viernes, 28 de junio de 2013

Capítulo 1



(primer día de clases, narra Charlott)
Me despierto con pesar de que las vacaciones hayan acabado. Voy a mi baño y me miro al espejo: mi pelo se esponjo mucho. Sin más, me meto a la regadera. Me baño, me visto y me peino. Mi hermanito, James, está molestando como de costumbre. Más tarde me subo a mi coche con mi mamá. Todo está muy obscuro por el horario de verano.  Llego a la escuela, Allie ya llego, como de costumbre Jane va a llegar tarde. Rápidamente  Allie me mira, corre hacia mí y me abraza, demasiado fuerte para ser cierto.
-¡¡Charlott!!- me grita todavía, abrazándome y lastima mi oído
-hola Allie-le digo yo atarantada .-¿cómo estas?-
-¿bien, y tú?-
-bien- miro el rostro de Allie, cuanto quiero a esa niña
-¿a dónde fuiste de vacaciones?- le pregunto
-a ningún lado- era de esperarse
-¿y Jane?-
-aun no llega-
Eso también era de esperarse, pienso mientras miro a mi alrededor. A la primera mirada veo que ha llegado Paul, Meg, Joanna, y Mark. Pero era obvio que Jane aun no habría llegado.
-bueno sinceramente no esperaba verla todavía, es la niña retrasada- digo refiriéndome a que siempre llega tarde, pero Allie y yo empezamos a carcajearnos cuando nos damos cuenta de que sonó a que era una retrasada mental.
(quince minutos más tarde, narra Jane)
Salgo algo enojada porque es primer día de clases y ya se me hizo tarde pero creo que el mal humor se me quitara al llegar a la escuela. Entro a la escuela y todos me sacan por lo menos media cabeza. No veo a nadie y comienzo a ponerme nerviosa, no quiero quedarme sola en este mar de espaldas. De repente alcanzo a distinguir a Meg  e intento buscar a las demás. Ahí está Allie. Camino hacia ella alegremente pero mi sonrisa desaparece al ver a Charlott. No es ella la que me molesta, es.... Andrew. Lo odio con cada célula de mi cuerpo, me hacia bulling en kínder.  La está abrazando por la cintura, son novios desde hace más de un año, al principio no me importo, pensé que no durarían más de dos meses.  Están platicando... se ven tan felices, luego Allie les dice algo y Andrew besa la mejilla de Charlott  haciendo que se ponga roja, al menos me alegro por ella.  Camino hacia ellos.
-¡¡holaa!!-
- ¡te extrañe!-dice Allie mientras me abraza
-¡Jane!-dice Charlott mientras se le escapa a Andrew  para abrazarme también.
-hola-le digo a Andrew fríamente
-hola- me responde el del mismo modo
Veo como su mano busca la de Charlott  escurridizamente y cuando la encuentra sonríe.  Hago una mueca,  él la noto, lo sé porque ahora la está abrazando.  Vuelvo a hacer una mueca y se las ingenia para tomarla por la cintura, vuelvo a hacer una mueca y él le da un beso en la mejilla. Prácticamente estamos jugando, es un juego que me asquea y a él le encanta. Vuelvo a hacer una mueca y se inclina para besarla... no creo que se atreva o más bien espero que no se atreva. Giro mi cabeza bruscamente para no mirar. Oportunamente llega Meg:
-¡hola niñas!- dice interrumpiéndolos. Gané el juego... al menos esta ronda.
-hola Meg- digo alegremente y la abrazo. Pasa lo mismo con Allie pero no con Charlott, Andrew no la piensa soltar haciendo que Charlott y Meg solo se puedan saludar de beso. Es un punto para el en la nueva ronda.
(narra Allie)
A toda la generación nos llevaron a un salón gigantesco, había como veinte personas a las que no conozco. Ahí nos dijeron nuestros grupos. Charlott  quedo con Gorge, yo con Jane y todos los demás en el "a". Las cosas pudieron haber salido mejor, pero bueno. Jane y yo salimos rápido cada vez que toca el timbre. Veo que Andrew hace lo mismo y busca a Charlott, pero Charlott nos busca a nosotras. Ya es hora de la salida y ha comenzado a llover.
El transporte llego tarde por mí como siempre. Llegando a mi casa mi mama arruina más mi día:
-¿Allie?
-¡mande!- le grito desde la cocina
-vamos a ir a la casa de la amiga de tu tía, ¡cámbiate!-
¡Ugh! lo había olvidado. No es que la Sra. Horan me caiga mal pero es tan aburrida. Hace más de dos años que no la veo y además mi último recuerdo de una visita a su casa no es muy bueno: estuve jugando a las escondidillas con su hijo hasta que me caí por las escaleras.
-¡no pienso ir!  ¡no iré!- grito
-no te estoy preguntando Allie, ve a cambiarte, salimos en quince minutos- me dice mi mama.
Subo a mi habitación resignada, pateo la ropa que está en el suelo buscando mis jeans. Ahora abro mi cajón y saco mi blusa azul marino. Me visto y me pongo mis converse negros. Voy al baño y me cepillo el pelo para no verme tan desaliñada. Subo a mi coche, en todo el camino no hablo con mamá para que vea que estoy enojada. Llegamos: es una linda casa. La puerta es grande y de cada lado tiene ventanas altas. Tiene paredes blancas y un bonito pórtico. En el segundo piso justo arriba de la puerta hay una ventana circular, es muy elegante. Tiene un precioso jardín lleno de tulipanes de muchos colores, de pensamientos y de nomeolvides azules. Supongo que se cambiaron de casa en los últimos dos años porque no recordaba su casa así. Nos estacionamos y mi mama toca el timbre.
-¡voy!-suena una voz de hombre. Supongo que es el hijo de la Sra. Horan. ¡Cómo se llamaba? N… N…. intento recordar pero no lo consigo. Tiene bonita voz. Puedo escuchar como sus pasos se acercan a la puerta y luego la abre.
-hola Niall-dice mi mamá al verlo
-hola Sra.- dice el mientras la saluda de beso- hola Rosallie- dice dándome un beso a mí también, me siento un poco mal. Él se acuerda de mi nombre pero yo no me acordaba del suyo, por suerte mi mama ya lo dijo.
-Hola Niall-
-pasen  por favor- dice él
Hay varias señoras, como unas nueve sin contar a mi mama.
-¡Allie! ¿Cómo estas nena?- me dice mi tía abrazándome.
-Bien, gracias tía-
-Rosallie, hace siglos que no te veía. Qué bueno que pudiste venir- me dice la Sra. Horan
 Ahora voy a saludar a las demás señoras. Esta mi otra tía, pero a las demás no las conozco.
-¿quieres subir Rosallie? Puedes ver la televisión si quieres- me dice la Sra. Horan
-mmmhhhh…. Si, gracias- digo yo
Niall me hace una seña para que suba las escaleras. Todo es muy elegante, el piso es de mosaico blanco, como imitación de mármol. Las escaleras son de caracol y tienen ventanas alrededor por las que se ve caer la lluvia. Llegamos a una sala de estar.
-siéntate- me dice Niall. Me limito a sonreírle y sentarme junto a él.
-mmmhhhh… ¿qué quieres ver?-
-lo que a ti te guste-
-no, tú decide-
-lo que sea está bien- Nial se me queda viendo y luego apaga la televisión.
-mejor hablemos- dice el acomodándose en el sillón y comienza a reír un poco- no nos vemos desde que te caíste por las escaleras- entonces, yo también me rio.  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario