta una risa irónica –casi vivía a parte…pero me dejaba estar con ella-
-¡¡ella estaba persiguiéndote Louis!! ¡¡Ni si quiera tienes que buscarla!! ELLA-VEN-DRÁ.-
-Charlotte deja de insinuar que Jane es una idiota- me dice Allie en un tono bajo
-NO INSINUO NADA, SOLO DIGO LA VERDAD. QUIERO A JANE PERO A VECES SE PASA DE IMBECIL.-
-a mí me gusta el calor…pero es pegajoso, horrible, asqueroso y, a decir verdad, lo detesto ¿es igual, no?- me contesta ella de nuevo.
-ES QUE ELLA NO VALE LA PENA LOUIS. OLVÍDATE DE ELLA-
-¡TU DEBERÍAS OLVIDARTE DE ANDREW Y YO NO TE RECLAMO NADA!- camina rápido hasta la puerta y cuando casi cierra me dirige algo más -¿por qué estás tan enojada con ella?-
-¿vas a ir a buscarla héroe?- me burlo de él. Noto cómo rueda los ojos antes de irse. Obviamente azotando la puerta.
-él tiene razón…¿qué fue eso Charlotte?- pregunta la afectada voz de Allie desde el sillón mientras se pone su chamarra
-da igual, él también es un estúpido- le pongo fin -¿qué película vemos?-
-¿qué hora es?- consulta mientras se para. Tomo mi teléfono de la mesa y le muestro la pantalla de inicio “7:22”. –wow, muy tarde- dice sobreactuando su sorpresa, sin que me dé cuenta ella ya está despidiéndose de mi de beso. –bye-
-¿Allie?...no me digas que te enojaste- con las manos en los bolsillos ella me mira
-no.- se encoje de hombros y termina: -solo quiero ir a casa-. El sonido de que la puerta se cierra me deja pensando en lo triste que suena su voz…
(narra Allie)
Camino sobre la acera viendo solamente mis zapatos. Hago equilibrio sobre el borde de la banqueta colocando mis pies uno delante del otro sin dejar espacio entre ellos. El cemento sigue con algunos charcos y en el pasto de los jardines la nieve se acumula. Seguro nevará mañana o está noche, ya desde hace unos días no ha dejado de nevar. Me concentro solo en mis agujetas y como saltan cada vez que me muevo. De repente siento una mano helada sobre mi cintura, su fuerza casi me levanta del suelo. Comienzo a gritar pero es ahí cuando su otra mano cubre completamente mi boca. Empiezo a patalear y arrastran mis talones por la húmeda acera gris. Mi pulso va tan rápido que casi siento que me va a dar un infarto, mi impotencia es demasiada. No quiero que me secuestren. Escucho una risa…pero no es una risa malvada, es una genuina risa. Cuando me suelta, comienza la carcajada real.
-¡¡Louis!!- lo regaño con un empujón en el hombro. Él aún está recargado en sus rodillas, su cabello cuelga y sus ojos cerrados casi van a sacar lágrimas de risa. Comienza a controlarse y se para bien, acomodándose el cabello con un movimiento de cabeza aún riendo. -¡hey!- mi risa también comienza a hacerse presente –¡fue el susto de mi vida!-. Así todo el control que había ganado, se le escapa de nuevo en una carcajada más grande. Su felicidad es contagiosa y comienzo a reírme inevitablemente. Mientras él sigue con los ojos cerrados, me acerco a la nieve de  los costados de la calle y formo una buena bola. Al lanzársela,  se calla un momento y grita con su voz más aguda. Ahora soy yo quién no puede respirar por la risa. Mi arma calló justo en su cuello y se deslizó por debajo de su ropa.
-¡¡Allie!!- reclama dando saltitos para que la nieve se le caiga, arquea la espalda en el intento de que el hielo no le toque la piel pero supongo que no lo logra. Corre por más nieve y mientras la aplasta yo le lanzo una segunda. Me mira sorprendido y alegre y me avienta la que él hizo. Su bola alcanza mi pierna y todo mi pantalón se pone unos tonos más obscuro absorbiendo la helada agua. Ahora grito yo. Esto no solo me pone la piel erizada del frío, la fuerza de Louis duele. Creo otro proyectil mientras él se acerca a mí.
-¡¡no!!- me río. No sé qué vaya a hacer cuando llegue a mí, pero no es bueno. Comienzo a correr lo más rápido que puedo sin caerme y él me sigue. Giro rápidamente la cabeza y le lanzó la bola que llevaba en las manos para después apresurar mi paso aún más. Me carcajeo pero un segundo más tarde ya no escucho las pisadas fuertes de Louis detrás de mí. Me detengo en seco y lo veo unos cuatro metros más atrás parado mientras intenta sacar algo de su ojo. Me acerco preocupada –perdón. – me disculpo intentando ver qué pasa con su ojo, su cara está roja y helada -¿estás bien?-
-me diste en el ojo- me dice molesto aún manipulando el área dañada.
-yo…- es sorprendente qué tan rápido crece la risa de Louis, ciertamente era mentira –me asustaste- reprocho sin dejar de reír. Él me levanta del suelo abrazándome, tardo un momento en darme cuenta de que esto tiene doble intención -¡¡no!!- grito -¡¡Louis, no!! ¡¡¡NOO!!!- Es demasiado tarde cuando me deja caer en un bulto de nieve. El agua alcanza mi piel en menos de lo que se puede imaginar y me deja tiesa. Aun así intento pararme para salir de mi lecho congelado. Louis me ayuda tirando de mi mano y, cuando mis pies resbalan, sujeta firmemente mi brazo. –gracias- le digo mientras los dos seguimos con una risa que creo va a continuar por una hora o algo así. Él me sonríe, sé que esto no se quedará así. Deslizo mis pies a propósito y pierdo la estabilidad haciendo que le pase lo mismo a él. Ahora su ropa también esta empapada y yo…satisfecha. Cuando dejamos que el silencio se haga presente después del maratón de risa, siento más frío que antes pero aún me calienta la felicidad. Respiro profundamente varias veces para recuperarme.  Esta nieve me va a matar.
-de verdad la quiero- comenta de repente –de verdad…de verdad la quiero- suena como si hubiera estrujado su alma para que yo pueda escuchar sus sentimientos. Definitivamente lo logra. –la quiero- repite de nuevo, casi parece que no sé da cuenta –La quiero, Allie.- dice esta vez con más conciencia. Los dos tendidos en el suelo.
-ya lo sé Louis- le aseguro mientras me siento –desde hace mucho-. Se endereza al igual que yo.
-no, ni siquiera yo lo sabía-. Me dice mientras me ayuda a pararme sin que yo se lo pida, luego él hace lo mismo agarrándose de sus rodillas como apoyo
-ese fue el problema- concluyo mirándolo a los ojos. Echa su cabeza para atrás y pasa su mano por su cabello por enésima vez. Supongo, reclamándose algo para sus adentros. Noto que busca algo para golpear, pero no hay nada cerca. –ya no te preocupes tanto, tú tampoco tienes la culpa-. Me abraza y nos quedamos ahí un momento, el calor corporal y el frío de mi ropa me causan escalofríos.
-Niall es un idiota- escucho sobre mi oído –no deberías preocuparte Allie. Con un carácter como el tuyo, volverá pronto pidiéndote más-. Mi sonrisa tiene un toque de tristeza que él nota cuando nos separamos.
-aún no entiendo por qué me dejó…-
-es un idiota Allie, entiéndelo- una risita se me escapa. –vamos a mi casa ¿quieres? Me estoy congelando por dentro-.

viernes, 24 de junio de 2016

Capítulo 34

(narra Allie)
Harry pasa su mano de arriba a abajo por mi espalda. –vas a estar bien- me asegura –todo está bien.- Besa mi cabeza y utiliza la mano que tiene sobre mi espalda para acercarme más a él. Me recorro en la banca sentándome un poco más cerca. –él volverá-
-no quiero que vuelva- digo influenciada por mi enojo
-qué bueno- dice para sí mismo en voz baja. Ignoro su molesto comentario y acomodo mi cabeza en su hombro, sigo llorando sin decir nada más. Al mirar mi mano siento que falta algo, los espacios entre mis dedos dejan ver que la mano de Niall encaja perfectamente ahí. Como si leyera mis pensamientos, Harry entrelaza sus dedos con los míos. Sí, cualquier mano encaja, pero mi mente se esfuerza en pensar en Niall. –Allie…- escucho la  voz de Harry diciendo mi nombre. Se siente como si hubieran escavado dentro de mí. Como si hubieran escavado más de lo que debían…y ahí hubieran hecho estallar pólvora dejando absolutamente nada que pueda llenar el vacío dentro de mí. Yo sola en medio de las cenizas y el humo.
La puerta que da al estacionamiento se abre repentinamente y Jane la azota al cerrarla. –todos son unos idiotas. Louis es un idiota- murmura para sí misma. –Niall es un idiota. Allie también es una idiota.- Camina deprisa y se aleja por el pasillo hacia el gimnasio pero aún escucho el eco de su voz –Andrew y Charlotte son idiotas.- Jane estuvo afuera un rato, hablando con Niall supongo. Al llegar, Harry me buscó en el gimnasio y le contó a Jane lo que pasaba. Ella salió corriendo para alcanzar a Niall antes de que se fuera. –Meg, Zayn y Julieth. Son unos idiotas- su voz se vuelve a penas entendible y repite su primer afirmación:–Louis es un idiota.- Después solo se escuchan sus pisadas y luego hay un momento de silencio. Harry se acomoda mirándome directo a los ojos
-no dijo Harry- me dice mi amigo con su amplia sonrisa
-estas mal de la cabeza- ruedo los ojos harta de todo –ya te dije que no te hará caso, sabes que le gusta…-
-…Louis, me lo repites diario.- afirma él –También dijiste que hoy lo estaba dudando, y ahora viene ella diciendo que es un idiota.-
-Harry, no sabes lo que haces-
-sí ¿cuál es el problema?- se ríe mientras habla –siempre me ha funcionado-
-ella no es lo que tú quieres-
-eso dices tú…no tienes idea Allie.-
-no debí contarte nada- reclamo después de soltar un suspiro y él se ríe irónicamente
-sí, eres una pésima amiga- lo miro interrogante –solo juego, gracias por contarme todo-. Ruedo los ojos de nuevo y miro la pared. Harry toma mi mandíbula y besa mi frente. –¿quieres volver al gimnasio?- niego horrorizada por la idea, lo menos que quiero hacer es ver a mis estúpidos compañeros, seguramente se van a enterar de un modo u otro de que Niall…de que se fue.. Él hace caso omiso de lo que le digo y se levanta de la banca ofreciéndome su mano para que yo haga lo mismo. Yo niego con la cabeza –te sentirás mejor- asegura con su insistente mirada -¿no bailas conmigo?-
-quiero a Niall- mi voz se quiebra y comienzo a llorar de nuevo. Recargo mis codos en mis piernas y me cubro la cara con las manos.
-Allie…- vuelve a decir mi nombre. Sé que no se le ocurre qué decir para consolarme, al menos creo que entiende y está aquí, lo cual es bueno. –todo se va a arreglar.- dice sentándose y abrazándome como antes.- Puedo repararte Allie, voy a estar contigo…respira hondo, deja de llorar.- Hago caso a lo que dice y volteo a verlo. Él me sonríe levemente y acomoda un mechón de mi cabello que estaba fuera de su lugar. –Mentón arriba, sonríe.- dice riéndose ligeramente. Fuerzo mi sonrisa y siento una lágrima recorriendo mi mejilla, noto en la expresión de Harry que le duele verme así –shh…- susurra abrazándome rápidamente –hey, ven conmigo.- Vuelve a ponerse de pie y yo también lo hago esta vez. Toma mi mano y besa el dorso de está comenzando a caminar por el pasillo –vamos a avisarles a los demás que ya nos vamos-
-Jane…- mi voz está débil pero aparto una lágrima de mi rostro y vuelvo a formular la oración –Jane, Charlotte, Meg y yo quedamos de ir a dormir a mi casa-
-bien, entonces puedo llevarlas en mi coche- volteo a verlo y le sonrío -¿está bien?- asiento con la cabeza, ya casi llegamos al gimnasio y comienzo a sentirme mal. Mis pies se arrastran por las frías losetas y siento que me hundo dentro de mí misma. Al llegar frente a la puerta adornada con tiras de papel Harry me hace un gesto para que pase primero. Niego con la cabeza casi sin darme cuenta y Harry toma una expresión preocupada otra vez. -¿sabes qué? Está bien, si tu quieres…- saca las llaves de su coche del bolsillo de sus pantalones y me las da -…yo les diré que ya nos vamos. Espérame en el coche- asiento lentamente y él me da otro beso en la frente. 
Vuelvo a recorrer el pasillo hacia la puerta con ventanas y salgo al frío de la noche. <<tuvimos suerte>> pienso <<al menos hoy no nevó>>. Me tardo muy poco en buscar el coche de Harry ya que quedan menos de quince en todo el estacionamiento. Noto a Louis  recargado en su coche, está de espaldas y bastante lejos, además no estoy de humor para hablar ahora. Me siento en el asiento del copiloto y me quito los tacones. Louis sigue ahí, de brazos cruzados. Pasa una mano por su cara y comienza a caminar de un lado a otro, parece frustrado. Incluso adentro del auto y con las ventanas cerradas puedo escuchar que suelta una grosería; cuando está enojado llega a asustarme. Luego vuelve a recargarse y después de un par de minutos se desliza hasta sentarse en el pavimento.
(narra Jane, minutos antes)
¿qué está mal con Louis?...¿o qué está  mal conmigo?
Creí que éramos amigos, al menos eso estaba claro. ¿Comenzó a odiarme de la nada? Ni siquiera quiere hablarme, ni siquiera quiere verme. Estoy enojada. Cierro los ojos y echo mi cabeza hacia atrás recargándola en la pared. ¿Por qué sus ojos tenían que ser de tres colores al mismo tiempo? ¿Por qué tenía que parecer el personaje de una película independiente? ¿Por qué tenía que ser exactamente lo que quiero y por qué me odia? Idiota, ojalá le  roben el coche y lo atropellen de camino a su casa. Sería mejor que simplemente me dijera: “Jane…te odio y me pareces una persona tan molesta que prefiero no tener que verte porque eres simple y rara”. Paso mis dedos sobre mi ceja derecha sin pensarlo, sintiendo lo tensos que están mis músculos. No pienso ir a buscar a Louis, sería ridículo. Además si lo viera, me pelearía con él.
-¡Jane!- <<ojalá fueras Louis>> pienso al ver a Harry llamándome -¿dónde  está Allie?- me pregunta cuando está lo suficientemente cerca
-no lo sé- digo confusa -¿qué haces aquí?-
-ella me llamó…Jane, Niall y ella terminaron-
-¡¿qué?!- parece tan increíble que las palabras suenan como si no significaran nada.
-Él termino con ella.- dice haciendo una pausa entre cada una de las palabras. Sacudo la cabeza un momento recobrando la razón
-¿dónde está Niall?-
-no tengo idea, acabo de llegar- me paro rápidamente y los dos salimos casi corriendo del gimnasio. Debo encontrar a Niall antes de que se vaya y ayudarle a aclarar sus ideas. Sé que después estará lamentándose por los rincones porque se dará cuenta de que necesita a Allie tanto como ella lo necesita a él. Los dos están hundidos en una depresión inconsciente, se usan mutuamente para no sentirse tan tristes, y cuando Niall se dé cuenta de la idiotez que está haciendo se va a caer a pedazos. Comienzo a correr por los pasillos y veo a Niall por una ventana en el estacionamiento así que aumento mi velocidad para llegar a la puerta que lleva allá. Me derrapo en la esquina y freno bruscamente para no estrellarme con la puerta, pero aún así, choco contra esta. Escucho una risita detrás de mí…Allie.
-voy a…- tartamudeo viendo su maquillaje corrido –tengo...él…- ella solo asiente con la cabeza y jalo la manija de la puerta -¡NIAALL!- le grito mientras me acerco a el idiota que tengo como amigo. Al escucharme, voltea a verme y deja de caminar -¿qué crees que estás haciendo?-
-Jane, tú no lo entenderías.-
-no, tú estás confundido ¿está bien? estás demasiado aturdido como para tomar una decisión de este tamaño. Debes regresar y pedirle una discul…-
-no. Es que no lo ves. Le hago daño Jane, ella se siente mal y se siente peor conmigo-
-¡eso no es cierto Niall! Sé que Allie está triste pero definitivamente tú no la haces sentir mal, ella se apoya en ti-
-¡la hago sentir como si no valiera la pena!-
-¡entonces cambia, carajo! ¡Hazla saber lo que piensas!-
-¡ya lo intenté! ¡siempre la hago llorar!-
-¡¿crees que dejará de llorar por que la estas dejando?!- noto que se empieza a dar cuenta de su error pero sigue aferrado a la idea de que está haciendo lo correcto
-¡¡entonces al menos ya no llorará por mi culpa!!-
-¡¡NIALL ELLA TE NECESITA!!-
-¡¡ELLA NECESITA QUE LA HAGAN SENTIR QUERIDA!! ¡¡MEJOR QUE HARRY LA CUIDE Y SEAN MEJORES AMIGOS SIN MÍ INTERFIRIENDO EN SU PERFECTA RELACIÓN!!-
-¡¡EL PROBLEMA ES QUE ELLA TE QUIERE A TI!! ¡¡Y TU LA QUIERES A ELLA, IDIOTA!! ¿¡NO LO VES, NIALL?! ¡¡NO TIENES POR QUÉ SUFRIR!! ¡¡LA PERSONA A LA QUE QUIERES TAMBIÉN TE QUIERE!!!-
-¡¡VAMOS JANE, CREÍ QUE ERAS MÁS MADURA!! ¡¡NO EMPIECES A PROYECTAR TUS SENTIMIENTOS!!- siento como si hubiera caído directamente contra un suelo de ladrillos y me hubiera roto todas las cotillas. No sé qué contestarle, en eso tiene razón. La mención implícita de Louis me inunda de todo tipo de sentimientos. Soy buena en las discusiones porque nunca pienso en lo que siento, no dejo que mis palabras se impregnen con sentimentalismo. Siempre lo he resguardado como el castillo con mejor seguridad en todo el Reino Unido, pero Niall ha encontrado la  entrada del patio trasero sin que yo me diera cuenta…al igual que Louis. La risa de Louis fluye como luz ligera por mi mente y su eterno olor a té se vuelve presente. Todo está cubierto por la mágica diamantina que parece tener el tacto de sus labios. De repente, la burbujeante risa burlona de Niall me saca de mis pensamientos –En serio, ese tipo te pone mal Jane.- Un escalofrío me recorre
-Niall, yo…no es cierto- balbuceo intentando no volver a pensar en mis sentimientos –ESTO NO SE TRATA DE MÍ. VE CON ALLIE Y DILE QUE VUELVA CONTIGO-
-no sabes nada Jane, no sabes nada sobre relaciones aunque te gustaría ¿Sigues pensando en él?-
-¡DEJA DE METERTE CONMIGO!- le grito cerrando los puños con fuerza. –¡¡¡¡CUANDO ESTÉS ARREPENTIDO POR TERMINAR CON ELLA, NO VENGAS CONMIGO!!!!-
-NO ME ARREPENTIRÉ, ES LO MEJOR QUE PUDE HABER HECHO. ¡¡PERO YO TAMPOCO QUIERO VERTE CUANDO ESTÉS LLORANDO POR ÉL!!-
-¡¡¡ YO NO LLORARÍA POR ÉL!!!!- mentira, obviamente
-¡¡NO QUIERO VERTE JANE!! ¡¡TE ODIO!! ¡¡SOLO HACES ESTUPIDECES!!-
-¡¡TE ODIAS A TI!! ¡¿QUIÉN ESTÁ PROYECTANDO SUS SENTIMIENTOS AHORA?!- cuando la luz en sus ojos se vuelve opaca, sé que se ha dado cuenta de que tengo la razón. Ahora que gané la discusión es buen momento para irme…antes de que él diga cualquier otra cosa que me haga ver tonta, ya he tenido bastante con la mención repetitiva de mis sentimientos por Louis. Me doy vuelta y comienzo a caminar hacia la puerta de ventanas. Estúpido Niall. Al cerrar la puerta detrás de mí comienzo a insultar a todos en un murmullo, casi no me doy cuenta de que lo hago –todos son unos idiotas. Louis es un idiota. Niall es un idiota. Allie también es una idiota.- Camino lo más rápido que puedo de regreso al gimnasio, no me puedo ir sola a mi casa a esta hora  –Andrew y Charlotte son idiotas.- Me gustaría hablar con Allie y consolarla pero ahora mismo prefiero consolarme a mí misma, antes de que empiece a llorar y tenga que inventarme una explicación  –Meg, Zayn y Julieth. Son unos idiotas. –recuerdo sus ojos y cuánto lo odio. Ya no quiero nada con Louis, ya ni siquiera quiero que sea mi amigo, al menos por ahora, no quiero que se me acerque. Me fue empujando sin buscar nada conmigo. Me hizo ser sensible y tonta. -Louis es un idiota.-
Me siento de nuevo en esa fría silla de metal y cruzo mis brazos intentando calentarme. Trato de no pensar en nadie pero simplemente es imposible. Se forma una lista enorme de las personas por las que siento odio en este momento…todos mis amigos. Me río irónicamente de mi misma en voz alta. A Liam no lo odio, pero ni siquiera hablo mucho con él, y aún menos con Leslie. Tampoco odio a Britt y a Wendy, son buenas personas pero tampoco son muy cercanas a mí. Harry es…divertido y me gusta hablar con él. Puedo hablar de cosas interesantes porque le gustan las mismas cosas que a mí, cosas que no todos conocen. Me gusta su mente.
Y como si fuera magia, esa figura alta aparece parada frente a la puerta del gimnasio. Pone sus manos sobre su cintura buscando a alguien con la mirada. Cuando sus ojos conectan con los míos se le ilumina un poco el rostro ¿me buscaba a mí? Intento no parecer impresionada mientras camina hacia aquí.
-Allie quiere irse, supongo que de cualquier modo ya es hora de que todos nos vayamos.- suelta un suspiro y coloca su mano sobre su nuca –me dijo que todas ustedes iban a su casa pero prefirió irse al auto-. Asiento con la cabeza sin saber exactamente qué decir. Aún estoy atarantada por todo lo que ha pasado
-me gusta esta canción- ¿por qué no puedo tener una conversación con alguien sin decir comentarios inconexos? Harry se ríe de mí y pone su mano sobre mi frente
–parece una locura todo lo que pasa ahí adentro.  Me gusta cómo hablas Jane, es estúpido pero guapo-
-guapo es una buena palabra- afirmo riéndome del hecho de que está en mi lista de palabras favoritas. Él vuelve a reírse
-acerca de la canción: definitivamente es la mejor versión de “Last Christmas”- ahora soy yo la que ríe –te invitaría a bailar pero cierta niña está sola en mi carroza esperando a que su chofer real la lleve al palacio. Podemos escucharla en casa de Allie ¿sí?-
-bien- me pongo de pie y salgo, después de que Harry le avisa a todos los demás que ya nos vamos. Meg y Phillip se van a ir por su lado, igual que Zayn y Julieth. Charlotte dice que nos alcanzará en unos minutos, Louis la va a llevar a casa de Allie.
-¿puedo contarte un secreto Jane?- me pregunta Harry al tiempo que pasa su brazo sobre mis hombros. Contesto que sí poniéndole poca importancia a su gesto. –Sinceramente me alegra que ya hayan terminado. Niall y Allie.- Suelto un suspiro y tartamudeo un poco antes de poder hablar
-creo que su relación no era buena aunque los dos se quieren. Fue tonto de parte de Niall simplemente escapar y pensar que eso cuenta cómo cuidar a Allie. Supongo que tenía miedo.- Harry asiente con la cabeza lentamente, como si en serio estuviera reflexionando sobre lo que acabo de decir.
-sí.- hace una pausa y continúa: -Al parecer no supo qué hacer. A Louis le suele pasar lo mismo, de cualquier modo ahora es muy tarde.- No puedo evitar pensar que lo dice con una doble intención pero sé que solo es mi propia sugestión. Al llegar al auto de Harry nos subimos, yo en la parte de atrás. Ninguno de los tres habla, se siente que Allie está triste y creo que es mejor no decir nada. Louis y Charlotte llegan unos minutos después y Harry se baja del coche para hablar con ellos. Bajo la ventana para saber qué pasa. Allie parece estar en otro lugar. –Yo puedo llevar a las tres, Louis. Todos cabemos en mi coche.-
-no, yo también voy- le contesta él con un tono extraño
-no es necesario amigo, yo las llevo. Tú ve a casa-
-tengo que ir- voltea a verme sin ninguna expresión en la mirada, simplemente es fuerte y se clava en mí –dejé algo en casa de Allie.- Aparto la mirada pero siento que él me sigue observando fijamente, dándome escalofríos en la nuca.
-¿Jane, vienes con nosotros?- me pregunta Charlotte con una sonrisa
-no, gracias Lot- digo correspondiendo a su sonrisa –nos vemos allá-. Escucho una risa de parte de Harry y después se sube al coche, arrancando lo más rápido que puede. Con los botones del conductor abre todas las ventanas y enciende el estéreo. La música es buena y Allie suelta una risita. -¡Harry! ¡Está helando!- reclamo mientras intento cerrar la ventana. Él suelta una carcajada
-Harry tiene las ventanas bloqueadas- explica Allie volteando a verme –nadie puede abrirlas o cerrarlas, solo el conductor- se ríe un poco más y saca la cabeza por la ventana un momento gritando alegremente, haciendo eco en la calle vacía. Harry sube el volumen al estéreo e intento acostumbrarme al frío. Saco mi mano por la ventana y la mirada de Harry alcanza la mía por el espejo retrovisor. Me guiña un ojo, me río al tiempo que ruedo los ojos.
Nos estacionamos en el garage de Allie que siempre está abierto y todos bajamos. Allie abre la puerta y recuerdo que su mamá no llegará sino hasta mañana. Ella va directo a la cocina, escucho que abre la alacena. Harry se acerca a la conexión de la pared y desconecta cualquier cosa que sea lo que estaba ocupando el enchufe poniendo en su lugar las bocinas. Lo siguiente que sé es que “Last Christmas” está sonando a todo volumen. https://www.youtube.com/watch?v=E8gmARGvPlI&index=1&list=PL_frSN0iyrNMtK5r3V1FyUaQoqbyacx8U  Suelto una carcajada y Harry se gira para mirarme.
-la canción que pediste- me dice con una sonrisa en los labios. Comienza a bailar dando vueltas por la sala, Allie aparece por la puerta de la cocina comiendo un paquete de galletas. Se sienta en uno de los sillones mientras se ríe de nuestro amigo -¿bailas conmigo Jane?- me pregunta ofreciéndome su mano. Vuelvo a reírme y niego con la cabeza –¡hey!, no bailaste en toda la noche y esta canción te gusta- niego de nuevo y él toma mi mano sin preguntarme otra vez –vamos, ya hemos bailado juntos-. Al principio me muevo sin ánimos pero decido dejarme llevar por el momento. Me río al igual que los otros dos, y Harry canta algunos versos de la canción de vez en cuando. Allie termina parándose en el sillón usándolo de escenario y fingiendo que tiene un micrófono en la mano. Harry me hace dar un par de vueltas y me suelta cuando viene la parte instrumental de la canción. Bailo sola, escuchando a Wham a todo volumen y la risa de Harry. Siento que entrelaza su mano con la mía de nuevo y volvemos a bailar juntos hasta que la canción se acaba. Los tres nos reímos y Harry es el primero en hablar.
-¿van a salir estas vacaciones?- nos cuestiona a ambas mientras se sienta en la sala a un lado de Allie.
-no, pensaba pasar las vacaciones con…Niall. –suelta un suspiro e intenta reparar su ánimo siguiendo el comentario -De cualquier modo nunca viajo en vacaciones de invierno, a mi mamá le da flojera-
-yo tampoco saldré.- afirmo mientras tomo asiento en otro sillón –nunca me  ha gustado salir en Navidad. ¿Y tú?- pregunto mirando a Harry
-Gemma viene a pasarla con la familia, así qu…- el timbre suena varias veces como si les urgiera pasar, supongo que hace mucho frío afuera. Allie va lo más rápido posible mientras se escuchan los gritos quejosos de Charlotte desde el otro lado de la puerta.
(narra Louis)
-¡¡ya apúrense!!- exige Lottie intentando calentarse frotándose los brazos. Yo toco el timbre sin parar y ella golpea la puerta con el puño. No me sorprendería que en un rato se ponga a nevar y de verdad siento que si no abren pronto, Allie tendrá dos nuevas estatuas de hielo para decorar su pórtico. La propietaria de la casa nos abre con una cara alargada mientras mastica una galleta, tal vez se ve mejor que hace un rato pero ese maquillaje no le ayuda en lo más mínimo. Cuando le dije a Niall que debía de pensar bien lo que hacía, me refería a que la tratara bien de una vez por todas. No a que terminara con ella en pleno baile. <<¡Así se hace Louis!>> pienso con sarcasmo. Esta noche ha sido una mierda, todos deberíamos olvidar que ocurrió. Y cuando paso a la sala y la veo a ella encaramada en la esquina de un sillón me siento como un psicópata. La mitad de mí se cae al suelo, mientras la otra parte siente que por fin la buena parte de la noche va a llegar. Ni siquiera parece darse cuenta de mi presencia. Es entonces cuando una tercera fracción de mí quiere acercársele, tomarla por los hombros y sacudir lo que sea que nos ha hecho cambiar a ambos hasta que me mire a los ojos…
Harry se está carcajeando.
-la odio y ni siquiera la he visto- dicen los labios de Jane provocando la risa de mi amigo. Ella también suelta risas –es como…la peor película que han sacado desde…¿el espanta tiburones?-
-¡¿qué es eso?!- pregunta Harry casi aplaudiendo por la risa
-una película muy mala…- contesta Jane –…no la veas-. A Charlotte parece no importarle que se rían enfrente de nosotros excluyéndonos. O sea…no es que a mí me importe, solo están platicando igual que siempre, pero…
<<¿qué?>>
-¿Allie tienes un suéter?- le pregunta Lottie
-sí, tómalo de mi clóset- contesta señalando las escaleras con la barbilla. Charlotte se acerca a ella antes de subir, parece que la va a abrazar, y Allie abre los brazos para recibirla. Pero Lot se pone ágil y le arrebata el paquete de galletas -¡¡Charlotte!!- reclama la pequeña rubia mientras la otra se ríe de un modo casi desquiciado. Allie intenta arrebatarle el plástico mientras Charlotte introduce sus dedos buscando la maldita galleta. La de vestido rojo toma a la otra por atrás y mi amiga presiona el envoltorio contra su cuerpo. Cuando se zafa del agarre un momento después, ella levanta su brazo sosteniendo el tesoro de chocolate y chispas.
-¡¡atrápalo!!- la reta la de vestido azul y Allie salta un par de veces, no es que Charlotte la rebase por mucho pero Allie ya se quitó lo zapatos
-no se vale, ¡tú traes tacones!- la conversación que escucho de fondo va a arrastrarme hasta sacarle toda la estúpida risa que le cabe al cabrón de Harry en los pulmones a golpes. Una risa fuerte e idiota; la de ella suena a niebla suave, su bonita voz colorida desprendiendo un agradable color. Un quejido de Charlotte me saca de la extraña metáfora que se hizo por sí sola en mi mente. Allie la pateó y ahora tiene la envoltura en su mano mientras saca la galleta de este. Antes de que Lottie se la pueda arrebatar, Allie se la mete completa a la boca –suerte la próxima- se burla con la boca llena –hay más en la cocina-. Charlotte le levanta una ceja con desdén y ambas se ríen: Allie sonriendo me compone el ánimo un poco.
-hey, ¿estás mejor?-. La luz abandona sus ojos verdes y le tiembla el labio por un momento, antes de que se ponga a llorar, Charlotte ya la abraza. Y casi sin darme tiempo para verla, llega la  tercera a unirse al gesto. Mi mirada conecta con la de Harry, quién se encoge de hombros con tristeza. Yo asiento con la cabeza expresando la misma empatía hacia nuestra amiga y pronto él comienza a acercarse, supongo a aumentar una capa al abrazo. Así que los cinco terminamos en un cursi abrazo donde Allie es el centro y un momento después nos separamos.
Sin reparar en ello, dejo mi mano sobre el hombro de Jane como suelo hacer de vez en cuando, pero ella hace un movimiento para que yo me retire. <<¡¿QUÉ TE HICE?!>>. Charlotte y Harry siguen consolando a Allie con las típicas frases de aliento.
-hey- murmuro mientras mis dedos resbalan a los de la castaña a mi lado -¿Qué…? Ehh…- sus ojos se centran en lo que hago con mi mano derecha, intento entrelazar sus dedos con los míos y veo un repentino destello en su comisura derecha. Si eso iba a ser una sonrisa, se consumió antes de que pudiera aparecer. Endurece la mano prohibiéndome el paso y levanta la vista, obligándome a decir algo –Yo…- ni siquiera recuerdo nada. La extraña casi-sonrisa se cuela por mis pensamientos  y oprimo mis párpados buscando cualquier cosa, cualquier palabra. No suelto su mano aunque ella no sujeta la mía. -¿podemos hablar?-. Ella abre la boca para decir algo y por un instante creo que va a llorar. Mi subconsciente se siente molesto y se pasa una mano por la cara, no quiero que llore. Se siente como si hubieran pausado la música de fondo, pero no es eso: todos se callaron y no miran a nosotros. Suspira como preocupada y se compone, ahora molesta, se pasa las yemas de sus dedos índice y medio por la ceja. Voltea a todos lados, se fija en sus amigas y luego Harry le sostiene la mirada. De nuevo parece que ella va a decir algo y de nuevo me parece que quiero golpearle la cara. Luego se centra en mí viéndome con mil ideas en los ojos. Bruscamente aparta mi mano, niega con la cabeza un par de veces y sube los primeros escalones de las escaleras hasta tropezarse. Se sujeta del barandal para no caerse y escucho risitas de parte de los demás.
-aagghh…- dice en un volumen mínimo –estúpida Meg- se queja para sí misma quitándose los tacones y los lanza al piso, uno cae frente a mí. La escucho murmurar algo como “por eso nunca me pongo tacones” y termina su torpe salida al segundo piso. Me trueno los dedos nerviosamente y termino estrellando mi puño derecho contra una pared, me contengo para no mostrar que me dolió y maldigo en voz baja.
-¿qué te pasa?- me lanza Charlotte con un fondo a risa.
-bien…- digo sonando irónico –si no te hubieras ido con tu Ken lo sabrías-. Parece que sigo enojado por el hecho de que me haya dejado solo en el baile. Solo con mis pensamientos de lunático que se contradice a sí mismo. Allie balbucea algo pero prefiere no decir nada y sale a la cocina. Harry parece disfrutar de la escena así que se sienta en la sala a escuchar su estúpida música.
-cállate, yo nunca critiqué a tu agradable novia- sarcasmo de Charlotte, bien
-yo nunca te invité a salir y luego te dejé para irme con una cualquiera-. Ella me rueda los ojos.
-creí que no te importaría-
-te dije directamente que no te fueras-
-era Andrew, Lou-. Ahora soy yo quien rueda los ojos
-perdón-
-no yo… perdón….¿te pasó algo?- Le digo qué me pasa con sólo mis ojos y ella parece no creerse nada. Subo las escaleras de dos en dos esquivando los zapatos que Meg le prestó a Jane y voy hasta la puerta del cuarto de Allie.
-hey…- digo tocando la puerta con mis nudillos que aún punzan por el golpe que le di a la pared, qué idiota. –linda…- espero un momento pero no contesta nada –Jane…- aún nada del otro lado - tengo…algo que decirte…- paso una mano por mi cabello sintiéndome exasperarme –¡linda déjame entrar!- me volteo dejando la espalda contra la puerta, siento mis músculos tensos -¡te tengo que decir algo!- repito
-¡¿por qué no lo dices entonces?!- me grita desde adentro. Todos me van a escuchar, además no solo quiero “decirle algo”, tengo que hablarle, quiero que hablemos
-¡Jane! ¡déjame mantener una conversación contigo!- especifico esta vez. Cuando ella gira la manija, casi me caigo pero ella lo ignora
-bien, ¿ahora quieres hablarme? ¡Porque hace un rato parecías bastante decidido a dejarme hablando sola!- me reclama caminando por la habitación sin mirarme
-no quería dejarte sola, quería…-
-me da igual Louis- dice sonando de verdad indiferente
-Jane, perdón. Podemos hablar ahora.-
-Está bien, espero que estés bien ¿aja?- me mira directo a los ojos y yo le tomo las muñecas esperando poder convencerla de algo. Parece que algo que antes sí podía causar en ella, simplemente desapareció. Me deja ahí caminando hacia la puerta entre el desorden de Allie. Las pisadas de Jane parecen capaces de romper una gruesa capa de vidrio, y yo estoy hecho de espejo.
-hey, hey, ¡linda!- la sigo mientras ella baja las escaleras.
-tengo que hablar con Niall- anuncia Jane al llegar a la planta de abajo
-¿qué?- pregunta desconcertada Allie
-quiero…quiero que las cosas se arreglen- afirma
-Jane…- las lágrimas parecen sobrarle a Allie
-no, voy a hablarle. Eso no debió…- deja la frase incompleta y se encamina a la puerta
-no vas a ir sola- le digo atrapando una de sus muñecas de nuevo. Ella la aparta con fuerza
-sí, no puedes salir ahora. Yo te llevo.- interviene Harry, parece rogarme para que le destroce la cara a golpes.
-te llevo yo linda- me hace una cara casi de desprecio, está escapando, me deja sin oportunidades. Sin Tiempo. –hey…- le tomo la cara con una de mis manos, metiendo mis dedos en su cabello –te tengo que decir algo- ya no importa que todos lo hayan escuchado, pero necesito estar a solas con ella. Se aleja, rechazándome por enésima vez, pisando los trozos de espejo por todos lados. Se voltea hacia la puerta. Harry se apresura a taparle el paso
-escucha: no vas a ir sola. Mira la hora, mira el clima. Yo te llevo- por un momento no dice nada
-gracias- murmura ella en un tono humilde y él abre la puerta.
-Jane- la llamo, última oportunidad
-¿eh?- dice girándose a verme
-Hay que hablar, te tengo que hablar. Linda, no te vayas…- ya no sé qué más decir: -Perdón Jane.-
-Ya no importa Louis.- Harry cierra la puerta detrás de ambos dejándome con una corriente de aire helado. Y no se siente como si me hubiera peleado y hubiera perdido a mi amiga.

Se siente como si hubiera terminado con mi novia.