(narra Jane)
Veo otro video
de “Outfits of the week” sin poner atención sentada en mi cama, mirando mi celular
con un mensaje a medio escribir para Lottie: “Okey, no puedo dejar de pensarlo.
Lot, ayer hablaba en serio de lo de harry.” Lo leo tres veces más, y lo borro
antes de bloquear la pantalla y aventar mi celular sobre mi libro de la tarea
que he ignorado todo el fin de semana. La idea de terminar con Harry me aparece
en la mente al menos cada quince minutos desde hace días y por más que intento
decirle a alguien, siempre decido guardar el secreto. La posibilidad de Harry
mirándome resentido me invade un momento. Empujo lejos mi celular sobre los
papeles, odiando que ahora Harry es mi amigo, y somos cercanos, complicando aún
más las cosas. Si Harry y yo quedamos alejados y sin hablarnos, podría romperme
el corazón, incluso solo como amigos. No quiero pensar qué tanto cambiarían las
cosas entre todos. Y no quiero arruinar nada. Entre él y yo, y todos. No
entiendo cómo es que terminé saliendo con él.
“Louis,
¿puedes dejar de portarte como un tarado un momento? Necesito terminar con
harry”
Antes de
pelearnos, sé que se lo podría haber contado a él. No sin que me molestara al respecto, pero podría habérselo dicho. Miro el mensaje y lo borro todo, solo para
escribir otra vez. “Iba a terminar con harry y tú me enojaste tanto que volví
con él y ahora todo es más complicado, te odio” Tallo mis ojos molesta, y lo
borro de nuevo. “Salí con Harry porque estaba enojada contigo”, es parcialmente
cierto aunque no creo poder admitirlo jamás. No quiero que Harry piense que
salí con él solo porque él estaba ahí. No quiero que nadie lo piense. Aunque si
lo intento explicar, tal vez suena un poco así y la culpa me está matando. Solo
estaba muy enojada, y para ser justos, Harry no me dejó lugar para decidir
nada. Borro el mensaje y escribo de nuevo: “¿Puedes dejar de portarte como un
tarado?” Suspiro molesta viendo el cursor aparecer y desaparecer, sabiendo que
no voy a hablarle. Solo bloqueo la pantalla y aviento mi celular por ahí
sobre mi cama. Me pongo de pie y tomo la chamarra de mi silla del escritorio,
poniéndomela mientras salgo de mi cuarto en silencio llevándome mi celular
cerrando todas las aplicaciones. Quiero salir un momento: incluso si lo más
lejos que puedo ir es la banqueta afuera de mi casa, mi cuarto no me deja estar
en paz.
Me meto mis
tenis que están siempre tirados por ahí en la sala y tomo mis llaves, saliendo
a la calle sin hacer ruido. El cielo es casi negro, viéndose como tinta azul
mientras me pongo un audífono poniendo la primer canción que encuentro en mi
celular. Me siento en un escalón fijándome que no esté mojado y suelto un
suspiro, pasando mis manos sobre mis párpados una vez. Quería hablar con
Charlotte del asunto de Harry para saber qué hacer, o si piensa que los demás
me van a odiar. Pero su reacción fue demasiado alegre y sentí que la
posibilidad de que le contara a Allie, que le contaría a Meg, que le contaría a
Phillip que le diría a Zayn hasta que todos, incluso Harry, lo supieran era
demasiado alta. O podría ser que todos se enteraran menos él. Como esa vez que
todos, excepto yo, sabían que él había besado a alguien más.
Odio a Harry
cada vez que me acuerdo de eso. Lo odio hasta que siento como si me hirviera la
sangre. Y odio lo que dijeron de mí en los vestidores por su culpa, más que el
estúpido beso de Harry con Cassie. Lo cual me hace sentir culpable de alguna
forma, porque noto que él nunca me gustó lo suficiente. Me pongo de pie y jalo las
mangas de mi playera, intentando diluir el pensamiento de Harry, fijándome en
el arbusto de hortensias que no florecen nunca afuera de mi casa, cuando
escucho un ruido detrás de mí. Decido no voltearme, hasta que siento que algo
choca con mi pie.
-Shit- mi
corazón se detiene un segundo, pero vuelve a palpitar cuando veo que solo es un
balón de football. Me doy vuelta, ya imaginando que es Louis, que se ríe un
poco notando que me asustó. -¿Intentas matarme o algo?- pregunto mirándolo
interrogante, sintiendo aún mi pulso en la garganta.
-Chill out,
Jane- Se ríe un poco, desde el otro lado de la calle. Me pide con un
gesto que devuelva el balón.
–¿Qué haces aquí?- pregunto haciendo caso
omiso.
-Vivo aquí.-
-Son las 2am.-
-¿Qué parece
que hago? Quería verte.- Dice con sarcasmo. Ruedo los ojos, pateando el balón
en su dirección pero más lejos, esperando que se vaya. -Agh, tienes pésima
dirección.- Comenta como si yo no lo hubiera hecho a propósito. Me siento en la banqueta de nuevo mientras él va por el balón y lo
miro de lejos, mientras domina el balón con los pies. Trae pantalones de pijama
y unos adidas. Odio que se vea guapo, con una chamarra y nada puesto debajo de
esta dejando ver algo de su clavícula, aunque hace frío. Intento ignorarlo y
cuando volteo a ver mis tenis recuerdo que Harry es la última persona que me
amarró las agujetas. Tiene la costumbre de amarrarle las agujetas a cualquiera
si las traen desamarradas. Pensar en eso me hace fruncir el ceño: ya he tenido
pesadillas en las que Harry me odia.
-¿Jane?- Louis
me mira riéndose.
-¿Eu?-
pregunto, entendiendo que hizo una pregunta que no escuché.
-Debe ser
bueno si te tiene así.- Dice burlándose de pie a solo unos metros de mí, pasando
el balón entre sus pies. -¿Qué te pasa?-
-¿Qué te
importa?- pregunto poniéndome de pie, decidiendo que voy a tener que regresar a
mi cuarto.
-Ey, ¿qué
tienes?- su risa es menos sarcástica esta vez. -¿Estás bien?- Louis deja
de jugar por un segundo, incluso dejando de dominar el balón para poder fijar
su mirada confundida en mis ojos. “Te extraño, Louis.” Yo niego con la cabeza,
recordando que la última vez que lo vi me dijo “Como quieras, linda”, y sé que no es mi amigo. Me quito el audífono, enredándolos alrededor de mi celular.
-¿Estabas
enojado conmigo, no?- pregunto yo.
-¿Y? Siempre
lo estoy.- Su respuesta me hace rodar los ojos, y decido irme antes de que
peleemos.
-Nos vemos
luego.-
-Ey, Jane.- Le
concedo voltear a verlo, antes de abrir la puerta. -Lo que sea que esté pasando
no puede ser tan malo.- Se encoge de hombros, luciendo bastante convencido al
respecto. Él vuelve a pasarme el balón a los pies y lo detengo bajo mi pie
derecho. En la obscuridad sus ojos no se ven de ningún color en particular,
pero se ven como los ojos de mi mejor amigo. Dudo un momento si puedo hablar
con él, pero solo lo hago.
–No sé, tal
vez esto sí es suficientemente malo.- Digo sonando resignada, casi con algo de
ironía.
-¿Qué hiciste
mal ahora?- pregunta con una risa. Me encojo de hombros poniendo una cara, mientras
paso mi pelo detrás de mis orejas. Me hace un gesto con la cabeza, pidiendo que
devuelva el balón y eso hago. -¿Quieres jugar football?- pregunta empezando a
caminar.
-¿Qué?-
-¿No creerás
que en serio solo salí a hablarte, no? Es mi práctica de football.- Yo lo miro,
casi divertida. –Mi práctica de la mitad de la noche, como siempre.- Sé que lo
dice para que me ría, y logra sacarme una sonrisa. Verlo viéndome así hace que
quiera disculparlo de cualquier cosa. Louis me hace tener un dilema interno por
dos segundos, pero mis pies deciden ir con él. -¿Qué está mal contigo,
Burnett?- pregunta como sacado de onda de verdad. Yo pienso un momento, casi
queriendo contárselo todo.
-Varias
cosas.- Digo con una risa, empezando a caminar con él.
-Ya, pero eso
ya lo sabíamos.- Yo lo golpeo ligeramente sin voltear a verlo, ya sabiendo que venía ese
chiste.
–Bien, Louis. Sigue
fingiendo que me odias.-
-Sí te odio.-
Yo niego con la cabeza. –No te confundas, Jane. Esto…- Dice señalando el
espacio entre nosotros –…es trabajo por caridad.-
–No. Esto...-
digo copiándolo –...es trabajo por caridad. ¿Con quién harías tu entrenamiento de
mitad de la noche si yo no estuviera aquí?- Logro sacarle una sonrisa, y no
puedo evitar copiarlo. Se siente bien la curva en mis labios, después de estar
preocupada por horas. –Además, yo no soy quien salió de su casa a esta hora
para poder estar con alguien que no es mi amigo.-
-No es que no
seas mi amiga Jane, eres mi enemiga.- Cierro los ojos divertida, molesta de que
me haga sentir mejor. Me preocupo un
poco de nuevo, pensando cómo reaccionaría él si supiera que salgo con su mejor
amigo, cuando prácticamente no me gusta. Siento que podría dejar de hablarme en serio.
(narra Louis)
Jane tardó
como media hora en dejar de estar de ese humor, sentada en el pasto mientras yo
practicaba tiros libres al travesaño. Cada vez que dejábamos de hablar, notaba que
le regresaba esa mirada estresada haciendo que yo mismo me perdiera en mis
pensamientos intentando adivinar qué le pasa. Suficiente molestarla siempre
puede resultar en que nos peleemos en serio, pero al final logré que ella pasara
un rato enseñándole a que practicara tiros libres conmigo y ahora jugamos
football riéndonos más de lo que creí que fuera posible que nos riéramos
juntos. Jane no es mala jugando, para ser alguien que patea un balón 1 vez
cada 300 días, haciendo el partido más caótico de mi vida. Estamos en el campo
de pasto que está a unas calles de nuestras casas, solo con dos porterías de
metal y después de correr diez metros con el balón, Jane me alcanza para
intentar quitármelo por enésima vez.
-¿Entonces estabas
pensando en tus calificaciones?- la molesto, aunque sé que seguro estaba
pensando en Harry. La simple posibilidad me hace enojar, pero por alguna razón
hoy quiero saber qué tiene. Tal vez es traer pijama en la calle, a la mitad de
la noche, sabiendo que si alguna de nuestras mamás nota que no estamos en
nuestro cuarto nos matarían a ambos. O tal vez es que desde la fiesta no he
podido dejar de analizar cómo Jane mira a Harry, convenciéndome a mí mismo de
que no lo quiere así.
-No.- Contesta
riéndose, mientras ambos pateamos el balón una y otra vez, intentando llevarlo
al lado contrario. El aire es frío pero estamos corriendo tanto que no lo
siento. Jane se quitó la chamarra, trayéndola amarrada en la cintura y ahora se
agarra de mi antebrazo inconscientemente, para buscar estabilidad. Yo quito su
mano de mí, casi fastidiado por el tono platónico en el que lo hace.
-¿Estabas
pensando en tus amigas? No, ya sé.- Digo intentando llevar la conversación
hacia una confesión. -¿Pensabas en la tipa que te pegó en la cara?- Sugiero con
una risa, tomando la barbilla de Jane para ver su moretón un momento sin dejar de pelear por el
balón.
-No quieres
saber, Louis.- Me contesta, intentando apartarme.
-Ouch! ¡Falta
en el área!- Digo riéndome, cuando uno de sus pies alcanza mi pantorrilla. La
hago reír, quejándome más de lo normal, tirándome al suelo. –¡Ayuda!
¡Paramédicos! Eso es penal.- Levanto el brazo como si estuviera pidiendo ayuda
del árbitro. Escucho que ella se ríe y se pone en cuclillas cerca de mí.
-Cállate Louis,
tú ya me pateaste dos veces.- Me río de eso y siento cómo Jane aparta mi
cabello de sobre mis ojos para poder verme. Quiero mantenerla cerca, así que
tomo su mano como si estuviera agonizando y me acuesto de espaldas. Por un
momento parece confundida de si estoy lastimado en serio, y cierro los ojos
quejándome. –Tarjeta roja, creo que me mataste Jane.- Me río, logrando que ella
suelte una risa genuina y que me empuje con ambas manos sobre el pasto húmedo. Si
pudiera hacerla reír así siempre, tal vez no me separaría de ella.
-Si tú te
mueres Louis, yo gano por descalificación.- Resuelve poniéndose de pie, empezando
a ir por el balón. No es lo que quería escuchar pero me hace reír. Niego con la cabeza viéndola desde el suelo y me levanto
rápido para robárselo, quitándoselo limpiamente de los pies. Ella maldice y decido
presumir uno de mis mejores tiros metiendo el balón haciendo que golpee justo
en el travesaño y pegando con fuerza dentro de la portería.
-Eres un
lucido, Louis.- me grita en un reclamo, aunque escucho algo de admiración en su
tono. –What the fuck?- me pregunta casi molesta cuando la miro de frente,
abriendo mis brazos como esperando un elogio.
-Esos son 11 a
cero, Jane. Te estás quedando atrás.- Digo pasándole el balón a sus pies.
-¡Diez a cero, Louis!- me reclama. -Ya te dije que el anterior no contó.- Dice molesta de que yo haya metido un gol después de tirarla al pasto hace dos minutos. Me río, aceptando que fue injusto y sabiendo que si no me gustara, no sería tan brusco con ella. Acepto el marcador, mientras Jane se coloca en la portería pegándome por el hombro fingiendo rivalidad como de película, haciéndome reír. Se ve diferente que hace una hora, como cuando no está preocupada, y noto que uno de sus codos tiene una de esas características manchas verdes que deja el pasto, trayendo el pelo suelto después de habérselo tenido que soltar en medio de una de nuestras peleas por el balón. A veces considero dejar que seamos amigos, incluso si ella sale con Harry, pero mi orgullo sigue sin tolerar la idea. Por un segundo solo la miro, viendo cómo pasa su cabello detrás de sus orejas cuando este se despeina más con el aire y me recuerda a ella hace unos meses. Creo que me gusta tanto que prefiero que me odie a que sea su amigo mientras es novia de Harry. Sé que no debería, pero me encanta probar mi suerte con Jane. Ella hace contacto visual conmigo y cambio mi expresión, intentando que no note nada. Me pide con un gesto que me aleje más para hacer el saque y le hago caso. –¡Eres mal perdedor!-
-¡Yo no estoy
perdiendo!- Le recuerdo con una risa.
-¡Igual! ¡Podría haber hecho el gol, si no fueras un tramposo!- Dice riéndose mientras se lleva el balón, volviendo a hacer que tengamos que correr, como hemos hecho los últimos veinte minutos. Odio y me encanta a la vez que Jane no sea tan mala jugando football. El hecho de que sean casi las 3am hace que sea aún más divertido y el pasto está empapado de rocío, por lo que un costado de ella está todo empapado de que la tiré. Me río de eso y me apuro a terminar detrás de ella para volver a robar el balón, haciéndole bromas de que está haciendo falta todo el Tiempo. Le bloqueo el paso, pero ella logra patear el balón lejos, corriendo del otro lado del campo, donde está mi portería. Yo sé que ella me da el gusto de jugar bien, incluso si yo soy mucho mejor que ella, y que diga que odia sudar. La miro a lo lejos sin poder dejar de sonreír mientras ella me grita. También me encanta solo como amiga.
Corremos
juntos lo que queda hacia la portería y ella intenta hacer el gol sin dejar de
correr. Los dos nos detenemos un momento a ver si lo logra, pero falla el gol
incluso sin haber un portero, sacándonos una carcajada a ambos. Yo voy por el
balón y le grito molestándola de su poca habilidad y entre los dos logramos que
el balón se vuele hasta la acera de enfrente, chocando fuerte contra una pared. Jane se tapa la boca con ambas manos,
como si no ya hubiéramos hecho suficiente ruido para despertar a los vecinos. Empezamos
a jugar otra vez y ella llega a intentar quitarme el balón, con un nivel
técnico que tendría un caballo. Me río, haciéndole ese chiste en voz alta, y
ella me pega en el brazo igual riéndose, devolviéndome el insulto diciendo que yo no debería estar en el equipo. Tengo que pensar en no cargarla estando tan cerca, y pensando en eso, ella termina robándome el
balón. Grita al notar que es la primera vez que logra hacer eso de forma
limpia, y ambos nos reímos de su reacción, que salió demasiado sincera. Corro
detrás de ella y sigue corriendo aunque se le sale el tenis de un pie, desconcentrándome un poco. Por fin termina metiendo el balón a la portería, y grita
con una risa, como burlándose de sí misma, sin creer estar tan emocionada de
esto. Levanta ambos brazos, de espaldas a mí y se tira al pasto a sus rodillas, copiando mi nivel de dramatismo.
Yo me acerco a ella que se pone de pie, y yo palmeo su espalda como si fuera una celebración de todo un equipo de football. Se ríe, quejándose de que lo hago en serio con fuerza, y me lo pienso un poco, pero decido cargarla un segundo. Algo de contacto físico no nos va a matar y ya lo evité mucho Tiempo. La levanto, abrazándola a la altura de las rodillas elevándola del suelo. Al principio me reclama con su voz seria, pero yo no cedo, así que se resigna a seguirme la escena de su victoria. La cargo más alto, y ella pone una mano sobre mi hombro intentando estabilizarse, haciendo que yo mismo note mi pulso donde siento su mano hacer contacto con mis músculos. Finjo que la voy a tirar, sin poder evitar hacer este momento más largo, provocando que Jane ponga su otra mano sobre mi cuello, riéndose después de reclamármelo con su mejor "¡Ey!". La dejo en paz, soltándola cerca del pasto, viendo el brillo negro de sus ojos de cerca, y siento como si el aire entre nosotros se volviera más cálido, con sus manos sobre mí. A veces pienso que si solo la besara, ella me seguiría el beso, como lo hizo en casa de Niall esa vez que ella y yo nos besamos en el mundo real. Entretengo la idea e imagino cómo nos veríamos aquí y si sabría a sudor. Sigo pensando que me correspondería, incluso si la besara de la nada, como lo hizo Sophie antier. La línea de sonrisa que tiene solo en la comisura derecha me recuerda cómo se siente besarla.
Luego Jane me
empuja bruscamente por el hombro.
-¡Me pegaste
fuerte!- Me reclama masajeando su hombro izquierdo, refiriéndose a mis palmadas
de felicitación. Yo fuerzo una risa.
-¿Estás en
primera división o no, Jane?- pregunto intentando hacer un chiste fingiendo que
no la quiero. -¿Te duele?- pregunto riéndome.
-No, estoy
bien.- Contesta aún con esa sonrisa empezando a buscar su tenis y yo la sigo,
poniendo ambas manos sobre sus hombros como para disculparme de los golpes.
Jane deja que siga tomándola así, mientras ella camina, y recoge su tenis del
pasto.
-Eso me distrajo.- Le reclamo. -Te hubiera alcanzado de no ser por tu tenis.-
-Ya sé, fue a
propósito.- Admite divertida. –Necesitaba un gol, Louis. Y tú dijiste que no
ibas a jugar tan en serio ¿dónde quedó eso?-
-Wow. Ese
partido 11 a 1 fue completamente una desventaja contra mí.-
-10 a 1-
-10 a 1. Lo
que sea.- Ella se ríe, y se sienta para ponerse el tenis, desamarrando la
agujeta primero.
-Si te hace sentir
mejor, Louis, puedo dedicarte ese gol a ti.- Me encanta que repita mi nombre. -Y
ahora estamos a mano.- Me siento junto a ella, sabiendo que se refiere al gol
de mi partido de verdad, del que estábamos hablando ayer con Lottie.
-No, no quiero
estar a mano. Ese es tuyo, lo sabes.- Digo acordándome de ese día, arrancando
algo de pasto y lanzándoselo a la cara. Jane deja de ponerse el tenis y me
voltea a ver a los ojos, con su mirada interrogante de siempre. Sé que otra vez estamos pensando en lo mismo simultáneamente, ese gol, el jersey, cómo la abrazaba y tal vez también cómo ayer Charlotte dijo que Jane y yo éramos novios. Su cabello
largo se ve más despeinado, y el sudor lo vuelve ondulado cerca de su frente.
Por un momento va a decir algo, y recuerdo que en la fiesta hizo lo mismo antes
de que llegara Sophie. Sé que es mentira, pero a veces espero que vaya a
decirme que es verdad que hay algo entre nosotros. Ella solo se amarra las agujetas y termina rascándose una
ceja.
-¿Por qué
estás enojado?- pregunta desamarrando también su otro tenis para volvérselo a
poner. -¿Esta vez?-
-¿Qué?- Pregunto
soltando una risa. Recuerdo de una vez que he estado diciéndole que la odio
más de lo normal desde antier, por lo que Allie me dijo en la fiesta: que la
tipa que le partió el labio a Jane, lo hizo por culpa de Harry, y que ella
sigue defendiéndolo. Me recuerda el resentimiento guardado que le tengo, como si de la nada me encontrara con una pared. –Agh,
¿te dejé de hablar por 24 horas y te traumaste?- pregunto como volviendo a ser
yo. Ella me mira interrogante.
-¿Entonces ya
se te pasó? ¿La próxima vez que nos veamos no vas a decirme que me odias?- pregunta
sabiendo que lo haré. -¿Ves?- Dice rodándome los ojos. Yo me río un poco, sin poder evitar hacerla enojar. –Louis.- Jane me
mira a los ojos, acercándose un poco más para decir algo en serio: -No puedo
odiarte y ser amigos al mismo Tiempo.-
-Por eso no
soy tu amigo, Janie.- El apodo me sale cada vez que recuerdo que es novia de
Harry. Me mira mal, casi lista para ponerse de pie e irse. -¿Por qué quieres
hablar de esto?- pregunto apunto de tomar su mano, y optando por empujándola
leve por la rodilla.
-Porque… ¿es
odioso que hagas eso?-
–Tú eres
odiosa siempre, ¿y?- Jane aún me mira mal. -Te invito algo del mini-súper si
podemos dejar esta conversación.- Propongo yo. Ella suelta una risa.
–Eres de lo
más indignante, Louis.- Lo dice con humor pero lo piensa en serio, y empieza a ponerse de pie. Antes de que lo haga, la jalo por su mano.
-¿Te quieres
poner profunda, Jane?- pregunto mirándola mal, haciendo que se quede más Tiempo. –Si eso quieres, ¿por qué no ya
hablas de lo que sea que te tenía despierta a las 2am? Parecía interesante.-
Ella voltea a ver hacia otro lado, rodándome los ojos otra vez. Yo suelto una
risa, sabiendo que no me lo diría. Sé que el mensaje que me mandó hace rato que
hizo que saliera a buscarla, lo mandó por equivocación. “¿Puedes dejar de portarte como un tarado?”- 1:34am, número
desconocido. Prefiero no mencionarlo porque sé que ella no sabe que yo lo
leí y no está de humor. Y porque me alegra que haya pensado en mí, y no me
gustaría saber que no era para mí el mensaje, incluso si me llamó “tarado”. De
todos modos, sé que algo le pasa, y sé que tiene que ser su novio idiota.
-Bien.- Me mira encogiéndose de hombros. –Si me dices lo que hice para hacerte enojar, yo te cuento lo que no me deja dormir.- La miro un momento, pensando que lo dice en chiste, pero noto en su sonrisa sínica que ella va en serio.
-Tal vez la falta de sueño te está afectando.- Digo molestándola, poniendo una mano sobre su frente, y ella me aparta irritada.
-Hablo en serio.-
No hay una manera para decirle que odio que salga con Harry, sin que suene a
que ella me gusta. O al menos a que ella me importa y que la quiero más de lo
que me gusta admitir. Por más que he pensado que ella no lo quiere, igual
existe la posibilidad de que tal vez ella lo disculpe porque está seriamente
enamorada, aunque no lo parezca. Y pensándolo bien, prefiero que me rompan
ambas piernas antes que ella se entere de que yo la quiero en medio de esta situación.
Nos quedamos
viendo un momento. Ella todavía tiene pasto que le acabo de aventar en el
cabello y me gustaría que todos siguieran diciendo que parecemos novios, y que
nos gustamos. Creo que no me importaba quién le gustara, porque parte de mí daba por sentado que éramos el uno del otro de vez en cuando.
-No, estoy
bien así.- Decido ponerme de pie, sin ofrecerle ayuda y ella me sigue. Suelto una
risa, intentando alejarla de nuevo: –Igual los dos sabemos que estabas pensando
en tu novio falso
-Ey- Noto que
toqué un nervio sensible con eso, y me da un codazo. –sabes que Harry
en serio es mi novio.- Ruedo los ojos sin querer.
-Pero no lo quieres, ¿o sí?- pregunto fingiendo que me hace gracia la conversación. -Entonces en realidad no es tu novio-novio.- Digo encogiéndome de hombros. No sé de dónde estoy atreviéndome a decir esto, pero me da igual. Ella parece salir de sus pensamientos y yo suelto una risa intentando encontrar su mirada.
-Creí que te referías a otra cosa.-
-¿A qué?- Pregunto con una risa en la voz. Tal
vez tengo razón, tal vez no lo quiere.
-Nada. Mis compañeras y eso. Ya me voy.-
Dice dándome una leve palmada en el bíceps, siendo amistosa. Pero no quiero que
se vaya. Incluso si va a decir que lo quiere o que quiere llorar por él, algo
dentro de mí me obliga a buscar su mano.
-Jane.- La
atraigo hacia mí con fuerza, haciendo que choque conmigo sin querer. -Tengo que empezar a medir cuánto pesas en joules
para jalar tu mano.- A Jane le da risa eso y yo sonrío. -¿Cuál es el problema?-
digo poniendo una voz de burla, aunque siento que se me acelera el corazón.
-¿Finalmente estás pensando en tirar a Harry a la basura y no sabes si hacerlo
por mensaje o por buzón de voz?- pregunto irónicamente. Espero que algo de su reacción me de una pista incluso si me odia, pero en vez de enojarse, ella me mira los ojos, como si algo extraño hubiera pasado. -¿Qué?-
pregunto yo riéndome. Noto que ella está pensando, como si ambos intentáramos
leernos el pensamiento simultáneamente. -Es eso. ¿Es eso, no?- Quiere terminar con Harry. -Jane, quieres cortar con
él.-
Jane intenta articular una mentira pero puedo verlo en sus ojos.
-Ya lo sé, Jane, no intentes mentir.- Digo yo con una sonrisa de lado. Ella me mira solo un segundo más.
-Harry no me
gusta y no sé cómo decírselo sin arruin
-¿Hablas en
serio?!- no puedo evitar interrumpirla. Por un momento considero en serio
besarla.
-Sí, hablo en serio. No sé cómo...- no termina su oración y empieza otra. -Louis. ¿Crees que Harry me odie?- me quedo pensando un segundo, sin que me encante la pregunta. Finjo que lo pienso, viendo al horizonte y empiezo a hacer una cara, solo para molestarla. -¡Louis!- me reclama pegándome de nuevo, haciéndome reír.
-No sé, Jane-
(narra Jane)
Louis y yo nos
desviamos de vuelta a nuestras casas para ir a comprar algo en la tienda abierta
24 horas de la gasolinera. Compramos Skittles con el cambio que Louis traía en
el bolsillo de su chamarra, mientras él sigue molestándome de lo de Harry. Es
mejor que Charlotte antier, incluso si encuentra una manera de hacer un chiste
de la situación cada 30 segundos, parece que entiende porqué el asunto no me
resulta divertido. No sé por qué estoy admitiendo esto con Louis pero al menos sé que él no me odia.
-No te
preocupes, Jane, seguro tampoco a él le gustaste tanto en ningún momento.- Me
dice él con una risa.
-Sí, ya sé-
digo yo. Él me mira mal por un segundo.
-Eso era un
chiste...- Dice dándome una palmada en el hombro. Me pienso un momento el
comentario, intentando captar la broma. –Wow, estás mal, eh.- Echo la cabeza
para atrás, como quejándome de todo, intentando no ponerme así con él. Louis me
empuja por el hombro. -Ya dilo, igual ya estás hablando de esto.- Volteo a
verlo y él se encoge de hombros como si estuviera listo para escucharlo, comiendo más skittles.
-No sé,
estoy…- Miro sus ojos, luciendo exactamente de tres colores a la vez. Su
cabello desordenado cayendo sobre estos, despeinado. En verdad no puedo creer
que esto esté pasando. Gesticulo con las manos para hablar. –No es que solo
haya salido con él porque sí. Creí que me iba a gustar más con el Tiempo.- Hago
una pausa, y Louis me ofrece Skittles en mi mano. -Harry sí me gustaba, pero
como alguien que me gustaría ver mientras habla y pasar de largo esos
sentimientos en una semana, ¿entiendes?- Louis se ríe, como sin creer lo mal que
me tiene el asunto.
-Estás loca.-
Dice divertido. Lo miro mal esperando una mejor respuesta.
-¿Algo más?-
pregunto, echándome los dulces a la boca. -¿Consejo? ¿Observación de punto de vista de chico? Tú eres su
amigo.-
-Sabía que
nunca te había gustado- dice Louis riéndose. Yo pongo los ojos en blanco en
serio, molesta de que eso sea lo único que escuchó.
-No dije eso.
Harry sí me gustaba…- Digo pegándole con el hombro. -Me gusta.- Miento un
poco. -Solo dije que tal vez nunca me gustó tanto.-
Aclaro, molesta con él otra vez.
-Mmmm… no te
creo.- Sé que ahora solo está molestándome. –Seguramente nunca te ha gustado
nadie realmente. El hecho de
-Me ha gustado
alguien en serio.- Lo interrumpo.
-Sí, ¿quién?-
pregunta con una risa. Volteo a verlo y por un momento siento que mi corazón se hunde y vuelve a su lugar. “Tú, Louis”.
-Un amigo.-
Digo de mala gana inventando algo y por fin se calla por un segundo. Louis se
ríe y me doy cuenta de que no fue la mejor respuesta.
-Te gustaba
yo.- Dice con una sonrisa insoportable.
-No, Louis. Ya
deja eso.- Digo alejándolo con una mano sin verlo, pensando que ayer estuvo
igual.
-Jane, te
gustaba yo.- dice con una risa. No entiendo si lo piensa en serio o no. Siempre
he creído que Louis ya lo sabía, al menos en parte. Por eso odié que ayer
dijera todo eso en frente de Lottie. –¿Te gustaba verme mientras hablaba?-
-Louis, ¡ya!
No estoy jugando. Estoy teniendo una crisis. ¿Puedes
ser bueno o ya irte?- digo sintiendo que estoy cerca de que él me haga traer lágrimas de frustración a los ojos. Escucho que él se ríe pero no habla y yo suelto un suspiro. Volteo a verlo. –Nunca me has gustado, Louis.- Digo en tono de últimatum
sonando sincera, aunque no lo soy. -Ni siquiera una diminuta partícula de
sentimientos así por ti ¿entiendes?- Nunca he mentido más directamente pero me
da igual. Louis se ríe levantando las manos como en señal de inocencia,
habiéndome hecho enojar otra vez.
-¿Quién te
gustaba?-
Ruedo los ojos
sabiendo que esta no era la conversación que busco tener, pero teniendo que
contestar algo.
-Da igual. Un
compañero, hace años- digo encogiéndome de hombros, pensando en mi leve crush
de secundaria para inspirar mi mentira. Pero sin poder dejar de pensar en Louis.
-¿”Hace años”?
Jane, tu enamoramiento a los nueve no cuenta.-
-No tenía
nueve. ¿Por qué algo de esto es relevante?- pregunto algo harta.
-No es
relevante, solo me da risa.-
-¿Sí? ¿Y a ti
quién te ha gustado de verdad?- digo rodando los ojos empezando a morderme una
uña, solo por estrés. Louis no contesta por un momento y noto que eso es raro.
Volteo a verlo casi divertida.
-Nadie.- Dice
encogiéndose de hombros, como si él estuviera por encima de un sentimiento así.
Volteo a verlo a los ojos y niego con la cabeza sabiendo que es un mentiroso.
–Es verdad, Jane. Nadie.- Afirma sabiendo lo que estoy pensando.
-Seguro,
Louis- Yo me río por primera vez en un rato. -Casi suenas enamorado.- Digo
molestándolo.
-“Enamorado”-
pone comillas como burlándose. Lo miro un momento más, notando un sentimiento que intenta esconder en sus ojos, sacándome una media sonrisa.
-¿No te gusta
Sophie de nuevo, o sí?- Louis se me queda viendo un momento como intentando
saber si hablo en serio.
-¿Por qué?
¿Porque nos besamos por dos segundos?- sonríe burlándose de mí.
-Para ser
dos segundos, parecías bastante interesado.- Digo regresando el tono de burla,
recordando como la besaba: igual que siempre la besó.
-¿Pusiste
atención?- pregunta molestándome.
-Estaban justo
en frente de mi cara.- Afirmo poniéndole una cara interrogante.
-Mmh… ¿Son celos?-
-Por favor.- Digo sarcástica. -Yo sé cómo besas, Louis.- Ruedo los ojos, empujándolo para alejarme un poco.
-¿Y?- pregunta
divertido, buscando mi opinión al respecto y yo niego con la cabeza, intentando no sentir nada. El hecho de que Louis y yo sepamos a
qué saben los labios del otro no ha dejado de ser raro. Evito voltear a verlo
mientras él me molesta intentando encontrar mi mirada y yo lo alejo. Aunque el
beso ahora parece una tontería entre los dos, aún es extraño pensar que él y yo
nos conocemos en ese nivel. Y que pasó más de una vez. Volteo a verlo,
recordando el casi-beso del baile que aún no deja de avergonzarme. -¿Qué, Jane?- Está empujando un límite y los dos lo sabemos pero solo me río de él intentando no lucir afectada.
-Que eres
pésimo.- Digo alejándolo de mí, haciendo que se ría, aun burlándose de
mí.
-No es cierto.
Te gustó.-
-A ti te gustó.
Tú eres el que tardó años en abrir los ojos después.- Cruzamos otra calle,
llegando por fin a nuestra cuadra.
-Lo recuerdas demasiado bien como para que pienses que fue “pésimo”, Jane.- Comenta desordenando mi cabello con una casi-caricia brusca. –Puedes admitir que te gustó, no te juzgo. Además ya lo sé, podía notarlo mientras pasaba
-Ya déjalo, Louis.- Ruedo los ojos decidiendo no seguir esa conversación. Me mira y yo le regreso el favor de despeinarlo, cosa
que normalmente no hago pero intentando salvar mi orgullo. Louis me aleja
también. -Solo tengo buena memoria. Más de las experiencias traumáticas como esa.- Afirmo haciéndolo reír. -Además- continúo decidida a no dejarlo ganar. –Estás desviando la
conversación. ¿Si no te gustó Sophie “en serio”, entonces en quién estabas
pensando?-
-Dije que
nadie.-
-Tú empezaste. Estoy segura de que tenías a alguien en mente.- Él voltea a verme
divertido, sabiendo que tengo razón y que él fue obvio. -Debiste solo mentir y
decir que alguien te gustó en secundaria.- Digo con una risa.
-¿Mentiste?-
Reclama empujándome por el hombro. Yo niego con la cabeza, luciendo lo más
sincera que puedo. Es verdad que alguien me gustaba mucho a los 13 años y eso
ya se siente como demasiada honestidad. Louis detiene el balón con un pie cuando
estamos a la altura de nuestras casas, y lo patea con práctica al costado de su
casa haciendo que se quede en el pequeño patio de atrás. -¿Cómo se llamaba tu
amigo?-
-No te voy a
decir.- Decido con una risa. -Fue hace como tres años. Se cambió de escuela, da
igual.- Aunque todo eso es verdad, sé que sigo mintiendo porque quien me ha
gustado más, está mirándome a los ojos.
-Bien.- Louis
se sienta a mi izquierda en la banqueta, y yo hago lo mismo. -Tal vez a mí me
gusta alguien en este momento...- No puedo evitar hacer una mirada escéptica ante
eso. –O tal vez es alguien de cuando tenía 15.- Ruedo los ojos entendiendo que
está jugando conmigo. –…o tal vez me gusta una amiga.- Dice copiándome a mí
hace un momento, riéndose. Lo miro a los ojos, retándolo un poco ante su burla.
Louis extravía su mirada un momento en mis labios y vuelve a mis ojos, creando
un hueco en mi estómago, pero sé que está
intentando molestarme, como esa vez en Navidad. Lo miro a los ojos y no me alejo, para no darle la satisfacción, pero mi
corazón se detiene un segundo cuando se acerca más, inclinándose claramente
hacia un beso y yo me alejo, poniendo una mano en su hombro.
-Louis- digo
algo molesta. Lo miro confundida, alejándolo más, aún con un rastro de mi buen
humor en mis labios, pero sintiendo mi corazón golpear mi pecho.
-Estoy jugando.- Dice como sorprendido de que no entienda su humor y pone su mano sobre mi
hombro, sacudiéndome. Yo ruedo los ojos intentando no matarlo. – No iba a
hacerlo, relájate.- Dice rodando los ojos, y yo hago lo mismo.
–No hagas eso.- Le advierto quitándome su mano de encima. -¿Quieres hacerme
enojar?- pregunto recordando que él sabe cuánto me molestó que hiciera eso en
Diciembre.
-¿En este
momento?- yo lo miro molesta y él se ríe. -Puedes calmarte, Jane.-
-Si lo haces de nuevo, te voy a golpear.- Louis asiente con la cabeza sin tomárselo en
serio, incapaz de que algo de lo que digo le quite su actitud despreocupada.
–Hablo en serio.- Digo dándole una
muestra de un leve puñetazo catártico en la pierna.
-Como digas.-
Dice él sobándose la pierna.
–Además, Harry
te mataría.- Comento con una casi risa estando segura, solo para molestarlo aunque no me guste la idea.
-Wow, tienes
un novio.- Dice como con sarcasmo, rodando los ojos.
-Y tendría
razones para matarte, Louis.-
-¿Por qué? ¿Porque
son novios aunque él no te guste?-
-¿La verdad? Igual es mi novio.- Me molesta que él use lo que acabo de contarle en mi contra. -Podría intentar que Harry y yo funcionáramos.- Sugiero solo para regresarle el favor de enojarme.
-Bien. Tal vez Harry me mataría a mí, pero creo que tú morirías de culpa antes de que él pudiera si
quiera reclamártelo.- Hago una cara pensando que tiene razón. Louis suelta un
suspiro y empieza divertido: –Tenía una medio novia a los quince. Estuvimos juntos varios meses…-
Volteo a verlo incrédula de lo descarado que es Louis y del desorden de su conversación, sabiendo
que ahora está hablando de quien “le gustaba en serio”. -Fue bastante sexy, para ser
sincero.- Suelto una risa.
-Bien por ti, Louis.- Digo palmeando su espalda, ahora usando el turno de burlarme de él. –Bastante sexy.-
-Lo fue, podrías preguntarle a los demás.-
-No, gracias.- Él se ríe un poco. Comemos los últimos Skittles y por un momento no hablamos. Arrugo la envoltura dentro del bolsillo de mi pantalón y de nuevo no puedo dejar de pensar en Harry. Suelto un suspiro más molesta conmigo misma. ¿Cómo terminé saliendo con el mejor amigo de alguien que me gustaba?
-¿Sigues pensando en eso?- Louis casi lee mi mente. -Jane. Deja de
pensar en ti.- Suelta sonando molesto conmigo. Lo miro
confundida, sin entender si solo me quiere hacer enojar o si lo dice en serio.
–Estás tan metida en ti que piensas que lo que tú has hecho es lo peor
humanamente posible: Oh, no! Saliste con él aunque no estabas segura de lo que
sentías.- Dice con sarcasmo. Yo me encojo de hombros a punto de contestar.
–Jane. ¿No Harry besó a alguien más y te mintió? ¿Y te ha involucrado en
múltiples problemas con otras personas? Te mete en situaciones donde tú nunca
estarías de no ser por él. Y él ni siquiera…- Louis se encoge de hombros,
dejando de mirarme. -No sé, todo eso.- Yo me quedo pensando un momento, queriendo que él tenga razón.
-Ya. Solo estoy molesta conmigo. Me siento culpable.- Digo harta. –Harry me importa... no quiero que dejemos de ser amigos.-
-A Harry se le va a pasar, Jane.- Siento cómo me empuja por el hombro. –¿Quién lo hubiera dicho? Jane: a player.- Me dice sin poder evitar una risa. Yo niego con la cabeza, aunque sé que lo dice en broma. Lo miro sin poder dejar de estar preocupada, pero más tranquila con el desinterés con el que habla. Me mira y niega con la cabeza riéndose, buscando que yo ya deje de estar así. Pasa su brazo sobre mi hombro con una mezcla de resignación y empatía y me acerca a él, soltando un suspiro. -Si eso es lo que te preocupa, seguro puedes arreglar tu tonta amistad con Styles.- Lo miro un momento notando que no es un chiste. –Estoy haciendo mi parte del trabajo de caridad, Jane. No tienes que dar gracias.-
-Sigue fingiendo que me odias, Louis.- Él solo me acerca a él y yo suelto un suspiro dejando que me abrace, recargándome en su hombro y el hueco de su cuello. Huele igual que siempre y decido bajar la guardia, aún sabiendo que hay posibilidades de que la próxima vez que nos veamos estemos peleados de nuevo.
-Preguntaste si podía no portarme como un tarado...- noto que él usa las palabras exactas que escribí en mi cuarto. -¿Qué opinas?- Levanto mi mirada confundida para atrapar la suya, que ya estaba buscándome y recuerdo que no borré el último mensaje que escribí. Siento que casi podría ponerme roja de la pena pero logro detenerme aunque tengo que cerrar los ojos por un momento tragándome la pena. Él se ríe, sabiendo que no quería mandar eso.
-Opino que no solo te portas como un tarado. Lo eres.- Digo con una risa en la voz, intentando sonar a que no me importa. Louis se ríe de nuevo, sabiendo que intento actuar calmada y le ruedo los ojos. Él se hace el chistoso al respecto, pero sé que le importó el mensaje tanto como para salir y tener toda esta conversación. Casi está pidiendo disculpas por cómo se porta todo el Tiempo y odio que no baje su orgullo medio segundo para admitirlo y ya.
-¿Por qué piensas en mi a la 1am?-
Suelto un suspiro, odiándome por ser tan descuidada. Aunque parte de mí me agradece haber mandado el mensaje.
-Probablemente tú piensas en mí todo el día.- Digo para terminar de molestarlo y solo escucho que le hace gracia cuando contesto enojada. Puedo oler su desodorante y el mío al mismo Tiempo, y él pasa las yemas de sus dedos por mi frente, apartando mi pelo detrás de mi oreja. Luego avienta lejos una hoja de pasto que yo tenía en el cabello. Nos quedamos así un momento, mientras me recargo en su clavícula y puedo sentir los latidos del corazón de Louis, yendo un poco más rápido que el mío.
-Louis.- Él me
hace saber que escucha con un ruido. –No se lo digas a nadie. Lo de Harry.-
-Ya le mandé
un mensaje a todos- murmura con un deje de risa. Yo pongo los ojos en blanco
aunque no me ve. -No seas tonta, Jane. Yo guardo el secreto, tú corta con tu
novio.- Odio que confío en él. –Podrías cortarlo hoy.-
-No va a
pasar.-
-Mañana.-
-Louis.- Siento su risa. –Ya cállate.-
______________________________________________________________
Omg, i hope you liked it!!!! Me vicié tanto que ni siquiera la escena de Jo y Laurie me hacía sentir nada lol. Who wants louis & jane to be friends again????? leave me a comment, i am exhausted
PD: all along de louis (unreleased), that thing hit as hard as his 2009 covers, i died ajajaj anywaaay. xoxo


