(narra Louis)
-¿solo soy yo, o sí está loca?-
Charlotte detrás de mí me devuelve a la realidad. Llevo más de dos minutos sin
moverme, observando la puerta por la que acaba de salir mi mejor amiga. Todo
pasó muy rápido, ni siquiera sé qué le dije. Solo estoy seguro de que se fue,
tan hábil y resuelta como siempre, acompañada de un idiota mejor conocido como
Harry Styles, mi mejor amigo. Es como si el hilo de mi cometa se hubiera escapado;
por un momento tengo esa sensación de un cordón en la palma de mis manos que
avanza y avanza sin que lo pueda sostener y de repente llega el final del hilo.
Harry arrastró mi cometa como un travieso ventarrón y cerró la puerta frente a
mi cara.
-no está loca- contesta Allie
–tal vez un tanto confundida-.
-¿confundida?- Charlotte con su
típica risa irónica –más bien tiene doble personalidad.- afirma sin dar lugar a
dudas- Está loca-
-no digas eso Lot-.
-qué dramática eres- reclama la
otra. Luego comienzan a discutir. Algo muy típico de ellas, parecen tres
hermanos gemelos de unos ocho años. Sí, las tres. Con las estúpidas acusaciones
de fondo, comienza una fuga en mi cabeza. Su risa me llega hasta los tobillos,
agua tan delgada que veo mis pies a través de esta. Luego sus ojos, pero no los
recuerdo como “dos lagos azules” o algo así, son un par de obscuras y ásperas
piedras que tienen las propiedades de agujeros negros. Sus toscas cejas, que
cambian tanto que dan risa, sus orejas con un diminuto lunar en la parte de
arriba, sus dedos largos que siempre parecen de un mendigo muriendo de frío,
combinado con su “elegante” cabello que también está a la altura de un
pordiosero. Me río en voz alta al pensarla, casi preguntándome qué encuentro de
bonita en ella. Es rara y simple, y comparada con las otras chicas que me han
gustado ella es…es mi mejor amiga. Ni siquiera la tomo en serio por completo;
la palabra “chica” no parece incluirla, es una niña. Boba y al mismo tiempo tan
inteligente que de vez en cuando no logro contestarle nada. Y la fuga de agua
de mi mente comienza a ahogarme, es demasiado. Me veo a mí mismo nadando sin
aire, ella es demasiado, me ahogo en ella. Ya no respiro y se siente como si
mis pulmones fueran de papel.
El líquido comienza a drenarse de
alguna parte, se comienza a ir y yo me
caigo al suelo tosiendo toda el agua. ¿tosiéndola a ella? El agua desaparece,
Harry se escucha riendo de fondo y en el instante comienzo a sentirme sediento.
Ni siquiera un charquito, ni siquiera agua absorbida por mi ropa, todo
completamente evaporado. Una sequía de Jane.
-no puedes diagnosticar a alguien
solo porque es…ahmm...-
-¡no la diagnosticaba! ¡Solo era
un comentario Allie!- las dos se callan y se escucha la música del celular de
no sé quién saliendo por las bocinas. I just ignored all the tales of a
past life. Stale conversation deserves but a bread knife. -¿Louis?-
siento la mano de Charlotte sobre mi hombro, y sin pensarlo, me aparto
bruscamente y la miro a los ojos. -¿estás bien?- Instantáneamente contesto que
sí.
-no- confirmo después de un
momento.
-ella…ahmm…- Allie se rasca la
parte de atrás de su oreja pensando qué decir –ella…luego se le pasará…-
-Louis ¿por qué estás mal?-
pregunta la vocecita de Lottie, buena pregunta.
-sí, supongo que debí empezar por
ahí- comenta Allie haciendo una cara de disgusto a sí misma
-Jane me gusta.- afirmo acomodando
la oración que jamás creí decir. Me gusta mucho y ya no sé cómo estar cerca de
ella desde que la besé.- Charlotte y Rosallie balbucean un momento y estoy a
punto de pedirles perdón, ni siquiera sé por qué. Ambas comienzan a sonreír de
repente. Meto las manos en mis bolsillos y levanto la mirada hacia el techo, me
han puesto nervioso. Exhalo con fuerza y vuelvo a verlas, aunque ninguna de las
dos habla. Me encojo de hombros. No recuerdo haberme fijado más en ella, o que
en algún momento me empezara a gustar. Solo recuerdo empezar a llamarla “linda”
sin pensármelo, recuerdo jugar a que me gustaba, recuerdo comenzar a hacer
bromas sobre eso cuando quería tomar su mano, recuerdo ofrecerle ir por ella a
su escuela, recuerdo hacer escenas de celos, recuerdo soñar con ella el día que
la conocí, y que el día en casa de Niall busqué una excusa tan rápido como pude
para poder volver a besar sus labios. Recuerdo que su nombre se quedó trabado en
mi cabeza cuando Niall me lo dijo por primera vez, como un dato que a la
computadora le cuesta trabajo registrar: Jane fue archivada donde no debía.
Ella no era mi amiga, Jane siempre me gustó. –Voy a buscarla- digo
precipitadamente
-¿qué?- Allie y Charlotte se ríen
un momento
-Louis, ¿de qué hablas?-. Ignoro
el hecho de que Lottie se está burlando de mí
-tengo que hablarle-
-puedes hablarle mañan…- se
interrumpe de nuevo con su propia risa -¿en qué estás pensando? ¿Llegar a casa
de Niall y decir: “Jane, me gustas”? ¿Tocar el timbre y llevarla al patio
trasero para hablarle? Pequeño detalle: recuerda que parece odiarte.- ¿Por qué
me odia? Sí, la dejé en el baile, pero Jane nunca ha sido el tipo de persona
que hace dramas por cosas así. Aunque yo sí la he tratado…mal…supongo. Me
acerco a una pared y golpeo fuertemente el papel tapiz como hace un rato,
vuelvo a maldecir. Charlotte tiene razón.
-¿qué se supone que haga? Lot, ya
esperé demasiado para decírselo. Se me hace tarde-
-¿desde cuándo se supone que te
gusta? ¡Terminaste con Sophia hace menos de un mes!- Me confundo un poco con la
mención de ese nombre, ya ni siquiera la recordaba a ella. Soy más tarado de lo
que pensé. -Siempre te dije que tú
también engañabas a Sophie-.
-gracias Charlotte, me haces
sentir mejor-
-solo te digo la verd…- antes de
que termine, vuelvo a golpearme los nudillos contra la misma superficie color
crema
-¿Lou, puedes dejar de golpear mi
pared? A este paso le vas a sacar grietas- interviene Allie. La volteo a ver
intentando calmarme mientras cubro mi puño derecho con mi otra mano, tratando
de no ser tan obvio mientras me sobo los doloridos nudillos. Jane.
-escucha Lou- me dice Lottie con
un mejor tono –no vayas hoy ¿sí? Parecerás desesperado…-
-¡¡es que estoy desesperado!!-.
Un momento antes de que ella vuelva a decirme cualquier cosa, las dos hacen ese
sonidito característico de las niñas: “aww”, ruedo los ojos sin saber qué hacer,
en realidad no pensaba sonar cursi
-mira, entiendo que quieras
parecer un super héroe y conducir a mitad de la noche en tu bonito coche hasta
la casa de Niall y rescatarla gritándole tu amor para que sean felices, pero en
realidad eso no va a pasar. Te verías ridículo y ella no va a ceder así de
fácil.- Allie se ríe de lo que la insensible me dice. No la puedo culpar, creo
que estando de su lado yo también me reiría.
-Lou, puedes hablarle mañana,
cuando ya no esté tan enojada. Ve a su casa-. Aún no sé qué hacer pero
definitivamente Lottie logró descartar mi primer idea. Me voy hacia el comedor
para salir al patio, pero al correr la puerta se me congelan los huesos. Camino
hasta el baño, cierro con seguro y saco mi celular. Aunque tengo el número de
Jane guardado, siempre lo marco. No sé por qué. Espero un momento y me manda a buzón de voz. Me la imagino en
casa de Niall, sentada en el tapete junto a él. O junto a Harry. Hablando en
voz baja. Mirándose las manos. Comiendo cereal. Estúpido Harry. Me molesta que
Jane esté sola en la casa con dos chicos, me revuelve algo dentro de mí. Seguro
la mamá de Niall no está, ya casi nunca está ahí. Golpeo la pared por enésima
vez y marco de nuevo el celular ¿por qué no me dí cuenta de que la quería
antes? Me manda a buzón de voz de nuevo y comienzo a escuchar risas del otro
lado de la puerta. -¡su celular aquí Lou!-
Ya estoy harto de que se rían,
Jane me hace ser un estúpido. Salgo del baño y le arrebato el teléfono de Jane
a Allie.
-las veo luego- tomo mis llaves
de la mesita de la sala.
-hey, yo me quedo con el celular
de Jane.- Simplemente ignoro el requisito que me presenta Allie
-agh, ¿estás enojado?- pregunta
Charlotte mientras me despido de beso
-no.- digo sin mirarla. –No con
ustedes-. También le doy un beso a Allie y me detengo un momento para darle el
abrazo más sincero que puedo –Todo va a estar bien ¿sí? Llámame si necesitas
algo-. Me mira a los ojos y antes de que pueda contestarme cierro la puerta.
….
Me despierto aún en mi ropa de
ayer, me duele la cabeza y los ojos. Por la luz que entra a mi cuarto, deben
ser como las ocho. Ayer cuando llegué, me senté en mi cama viendo por mi
ventana, esperando a que Jane llegara a su casa. Me quedé dormido, lo último
que recuerdo es ver la hora en el reloj: cuarto para las seis. Supongo que
llegó en algún rato en el que me quedé dormido. Al menos tengo su celular.
Alcanzo el aparato blanco que dejé desde anoche en mi buró y lo desbloqueo: no
tiene contraseña. Solo hay dos llamadas
perdidas, las mías. No tengo ganas de hacer nada, y considerando la hora, puedo
dormir más. Me obligo a calmar mis pensamientos.
….
-¿Louis? ¿estás despierto?- la
voz de mi mamá. Escucho que la puerta rechina, como siempre, y abriendo solo
uno de los ojos miro la hora en mi reloj. Haciendo las cuentas he dormido…a
penas casi cuatro horas en total. –hoy vas a recoger todo es…¡Louis! ¡¿te
dormiste con zapatos?!-
-es que estaba cansado-
-¿tan cansado para no sacarte el
saco? Lou, ni siquiera llegaste tan tarde- <<sí, pero me quedé tres horas
más despierto>>.- Ya despiértate,
tus hermanas acabaron de desayunar hace una hora.- Cuando sale de mi cuarto
comienzo a levantarme, no iría si no tuviera tanta hambre. Ponerme la pijama
sería tonto e imaginarme desayunando con la ropa que traigo puesta me da risa,
así que me baño rápido aunque me muero de flojera. Me visto con unos pantalones
negros y la primer playera que veo en el suelo, y bajo las escaleras después de
saludar a Lottie y Fizzy que están en sus habitaciones haciendo algo en la
computadora o algo así.
-¡mira quién está aquí!- dice mi
mamá cuando llego al piso de abajo. –te hice el desayuno, si quieres algo más, el
restaurante está abierto pero tú eres el chef-. Le doy las gracias riendo y me
siento en la mesa de la cocina a comer, y cuando me termino lo primero, pongo
el plato en el fregadero y salgo comiendo mi pan tostado a la sala.
-ayer llegaste a las mil de la
noche- me reclama Phoeby, quien ve la tele con Daisy
-les dije que no me esperaran
despiertas-. Me siento un rato con ellas y platicamos. Después subo a lavarme
los dientes y tomo el celular de la niña extraña que no deja mi cabeza. Ruedo
los ojos al recordarla. Casi estoy enojado.
-¿a dónde vas?- pregunta Daisy
cuando estoy a punto de cerrar la puerta principal detrás de mí.
-no me tardo, dile a mamá que
vuelvo luego- mi hermana me rueda los ojos –hey, ¿qué tiene?-
-¿regresas para comer?-
-sí- me lo pienso dos veces –eso
creo, vemos una película en la tarde ¿si?-. Ella se encoje de hombros quedando
más o menos conforme y yo salgo de la casa. Camino hasta la casa de Jane y toco
el timbre después de vacilar varias veces. Cruzo los dedos esperando que ella
abra la puerta. Es Alice.
-hola Louis- dice un poco
sorprendida
-hola- digo sonando más feliz de
lo que esperaba -¿está tu her…-
-se fue a dormir a casa de Allie-.
Me explica. Así que Jane no llegó a dormir a su casa. Lo cual me deja con la
opción de pensar que de verdad volvió con Allie o que se quedó a dormir con…
-bien. Gracias Alice-. Después de
despedirme de ella vuelvo a mi casa y arranco el coche. Me obligo a mantener mi
mente en blanco antes de imaginarme cosas y casi sin darme cuenta ya estoy
estacionándome en frente de casa de Niall.
-¿cómo estás?- pregunta con un
aire despreocupado recargado en el marco de la puerta, trae la pijama puesta
-fantástico- digo rodando
los ojos- ahmm…¿y Jane?- intento ver el
interior de la casa.
-pff…- se gira yendo a sentarse a
la sala y escucho su risa –ya se fueron- comienzo a desesperarme y meto las
manos a mis bolsillos
-Niall, ¿puedes dejar de ser tan
ambiguo?-
-Harry quiso ir al super por
desayuno para los tres y le insistió a Jane para que lo acompañara. Nos
despertamos hace como dos horas y se han tardado ya un rato-. Tartamudeo antes
de poder contestar cualquier cosa, parece que el único vocabulario que queda en
mi cerebro son maldiciones. Golpeo con el puño derecho lo más cercano que tengo
y siento el impacto recorrer todos mis nervios hasta mi codo.
-¿cómo mierda se te ocurrió dejar
que Harry se fuera con Jane? ¡Por favor Niall! ¡¿qué te costaba mover tu
maldito cuerpo hasta el auto e ir con ellos?!-
-hey, Louis- dice llamando mi
atención moviendo su mano frente a mi cara –número uno: no soy niñero de Jane,
y ella no necesita una. Numero dos: Harry no le hará nada malo, es su amigo-
-no creo que tenga intenciones de
ser “su amigo” - digo sonando, tal vez, demasiado resentido. Niall suelta una
carcajada tan grande que me aturde los oídos, cuando termina y abre la boca
solo logra continuar la estruendosa risa.
-¿qué si quiere algo más? ¿no
vendría mal, o no Lou?- levanta ambas cejas mirándome a los ojos –bueno…-
apunta mientras mete sus manos en los bolsillos de su pants de pijama -a menos
que conozcas a alguien más que quiera estar… con ella-
-sí, es que…me refiero a que debe haber alguien y yo…- los
exagerados ademanes que hago con las manos para intentar hacer menos obvio que
no sé cómo contestar solo acentúan la falta de claridad en mis opiniones
–pienso en Jane y que ella…bueno, él es Harry. ¿no merece a alguien más?-
-seguro Louis- dice con una
ironía más grande de la que puedo tolerar. –no puedes negar que tuviste tu
oportunidad-. No tengo ni una palabra
con qué contestar
-¿quién dijo que yo quería…?-. Él
solo me mira interrogante. –como sea- digo aún con orgullo en la boca –dile que
vine a buscarla cuando haya regresado- me giro caminando hacia la puerta
-¿también se lo digo a Harry?- me
dice antes de que salga, aún con su estúpida sonrisa inalterable
-no gracias.- tomo la manija pero
se me ocurre una última cosa antes de salir –Tengo que irme, pero le daré tus
saludos a Allie.-
(narra Charlotte)
Cuando dan más o menos las seis,
comienza a darme hambre y le pregunto a Allie si quiere salir a comer a algún
lado. Hemos estado todo el día en su casa, viendo películas y hablando de vez
en cuando pero no hablamos de Niall a menos que ella lo mencione. “-¿qué crees
que esté haciendo?-“, preguntas parecidas a eso. Ella me dice que sí quiere
comer con un gesto de cabeza y mi celular comienza a vibrar sobre el sillón a
lado de mi pierna.
-¿bueno?- contesto llevándomelo
al oído
-hola, ¿qué haces?- pregunta la
voz (un tanto ansiosa) de Louis
-estoy con Allie, vamos a salir a
comer pizza o algo-
-¿puedo ir?- me río un momento
-sí, ¿te esperamos?-
-aja, ya voy para allá- es lo
último que escucho antes del repetitivo pitido que anuncia que Louis cortó la
llamada.
-¡¡estoy hambrienta!! ¿¡dónde se
metió Louis?!- me grita Allie unos veinte minutos después de esa llamada -¿sabes
qué? Si no llega en dos minutos me voy. Mi estómago se va a desgarrar si no-.
Al parecer la amenaza funciona pues en ese momento suena el timbre. Abro la
puerta sin siquiera asomarme por la mirilla.
-¿por qué tardaste tanto
William?- pregunto a mi mejor amigo mientras jalo de la manija
-dijeron que querían comer pizza
Audrey- me contesta utilizando mi segundo nombre al igual que yo, llevando una
caja grande y cuadrada en las manos -entrega a domicilio-. Dejo que mi risa
salga por mis labios y me aparto para dejarlo pasar. -¿cómo está la rubia más
linda?- pregunta al ver a Allie sentada en la sala, intenta ser dulce por el
asunto de Niall
-¡hey!- me quejo yo -¡también
tengo cabello rubio!-. Louis voltea a verme después de haber colocado la pizza
sobre la mesa de centro de la sala
-lo sé, ¿y luego?- dice sínico y
me guiña un ojo -sabes que juego-
-hola Lou- responde por fin
Allie, suena más alegre tal vez
-¿qué han hecho ermitañas? ¿pasar
su día sin luz como los topos que son?-
-de hecho sí- afirma ella -películas
y más películas-
-¿cómo estás?- pregunta Louis
acariciando rápidamente su mejilla
-bien...- suspira mi amiga -algo
así-
-¡perfecto!- festeja él dándose
vuelta hacia mí. -traje pizza de peperoni y hawaiana porque supuse que esa le
gusta a todos, ¿alguna objeción? Porque si es así no pienso regresar por más
comida- ambas reímos, y Lou y yo nos sentamos.
-¿qué has hecho tú?- cuestiono
mientras abro la caja de cartón
-ya sabes...estar con mis
hermanas, supongo-
-¿así que no has hecho tu escena
de superhéroe con tu enamorada?-
-ella no está enamorada- suelta
él. Allie hace un extraño gesto mientras le da una mordida grande a la punta de
su rebanada -al menos no de mí- termina irónicamente Louis.
-como sea- digo resuelta -¿no la
has buscado?-
-claro que la busqué-
-¿qué dijo?- pregunta emocionada
Allie
-se había ido con Harry-
intercambio una mirada con la otra chica y noto que está un tanto preocupada
-no importa, no va a poder estar enojada conmigo por mucho, ya hablaré con
ella- asegura mientras nos muestra el celular blanco que llevaba dentro del
bolsillo. Después de un rato de silencio en el que los tres engullimos nuestro
pan lleno de queso y salsa como animales hambrientos, Allie vuelve a hablar.
-¿viste a...- mira el techo un
segundo y sigue: -a Niall?- Louis se aclara la garganta limpiándose las manos
con una servilleta
-sí, fui a su casa. Solo hablamos
un momento.-
-¿y...?- pregunto yo
-no te mencionó Allie, aunque no
creo que él la esté pasando muy bien tampoco. Eran como la una y seguía en
pijama, me pareció que no estaba haciendo nada-. Escucho un sollozo y dejo mi
plato sobre la mesa para acercarme a ella.
-pronto van a estar bien- le digo
pasando mi mano por su espalda de arriba abajo mientras ella entierra su cabeza
en mi hombro –no dudes que te llame pronto-. Louis mira fijamente el piso de
mosaicos, acaricia el tapete con los dedos de sus pies. No sé en qué momento se
quitó los zapatos. Parece ido, y no del buen modo. Examino su rostro, sus cejas
fruncidas, una extraña decepción en sus ojos. Parecería que esta enfermo y que
le duele algo físicamente. Bruscamente se para del sillón y camina un par de
veces de aquí para allá.
-¿por qué no…?- su pregunta se
queda en puntos suspensivos pero me mira intentando seguir. Un suspiro, y luego
su puño alcanza la pared de nuevo.
-¡Louis ya!- se escapa de mi boca
-¡deja de hacer eso!- como respuesta, él vuelve a desquitarse de la misma
manera. -¡¡no ha pasado nada!! ¡solo no la has visto desde ayer!-
-¿a quién le importa Charlotte? ¡el
punto es que jamás se había enojado conmigo! ¡¡Y JUSTO CUANDO LO HACE, EL
BASTARDO DE HARRY STYLES ESTÁ LISTO PARA LLEVARSELA A PASEAR!! ¡FANTÁSTICO, ¿NO
CREES?!- la voz de Louis cuando grita…es simplemente aterradora. Intento tranquilizarme y él parece hacer lo
mismo, pasando su mano por su cabello.
-no me vuelvas a gritar Louis- le
digo con un tono serio, él voltea a mirarme. Al principio enojado, pero luego
me entiende y suelta un suspiro. Aquí viene de nuevo a sentarse en la sala
-hago todo mal…- se dice enojado
consigo mismo desacomodando su cabello –perdón Lottie-
-está bien- concluyo con una
ligera sonrisa. Él sigue preocupado y ansioso, yo no creo que Jane sea para
tanto. –no exageres Lou, ella casi estaba detrás de ti, buscándote como…-
<<perro faldero>> pienso. Me ve con desaprobación cómo cuestionando
lo que dije
-ella no hacía eso- declara y
suelta una risa irónica –casi vivía a parte…pero me dejaba estar con ella-
-¡¡ella estaba persiguiéndote
Louis!! ¡¡Ni si quiera tienes que buscarla!! ELLA-VEN-DRÁ.-
-Charlotte deja de insinuar que
Jane es una idiota- me dice Allie en un tono bajo
-NO INSINUO NADA, SOLO DIGO LA
VERDAD. QUIERO A JANE PERO A VECES SE PASA DE IMBECIL.-
-a mí me gusta el calor…pero es
pegajoso, horrible, asqueroso y, a decir verdad, lo detesto ¿es igual, no?- me
contesta ella de nuevo.
-ES QUE ELLA NO VALE LA PENA
LOUIS. OLVÍDATE DE ELLA-
-¡TU DEBERÍAS OLVIDARTE DE ANDREW
Y YO NO TE RECLAMO NADA!- camina rápido hasta la puerta y cuando casi cierra me
dirige algo más -¿por qué estás tan enojada con ella?-
-¿vas a ir a buscarla héroe?- me
burlo de él. Noto cómo rueda los ojos antes de irse. Obviamente azotando la
puerta.
-él tiene razón…¿qué fue eso
Charlotte?- pregunta la afectada voz de Allie desde el sillón mientras se pone
su chamarra
-da igual, él también es un
estúpido- le pongo fin -¿qué película vemos?-
-¿qué hora es?- consulta mientras
se para. Tomo mi teléfono de la mesa y le muestro la pantalla de inicio “7:22”.
–wow, muy tarde- dice sobreactuando su sorpresa, sin que me dé cuenta ella ya está
despidiéndose de mi de beso. –bye-
-¿Allie?...no me digas que te
enojaste- con las manos en los bolsillos ella me mira
-no.- se encoje de hombros y
termina: -solo quiero ir a casa-. El sonido de que la puerta se cierra me deja
pensando en lo triste que suena su voz…
(narra Allie)
Camino sobre la acera viendo
solamente mis zapatos. Hago equilibrio sobre el borde de la banqueta colocando
mis pies uno delante del otro sin dejar espacio entre ellos. El cemento sigue
con algunos charcos y en el pasto de los jardines la nieve se acumula. Seguro
nevará mañana o está noche, ya desde hace unos días no ha dejado de nevar. Me
concentro solo en mis agujetas y como saltan cada vez que me muevo. De repente
siento una mano helada sobre mi cintura, su fuerza casi me levanta del suelo.
Comienzo a gritar pero es ahí cuando su otra mano cubre completamente mi boca.
Empiezo a patalear y arrastran mis talones por la húmeda acera gris. Mi pulso
va tan rápido que casi siento que me va a dar un infarto, mi impotencia es demasiada.
No quiero que me secuestren. Escucho una risa…pero no es una risa malvada, es
una genuina risa. Cuando me suelta, comienza la carcajada real.
-¡¡Louis!!- lo regaño con un
empujón en el hombro. Él aún está recargado en sus rodillas, su cabello cuelga
y sus ojos cerrados casi van a sacar lágrimas de risa. Comienza a controlarse y
se para bien, acomodándose el cabello con un movimiento de cabeza aún riendo.
-¡hey!- mi risa también comienza a hacerse presente –¡fue el susto de mi
vida!-. Así todo el control que había ganado, se le escapa de nuevo en una
carcajada más grande. Su felicidad es contagiosa y comienzo a reírme
inevitablemente. Mientras él sigue con los ojos cerrados, me acerco a la nieve
de los costados de la calle y formo una
buena bola. Al lanzársela, se calla un
momento y grita con su voz más aguda. Ahora soy yo quién no puede respirar por
la risa. Mi arma calló justo en su cuello y se deslizó por debajo de su ropa.
-¡¡Allie!!- reclama dando
saltitos para que la nieve se le caiga, arquea la espalda en el intento de que
el hielo no le toque la piel pero supongo que no lo logra. Corre por más nieve
y mientras la aplasta yo le lanzo una segunda. Me mira sorprendido y alegre y
me avienta la que él hizo. Su bola alcanza mi pierna y todo mi pantalón se pone
unos tonos más obscuro absorbiendo la helada agua. Ahora grito yo. Esto no solo
me pone la piel erizada del frío, la fuerza de Louis duele. Creo otro proyectil
mientras él se acerca a mí.
-¡¡no!!- me río. No sé qué vaya a
hacer cuando llegue a mí, pero no es bueno. Comienzo a correr lo más rápido que
puedo sin caerme y él me sigue. Giro rápidamente la cabeza y le lanzó la bola
que llevaba en las manos para después apresurar mi paso aún más. Me carcajeo
pero un segundo más tarde ya no escucho las pisadas fuertes de Louis detrás de
mí. Me detengo en seco y lo veo unos cuatro metros más atrás parado mientras
intenta sacar algo de su ojo. Me acerco preocupada –perdón. – me disculpo
intentando ver qué pasa con su ojo, su cara está roja y helada -¿estás bien?-
-me diste en el ojo- me dice
molesto aún manipulando el área dañada.
-yo…- es sorprendente qué tan
rápido crece la risa de Louis, ciertamente era mentira –me asustaste- reprocho
sin dejar de reír. Él me levanta del suelo abrazándome, tardo un momento en
darme cuenta de que esto tiene doble intención -¡¡no!!- grito -¡¡Louis, no!! ¡¡¡NOO!!!-
Es demasiado tarde cuando me deja caer en un bulto de nieve. El agua alcanza mi
piel en menos de lo que se puede imaginar y me deja tiesa. Aun así intento
pararme para salir de mi lecho congelado. Louis me ayuda tirando de mi mano y,
cuando mis pies resbalan, sujeta firmemente mi brazo. –gracias- le digo
mientras los dos seguimos con una risa que creo va a continuar por una hora o
algo así. Él me sonríe, sé que esto no se quedará así. Deslizo mis pies a
propósito y pierdo la estabilidad haciendo que le pase lo mismo a él. Ahora su
ropa también esta empapada y yo…satisfecha. Cuando dejamos que el silencio se
haga presente después del maratón de risa, siento más frío que antes pero aún
me calienta la felicidad. Respiro profundamente varias veces para
recuperarme. Esta nieve me va a matar.
-de verdad la quiero- comenta de
repente –de verdad…de verdad la quiero- suena como si hubiera estrujado su alma
para que yo pueda escuchar sus sentimientos. Definitivamente lo logra. –la
quiero- repite de nuevo, casi parece que no sé da cuenta –La quiero, Allie.-
dice esta vez con más conciencia. Los dos tendidos en el suelo.
-ya lo sé Louis- le aseguro mientras
me siento –desde hace mucho-. Se endereza al igual que yo.
-no, ni siquiera yo lo sabía-. Me
dice mientras me ayuda a pararme sin que yo se lo pida, luego él hace lo mismo
agarrándose de sus rodillas como apoyo
-ese fue el problema- concluyo
mirándolo a los ojos. Echa su cabeza para atrás y pasa su mano por su cabello por
enésima vez. Supongo, reclamándose algo para sus adentros. Noto que busca algo
para golpear, pero no hay nada cerca. –ya no te preocupes tanto, tú tampoco
tienes la culpa-. Me abraza y nos quedamos ahí un momento, el calor corporal y
el frío de mi ropa me causan escalofríos.
-Niall es un idiota- escucho
sobre mi oído –no deberías preocuparte Allie. Con un carácter como el tuyo,
volverá pronto pidiéndote más-. Mi sonrisa tiene un toque de tristeza que él
nota cuando nos separamos.
-aún no entiendo por qué me
dejó…-
-es un idiota Allie, entiéndelo-
una risita se me escapa. –vamos a mi casa ¿quieres? Me estoy congelando por
dentro-.


Frase del capítulo, en muchos, muchos sentidos :"Esas chicas... van a matarme!" I just cant even, gal.
ResponderBorrarIKR? Las chicas estan locas
BorrarGREEEAAAAAAT, amo este capitulo!!!! Louis si da un buen de miedo enojado, hasta en novelas. Y Charlotte me cae super mal aqui, al maximo. Es como, callate -.- Solo callate -.-Y lo ultimo que dice Lou de Jane❤ -de verdad la quiero- comenta de repente –de verdad…de verdad la quiero- suena como si hubiera estrujado su alma para que yo pueda escuchar sus sentimientos. Definitivamente lo logra. –la quiero- repite de nuevo, casi parece que no sé da cuenta –La quiero, Allie.- dice esta vez con más conciencia. Los dos tendidos en el suelo awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
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