(narra Allie)
-debí suponer
que eras tú, ¿o no?- digo con un suspiro. Él solo se encoje de hombros
–¿viniste en coche?-
-no,
caminando- me dice mientras mete sus manos en los bolsillos del pantalón de su
uniforme. El cielo es gris, el lunes no nevó pero ayer sí, así que el pavimento
sigue mojado.
-¿cuánto
Tiempo hiciste?- le pregunto algo sorprendida, con un poco de mal humor también
–tu escuela está muy lejos de aquí-
-lo sé…- me
recargo en el marco de la puerta y él mira sus pies un momento –cincuenta
minutos…o algo así, al menos no está nevando-
-no debiste
venir hasta aquí si sabías que te iba a decir que te fueras- doy un paso hacia
el frente haciendo que él tenga que retroceder, bajando los escalones, y cierro
la puerta detrás de mí.
-tienes razón-
lo miro intentando esconder mi desconcierto, espero a que diga algo más –sabía
que no querrías hablar conmigo pero para eso ya había recorrido más de la mitad
del camino-
-bueno…lo
siento, Niall Horan, pero el hecho de que caminaras casi una hora por mí no
cambia nada de lo que siento sobre ti- le sonrío un poco, siendo sínica. Hasta
cierto punto esto puede divertirme y sé que no debería. Pero sigo enojada con
él y con la gente que me molesta por los pasillos y con la estúpida señora
Brown, a quien tuve que aguantar hoy por cincuenta minutos
-ya lo sé,
Allie- él se ríe y camina un poco de un lado a otro, mientras yo lo miro cruzada
de brazos frente a la puerta –pero también sé que tú mamá no ha llegado y que
no va a llegar hasta que den las siete, al menos. Así que podemos hablar-
suelto un suspiro, algo enojada.
-qué molesto-
le digo hasta cierto punto bromeando. Él se detiene un momento para mirarme –el
hecho de que me conozcas tanto- se ríe un poco y sigue caminando, aún con las
manos en sus bolsillos
-los
beneficios de haber sido tu novio- aunque me molesta todo en Niall, me río un
poco junto con él –supongo que puede ser más fácil conseguir a alguien ya que
estuviste con ellos, al menos los conoces-
-¿insinúas que
tienes oportunidad conmigo?- él me mira a los ojos y sonríe de lado. Yo le
ruedo los ojos apartando la mirada –en todo caso, creí que a ti te convenía
verme cuando mi mamá está cerca, ¿o no?- él parece confundido. Se acerca un
poco hacia dónde yo estoy y se detiene frente los escalones
-¿para qué? ¿Para
que te pongas a fingir acerca de nosotros?- yo asiento con la cabeza –Allie, no
quiero que tengas que hacer algo que tú no quieres. ¿Eso piensas?- Ambos nos
quedamos callados por un momento, puedo escuchar la televisión en mi sala aún
encendida –¿acaso te conozco mejor que tú a mí?- me dice como queriendo
molestarme
-ojalá fuera
así, por desgracia te conozco, Niall Horan- me mira interrogante y yo me
recargo de espaldas en mi puerta. Me voy hacia atrás, Niall tiene que
reaccionar rápido, tomándome las dos manos antes de que me caiga de espalda. Al
parecer mi puerta no estaba cerrada bien. Paso una mano por mi cara cuando
estoy de nuevo de pie
-¿querías
regresar a tu collarín?- suelto un suspiro, y lo único que logro contestar es
“idiota” pero él se ríe. ¿Por qué se tiene que reír? –quería hablar contigo-
dice como teniendo que hacer un esfuerzo para admitirlo
-sinceramente,
yo no- le digo mientras doy un paso hacia mi casa, tomando el picaporte.
-Allie…- se
acerca a mí, a un paso de entrar, y pone su mano sobre la mía, como sabiendo
que estoy a punto de cerrarle la puerta en la cara. Parece más…¿cool? ¿Niall cool?
De repente siento algo pesado, un sentimiento raro sobre mi pecho. –Allie, te
quiero escuchar- me dice con una risa. Lo miro algo extrañada
-yo no quiero
decirte nada- le digo negando con la cabeza. Él suelta un suspiro como pensando
un momento.
-¿estás
segura?- ruedo los ojos y luego le sostengo la mirada un momento, pero termino
soltando un suspiro. Me doy la vuelta y entro a mí casa dejando que él me siga.
Escucho que cierra la puerta y cuando paso por la sala, tomo el control de la
televisión y la apago.
-no estaba
viendo la tele, es que…-
-… no te gusta
que tu casa esté en silencio- me dice interrumpiéndome mientras se ríe –ya lo
sé, Allie.- Me exaspera un poco y niego con la cabeza, yéndome a las escaleras.
No sé de qué vayamos a hablar, no tengo nada de qué hablar con él pero algo en
su mirada hizo que no pudiera decirle que no. –Quería pedirte perdón- me dice
mientras subimos al segundo piso
-¿sí?- le
pregunto con algo de ironía -¿acerca de qué?-
-Allie, no
intentes jugar. Solo quiero decirte algo ¿okey?- suelto un nuevo suspiro y me
doy vuelta para verlo de frente, recargándome en la pared antes de llegar a mi
cuarto. Me mira de otro modo y noto que se pone serio de un momento a otro –perdón
por la escena del otro día- da un paso para adelante y luego parece
arrepentirse, dando un paso atrás –es que… no quería hacer un escándalo
¿entiendes?- se humedece los labios y pone una mano sobre mi hombro –perdón…amiga-
suelto una risa al escuchar esa palabra y él también se ríe un poco
-siempre has
sido otra persona cuando estamos solos- nos vemos sin decir nada por un
momento, y de repente me doy cuenta de que es él. Con sus ojos de siempre,
desde hace tanto. Su cabello rubio, espeso, y su suéter de la escuela y sus
ojos azules. Le empujo el hombro alejándolo de mí –por eso te odio.-
-Allie…-
intenta acercarse a mí pero me voy a mi cuarto –Allie, no es cierto…-
-¿no es
cierto? No…- me llevo las manos a la
cabeza tratando de articular las cosas -…cada vez que estábamos solos
todo iba bien, nunca nos peleamos estando solos, Niall…-
–La vez en el
parque de diversiones, la vez que nos peleamos por teléfono…-
-el parque de
diversiones fue culpa de tu primo- le digo mientras me siento en mi cama
–y…Niall ese día hablando por teléfono, tú estabas con Jane en tu casa y yo
estaba con Harry…. Y odio que hagas eso, ¡odio que escuches siempre más lo que
dicen los demás en vez de…!-
-¡pero no
es…!- él suelta un suspiro y pasa una mano por su cara -no quiero pelearme, ya
nunca quiero pelearme contigo Allie- lo miro de nuevo. No entiendo cómo siempre
llegamos a lo mismo. Asiento con la cabeza mirando al piso y noto en el rabillo
de mi ojo que él se acerca a mí –Allie, puedo ser diferente-
-no quiero
estar contigo, Niall- le digo con la voz algo tosca de repente –De verdad no
quiero… Perdón.- respiro hondo y me calmo como puedo. Miro sus ojos notando
algo de tristeza en ellos pero no intenta convencerme de nada.
-Podemos ser amigos, Allie- (I jus-I just…I just wanna be your friend!)
-no ahora,
Niall- digo negando con la cabeza. Intento decirle algo bueno pero parece que
no puedo –creo que todavía no te he perdonado.- Le sonrío de lado y él hace lo
mismo. Luego suelta un suspiro y se acerca a abrazarme, y por alguna razón
parece una buena idea así que le correspondo. Sin ser novios, sin gustarnos,
sin siquiera ser amigos, pero me siento bien por un segundo porque al menos
llegamos al acuerdo de no ser nada. -¿fumaste?- le pregunto sin soltarme de él,
notando el olor a cigarro en su suéter
-no…- escucho
que está pensando –seguro es Louis, estuvo fumando en la salida- Me alejo apenas,
y lo miro a los ojos –desde ayer, creo-
-¿por qué?- él
no parece entender mi confusión. Louis solo fuma en fiestas, él mismo me lo
dijo.
-no sé, Allie-
me dice con una risa -no es como que mi importe el consumo de tabaco de Louis-
-¿estás
intentando ser sassy conmigo, Niall Horan?- no sé de dónde me sale decir su
nombre completo pero solo lo digo sin pensar. Él se ríe de mi pregunta
-tal vez un
poco. Ahora que has estado tan malvada conmigo no viene mal ¿o sí?- lo miro
interrogante como queriendo negar lo que acaba de decir pero él me devuelve la
mirada. –no sé, ¿tal vez el hecho de lanzar un café en perfectas condiciones al
pavimento fue demasiado?-
-no, no creo-
mi voz suena a un insulto pero al mismo Tiempo me río. Pongo mi mano sobre uno
de sus hombros haciéndolo retroceder hasta que sale de mi cuarto –fue una buena
plática pero creo que se te hará tarde para tomar el autobús de vuelta a casa-
bajo las escaleras jalándolo de la manga del suéter para que me siga.
-Allie…- camino
hasta la puerta y él me detiene –oye, ¿en serio me vas a correr tan pronto?-
asiento con la cabeza y abro la puerta. Me mira por unos segundos, tal vez
intentado convencerme pero ya hice suficiente por hoy con hablarle un rato –te
veré pronto-
-lo dudo- baja
los escalones y se detiene frente a mí riéndose un poco, yo me recargo en el
marco de la puerta de nuevo.
-no, sé que
nos vamos a ver- lo miro sin entender por qué mierda parece tan seguro –hay
algo en el universo que quiere que estemos juntos, Allie.- se ríe un poco y
ruedo los ojos aunque su comentario me hace algo de gracia. –las estrellas o
Dios o…nuestras mamás, no sé-
-ya te dije
que ni siquiera quiero que seamos amigos- él mete las manos en sus bolsillos y
suelta un suspiro, comenzando a caminar hacia la calle
-nos vemos
pronto, Allie-
(narra Meg)
Una
iluminación cool pero inútil de color anaranjado, si alguien intentara leer
aquí probablemente necesitaría lentes con prescripción después de unos días. El
estéreo, un sillón, un estúpido poster del señor de los anillos, la lavadora. Una
bolsa de papas que lleva ahí una semana, las pequeñas ventanas cubiertas por
una tela, el tapete viejo, los discos sobre un estante. Varias playeras por
ahí, su play station, muchas porquerías, siempre el olor a cigarro y una serie
de luces. Es un lugar cool pero igual puedes encontrar cosas de Phillip de
cuando tenía doce años por ahí. Como el cono de tránsito del gobierno que los chicos
se robaron del aeropuerto hace un año. Sr. Cono. Y una diana para dardos en el
que tienen fotos, con el cual siempre me divierto. Los chicos han pasado su
vida aquí: el refugio antiaéreo. (Le pusieron así como a los trece y ahora solo
lo llaman así por costumbre, Phillip me ha dicho que ya ha intentado dejar de
decirle así pero no puede). Fui la primera chica en entrar, hace ya unos meses.
Phillip está obsesionado con su sótano y ellos saben que a mí también me
encanta aunque siempre les diga que es un drenaje. Phillip me hizo pensar en mi
mayor enemigo e imprimir una foto para prenderla en la diana junto con las
suyas. Su maestra de cuarto grado, por
Niall. Chance the Rapper, Zayn. El boliche, por Troy. Una cuchara, Liam. Sr.
Cono, por Phillip. El sobrino de Garrett, por Garrett. The Notebook, que Louis
solo eligió para molestar a Harry. La escuela, por Jordan. Sea World, por
Harry. Y yo traje una foto de Phillip, lo cual a los chicos les pareció muy
chistoso. Jane ya es ciudadana de este agujero así que la foto de una barra de
mantequilla se adjuntó a todas las idioteces hace unas semanas. Jane podría
vomitar toda la noche si comiera una bolsa de palomitas con suficiente
mantequilla.
-¡¿chamarra de
piel?!- pregunta Phillip algo indignado por mi respuesta mientras sigue
concentrado en su videojuego junto con Harry
-obviamente-
contesto yo, acostada en las piernas de Jane en el sillón. –Chamarra de piel,
cien por ciento- voy pasando las imágenes por mi feed de Instagram, Jane
también está en su celular.
-No. Chamarra
de mezclilla ¿quién eres, Meg?- me dice él en broma -¿siquiera te conozco?-
-¿siquiera me
conoces?-
-¿siquiera te
conozco?- es un chiste local que tenemos, por un video tonto que vimos hace
unas semanas
–la chamarra
de cuero queda con todo, no te puedes poner chamarra de mezclilla con jeans.-
-alguien
apóyeme, chamarra de mezclilla- escucho un par de explosiones acompañando a
todos los balazos que suenan de su videojuego -¿Jane?- ella bloquea su celular
y piensa un momento
-Chamarra de
mezclilla, si es oversized.- contesta ella -No puedes ganarle a una chamarra así
con una de cuero-
-¡exacto!
Bien, Jane- sin quitar la vista de la pantalla, le acerca la mano a ella para
que choquen los puños, Jane lo sigue, riéndose un poco de él -¡Harry, es al
otro tipo, goey!-
-sí, ya lo sé-
contesta él con una risa. Prácticamente solo perdemos el Tiempo aquí, tengo un
buen de tarea que no pienso hacer y la verdad me relaja un poco saber que los
demás están igual. Mi celular empieza a vibrar y aparece un número en la
pantalla. Sé de quién es pero nunca lo he guardado, a propósito. Dejo que suene
hasta que se va a buzón de voz, luego sigo con lo que estaba. –Chamarra de
cuero- dice Harry poniéndose de mi parte –Meg tiene razón. Es la chamarra cool
y todos lo saben-
-bien, Styles-
le digo con una risa. Mi celular vuelve a vibrar y lo ignoro por segunda vez,
quitándome el buen humor. Niego con la cabeza y trato de sacármelo de la mente –si
usaras una chamarra de mezclilla por el resto de tu vida, tú…- mi celular de
nuevo. Suelto un suspiro y contesto la tercer llamada. -¿bueno?-
-¡Margareth,
¿te vas a dignar a contestarme una llamada?!-
-wow, tu buen
humor como de costumbre- Jane me mira a los ojos poniendo su celular a un lado
-¡no empieces
con tu sarcasmo!, te he dicho que has agarrado las costumbres de un hombre-
ruedo los ojos y me enderezo en el sillón para sentarme, no le contesto nada
-¡di algo, carajo!-
-¡¿qué mierda
quieres que te conteste?!- Harry pausa el juego y se quedan callados, Phillip
me mira, sabiendo perfectamente con quién estoy hablando, ya le ha tocado
sufrir la ira estúpida de estas escenas.
-¡vas a venir!
¡Te quiero aquí en menos de cinco minutos o te juro que voy a tirar todas tus
cosas por la…!-
-ya, ya- le
digo molesta pero con mi tono de que me da igual. Phillip se pone de pie y
viene hacia mí –calma, mujer.- Me alejo el celular del oído mientras escucho
que sigue gritando pero solo le cuelgo –puta madre- digo en voz baja.
-¿está en tu
casa?- asiento con la cabeza, suelto un suspiro y me pongo de pie
-necesito que
me lleves- paso mis manos por mi cara y me encamino a la salida –al parecer mi mamá
decidió hacer una de sus apariciones y está encabronada…-
-como de
costumbre- completa él. Asiento con la cabeza y él me pasa mi chamarra, colgada
de la manija de la puerta, para que me la ponga. –Volvemos en un rato, ¿se
quedan aquí?- Harry asiente con la cabeza. Jane parece algo preocupada por mí,
conoce a mi mamá desde que íbamos en quinto de primaria. Phillip piensa un
momento en qué más decir –uhm…nos vemos luego- salimos de ahí, la casa de
Phillip siempre tan vacía como la mía. Subimos a su coche y arranca, manejando
un poco sobre el límite de velocidad. -¿qué te dijo?-
-no sé,
prácticamente nada. Me empezó a gritar desde que contesté- él suelta un
suspiro, parece recorrer las calles hacia mi casa como automáticamente –pero
suena más enojada de lo normal-. Acelera un poco cuando ve la luz amarilla y
alcanza a cruzar la calle, sabe que tengo que llegar ahora. Se estaciona frente
a mí casa, aunque normalmente siempre el lugar de estacionamiento está vacío,
hoy no. Salimos del coche al mismo Tiempo y entro yo primero, la puerta sin
seguro.
-¡hasta que
apareces! ¡¿Por qué llego y tú no estás y no hay ni una nota que me diga en
dónde…?!-
-¡Mamá, nunca
estás! ¡¿No sería idiota dejar una nota cada vez que salgo de la casa solo para
tirarla a la basura al regresar cuando vea que aún no has llegad…?!-
-¡me da igual,
no te mandas sola Margareth!- siento las manos de Phillip sobre mis hombros
-¡¿ah, no?!
¡¿Quién me cuida?! ¡¿Por qué debería avisarte dónde estoy si tú nunca lo has
hecho?!-
-¡¿en dónde te
habías metido?!-
-¡¡solo estaba
en casa de Phillip, mamá!! ¡¿Por qué te molesta tanto?!-
-¿Phillip?-
pregunta sin saber de quién le hablo
-ya nos habíamos
conocido- dice él dando un paso al frente, ofreciéndole su mano para saludarla.
-¡¡PHILLIP,
MAMÁ!!- le digo empujándolo a él detrás de mí para que no le de la mano
-¡¡LLEVO SALIENDO CON ÉL CASI CINCO MESES!!-
-wow, un
record tuyo, me parece- me dice cruzándose de brazos
-¡¿qué mierda
te pasa?!- le grito sin entender a qué viene su insulto
-¡¡MIRA ESTA
CASA!!- me dice subiendo más aun su tono -¡¡llego aquí y parece un basurero!!
¡¿Cuándo fue la última vez que aspiraste aquí?! ¡¿Cuándo fue la última vez que
recogiste algo?!-
-¡¿apareces
después de una semana y te atreves a regañarme así solo porque hay polvo sobre
una mesa?! ¡¿Me dejas la casa y esperas que yo me…?!-
-¡¡espero que
te hagas responsable!! ¡¡Siempre me necesitas para todo Margareth!! ¡¡no te
puedo dejar nunca!!-
-¡¡¿estás
jugando?!! ¡¡No te necesito!! ¡¡Nunca te necesité!!- mi mamá se ríe de mí,
siempre tan descarada conmigo. Le fascina hacerme enojar así. Phillip pasa a mi
lado y veo que sube las escaleras, supongo para evitar seguir escuchando la
pelea
-¡¡entonces
puedes irte de aquí si tanto crees que no me necesitas!! ¡¡¿Dónde piensas que
vas a vivir?!! ¡¡¿Qué piensas hacer sola?!!- dice desbordándose de ironía
-¡¡eres una niña consentida nada más, por eso crees que puedes hacer lo que quieras!!-
-¡¡puedo
cuidarme sin ti!!- le digo acercándome un poco más a ella -¡¡No me has hecho
caso en los últimos CUATRO AÑOS!!-
-¡¡intenta
tener a una hija como tú y luego puedes reclamarme!! ¡¡Tus calificaciones son
una desgracia!!¡¡Siempre teniendo que ir a hablar con tus maestros!! ¡¡Toda tu
primaria!!- escucho que Phillip viene para acá
-¡¡Wow!! ¡¡Y
eso te debió de haber dado mucha pena!! ¡¡¿Qué pensarían de ti tus tontas
amigas?!!- su mano cruza por mi cara, haciendo eco en la casa con el sonido de
su cachetada. Lo siguiente que sé es que Phillip me jala del brazo, llevándome a
la puerta.
-¿estás bien?-
dice en voz baja.
-¡¡SI, LARGO
DE MI CASA!!- Phillip abre la puerta mientras sigue guiándome con su tacto -¡¡PERO
NO VUELVAS AQUÍ!!-
-¿hablas en
serio?- ya estamos fuera de la casa y mi pulso sube al darme cuenta de lo que
realmente está pasando.
-Meg…-
-¡VETE SI ESO
QUIERES!- sin pensar lo que hago, tomo la perilla y azoto lo puerta lo más
fuerte que puedo escuchando el estruendo que produce. Probablemente lastimé la
cerradura. Me doy vuelta exhalando mi enojo, aplastando la nieve bajo mis pies.
Me detengo al llegar al coche de Phillip y volteo a verlo. Lo abrazo
repentinamente y siento que me devuelve el gesto, con sus manos sobre mi
chamarra. Respiro sobre su hombro.
-¿estás bien?-
me dice tomando mi cara entre sus manos, viéndome con una mirada tranquila.
Suelto un suspiro al verlo así, me acerco a él de nuevo y asiento con la
cabeza.
-¿Phillip?-
pregunto en voz baja, siento su mano sobre mi nuca -¿crees que pueda quedarme
contigo?- se ríe ligeramente y volteo a verlo
-Meg…- se
humedece los labios y me sonríe –siempre puedes venir conmigo- me separo de él
y dejo un beso en su mejilla. Camina hacia el otro lado del coche para abrir la
puerta y noto que está cargando mi mochila de la escuela. Las puertas se abren
todas juntas al meter la llave y ambos entramos, quedándonos un momento viendo
la calle.
-¿por qué mi
mochila?- le pregunto
-metí tus
cosas ahí…- lo miro un momento sin entender cómo pudo anticiparlo -…vi hacia
dónde iba la conversación…así que…- suelta un suspiro y se ríe un poco –tenemos
fiesta el viernes pero creo que no traje nada para…- lo interrumpo al besarlo rápidamente.
Nos reímos. Él niega con la cabeza y dejamos mi casa. La miro en el espejo
retrovisor y ruedo los ojos.
-no la voy a
extrañar, créeme-
-qué bien,
tienes una nueva casa- me dice riéndose. Siempre terminamos riéndonos y me
encanta, porque a veces la gente no aguanta mi humor, y él sí. –el refugio
antiaéreo es tuyo si lo quieres. O mi cuarto, depende qué prefieras-
-genial- pongo
mi mano sobre su pierna y él me da la mano –al carajo todo lo demás-
……
Ahora Harry y
Jane están viendo una película en la computadora mientras Phillip y yo seguimos
con el videojuego. Como si no hubiera pasado nada. Me sorprendo cuando miro el
reloj, casi van a dar las diez. Tal vez eso explica la temperatura, tengo una
cobija y mi chamarra, y aún se siente fresco. Phillip y yo hemos subido varios
niveles, tenemos un juego específico para los dos y vamos más adelantados que
Harry y él.
-¿por qué esto
se trata de lo mismo que la otra?- pregunta Jane riéndose. 10 Cosas que Odio de
Ti. Harry prácticamente la ha estado educando en el ámbito de comedias
románticas. Parecen muy divertidos juntos, y me divierte el verlos.
-¿cuál?-
pregunta él, pausando la película, supongo, pues dejo de escucharla. Yo mato a
otro agente en cubierto y Phillip y yo nos abrimos paso por el pasillo obscuro
lleno de cajas de madera
-uhh… ¿She’s
all That?- dice ella tratando de recordar el nombre, Harry argumenta un poco al
igual que ella –es igual, Harry. Chicas “raras”, apuestas en las que deben
salir con ellas aunque no quieran, seguramente ella va a terminar enterándose…-
-no te cansas
de llevar la contraria siempre, ¿verdad, Janie?- pregunta haciéndola reír,
volteo un momento y lo veo abrazándola cerca de su torso
-jamás, Harry-
luego escucho sus risas y sus risas siguen. Y la risa contagiosa de Jane
empieza de nuevo, cuando echo un vistazo, solo están los dos riéndose de nada
en específico, el brazo de Harry sobre sus hombros.
-Jane-
-Jane-
-Jane-
-Luv-
-Wait- she laughs -I’ve lost my phone…-
-...So won't you call it up for me?-
She looks at me and laughs again.
Beep…
Beep…
Beep…
-Lottie!
-We found it!-
-Where was it?!-
-Louis’ jacket!
Cold hands. Cool looks.
-Let’s go-
Summer.
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