(narra Allie)
Despierto cansada cuando Moppy, mi
gato, llega a acurrucarse junto a mí. Ayer
me dormí como a las dos hablando por teléfono con Harry mientras él le daba
vuelta al mismo asunto una y otra vez hasta que dijo <<lo siento, debes
estar muriéndote de sueño…lo siento Allie, me perdí hablando. Ve a dormir
pequeña>>. Es domingo y seguro mi mamá sigue dormida, apenas deben ser
las ocho. No quiero pararme, ¿por qué lo haría? El timbre suena…¿QUIÉN CA**JOS
VIENE A LAS OCHO DE LA MAÑANA? No me levanto, pero después de un minuto vuelven
a tocar. Moppy me mira preguntándome con la mirada: “¿no vas a abrir?”. Paso
mis manos por mi cara y suelto un suspiro, o mejor dicho un bufido. Vuelvo
a ignorar el timbre pero un momento
después ahí está el molesto sonido de nuevo. Me siento en mi cama y me paro
lentamente escuchando los suaves maullidos de mi gatita quedándose atrás. Bajo
las escaleras y abro la puerta. Jane está sentada de espaldas a mí en el pórtico
con las mano entrelazadas sobre sus piernas. Parece que tiene algo de frío,
diciembre llegará en un par de semanas. Su cabello está mojado y lo tiene todo
sobre uno de sus hombros, se acaba de bañar.
-hola- me anuncio mientras me
recargo en el marco de la puerta
-ah…- dice girándose para verme y
me mira de pies a cabeza. Se ríe y se para –hola-
-¿qué haces aquí?-
-quería verte- me dice
encogiéndose de hombros mientras mete las manos en los bolsillos de su chamarra
verde olivo que usa casi siempre. No es exactamente una chamarra, tal vez una
cazadora o un rompevientos –ven a mi casa, ¿sí?-
-¡¿ahora?!- reclamo un poco
-ve en…media hora. Te espero
allá- dice volteándose y bajando los escalones del pórtico.
-¿hablas en serio?- digo con toda
la flojera que puedo expresar en palabras. Se gira a mí y asiente con la cabeza.
Sigue caminando hasta llegar a la banqueta y yo cierro la puerta. Estúpida
Jane. Subo las escaleras corriendo y decido meterme a bañar.
(narra Jane)
-¿hablas en serio?- qué
berrinchuda es Allie. Asiento con la cabeza y camino hasta la banqueta hasta escuchar
que Allie cierra la puerta detrás de mí. Me río un momento, espero que todo
salga bien, Allie es tan floja que podría solo no ir o rendirse después de un
rato y echarlo todo a perder. Tomemos en cuenta que es tan infantil como
yo…creo que le gustará. Escucho el motor de un coche y una camioneta se detiene
justo frente a mí. La puerta del lado del copiloto se abre y rodeo el auto
hasta llegar allá. Me siento como un espía. <<qué tonta eres Jane>>
pienso para mí misma. Me subo y cierro la puerta.
-dijo que sí- le digo mientras él
arranca
-bien- dice Niall riendo. Aparta
una mano del volante y ofrece su mano para que las choquemos. Correspondo a su
gesto. -¿crees que funcione?-
-lo más probable- contesto. Niall
tamborilea sobre el volante con sus dedos, está emocionado. Me inclino hacia
delante y tomo las notas que descansan sobre el tablero del coche junto con
varias cosas que hemos traído. Admiro el trabajo que hizo Rebecca, le pedí
ayuda con esto hace poco y tuve que insistir para que aceptara. No me quería
ayudar porque le parecía tonta la idea. Todas las notas son diferentes,
diferentes colores, diferente tipo de letra. Niall me dijo lo qué debían decir
cada una y ella solo lo transcribió en bonito. No me costaba nada hacerlo yo
misma, pero a ella le quedó mejor de lo que me pudo haber quedado a mí, sabe
dibujar y tiene linda letra.
Niall se estaciona frente a mí
casa porque el espacio que hay entre mi casa y la barda que separa mi pequeño
jardín de él del vecino está ocupado por el coche de mis papás. Nos bajamos del
coche. En la mano llevo la primer nota: destinada para estar en mi casa.
-¿quieres pasar en lo que da la
hora?- pregunto a Niall.
-sí- dice.
-¡ya llegue!- grito al entrar
-¡hola nena!- suena la voz de mi
mamá.
-¿quieres tomar algo? Tenemos como
veinte minutos antes de que nos tengamos que ir-
-estoy bien- rechaza Niall mi
ofrecimiento
-voy por masking tape- digo
dándome vuelta hacia las escaleras
-te acompaño- dice siguiéndome.
Subimos las escaleras, justo en frente está el cuarto de Rebecca. Su cuarto es
como una cueva, se la pasa escuchando música y tiene las cortinas cerradas. En
el fondo está ella en su cama usando su celular. Es temprano, todavía falta
como media hora para las nueve. –hola Becca- la saluda Niall desde afuera
-hola Niall- le dice ella desde
su desordenado cuarto, me atrevería a decir que es aún más desordenado que el
de Harry. Entro a mi cuarto y me acerco hasta mi escritorio buscando el masking
tape. Niall entra y se tira al piso.
-¿qué haces?-
-me gusta tu cuarto-
-¿por eso vienes tan seguido?-
digo refiriéndome a todas esas tardes entre semana cuando Niall simplemente no
está de humor para hacer la tarea (o sea casi siempre) y viene para acá sin
avisar…aunque yo también voy a su casa sin avisar.
-sí- contesta él riéndose.
-eres raro-
-tú eres la persona más rara que
he conocido- pienso contestarle que él también pero no es cierto, mi hermana y
Allie son más raras que él. Tomo el masking tape de mi escritorio y me volteo a
la ventana de mi balcón, está abierto pero no salgo. Me quedo ahí, viendo la
casa de Lou…si no fuéramos vecinos no me gustaría tanto, eso es seguro. Viendo
su casa así me siento tan patética. Pero es que…wow. –Jane- susurra Niall en mi
oído -no seas tan estúpida, deja de pensar en él por un segundo- siento como mi
corazón se acelera y me sube el calor hasta la mejillas. Hace bastante tiempo
que no me sonrojaba. Miro al suelo.
-cállate Niall-. él se empieza a
reír de mí.
-ya te imagino “me encanta cuando
finge que le gusto” “cuando me dice linda…”-
-¡Niall! hablo en serio, ya
cállate- digo aún sonrojada mientras
empujo uno de sus hombros con mi mano derecha
-un día se va a fijar en ti…es
más, antes del baile Louis Tomlinson será todo tuyo-
-Niall, el baile es en dos
semanas-
-no, mí baile es en dos semanas,
el tuyo es en tres- son dos bailes. Primero el de la escuela de los chicos, a
ese no iré obviamente. Charlotte va porque Lou la invitó, Allie va con Niall,
Meg con Phillip, creo que Julieth irá con Zayn (aunque ella no sabe que es
último recurso ya que Charlotte no aceptó), y Harry irá con una chica más
grande que él (Phillip apostó con Harry: si Harry no se atrevía a pedirle a una
de último año que fuera al baile con él, Harry tendría que pagarle. Si se lo
preguntaba, Phillip tendría que pagarle a él. Digamos que Harry ganó cinco
libras gratis). El baile de nuestra escuela es en tres semanas, no sé si iré,
estaría sola.
-de todos modos, en tres semanas
Lou no cambiará de opinión, somos demasiado amigos para que me vea como algo más-
-¿entonces cómo a ti te puede
gustar?-
-porque yo fui tonta- le digo riéndome–y
ya deja de decir que me gusta- lo regaño y salgo de mi cuarto. Escucho que
Niall se ríe y me sigue. Vamos a la planta de abajo hasta llegar al pórtico.
Aún llevo la nota en mi mano, Niall corta un pedazo de masking tape y pego la
nota en la puerta
–¿podemos inflar los globos?-
-aja, creo que tengo una bomba
para globos- le digo caminando hasta la camioneta –llama a Alice, ¿quieres?
Creo que ella la tiene- se ríe y asiente con la cabeza entrando a la casa dejando
la puerta abierta -¡Niall!- lo llamo –las llaves- saca las llaves de su
bolsillo trasero y me las lanza con cuidado. Las cacho y abro la camioneta. En
el tablero hay como diez bolsas de globos de colores, las tomo y las tiro en el
suelo del pórtico. Abro la primera y llega Niall con Alice. Se despertó hace un
rato cuando me fui a casa de Allie pero sigue en pijama. Aún así se ve bien, no
entiendo cómo.
-¿qué quieres?- me pregunta Alice
con flojera en el umbral de la puerta con Niall detrás de ella, él le saca como
veinte centímetros
-la bomba de globos-
-¿cuál de las dos?-
-¿tienes dos?- pregunto
sorprendida. Alice asiente con la cabeza y Niall se ríe –trae las dos-. Alice
se da la vuelta y sube las escaleras mientras Niall la sigue asiéndole
cosquillas.
-¡Niall!- escucho que grita
mientras se ríe. Entiendo que la quiera hacer reír, tiene la risa más
contagiosa del mundo, parece la de un bebé. Ruedo los ojos mientras me río y un
momento después vuelven los dos. –toma- dice tendiéndome la bomba, noto que
Niall tiene la otra. La tomo y me siento en el suelo del pórtico. Niall se
sienta un escalón abajo y comenzamos a inflar los globos…vamos a tardarnos un
rato. –ah, ¿hoy es el día?- pregunta Alice contenta. Los dos volteamos y asentimos
al mismo tiempo.
-ven, siéntate nena- dice Niall
palmeando la madera del escalón en el que está sentado. Siempre le dice “nena”.
Yo le llevo dos años a Alice y él tres. No la trata como a una niña chiquita,
más bien la trata con ternura. Alice toma asiento y él le hace plática. -¿crees
que va a salir bien?-
-sí- dice encogiéndose de hombros,
Niall se ríe y continúa con la conversación:
-¿te cae bien Allie?-
-supongo- dice y se ríe –es como una prima- ahora ambos
se ríen y siguen platicando
……….
-tenemos dos minutos, debemos irnos- anuncio
mientras me paro
-todavía faltan la mitad de los
globos- dice Niall
-lo terminan en el coche- dice
Alice, suena a que nos está corriendo, pero me causa gracia –llévense las
bombas-
-gracias- digo tomando su cabeza
y dándole un beso mojado en la frente
-¡Elizabeth!- me regaña usando mi
segundo nombre mientras se limpia la baba que dejé muy apropósito para
molestarla.
-hay que meterlos a la cajuela-
dice Niall refiriéndose a los globos
-Alice, ayuda- le ordeno. Sin
decir peros comienza a tomar globos entre sus brazos, creo que le divierte
ayudarnos en esto. Niall abre la cajuela y todos comenzamos a llenarla con los
globos llenos de aire. Cerramos la cajuela y Niall y yo subimos al coche. Alice
nos pasa las otras bolsas de globos y las bombas y cerramos las puertas, Niall
baja la ventana.
-Alice encárgate de que todos
apaguen las luces ¿quieres? Se supone que no hay nadie en la casa- digo en mi
tono de espía y ella asiente con la cabeza
-nena, ¿te despides de Becca por
mí?- ella vuelve a asentir con la cabeza –y también de tus papás-
-sí- nos dice –ojalá salga bien-
da media vuelta y camina hasta la casa. Me despido con la mano y Niall le
sonríe, ella devuelve mi saludo y cierra la puerta. Doy un último vistazo a la
nota de la puerta y veo que las luces se van apagando.
-no tarda en llegar- dice Niall y
arranca. Damos vuelta en la esquina y unos treinta segundos después me llega un
mensaje. <<vi a Allie por la ventana, está en el pórtico, estuvieron a
nada>>. Le enseño el mensaje a Niall y me ofrece su mano para que las
choquemos como hace media hora.
(narra Allie)
Bajo del taxi y camino hasta la
casa de Jane. En la puerta hay una nota:
es una hoja blanca con letras de revistas pegadas, como en las películas de
secuestros o algo así. Dice: ve a tu lugar favorito del planeta. Me río un poco
y toco el timbre pero nadie me abre. Vuelvo a tocar un par de veces, pero cinco
minutos más tarde sé que Jane no me abrirá. Creo que ni siquiera está aquí,
quiere jugar conmigo. Vuelvo a reírme y me pongo a pensar cuál es mi lugar
menos favorito del planeta, el <<lugar favorito>> debe ser
sarcasmo. Sigo pensando: ¿mi casa? No, claro que no. Las casas de Jane,
Charlotte, Harry y Niall quedan descartadas. ¿qué otro lugar? ¿un parque, un
restaurante?
Es obvio, la escuela. Ahí no
puedo ver a Niall y además me aburro como en ningún otro lado. Tengo que pedir
otro taxi, perfecto (sarcasmo). Camino un poco por la calle ya que por aquí no
pasan taxis hasta encontrar uno. Me subo y le doy la dirección de la escuela.
(narra Niall)
Jane sigue inflando globos
mientras yo manejo, las siguientes paradas serán mucho más rápidas. Pero creo
que nos quedaremos a ver si Allie llega para cerciorarnos de que está siguiendo
las pistas. Son sencillas así que no debe de tardar mucho en descubrir a qué me
refiero con cada una. Me estaciono frente a su escuela y Jane me da el masking
tape y la siguiente nota. Me bajo y la pego en la puerta del frente. Vuelvo a
subir al coche y le doy vuelta a la manzana. Me estaciono en una calle de ahí,
pero a una cuadra de distancia, para que no vaya a vernos.
-toma- me dice Jane dándome unos
binoculares.
-¿te creíste el rollo de los
espías, verdad?- digo riéndome
-mira quien lo dice- dice rodando
los ojos señalando el woki toki que tengo en el tablero. Me río y esperamos un
rato
Unos quince minutos más tarde un
taxi se estaciona frente a la acera y Allie sale de este. Uso los binoculares
para verla. Su cabello largo y rubio perfecto. Tiene un estilo despreocupado
que me encanta.
-trajiste la cartulina ¿verdad?- pregunto.
De su lado derecho Jane saca una cartulina grande y enrollada. Me gustaría
quedarme a verla pero nos tenemos que ir.
(narra Allie)
Bajo del taxi y le pido que me
espere un momento, no pienso buscar otro taxi, que flojera. No puedo creer que
haya otra nota. Ya lo sé, era obvio, pero me divierte que se tome el tiempo de
hacer algo así. Miro la nota, está en letra manuscrita y creo que reconozco de
quién es. Rebecca. Tiene corazoncitos alrededor, dice:
ahora no es sarcasmo, este lugar
sí te gusta. Pistas, tres palabras: dulces, cine, tienda.
Definitivamente creo que esto es
más confuso que la anterior. Si dice “cine” entonces no puede ser el cine,
nadie sería así de tonto y menos Jane. Supongo que es una tienda porque
explícitamente lo dice “tienda”. Dulces y cine…pero no es el cine…y es una
tienda.
Blockbuster. Siempre vamos a
rentar películas ahí. Subo al taxi y le
digo a dónde ir.
(narra Jane)
Sigo inflando globos y pasándolos
a la parte de atrás de la camioneta. Ya me aburrí. Nos estacionamos en
Blockbuster y nos bajamos del coche con la cartulina.
-te toca, no pienso preguntar yo-
le aclaro a Niall antes de entrar a la tienda, él me hace pucheros pero no
pienso ceder. Me río y le digo que no.
-como sea- entramos y nos
acercamos al mostrador donde una chica de unos dieciocho atiende.
-hola, buenos días- dice con una
sonrisa
-buenos días- contesto yo
-¿qué se les ofrece?-
-¿nos podría hacer un favor?- se
nos queda viendo algo confundida –hago una sorpresa para mi novia, necesito
dejarle una pista aquí-
-awww- dice ella, yo me río y
Niall se sonroja un poco
-¿podemos pegar esto en el
mostrador?- pregunto enseñándole la cartulina. Ella se ríe y yo hago lo mismo
-claro- contesta. Niall y yo
pegamos la cartulina en la parte delantera de la masa del mostrador con masking tape.
-gracias- dice Niall
-de qué- dice amable la señorita
-si pregunta algo, tú no sabes
nada ¿de acuerdo?- dice él con una sonrisa
-perfecto- damos las gracias de
nuevo y salimos.
-dame los sobres- le digo. De su
bolsillo saca varios sobres de colores y me los da. Ambos subimos al coche y
Niall arranca de nuevo.
(narra Allie)
Me bajo en frente de Blockbuster
y busco una pista en la puerta pero no hay nada. Tal vez me equivoqué de
lugar…o tal vez está adentro. Entro y no puedo creer lo que veo. Hay un cartel
gigantesco en el mostrador. Letras de colores en tercera dimensión. Me tapo la
cara con las manos y me acerco para ver qué dice:
pistas: muy grande, lleno de
gente.
Me da poco con qué adivinar pero
es fácil. Debe ser el centro comercial. La curiosidad me gana y le pregunto a
la cajera.
-¿vino una chica castaña…como de
mi estatura? ¿habló con usted?-
-¿perdón?-
-mmmhh…¿quién puso este cartel?
Es mi amiga-
-perdón, no sé de qué me hablas-
frunzo el ceño y salgo para subirme al taxi que me estaba esperando afuera. Me
va a cobrar bastante.
-¿ahora a dónde vamos?- me dice
el taxista riéndose, he entablado conversación con él desde que me subí en casa
de Jane.
-el centro comercial de Wells
Street- digo riéndome con él
-¿estás jugando, no? ¿con quién?-
dice mientras conduce
-una amiga, es una búsqueda del
tesoro, supongo. No me dijo nada-
-pues tu amiga es mañanera-
-lo sé- le digo rodando los ojos
Seguimos hablando un momento
hasta llegar al centro comercial, le digo que por favor me espere y acepta
alegremente. Me bajo del taxi y entro. No hay nada en la puerta así que sigo
caminando buscando alguna pista. No hay nada. Recorro el pasillo de la entrada
entre las persona sin ver nada hasta que en una columna veo algo pegado con el
inconfundible masking tape de Jane. Se la pasa haciendo tonterías con él en
clase. Es un sobre color morado de unos diez por quince centímetros. Lo despego
y lo abro. Un pedazo de hoja. En letras sencillas y mayúsculas dice: DEBES.
Solo eso. Le doy vuela pero lo único que encuentro es un número uno anotado en
la parte de abajo. Lo guardo en el bolsillo del pantalón y sigo caminando.
Después de unos cinco minutos de caminar, en una banca veo pegado un sobre
verde. Me acerco y lo despego. La hoja de adentro dice: IR. Un número dos se ve
en la parte de atrás. Sigo caminando abriéndome paso entre algunas personas
pero no encuentro nada. Pasan diez minutos, luego quince. En un costado de las
escaleras eléctricas veo otro sobre. Este es azul: ESTÁS. Lo volteo pero no tiene
un tres, es un número cinco. La gente se me queda viendo pero les pongo poca
importancia y sigo buscando. Cinco minutos después encuentro un sobre amarillo:
DONDE, número cuatro. Noto que algunas personas comienzan a seguirme
disimuladamente para ver qué estoy haciendo, me avergüenzo un poco y trato de
disimular mis mejillas sonrojadas. En una columna encuentro un sobre rosa:
SOLA. En la parte de atrás dice “6, última”. Voy a una banca y saco todos los
papeles de mi bolsillo, solo son cinco. Vuelvo a guardarlos y busco el sexto.
En una maceta frente a mí hay un sobre naranja. Lo despego y salgo corriendo al
taxi, ya que lleva esperándome mucho tiempo.
-hola- digo entrando –perdón por
la tardanza, las pistas estaban separadas.- Se ríe y me dice que no importa.
-¿a dónde vamos?-
-aún no sé-. Digo sacando todas
las pistas de mis bolsillos, las pongo en orden: DEBES IR A DONDE ESTÁS SOLA.
–vamos algo lejos-. Vivo en Enfield Village, está algo lejos de todo, un poco
apartado. A unos diez minutos de mi casa queda el bosque, cruzando el río. Ya
sé que suena de película, pero bueno, Enfield Village son casi los suburbios.
Ahí voy de vez en cuando, cuando quiero estar sola.
…..
Después de veinte minutos
llegamos al bosque, decido que es hora de dejar el taxi: mi casa queda a quince
minutos a pie y además ya no me va a alcanzar para pagarlo si sigo.
-muchas gracias, ¿cuánto es?- al
oír el costo abro los ojos como plato.
-pero ¿sabes qué? Te bajo dos libras-
-¿qué?-
-sí-
-no, no, no, no, no- le digo
–gracias, pero no puedo aceptar…-
-hablo en serio, me caíste bien y
me parece gracioso lo que hace tu amiga-
-¿seguro?-
-totalmente-
-muchísimas gracias- digo
pagándole y saliendo del taxi
-de qué-
-por todo, gracias, que esté
bien-
-igualmente- arranca y suspiro.
¿en dónde se supone que busque? Me refiero a que…el bosque es muy grande.
Decido ir al lago, tal vez este en algún árbol de por ahí. Camino por diez
minutos y comienzo a buscar, pero no hay nada. Sigo buscando, y buscando.
Decido dar vueltas por aquí y buscar en los árboles. Después de quince minutos
estoy desesperada. Sin darme cuenta estoy de nuevo en el lago. Me siento en el
pasto intentando pensar. Acaricio el pasto debajo de mí. Siento que mi mano
toca algo. Lo acerco, es la pista. ¿cómo no la vi antes? Tiene una mancha: las
características pisadas de unos converse. Volteo a ver hacia mis pies, llevo
mis converse puestos. Fui tan tonta que cuando vine hace veinte minutos que
pare justo encima de la pista y no me di cuenta, que estúpida. Leo las
estilizadas letras: vuelve a donde empezaste. Pienso si se referirá a mi casa o
a casa de Jane, pero ya que mi casa queda más cerca decido ir primero a revisar
allá. Corro hasta llegar fuera del bosque y paso por encima del puente que
separa Enfield del bosque. Camino unas cuantas calles hasta llegar a mi casa.
Estoy exhausta pero no hay nada en mi puerta, entro y voy revisando todas las
paredes, no hay nada. Llego al segundo piso y decido entrar a mi cuarto para
revisar.
Todo está lleno de globos. Ni
siquiera puedo ver el suelo y los globos me llegan por arriba de la rodilla.
Comienzo a reírme. Sobre mi cama hay nueve tarjetas blancas y grandes, cada una
con una letra y dice: STARBUCKS.
(narra Niall)
Jane y yo llegamos a Starbucks
después de inundar el cuarto de Allie
con globos de colores. Nos acercamos al mostrador y pido dos chocolates
calientes. Sé que a Allie le gusta y además hoy hace bastante frío.
-¿quieres algo?- le pregunto a
Jane
-lo mismo- contesta
Pido un tercer chocolate caliente
y luego le digo algunas indicaciones al chico para que no valla a confundir el
vaso de Allie.
-gracias por ayudarme Jane-
-fue divertido- me dice –me
cuentas la cara que ponga cuando te encuentre aquí-
-okey- digo riendo. Nos entregan
las bebidas y las dejo sobre una mesa frente a un sillón.
-bueno, ya me voy- me dice Jane
-te veo el…¿miércoles?- le digo.
Louis juega en el equipo de football de la escuela. A veces vamos a verlo los chicos y yo, o Britt y Wendy. El
miércoles es el final de la temporada. Louis va a jugar y nos invitó a todos.
-perfecto- dice con ese brillo
que se carga en sus ojos cuando alguien menciona a Louis.
-gracias, en serio- digo
abrazándola. Ella se ríe y después de corresponder mi abrazo, sale del local-
(narra Allie)
Entro a Starbucks y busco a Jane
entre la gente…pero en vez de ella lo veo a él. Me sonríe y me hace un gesto
para que me acerque.
-¿qué haces tú…? ¿y Jane?-
-ella me ayudó mucho pero en
realidad fui yo- me dice parándose del sillón en el que estaba sentado. Le
sonrío y me sonríe y nos miramos un segundo.
-me da gusto verte- dice abrazándome.
Nos sentamos y comenzamos a platicar mientras tomamos el chocolate caliente. Me
cuenta desde hace cuánto lleva planeando esto. Me cuenta que Jane le ayudo a
escoger los lugares y Becca hizo las pistas. Me dice que Alice ayudó con los
globos. Yo le cuento de cómo me fue a mí. De la gente viéndome en el centro
comercial, de mi torpeza en el bosque, de cuanto me gustaron los globos. Noto
que algo pintado dentro de mi vaso sobresale. Frunzo el ceño y le doy un largo
trago al vaso para ver que dice: ¿VIENES AL BAILE CONMIGO?
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ya sé que me tardé tres eternidades en subir este capítulo. Perdón de nuevo, ojalá les haya gustado. XX.

