(primer
día de clases, narra Charlott)
Me despierto
con pesar de que las vacaciones hayan acabado. Voy a mi baño y me miro al
espejo: mi pelo se esponjo mucho. Sin más, me meto a la regadera. Me baño, me
visto y me peino. Mi hermanito, James, está molestando como de costumbre. Más
tarde me subo a mi coche con mi mamá. Todo está muy obscuro por el horario de
verano. Llego a la escuela, Allie ya
llego, como de costumbre Jane va a llegar tarde. Rápidamente Allie me mira, corre hacia mí y me abraza,
demasiado fuerte para ser cierto.
-¡¡Charlott!!-
me grita todavía, abrazándome y lastima mi oído
-hola Allie-le
digo yo atarantada .-¿cómo estas?-
-¿bien,
y tú?-
-bien-
miro el rostro de Allie, cuanto quiero a esa niña
-¿a dónde
fuiste de vacaciones?- le pregunto
-a ningún
lado- era de esperarse
-¿y Jane?-
-aun no
llega-
Eso
también era de esperarse, pienso mientras miro a mi alrededor. A la primera
mirada veo que ha llegado Paul, Meg, Joanna, y Mark. Pero era obvio que Jane aun
no habría llegado.
-bueno
sinceramente no esperaba verla todavía, es la niña retrasada- digo refiriéndome
a que siempre llega tarde, pero Allie y yo empezamos a carcajearnos cuando nos
damos cuenta de que sonó a que era una retrasada mental.
(quince
minutos más tarde, narra Jane)
Salgo
algo enojada porque es primer día de clases y ya se me hizo tarde pero creo que
el mal humor se me quitara al llegar a la escuela. Entro a la escuela y todos
me sacan por lo menos media cabeza. No veo a nadie y comienzo a ponerme
nerviosa, no quiero quedarme sola en este mar de espaldas. De repente alcanzo a
distinguir a Meg e intento buscar a las
demás. Ahí está Allie. Camino hacia ella alegremente pero mi sonrisa desaparece
al ver a Charlott. No es ella la que me molesta, es.... Andrew. Lo odio con
cada célula de mi cuerpo, me hacia bulling en kínder. La está abrazando por la cintura, son novios
desde hace más de un año, al principio no me importo, pensé que no durarían más
de dos meses. Están platicando... se ven
tan felices, luego Allie les dice algo y Andrew besa la mejilla de
Charlott haciendo que se ponga roja, al
menos me alegro por ella. Camino hacia
ellos.
-¡¡holaa!!-
- ¡te
extrañe!-dice Allie mientras me abraza
-¡Jane!-dice
Charlott mientras se le escapa a Andrew para abrazarme también.
-hola-le
digo a Andrew fríamente
-hola-
me responde el del mismo modo
Veo como
su mano busca la de Charlott escurridizamente y cuando la encuentra sonríe. Hago una mueca, él la noto, lo sé porque ahora la está
abrazando. Vuelvo a hacer una mueca y se
las ingenia para tomarla por la cintura, vuelvo a hacer una mueca y él le da un
beso en la mejilla. Prácticamente estamos jugando, es un juego que me asquea y
a él le encanta. Vuelvo a hacer una mueca y se inclina para besarla... no creo
que se atreva o más bien espero que no se atreva. Giro mi cabeza bruscamente
para no mirar. Oportunamente llega Meg:
-¡hola
niñas!- dice interrumpiéndolos. Gané el juego... al menos esta ronda.
-hola Meg-
digo alegremente y la abrazo. Pasa lo mismo con Allie pero no con Charlott,
Andrew no la piensa soltar haciendo que Charlott y Meg solo se puedan saludar
de beso. Es un punto para el en la nueva ronda.
(narra Allie)
A toda la generación nos llevaron a un
salón gigantesco, había como veinte personas a las que no conozco. Ahí nos
dijeron nuestros grupos. Charlott quedo
con Gorge, yo con Jane y todos los demás en el "a". Las cosas
pudieron haber salido mejor, pero bueno. Jane y yo salimos rápido cada vez que
toca el timbre. Veo que Andrew hace lo mismo y busca a Charlott, pero Charlott
nos busca a nosotras. Ya es hora de la salida y ha comenzado a llover.
El transporte llego tarde por mí como
siempre. Llegando a mi casa mi mama arruina más mi día:
-¿Allie?
-¡mande!- le grito desde la cocina
-vamos a ir a la casa de la amiga de tu
tía, ¡cámbiate!-
¡Ugh! lo había olvidado. No es que la Sra.
Horan me caiga mal pero es tan aburrida. Hace más de dos años que no la veo y
además mi último recuerdo de una visita a su casa no es muy bueno: estuve
jugando a las escondidillas con su hijo hasta que me caí por las escaleras.
-¡no pienso ir! ¡no iré!- grito
-no te estoy preguntando Allie, ve a cambiarte,
salimos en quince minutos- me dice mi mama.
Subo a mi habitación resignada, pateo la
ropa que está en el suelo buscando mis jeans. Ahora abro mi cajón y saco mi
blusa azul marino. Me visto y me pongo mis converse negros. Voy al baño y me
cepillo el pelo para no verme tan desaliñada. Subo a mi coche, en todo el
camino no hablo con mamá para que vea que estoy enojada. Llegamos: es una linda
casa. La puerta es grande y de cada lado tiene ventanas altas. Tiene paredes
blancas y un bonito pórtico. En el segundo piso justo arriba de la puerta hay
una ventana circular, es muy elegante. Tiene un precioso jardín lleno de
tulipanes de muchos colores, de pensamientos y de nomeolvides azules. Supongo
que se cambiaron de casa en los últimos dos años porque no recordaba su casa así.
Nos estacionamos y mi mama toca el timbre.
-¡voy!-suena una voz de hombre. Supongo que
es el hijo de la Sra. Horan. ¡Cómo se llamaba? N… N…. intento recordar pero no
lo consigo. Tiene bonita voz. Puedo escuchar como sus pasos se acercan a la
puerta y luego la abre.
-hola Niall-dice mi mamá al verlo
-hola Sra.- dice el mientras la saluda de
beso- hola Rosallie- dice dándome un beso a mí también, me siento un poco mal. Él
se acuerda de mi nombre pero yo no me acordaba del suyo, por suerte mi mama ya
lo dijo.
-Hola Niall-
-pasen
por favor- dice él
Hay varias señoras, como unas nueve sin
contar a mi mama.
-¡Allie! ¿Cómo estas nena?- me dice mi tía
abrazándome.
-Bien, gracias tía-
-Rosallie, hace siglos que no te veía. Qué
bueno que pudiste venir- me dice la Sra. Horan
Ahora voy a saludar a las demás señoras. Esta
mi otra tía, pero a las demás no las conozco.
-¿quieres subir Rosallie? Puedes ver la
televisión si quieres- me dice la Sra. Horan
-mmmhhhh…. Si, gracias- digo yo
Niall me hace una seña para que suba las
escaleras. Todo es muy elegante, el piso es de mosaico blanco, como imitación
de mármol. Las escaleras son de caracol y tienen ventanas alrededor por las que
se ve caer la lluvia. Llegamos a una sala de estar.
-siéntate- me dice Niall. Me limito a
sonreírle y sentarme junto a él.
-mmmhhhh… ¿qué quieres ver?-
-lo que a ti te guste-
-no, tú decide-
-lo que sea está bien- Nial se me queda
viendo y luego apaga la televisión.
-mejor hablemos- dice el acomodándose en el
sillón y comienza a reír un poco- no nos vemos desde que te caíste por las
escaleras- entonces, yo también me rio.
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