jueves, 23 de octubre de 2014

Capítulo 28

(narra Allie)
Despierto cansada cuando Moppy, mi gato, llega a acurrucarse junto a mí. Ayer me dormí como a las dos hablando por teléfono con Harry mientras él le daba vuelta al mismo asunto una y otra vez hasta que dijo <<lo siento, debes estar muriéndote de sueño…lo siento Allie, me perdí hablando. Ve a dormir pequeña>>. Es domingo y seguro mi mamá sigue dormida, apenas deben ser las ocho. No quiero pararme, ¿por qué lo haría? El timbre suena…¿QUIÉN CA**JOS VIENE A LAS OCHO DE LA MAÑANA? No me levanto, pero después de un minuto vuelven a tocar. Moppy me mira preguntándome con la mirada: “¿no vas a abrir?”. Paso mis manos por mi cara y suelto un suspiro, o mejor dicho un bufido. Vuelvo a  ignorar el timbre pero un momento después ahí está el molesto sonido de nuevo. Me siento en mi cama y me paro lentamente escuchando los suaves maullidos de mi gatita quedándose atrás. Bajo las escaleras y abro la puerta. Jane está sentada de espaldas a mí en el pórtico con las mano entrelazadas sobre sus piernas. Parece que tiene algo de frío, diciembre llegará en un par de semanas. Su cabello está mojado y lo tiene todo sobre uno de sus hombros, se acaba de bañar.
-hola- me anuncio mientras me recargo en el marco de la puerta
-ah…- dice girándose para verme y me mira de pies a cabeza. Se ríe y se para –hola-
-¿qué haces aquí?-
-quería verte- me dice encogiéndose de hombros mientras mete las manos en los bolsillos de su chamarra verde olivo que usa casi siempre. No es exactamente una chamarra, tal vez una cazadora o un rompevientos –ven a mi casa, ¿sí?-
-¡¿ahora?!- reclamo un poco
-ve en…media hora. Te espero allá- dice volteándose y bajando los escalones del pórtico.
-¿hablas en serio?- digo con toda la flojera que puedo expresar en palabras. Se gira a mí y asiente con la cabeza. Sigue caminando hasta llegar a la banqueta y yo cierro la puerta. Estúpida Jane. Subo las escaleras corriendo y decido meterme a bañar.
(narra Jane)
-¿hablas en serio?- qué berrinchuda es Allie. Asiento con la cabeza y camino hasta la banqueta hasta escuchar que Allie cierra la puerta detrás de mí. Me río un momento, espero que todo salga bien, Allie es tan floja que podría solo no ir o rendirse después de un rato y echarlo todo a perder. Tomemos en cuenta que es tan infantil como yo…creo que le gustará. Escucho el motor de un coche y una camioneta se detiene justo frente a mí. La puerta del lado del copiloto se abre y rodeo el auto hasta llegar allá. Me siento como un espía. <<qué tonta eres Jane>> pienso para mí misma. Me subo y cierro la puerta.
-dijo que sí- le digo mientras él arranca
-bien- dice Niall riendo. Aparta una mano del volante y ofrece su mano para que las choquemos. Correspondo a su gesto. -¿crees que funcione?-
-lo más probable- contesto. Niall tamborilea sobre el volante con sus dedos, está emocionado. Me inclino hacia delante y tomo las notas que descansan sobre el tablero del coche junto con varias cosas que hemos traído. Admiro el trabajo que hizo Rebecca, le pedí ayuda con esto hace poco y tuve que insistir para que aceptara. No me quería ayudar porque le parecía tonta la idea. Todas las notas son diferentes, diferentes colores, diferente tipo de letra. Niall me dijo lo qué debían decir cada una y ella solo lo transcribió en bonito. No me costaba nada hacerlo yo misma, pero a ella le quedó mejor de lo que me pudo haber quedado a mí, sabe dibujar y tiene linda letra.
Niall se estaciona frente a mí casa porque el espacio que hay entre mi casa y la barda que separa mi pequeño jardín de él del vecino está ocupado por el coche de mis papás. Nos bajamos del coche. En la mano llevo la primer nota: destinada para estar en mi casa.
-¿quieres pasar en lo que da la hora?- pregunto a Niall.
-sí-  dice.
-¡ya llegue!- grito al entrar
-¡hola nena!- suena la voz de mi mamá.
-¿quieres tomar algo? Tenemos como veinte minutos antes de que nos tengamos que ir-
-estoy bien- rechaza Niall mi ofrecimiento
-voy por masking tape- digo dándome vuelta hacia las escaleras
-te acompaño- dice siguiéndome. Subimos las escaleras, justo en frente está el cuarto de Rebecca. Su cuarto es como una cueva, se la pasa escuchando música y tiene las cortinas cerradas. En el fondo está ella en su cama usando su celular. Es temprano, todavía falta como media hora para las nueve. –hola Becca- la saluda Niall desde afuera
-hola Niall- le dice ella desde su desordenado cuarto, me atrevería a decir que es aún más desordenado que el de Harry. Entro a mi cuarto y me acerco hasta mi escritorio buscando el masking tape. Niall entra y se tira al piso.
-¿qué haces?-
-me gusta tu cuarto-
-¿por eso vienes tan seguido?- digo refiriéndome a todas esas tardes entre semana cuando Niall simplemente no está de humor para hacer la tarea (o sea casi siempre) y viene para acá sin avisar…aunque yo también voy a su casa sin avisar.
-sí- contesta él riéndose.
-eres raro-
-tú eres la persona más rara que he conocido- pienso contestarle que él también pero no es cierto, mi hermana y Allie son más raras que él. Tomo el masking tape de mi escritorio y me volteo a la ventana de mi balcón, está abierto pero no salgo. Me quedo ahí, viendo la casa de Lou…si no fuéramos vecinos no me gustaría tanto, eso es seguro. Viendo su casa así me siento tan patética. Pero es que…wow. –Jane- susurra Niall en mi oído -no seas tan estúpida, deja de pensar en él por un segundo- siento como mi corazón se acelera y me sube el calor hasta la mejillas. Hace bastante tiempo que no me sonrojaba. Miro al suelo.
-cállate Niall-. él se empieza a reír de mí.
-ya te imagino “me encanta cuando finge que le gusto” “cuando me dice linda…”-
-¡Niall! hablo en serio, ya cállate- digo aún  sonrojada mientras empujo uno de sus hombros con mi mano derecha
-un día se va a fijar en ti…es más, antes del baile Louis Tomlinson será todo tuyo-
-Niall, el baile es en dos semanas-
-no, mí baile es en dos semanas, el tuyo es en tres- son dos bailes. Primero el de la escuela de los chicos, a ese no iré obviamente. Charlotte va porque Lou la invitó, Allie va con Niall, Meg con Phillip, creo que Julieth irá con Zayn (aunque ella no sabe que es último recurso ya que Charlotte no aceptó), y Harry irá con una chica más grande que él (Phillip apostó con Harry: si Harry no se atrevía a pedirle a una de último año que fuera al baile con él, Harry tendría que pagarle. Si se lo preguntaba, Phillip tendría que pagarle a él. Digamos que Harry ganó cinco libras gratis). El baile de nuestra escuela es en tres semanas, no sé si iré, estaría sola.
-de todos modos, en tres semanas Lou no cambiará de opinión, somos demasiado amigos para que me vea como algo más-
-¿entonces cómo a ti te puede gustar?-
-porque yo fui tonta- le digo riéndome–y ya deja de decir que me gusta- lo regaño y salgo de mi cuarto. Escucho que Niall se ríe y me sigue. Vamos a la planta de abajo hasta llegar al pórtico. Aún llevo la nota en mi mano, Niall corta un pedazo de masking tape y pego la nota en la puerta
–¿podemos inflar los globos?-
-aja, creo que tengo una bomba para globos- le digo caminando hasta la camioneta –llama a Alice, ¿quieres? Creo que ella la tiene- se ríe y asiente con la cabeza entrando a la casa dejando la puerta abierta -¡Niall!- lo llamo –las llaves- saca las llaves de su bolsillo trasero y me las lanza con cuidado. Las cacho y abro la camioneta. En el tablero hay como diez bolsas de globos de colores, las tomo y las tiro en el suelo del pórtico. Abro la primera y llega Niall con Alice. Se despertó hace un rato cuando me fui a casa de Allie pero sigue en pijama. Aún así se ve bien, no entiendo cómo.
-¿qué quieres?- me pregunta Alice con flojera en el umbral de la puerta con Niall detrás de ella, él le saca como veinte centímetros
-la bomba de globos-
-¿cuál de las dos?-
-¿tienes dos?- pregunto sorprendida. Alice asiente con la cabeza y Niall se ríe –trae las dos-. Alice se da la vuelta y sube las escaleras mientras Niall la sigue asiéndole cosquillas.
-¡Niall!- escucho que grita mientras se ríe. Entiendo que la quiera hacer reír, tiene la risa más contagiosa del mundo, parece la de un bebé. Ruedo los ojos mientras me río y un momento después vuelven los dos. –toma- dice tendiéndome la bomba, noto que Niall tiene la otra. La tomo y me siento en el suelo del pórtico. Niall se sienta un escalón abajo y comenzamos a inflar los globos…vamos a tardarnos un rato. –ah, ¿hoy es el día?- pregunta Alice contenta. Los dos volteamos y asentimos al mismo tiempo.
-ven, siéntate nena- dice Niall palmeando la madera del escalón en el que está sentado. Siempre le dice “nena”. Yo le llevo dos años a Alice y él tres. No la trata como a una niña chiquita, más bien la trata con ternura. Alice toma asiento y él le hace plática. -¿crees que va a salir bien?-
-sí- dice encogiéndose de hombros, Niall se ríe y continúa con la conversación:
-¿te cae bien Allie?-
-supongo-  dice y se ríe –es como una prima- ahora ambos se ríen y siguen platicando
……….
 -tenemos dos minutos, debemos irnos- anuncio mientras me paro
-todavía faltan la mitad de los globos- dice Niall
-lo terminan en el coche- dice Alice, suena a que nos está corriendo, pero me causa gracia –llévense las bombas-
-gracias- digo tomando su cabeza y dándole un beso mojado en la frente
-¡Elizabeth!- me regaña usando mi segundo nombre mientras se limpia la baba que dejé muy apropósito para molestarla.
-hay que meterlos a la cajuela- dice Niall refiriéndose a los globos
-Alice, ayuda- le ordeno. Sin decir peros comienza a tomar globos entre sus brazos, creo que le divierte ayudarnos en esto. Niall abre la cajuela y todos comenzamos a llenarla con los globos llenos de aire. Cerramos la cajuela y Niall y yo subimos al coche. Alice nos pasa las otras bolsas de globos y las bombas y cerramos las puertas, Niall baja la ventana.
-Alice encárgate de que todos apaguen las luces ¿quieres? Se supone que no hay nadie en la casa- digo en mi tono de espía y ella asiente con la cabeza
-nena, ¿te despides de Becca por mí?- ella vuelve a asentir con la cabeza –y también de tus papás-
-sí- nos dice –ojalá salga bien- da media vuelta y camina hasta la casa. Me despido con la mano y Niall le sonríe, ella devuelve mi saludo y cierra la puerta. Doy un último vistazo a la nota de la puerta y veo que las luces se van apagando.
-no tarda en llegar- dice Niall y arranca. Damos vuelta en la esquina y unos treinta segundos después me llega un mensaje. <<vi a Allie por la ventana, está en el pórtico, estuvieron a nada>>. Le enseño el mensaje a Niall y me ofrece su mano para que las choquemos como hace media hora.
(narra Allie)
Bajo del taxi y camino hasta la casa  de Jane. En la puerta hay una nota: es una hoja blanca con letras de revistas pegadas, como en las películas de secuestros o algo así. Dice: ve a tu lugar favorito del planeta. Me río un poco y toco el timbre pero nadie me abre. Vuelvo a tocar un par de veces, pero cinco minutos más tarde sé que Jane no me abrirá. Creo que ni siquiera está aquí, quiere jugar conmigo. Vuelvo a reírme y me pongo a pensar cuál es mi lugar menos favorito del planeta, el <<lugar favorito>> debe ser sarcasmo. Sigo pensando: ¿mi casa? No, claro que no. Las casas de Jane, Charlotte, Harry y Niall quedan descartadas. ¿qué otro lugar? ¿un parque, un restaurante?
Es obvio, la escuela. Ahí no puedo ver a Niall y además me aburro como en ningún otro lado. Tengo que pedir otro taxi, perfecto (sarcasmo). Camino un poco por la calle ya que por aquí no pasan taxis hasta encontrar uno. Me subo y le doy la dirección de la escuela.
(narra Niall)
Jane sigue inflando globos mientras yo manejo, las siguientes paradas serán mucho más rápidas. Pero creo que nos quedaremos a ver si Allie llega para cerciorarnos de que está siguiendo las pistas. Son sencillas así que no debe de tardar mucho en descubrir a qué me refiero con cada una. Me estaciono frente a su escuela y Jane me da el masking tape y la siguiente nota. Me bajo y la pego en la puerta del frente. Vuelvo a subir al coche y le doy vuelta a la manzana. Me estaciono en una calle de ahí, pero a una cuadra de distancia, para que no vaya a vernos.
-toma- me dice Jane dándome unos binoculares.
-¿te creíste el rollo de los espías, verdad?- digo riéndome
-mira quien lo dice- dice rodando los ojos señalando el woki toki que tengo en el tablero. Me río y esperamos un rato
Unos quince minutos más tarde un taxi se estaciona frente a la acera y Allie sale de este. Uso los binoculares para verla. Su cabello largo y rubio perfecto. Tiene un estilo despreocupado que me encanta.
-trajiste la cartulina ¿verdad?- pregunto. De su lado derecho Jane saca una cartulina grande y enrollada. Me gustaría quedarme a verla pero nos tenemos que ir.
(narra Allie)
Bajo del taxi y le pido que me espere un momento, no pienso buscar otro taxi, que flojera. No puedo creer que haya otra nota. Ya lo sé, era obvio, pero me divierte que se tome el tiempo de hacer algo así. Miro la nota, está en letra manuscrita y creo que reconozco de quién es. Rebecca. Tiene corazoncitos alrededor, dice:
ahora no es sarcasmo, este lugar sí te gusta. Pistas, tres palabras: dulces, cine, tienda.
Definitivamente creo que esto es más confuso que la anterior. Si dice “cine” entonces no puede ser el cine, nadie sería así de tonto y menos Jane. Supongo que es una tienda porque explícitamente lo dice “tienda”. Dulces y cine…pero no es el cine…y es una tienda.
Blockbuster. Siempre vamos a rentar películas ahí. Subo al taxi y  le digo a dónde ir.
(narra Jane)
Sigo inflando globos y pasándolos a la parte de atrás de la camioneta. Ya me aburrí. Nos estacionamos en Blockbuster y nos bajamos del coche con la cartulina.
-te toca, no pienso preguntar yo- le aclaro a Niall antes de entrar a la tienda, él me hace pucheros pero no pienso ceder. Me río y le digo que no.
-como sea- entramos y nos acercamos al mostrador donde una chica de unos dieciocho atiende.
-hola, buenos días- dice con una sonrisa
-buenos días- contesto yo
-¿qué se les ofrece?-
-¿nos podría hacer un favor?- se nos queda viendo algo confundida –hago una sorpresa para mi novia, necesito dejarle una pista aquí-
-awww- dice ella, yo me río y Niall se sonroja un poco
-¿podemos pegar esto en el mostrador?- pregunto enseñándole la cartulina. Ella se ríe y yo hago lo mismo
-claro- contesta. Niall y yo pegamos la cartulina en la parte delantera de la masa del mostrador  con masking tape.
-gracias- dice Niall
-de qué- dice amable la señorita
-si pregunta algo, tú no sabes nada ¿de acuerdo?- dice él con una sonrisa
-perfecto- damos las gracias de nuevo y salimos.
-dame los sobres- le digo. De su bolsillo saca varios sobres de colores y me los da. Ambos subimos al coche y Niall arranca de nuevo.
(narra Allie)
Me bajo en frente de Blockbuster y busco una pista en la puerta pero no hay nada. Tal vez me equivoqué de lugar…o tal vez está adentro. Entro y no puedo creer lo que veo. Hay un cartel gigantesco en el mostrador. Letras de colores en tercera dimensión. Me tapo la cara con las manos y me acerco para ver qué dice:
pistas: muy grande, lleno de gente.
Me da poco con qué adivinar pero es fácil. Debe ser el centro comercial. La curiosidad me gana y le pregunto a la cajera.
-¿vino una chica castaña…como de mi estatura? ¿habló con usted?-
-¿perdón?-
-mmmhh…¿quién puso este cartel? Es mi amiga-
-perdón, no sé de qué me hablas- frunzo el ceño y salgo para subirme al taxi que me estaba esperando afuera. Me va a cobrar bastante.
-¿ahora a dónde vamos?- me dice el taxista riéndose, he entablado conversación con él desde que me subí en casa de Jane.
-el centro comercial de Wells Street- digo riéndome con él
-¿estás jugando, no? ¿con quién?- dice mientras conduce
-una amiga, es una búsqueda del tesoro, supongo. No me dijo nada-
-pues tu amiga es mañanera-
-lo sé- le digo rodando los ojos
Seguimos hablando un momento hasta llegar al centro comercial, le digo que por favor me espere y acepta alegremente. Me bajo del taxi y entro. No hay nada en la puerta así que sigo caminando buscando alguna pista. No hay nada. Recorro el pasillo de la entrada entre las persona sin ver nada hasta que en una columna veo algo pegado con el inconfundible masking tape de Jane. Se la pasa haciendo tonterías con él en clase. Es un sobre color morado de unos diez por quince centímetros. Lo despego y lo abro. Un pedazo de hoja. En letras sencillas y mayúsculas dice: DEBES. Solo eso. Le doy vuela pero lo único que encuentro es un número uno anotado en la parte de abajo. Lo guardo en el bolsillo del pantalón y sigo caminando. Después de unos cinco minutos de caminar, en una banca veo pegado un sobre verde. Me acerco y lo despego. La hoja de adentro dice: IR. Un número dos se ve en la parte de atrás. Sigo caminando abriéndome paso entre algunas personas pero no encuentro nada. Pasan diez minutos, luego quince. En un costado de las escaleras eléctricas veo otro sobre. Este es azul: ESTÁS. Lo volteo pero no tiene un tres, es un número cinco. La gente se me queda viendo pero les pongo poca importancia y sigo buscando. Cinco minutos después encuentro un sobre amarillo: DONDE, número cuatro. Noto que algunas personas comienzan a seguirme disimuladamente para ver qué estoy haciendo, me avergüenzo un poco y trato de disimular mis mejillas sonrojadas. En una columna encuentro un sobre rosa: SOLA. En la parte de atrás dice “6, última”. Voy a una banca y saco todos los papeles de mi bolsillo, solo son cinco. Vuelvo a guardarlos y busco el sexto. En una maceta frente a mí hay un sobre naranja. Lo despego y salgo corriendo al taxi, ya que lleva esperándome mucho tiempo.
-hola- digo entrando –perdón por la tardanza, las pistas estaban separadas.- Se ríe y me dice que no importa.
-¿a dónde vamos?-
-aún no sé-. Digo sacando todas las pistas de mis bolsillos, las pongo en orden: DEBES IR A DONDE ESTÁS SOLA. –vamos algo lejos-. Vivo en Enfield Village, está algo lejos de todo, un poco apartado. A unos diez minutos de mi casa queda el bosque, cruzando el río. Ya sé que suena de película, pero bueno, Enfield Village son casi los suburbios. Ahí voy de vez en cuando, cuando quiero estar sola.
…..
Después de veinte minutos llegamos al bosque, decido que es hora de dejar el taxi: mi casa queda a quince minutos a pie y además ya no me va a alcanzar para pagarlo si sigo.
-muchas gracias, ¿cuánto es?- al oír el costo abro los ojos como plato.
-pero  ¿sabes qué? Te bajo dos libras-
-¿qué?-
-sí-
-no, no, no, no, no- le digo –gracias, pero no puedo aceptar…-
-hablo en serio, me caíste bien y me parece gracioso lo que hace tu amiga-
-¿seguro?-
-totalmente-
-muchísimas gracias- digo pagándole y saliendo del taxi
-de qué-
-por todo, gracias, que esté bien-
-igualmente- arranca y suspiro. ¿en dónde se supone que busque? Me refiero a que…el bosque es muy grande. Decido ir al lago, tal vez este en algún árbol de por ahí. Camino por diez minutos y comienzo a buscar, pero no hay nada. Sigo buscando, y buscando. Decido dar vueltas por aquí y buscar en los árboles. Después de quince minutos estoy desesperada. Sin darme cuenta estoy de nuevo en el lago. Me siento en el pasto intentando pensar. Acaricio el pasto debajo de mí. Siento que mi mano toca algo. Lo acerco, es la pista. ¿cómo no la vi antes? Tiene una mancha: las características pisadas de unos converse. Volteo a ver hacia mis pies, llevo mis converse puestos. Fui tan tonta que cuando vine hace veinte minutos que pare justo encima de la pista y no me di cuenta, que estúpida. Leo las estilizadas letras: vuelve a donde empezaste. Pienso si se referirá a mi casa o a casa de Jane, pero ya que mi casa queda más cerca decido ir primero a revisar allá. Corro hasta llegar fuera del bosque y paso por encima del puente que separa Enfield del bosque. Camino unas cuantas calles hasta llegar a mi casa. Estoy exhausta pero no hay nada en mi puerta, entro y voy revisando todas las paredes, no hay nada. Llego al segundo piso y decido entrar a mi cuarto para revisar.
Todo está lleno de globos. Ni siquiera puedo ver el suelo y los globos me llegan por arriba de la rodilla. Comienzo a reírme. Sobre mi cama hay nueve tarjetas blancas y grandes, cada una con una letra y dice: STARBUCKS.
(narra Niall)
Jane y yo llegamos a Starbucks después de inundar el cuarto de  Allie con globos de colores. Nos acercamos al mostrador y pido dos chocolates calientes. Sé que a Allie le gusta y además hoy hace bastante frío.
-¿quieres algo?- le pregunto a Jane
-lo mismo- contesta
Pido un tercer chocolate caliente y luego le digo algunas indicaciones al chico para que no valla a confundir el vaso de Allie.
-gracias por ayudarme Jane-
-fue divertido- me dice –me cuentas la cara que ponga cuando te encuentre aquí-
-okey- digo riendo. Nos entregan las bebidas y las dejo sobre una mesa frente a un sillón.
-bueno, ya me voy- me dice Jane
-te veo el…¿miércoles?- le digo. Louis juega en el equipo de football de la escuela. A veces vamos a  verlo los chicos y yo, o Britt y Wendy. El miércoles es el final de la temporada. Louis va a jugar y nos invitó a todos.
-perfecto- dice con ese brillo que se carga en sus ojos cuando alguien menciona a Louis.
-gracias, en serio- digo abrazándola. Ella se ríe y después de corresponder mi abrazo, sale del local-
(narra Allie)
Entro a Starbucks y busco a Jane entre la gente…pero en vez de ella lo veo a él. Me sonríe y me hace un gesto para que me acerque.
-¿qué haces tú…? ¿y Jane?-
-ella me ayudó mucho pero en realidad fui yo- me dice parándose del sillón en el que estaba sentado. Le sonrío y me sonríe y nos miramos un segundo.

-me da gusto verte- dice abrazándome. Nos sentamos y comenzamos a platicar mientras tomamos el chocolate caliente. Me cuenta desde hace cuánto lleva planeando esto. Me cuenta que Jane le ayudo a escoger los lugares y Becca hizo las pistas. Me dice que Alice ayudó con los globos. Yo le cuento de cómo me fue a mí. De la gente viéndome en el centro comercial, de mi torpeza en el bosque, de cuanto me gustaron los globos. Noto que algo pintado dentro de mi vaso sobresale. Frunzo el ceño y le doy un largo trago al vaso para ver que dice: ¿VIENES AL BAILE CONMIGO?





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ya sé que me tardé tres eternidades en subir este capítulo. Perdón de nuevo, ojalá les haya gustado. XX.

1 comentario:

  1. Awwwwwwwww!!!!! Me encanto!!! Fue tan divertido leerlo! Enserio sentía que yo estaba buscando las pistas XD y lo ultimo!!!! asdfghjkllñ fue hermoso sigue pronto!

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